Entrevistas

“Hay que presentar la música contemporánea de un modo perfecto”

Paco Yáñez
viernes, 16 de marzo de 2007
0,0008119 Mundoclasico.com se encontró con el director alemán Peter Rundel (Friedrichshafen, 1958) en su camerino del auditorio la Casa da Música, 45 minutos antes del concierto del Remix Ensemble con obras de Edgar Varèse, Emmanuel Nunes y Alban Berg [ver crítica]. Rundel habló conmigo de forma muy amable, como la ha hecho siempre desde la primera vez que lo encontré en este auditorio, en el cual lidera al Remix Ensemble en esta nueva etapa del grupo portugués de música contemporánea.

Paco Yáñez. En primer lugar, muchas gracias por esta entrevista, que aceptó mantener en mi última visita a esta Casa da Música, en noviembre de 2006, durante aquel maravilloso concierto del Ensemble Modern, dirigido por Johannes Kalitzke. En aquella ocasión lo encontré en una agitada actividad, preparando futuros conciertos, de hecho creo que era el de esta noche con Pedro Figueiredo, y pasando un rato con sus antiguos colegas del Ensemble Modern. De algún modo, aquel día dos periodos de su vida se encontraron; su etapa como violinista del Ensemble Modern y su actividad presente como director. Si no le importa, podríamos hablar acerca de varias de estas etapas en su vida musical, en su carrera como músico.

Usted, por supuesto, aprendió y tocó el violín durante muchos años. ¿Cuáles son sus recuerdos de aquellos días?, ¿qué le aportó aquella etapa a su actual trabajo como director?, porque supongo que, posiblemente, algunas veces incluso echará de menos aquel tiempo.

Peter Rundel. Sí, es cierto. Quiero decir, rememorando aquellos días hay en primer lugar un gran sentimiento de gratitud, porque yo estaba acabando mis estudios de violín y tuve la fortuna de estar en el lugar justo en el momento justo, porque aquellos eran días muy especiales; políticamente, en Alemania, de repente surgió la posibilidad de formar un ensemble, un ensemble profesional de música contemporánea, y yo estaba justo preparado para acceder a la vida profesional como músico, y estaba muy feliz por ello. Como tantas veces en la vida, estás justo ahí, en el entorno, y te preguntan si deseas formar parte del ensemble; porque de otro modo podría ser que no hubiese tocado, y entonces me di cuenta de que eso era lo que quería hacer. Y, por supuesto, estos primeros años, los años fundacionales del Ensemble Modern, estuvieron llenos de entusiasmo, de forma que no tuve realmente la sensación de ser un músico asalariado o algo por el estilo; era como formar parte de un grupo de amigos, o al menos con gente que tenía la misma ilusión y las mismas ideas. Y aquello fue, ya sabes, a base de trabajo, una enorme fuente de disfrute; y, poco a poco, la forma de introducirse en este mundo de la música contemporánea. Quiero decir, como tantos otros músicos, en mis años de estudiante tuve tan sólo pequeñas experiencias con compositores de música contemporánea; pero, por supuesto, no estás realmente preparado. Yo estoy formado como un violinista clásico convencional, y ello significa, en los primeros años, mucho trabajo, pero por supuesto también fue divertido.

P. Sin duda. Porque, a pesar de que ha tocado como solista en muchas ocasiones, su actividad principal como violinista fue en el Ensemble Modern, de 1984 a 1995. ¿Cree realmente que esa etapa está ahora cerrada? ¿No piensa nunca en volver a tocar el violín? ¿Qué hay sobre este tema?

