España - Galicia

La armónica que Ella amó

Juan Gil
miércoles, 21 de marzo de 2001
La Coruña, viernes, 16 de marzo de 2001. Fundación Pedro Barrié de la Maza. Toots Thielemans Quartet. Toots Thielemans (armónica), Mike del Ferro (piano). Hein Van De Geyn (Contrabajo), Hans Van Oosterhout (batería). VI Ciclo de Jazz
0,0001012 El estupendo armónica Toots Thielemans ofreció un conmovedor concierto repleto de maestría musical y un gran sentido del humor.Este músico Belga de 78 años afincado desde hace tiempo en U.S.A. está considerado como una auténtica leyenda del jazz que ha reinventando la armónica, instrumento poco habitual en el repertorio Jazzístico y cuyo parentesco más próximo le viene dado por la línea del Blues. Thielemans tiene a sus espaldas una carrera en la que coinciden nombres con mayúscula: Benny Goodman, Charlie Parker, Bill Evans, Ella Fitzgerald, Quincy Jones y Pat Metheny entre otros.Iniciado en el mundo de la música con un acordeón primero y con una guitarra después, conseguida en una apuesta y con la que emulaba a Django Reinhardt comenzó a tocar la armónica como hobby. Thielemans no es sólo uno de los más carísmáticosa instrumentistas de este instrumento, sino que es un prolífico compositor ostentando la composición del standard Blussettey de la simpática melodía central de Barrio Sésamo en la que también interpreta la armónica principal. Otras conocidas contribuciones al mundo cinematográfico vienen dadas por la banda sonora de Cowboy de Medianoche y su intervención en el tema principal de La guerra de las Galaxias.Acompañado por un trío de músicos holandeses montó una auténtica fiesta en el escenario de la que nos hizo partícipes. La armónica aparentaba un filtro de sus palabras que se metamorfoseaban en sonido tras pasar por las lengüetas de su instrumento, al tiempo que se mezclaban con infinidad de susurros, exclamaciones, sollozos, sonrisas y constantes guiños a un público que desde el primer momento quedó atrapado por la entrañable, al tiempo que cautivadora, presencia escénica de Thielemans.El grupo ofreció un sustancioso recorrido por temas clásicos, y no tan clásicos, del jazz y del pop con una actitud que parecía defender la máxima de 'diviértete y divertirás'. Desfilaron por nuestros oídos temas de George Gershwin, Duke Ellington y de Jack Pastorius, así como el I do it for your love de Paul Simon o el emotivo Wonderfull World de Louis Armstrong con el que rindió un homenaje a uno de los ídolos de su infancia pronunciando un 'Cierra tus ojos y piensa en Armstrong' que nos introducía a una deliciosa improvisación.Para demostrar su total versatilidad recogió el testigo del concierto del día anterior y recreó los sonidos brasileños en un Orfeo Negro cargado de frescura y que Oosterhout aprovechó para esparcirse maravillosamente por los parches y platos de su instrumento.Dejando descansar la armónica se colgó la guitarra en la que a pesar de las limitaciones técnicas impuestas por la edad esbozó su personalidad musical sobre las seis cuerdas.El pianista Del Ferro en una conexión casi umbilical con Thielemans y atento a cada una de sus señas respondía con vibrantes frases que eran recogidas por la armónica, pasaban al contrabajo o caían en la batería y todo ello sobre la marcha, sin dudar y con un resultado asombroso.Thielemans cumplió las expectativas y consiguió que el público silbase alguna melodía y que se pusiese en pie para agradecer la maravillosa demostración de que el jazz es un modo de expresión en plena forma.
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