R. No. Realmente hay momentos, ya sabes, algunos momentos de sentimentalismo, en los cuales me gustaría volver a tocar de nuevo; y, por supuesto, de forma privada me pongo a ello de vez en cuando, y toco, y lo hago con mis niños, pero es algo estrictamente privado. Creo que lo mantendré en privado, porque ser director, si es que no eres un genio, como alguno de mis colegas que pueden tocar y dirigir tan sólo cambiando el chip, y a los que realmente les gusta, es algo muy difícil. En los años venideros me gustaría estar realmente concentrado en dirigir y ampliar mi repertorio, porque esto significa mucho trabajo, y no tengo tiempo para ensayar y, ya sabes, si tuviera que tocar el violín en público debería hacerlo bien [Riendo]

P. Como le dije a Johannes Kalitzke en noviembre, realmente pienso que el Ensemble Modern es actualmente el grupo más importante de música contemporánea en el Mundo. Tenemos al Asko Ensemble, al musikFabrik, al Klangforum Wien, el Ensemble InterContemporain... muy buenos grupos todos ellos; pero, en mi opinión, tan perfectos como el Ensemble Modern ninguno. Tengo un amigo en Frankfurt ahora, el joven director y compositor español Nacho de Paz [Oviedo, 1974], que está trabajando con el Ensemble Modern y está realmente impresionado por la enorme calidad del conjunto, y me dice que hay ciertos aspectos clave para ese alto nivel. Me habla de un enorme trabajo, un trabajo constante todo el tiempo, una técnica perfecta en todos los miembros del grupo en cada instrumento, y de algo que él describe como un ‘ritmo interno’, un ritmo interno típico que posee el Ensemble Modern, y dice también que hay algunos miembros del grupo, como Ueli Wiget y Roland Diry que tienen la clave, el ‘secreto’ de ese ritmo, probablemente porque ellos son miembros del ensemble desde los comienzos. Usted ha estado allí un largo tiempo, también; ¿cuáles son las razones, en su opinión, por las cuales el Ensemble Modern es tan bueno?

R. Junto con aspectos estrictamente profesionales como, ya sabes, la calidad de cada instrumentista que es muy alta allí, está, por supuesto, después de veinte años o más [el Ensemble Modern fue fundado en el año 1980], una enorme experiencia de tocar como un conjunto; pero eso no es todo. Creo que el punto principal es realmente el espíritu de los días iniciales del Ensemble Modern, la curiosidad de todo aquello que está por venir, y la experiencia y el conocimiento. Y debo decir que esto se ha dado realmente desde los primeros años. El conocimiento de presentar la música contemporánea de un modo perfecto; porque junto a la propia música hay muchos aspectos relacionados con cómo presentar esa música, con cómo organizar todo lo que la rodea, y hay un gran, un muy grande conocimiento en este punto; y esto ha sido siempre una cualidad del Ensemble Modern, ellos piensan mucho cómo presentarse a sí mismos, a qué lugares ir, a qué público dirigirse, tener siempre una buena iluminación en escena, tener la mejor amplificación disponible hoy en día si es necesaria, los mejores equipos técnicos posibles, el mejor ingeniero de sonido posible... Todas estas cosas que hoy en día están siendo cada vez más y más importantes, ellos realmente se las arreglan para pensar en todo y para incluirlo en su trabajo y tener, individualmente, la responsabilidad del conjunto. Creo que este es el punto clave, y tiene que ver también con la organización del propio ensemble, en el sentido de que el ensemble es responsabilidad de todos los miembros en cada aspecto.

P. En fin, que es una organización altamente profesionalizada. De todos modos, el Ensemble Modern es un ensemble vivo y en constante renovación. Sus más recientes grabaciones [Lachenmann (Ensemble Modern Medien), Kurtág (Hänssler), Joneleit (Wergo), etc.] son un buen ejemplo del extraordinario nivel del conjunto de Frankfurt, como lo es cualquiera de sus conciertos. Pero en los últimos años el Ensemble Modern ha perdido, como músicos, porque en realidad ellos suelen retornar como directores, muchos intérpretes realmente fantásticos, como Ingo Metzmacher, Franck Ollu, Cathy Milliken, Peter Rundel, etc. A pesar de que a veces creo que el mejor periodo a nivel artístico del Ensemble Modern fue en los años noventa, siempre estoy impresionado con ellos, por su impresionante perfección y musicalidad. ¿Cómo se las arreglan para mantener este nivel de excelencia? ¿Tienen realmente tantos buenos estudiantes y músicos en Alemania, o quizás tengan que ‘importarlos’ del extranjero para alimentar al Ensemble Modern de forma que esté siempre en la cima?

R. Por supuesto, puede que yo sea una persona equivocada para responder a estas preguntas, porque estas cosas ocurrieron después de que dejara el Ensemble Modern; pero, ya sabes, visto desde fuera, me gustaría señalar dos cosas. Si tienes un cierto espíritu, y esto no se refiere tan sólo al Ensemble Modern sino a otras orquestas y a otros ensembles, incluso si algunos miembros marchan y otros llegan, ya sabes, hay cierta química en el entorno y hay algo que podría ser una suerte de tradición, y creo que el Ensemble Modern se las arregla para mantener eso, incluso con los miembros jóvenes, que ven cómo los antiguos hacen las cosas e intentan adaptarse, y esto ocurre en todas las buenas orquestas. Por ejemplo, el Klangforum, que es realmente un ensemble magnífico y al cual admiro mucho, se las ha arreglado para mantenerse juntos durante veinte años, quiero decir, los mismos miembros, y podrías decir: bien, podrían estar aburridos o lo que sea, pero escúchalos. Escúchalos, porque la calidad de su interpretación en música de cámara, la calidad de su interpretación de cuerda, por ejemplo, es muy alta, es realmente como un cuarteto de cuerda, y ya sabes, esto es asombroso; y se debe a que han permanecido juntos por un largo tiempo.

P. Muchos compositores hablan sobre ello. El propio Helmut Lachenmann me dijo lo mismo sobre la sección de cuerdas del Klangforum el pasado año en Madrid, sobre su extraordinaria sección de cuerdas.

Bien, volviendo de nuevo a su carrera; el tiempo pasó y, en 1995, usted abandona el Ensemble Modern y comienza a ser, principalmente, director, ¿por qué? ¿Cuándo y por qué decidió ese paso adelante, hacia la dirección en su caso?

R. [Suspirando] Esto está mucho más relacionado con avanzar. Quiero decir, el Ensemble Modern fue para mí, en un cierto punto de mi vida, un camino para adentrarme en, digámoslo así, cosas desconocidas, y probablemente por mi naturaleza, que es muy curiosa, quería saber cosas que no sabía, fundamentalmente sobre música contemporánea. No quiere decir que no aceptara ser violinista, me encanta tocar el violín, pero fue un camino, ya sabes, para avanzar, para adentrarme en otro terreno, para asumir incluso más responsabilidades sobre los resultados musicales, y tenía la sensación de que podría ser capaz de hacerlo, de forma que lo intenté, en los comienzos. Y después tuve la fortuna, por supuesto, de que mis colegas del Ensemble Modern en esta ocasión me dieran una oportunidad, como habían hecho antes con Ingo Metzmacher, y después de mí con Franck Ollu; ellos me dieron realmente la oportunidad de dirigirlos. De forma que fui muy afortunado por poder acceder inmediatamente a montar conciertos y a dirigir.

P. En todo caso, ya había dirigido antes de ese momento; de hecho, usted recibió clases de dirección de Michael Gielen y Peter Eötvös, dos grandes maestros y directores de música contemporánea, así como con Jack Brimberg en New York, también. ¿Cuáles son sus recuerdos de aquellas lecciones? ¿Algo que pueda decir que ha aprendido o adoptado a su estilo como director de esos maestros?

R. Por supuesto, estoy influenciado por muchas personas de algún modo, porque he tocado muchos años a las órdenes de muy buenos directores. Pero me gustaría decir que lo más importante acerca de dirigir es encontrar tu propio lenguaje personal, el lenguaje de los gestos, todo. Tienes que estar en armonía con tu cuerpo, de modo que, por supuesto, cada director hará las cosas de forma diferente; pero esas personas que has mencionado y muchas otras son muy buenos ejemplos de autenticidad con ellos mismos, y en ese sentido los admiro y los respeto. Y, por supuesto, hay algunos detalles que ves cuando ellos dirigen y te dices que ese aspecto en particular es muy convincente, de forma que, por supuesto, aprendes algo que intentas adaptar a ti mismo, pero siempre transformado, creo.

P. Bien, usted estudió dirección en Europa y en los Estados Unidos; ¿qué diferencias encuentra en términos de su preparación para ser director? ¿Alguna diferencia en cuanto a la mentalidad entre los dos continentes?

R. Debo decir que has mencionado a Brimberg, que es un compositor; de forma que yo nunca estudié dirección con él. Fue, ya sabes, Teoría, Composición... No soy compositor, pero lo estudié. De forma que, en realidad, no puedo juzgarlo correctamente; en aquel tiempo yo era tan sólo un estudiante de la Juilliard como violinista. Asistí a ver algunas clases de dirección, pero por lo observado allí no estoy autorizado para juzgarlo.

P. De acuerdo. Y es posible que su simpatía por compositores norteamericanos como Ives, Feldman o Zappa, que usted dirige realmente bien, venga de esa época en América; ¿o es un amor que ya venía de antes?

R. No, venía de antes. Quiero decir, en mis años jóvenes, como muchos otros de mi generación, por supuesto, yo también escuchaba rock’n’roll y música pop, y todo eso; nunca he tenido problemas con ese tipo de música, y esta es la razón por la que creo que estoy tan abierto a estas influencias no europeas en música contemporánea, de forma que estoy abierto a ello.

P. De acuerdo. Porque Zappa, Ives o Feldman, la música norteamericana, es tan sólo una pequeña parte del vasto y diverso repertorio de Peter Rundel como director. Desde el Renacimiento hasta los últimos estrenos mundiales, su repertorio abarca cinco siglos. De todos modos, supongo que tendrá algunas preferencias sobre compositores y periodos históricos. ¿Cuáles son sus favoritos, aquellos que más le gustan?

R. Bien, eso es siempre muy difícil de contestar. Pero, por lo que se refiere a la tradición, a la música clásica, me he dado cuenta, a medida que me hago mayor, de que mi hogar y lo básico es, ya sabes, la música clásica centroeuropea, que es la que también estoy desarrollando en términos de repertorio, y más y más. Acabo de hacer Las bodas de Fígaro en Viena, así que estoy intentando desarrollar ese repertorio también, y toda la gran tradición alemana, ciertamente también la romántica, me encanta Schumann, tengo un amor especial por Schubert, probablemente uno de mis compositores más queridos, y muchos otros que ya conoces. ¡Hay tanta, tanta música hermosa! También me encanta Debussy y toda la tradición francesa, ya sabes, estoy realmente loco por eso...

P. Y música contemporánea, por supuesto.

R. Y contemporánea, por supuesto. Intento mantener una relación cercana, incluso a nivel personal con muchos de los más destacados compositores.

P. De hecho, usted también tiene en su repertorio compositores españoles de música contemporánea. Podemos encontrar entre sus grabaciones nueva música española, como la de Manuel Hidalgo o Sánchez-Verdú. ¿Cuál es su opinión de los jóvenes compositores españoles con los que ha trabajado? ¿Es tan sólo una relación con aquellos que viven y componen en Alemania o es algo más?

R. No tengo demasiada relación, debo decir; pero esto es probablemente tan sólo una limitación mía y del mercado también, que está muy, muy apartado. Yo realmente rechazo esto, porque muy a menudo se trata de suerte tan sólo, ya sabes. Conozco a Manuel Hidalgo desde hace muchos, muchos años, creo que cerca de treinta años ahora mismo y también a Mauricio Sotelo, simplemente los conocí en una etapa muy temprana y seguí, de algún modo, sus carreras. Y, por supuesto, Sánchez-Verdú al que conozco y que es un ejemplo de compositor más joven; pero de alguna forma es difícil para mí ver qué hay realmente al lado de estas personas que tienen ciertos lazos con Alemania o Austria, ver qué están haciendo realmente los nuevos compositores en España.

P. Por último, en lo que se refiere a la dirección. ¿Podría describirse a sí mismo como director? ¿Algún aspecto clave en su estilo de dirección? Porque usted realmente dirige todo tipo de música: orquestal, música de cámara, ópera, música coral... ¿Cómo es Peter Rundel en cada repertorio y estilo?

R. Ya sabes, probablemente sea extraño o simplemente pueda ser una debilidad mía que no quiero excluir nada. Para mí es realmente hermoso poder cambiar de medio, digámoslo así. Me gusta mucho, tú sabes, la labor que puedes realizar cuando trabajas con un pequeño ensemble, que es como música de cámara, no eres el ‘gran jefe’ sino una parte de ello; es un papel totalmente distinto el que tienes como director, y por supuesto está muy cercano a mi forma de entender las cosas como músico, porque es algo que tiene que ver con mi historia personal. Realmente me gustaría continuar haciendo eso. Pero, por otra parte, la orquesta es algo loco y maravilloso al tiempo, ya sabes, y por supuesto como director necesitas una actitud diferente para ser capaz de dirigir una orquesta. Y luego, como director de ópera tienes el teatro completo, donde eres una parte, y es de nuevo un papel distinto. Así que espero que pueda ser capaz de continuar en estos tres campos en el futuro.

P.
¿Y composición?

R. No. La verdad es que nunca me lo planteé realmente. Quería comprender lo más posible sobre composición, y durante algunos años, ciertamente no lejanos, la estudié de algún modo, pero tan sólo para saber más como director y preparar mejor la música para dirigirla. Nunca he tenido la ambición de componer, porque en realidad me considero a mí mismo como un medio, como un actor, como un director; y me encuentro feliz así.

P. Y finalmente, tras ese largo recorrido, usted llega a Porto [Portugal], al Remix Ensemble, que es un grupo con director titular, que es su caso, porque tenemos muchos ejemplos de ensembles sin director titular. ¿Por qué encontró Porto y el Remix interesantes para venir a aquí? Porque a veces es realmente un riesgo entrar en un ensemble que se encuentra en sus años fundacionales. Y, por supuesto, por otra parte, es un gran campo de trabajo para usted.

R. Principalmente por el grupo. Fui llamado la primera vez como director invitado, no como director titular, sino como invitado; y realmente me sorprendió mucho, mucho, la calidad del grupo. Y después volví y se fue desarrollando una buena relación; ese era el tiempo en el cual Stefan Asbury quería abandonar este puesto, de forma que me preguntaron y a mí me gustaba mucho la situación aquí, ya sabes, al final de Europa, que había sido, en cierto modo, durante muchos años una suerte de ‘tabula rasa’ por lo que a música contemporánea se refiere, lo cual es un terreno fantástico para comenzar algo y para esta en posición de liderar un ensemble y comunicar este tipo de música a un nuevo público; intentar desarrollar un público; educar. Todo esto tiene mucho sentido para mí. Si comparas esta situación con la de Viena o Berlín donde, tú sabes, la gente va a los conciertos y creen que ya saben todo de antemano, son todos expertos, ya sabes... Así que la frescura que tenía este proyecto resultó muy atractiva para mí.

P. Sin duda. De hecho, esta mañana estuve hablando con Emmanuel Nunes y lo encontré muy entusiasmado con este proyecto. Me comentó que este era el primer ensemble profesional de alto nivel que había en Portugal, y que tenía ahora un proyecto de trabajo conjunto con vosotros. Como en el caso de Nunes, sé que tenéis ciertos contactos con otros compositores portugueses, usted y el Remix y esta Casa da Música. ¿Cuál es la relación entre el ensemble y la escena de la música contemporánea portuguesa?

R. Sí, por supuesto. Y esto es algo que tenemos que ampliar en los próximos años. Afortunadamente, habrá una generación de jóvenes compositores que serán inspirados por este ensemble, que escribirán piezas para esta formación. Además estamos realmente buscando oportunidades de incluir más jóvenes compositores portugueses en nuestro repertorio. A mayores, tenemos algunos proyectos con jóvenes compositores para que ellos tengan la posibilidad de escuchar su propia música, y, por supuesto, este proceso continuará en los próximos años. Somos muy conscientes de que además de estar en la escena internacional de la nueva música tenemos una gran responsabilidad aquí en Porto, también.

P.
Y con los músicos también, supongo. ¿Tienen algún programa para preparar a jóvenes músicos para formar parte del ensemble? ¿Algún tipo de academia...?

R.
Como sabes, está la Remix Orchestra, que responde exactamente a esta idea de tocar juntos. Los músicos del Remix son los líderes de esta orquesta y trabajan juntos de forma muy próxima desde hace varios años, de forma muy exitosa. Y los mejores estudiantes de esta orquesta, si el Remix necesita más músicos, vienen al ensemble. Por supuesto, intentamos tener la mayor cantidad de músicos portugueses que nos sea posible.

P. Bien, veo que está usted realmente contento con este proyecto. Y, además, tienen un maravilloso nuevo auditorio aquí en Porto para el Remix Ensemble. Tienen, así mismo, muchos directores invitados: Kaspar de Roo, Stefan Asbury, Franck Ollu, Reinbert de Leeuw... ¿Qué pretenden con estas visitas, con este trabajo constante con distintos directores? Se lo digo porque hablando con Johannes Kalitzke él me decía que es muy importante desarrollar una ‘cultura sonora’ en cada ensemble [ver entrevista]. ¿Está usted trabajando en un estilo o dirección concreta en este sentido? ¿Podría ser que estuviera pensando en el Ensemble Modern como modelo debido a su pasado? ¿Alguna idea concreta de ‘cultura sonora’ para este conjunto, o se trata de algo que simplemente va conformándose a medida que avanza el tiempo?

R. Sí, por supuesto que tengo una idea de ‘cultura sonora’, pero lo mejor para un ensemble y para una orquesta es tener la mayor flexibilidad posible en términos de ‘cultura sonora’. Ello implica poseer un conocimiento para encontrar el sonido más adecuado para cada pieza, además de ser capaz de cambiarlo para otras piezas, especialmente en lo que se refiere a la música contemporánea. Si sólo tocas Mozart o Brahms puede que sea diferente; aunque realmente incluso ahí también sucede. Se trata simplemente de desarrollar la habilidad con los músicos, juntos, de adaptar el sonido a lo que se demanda en la composición.

P. Y refiriéndonos al programa de esta noche; nos hemos encontrado con algo muy especial, que es el hecho de contar con dos directores en un mismo concierto. Pedro Fuigueiredo dirigirá Varèse y Nunes, y usted dirigirá la segunda parte, con Berg. ¿Por qué esta división tan poco habitual entre dos directores?

R. Bien; esto se debe básicamente, por lo que se refiere a músicos portugueses, a que queremos animar a los músicos portugueses y a los directores portugueses a participar, y Pedro es uno de los muy pocos que son capaces de dirigir este ensemble, y esta es su primera oportunidad, de forma que es un concierto muy importante, creo. Se trata, así pues, de animar y dar valor a los talentos locales.

P.
¿Y quién determinó las piezas que conforman este programa? Porque se trata de un programa muy específico, muy bien diseñado y pensado específicamente para instrumentistas de viento, en concreto. Algunas de las obras, como Dawn wo, de Nunes, y el Kammerkonzert, de Berg, tienen incluso la misma plantilla de vientos. ¿Quién decidió este programa; usted; usted con Pedro; cómo trabaja este aspecto?

R. En este caso fui yo mismo con Emmanuel Nunes; y, ya sabes, se trata de un intercambio de opiniones entre buenos amigos. Y Antonio Pacheco también, que es el manager del ensemble, que sabe mucho además y aporta siempre muy buenas ideas. Yo aporto mis ideas y además creo que era un sueño de Emmanuel tener a Alban Berg con su pieza juntos en el mismo programa. Y, por supuesto, como tan a menudo en la elaboración de programas, tenemos además razones de tipo práctico, porque la sección de cuerdas del Remix Ensemble se encuentra en este momento de gira con la opera de Pascal Dusapin [La sección de cuerda del Remix Ensemble estaba tocando ese día, en París, la ópera de Pascal Dusapin Medea, una composición que fue interpretada en Porto el 17 y 18 de enero bajo la dirección de Franck Ollu]; así que queríamos hacer algo para vientos y es un hermoso programa; estoy muy contento él.

P. Hablando sobre el Kammerkonzert, de Berg, Theodor Adorno dijo que era una pieza para mostrar el talento del compositor y sus enormes recursos técnicos, mucho más que una pieza para los solistas; de hecho, el piano y el violín no juegan un papel demasiado protagonista como sucede en otros conciertos que usted conoce muy bien. ¿Cuál es, así pues, el papel que tiene el director, en su opinión, en la organización del Kammerkonzert de Berg? Porque ningún instrumento tiene un brillo especial, a pesar de que a todos se les pide una ejecución muy exigente de forma muy continuada, también. ¿Cómo se las arregla para que el conjunto se escuche con claridad?

R.
Es exactamente lo que acabas de decir; se trata de una pieza muy compleja en el sentido del estilo contrapuntístico y sus técnicas. Creo que fue como una obsesión y muy importante para Berg, porque fue planeada como un regalo para su querido Schönberg, y quería que ser, en cierto modo y en una suerte de competición, tan buen constructor como lo era Schönberg. Berg quería realmente mostrarle cuánto había aprendido y lo que era capaz de hacer. Así que el resultado es una partitura muy densa, con mucha polifonía, y este es el trabajo más importante, en primer lugar hacerlo transparente y comprensible en todo el proceso, que no es realmente nada simple. Y, por otra parte, por supuesto, nos encontramos con este ambiente característico de ‘fin de siècle’. El primer movimiento, básicamente, es un tipo de vals; el ultimo movimiento es un tipo de marcha muy sofisticada. De forma que no se trata tan sólo preparar cada detalle, se trata también de jugar con este tipo de sentimientos. Y creo que este es el trabajo fundamental.

P. Y, para acabar; ¿cuáles son sus próximos proyectos con el ensemble? ¿Alguna grabación? Refiriéndonos también a usted individualmente, aparte de su trabajo con el Remix, ¿algún estreno mundial? ¿Qué trabajo tiene para el futuro?

R. Trabajo futuro... Principalmente estoy preparando el estreno de la primera opera de Emmanuel Nunes, en Lisboa, basada en un hermoso cuento tardío de Goethe, y que será cantada en alemán. Llevo realmente esperando por ella desde hace dos años, porque ha sido pospuesta dos veces, la producción; pero afortunadamente tendrá lugar dicho estreno en enero de 2008, y esto es muy importante, por supuesto. Y haré además algún trabajo con Stockhausen, con la Ensemble Modern Orchestra, un gran proyecto también en 2008, que es muy importante. Y junto con esto mucho repertorio clásico, también con la orquesta aquí en Porto. Y, por supuesto, acabo de llegar de escuchar toda la primera grabación de música de Emmanuel Nunes tocada por el Remix Ensemble, que creo que será, espero, muy buena.

P. De acuerdo. Pues muchas gracias por esta conversación y espero que todo vaya bien en el concierto, que comienza en tan sólo unos pocos minutos.

R. Gracias a ti, yo así también lo espero.
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