Discos

El planeta circular

Paco Yáñez
martes, 30 de diciembre de 2008
Heiner Goebbels: Landschaft mit entfernten Verwandten. David Bennent, voz. Georg Nigl, barítono. Deutscher Kammerchor. Ensemble Modern. Franck Ollu, director. Manfred Eicher, productor ejecutivo. Max Federhofer, ingeniero de sonido. Un CD DDD de 79:57 minutos de duración grabado en el Théâtre des Amandiers, de Nanterre, París, en octubre de 2004. ECM New Series 1811. Distribuidor en España: Diverdi
0,0002418 El compositor y director alemán Heiner Goebbels (Neustadt an der Weinstrasse, 1952) se ha ganado a pulso el ser considerado, a día de hoy, uno de los máximos exponentes del eclecticismo musical en sus más diversas vertientes. La ópera que ahora presentamos no es sino un nuevo ejemplo de ello, pues extiende sus múltiples referencias culturales desde la Norteamérica profunda al mundo islámico, en una convivencia que, desgraciadamente, vista en la actualidad parece más producto de una página de Lewis Carroll que del mundo que habitamos.

Sin embargo, la apuesta de Goebbels es la de un planeta posible, más que la de un mundo tan imposible como el que sufrimos, y, de este modo, Landschaft mit entfernten Verwandten (2002) supone una reflexión y un trabajo intercultural de primer orden, no sólo por los ecos musicales convocados, sino por los propios textos que conforman su paisaje sonoro; con extractos de Gertrude Stein, Giordano Bruno, Henri Michaux, T. S. Eliot, Leonardo da Vinci y Nicolas Poussin (todos ellos en su lengua original), además de letras tradicionales de Oriente y Ooccidente, que integran tiempos, espacios y esa(s) patria(s) también legítima y posible que, como dice Juan Goytisolo, es la lengua.

A través de estas referencias, Goebbels nos plantea un paisaje salpicado por la recurrencia de la guerra y la sinrazón de forma sistemática, época tras época, sociedad tras sociedad, dejándonos cierta sensación de desamparo en la cual parece que el ser humano hubiese perdido todas sus moradas posibles excepto la del tiempo, que diría Baltasar Gracián; esa guarida ¿eterna? en la que alojamos reiterativamente nuestra condición de lobo para el hombre. Con todo, la reaparición de estos procesos ejemplificadores de todas las intolerancias posibles, desde la que llevó a la hoguera a Giordano Bruno hasta la que asoló el mundo en el ecuador del pasado siglo, confiere cierta circularidad temporal, cierto carácter cíclico, que Goebbels toma como pretexto para evocar otras circularidades que actúan como elementos de ‘sanación’ para un mundo enfermo: el nuestro, ya sea a través de la música, la danza o la interculturalidad.

Entre sus muchas referencias interconectadas, encontraremos música country, procesos atonales típicos de la avantgarde, jazz, disco, sonidos árabes, minimalismo, ecos de composiciones renacentistas, diversas músicas urbanas, etc, etc, etc., además de pasajes improvisados que, según el propio Goebbels, no van más allá de un diez por ciento de la obra, confiada a voz de barítono, narrador, coro de 16 cantantes y ensemble de 19 músicos, en cuyo efectivo se incluyen instrumentos renacentistas y otros comúnmente no asociados a la música ‘culta’ europea.

Las propuestas musicales de Heiner Goebbels, al que Octavi Martí califica como el más ‘godardiano’ de los compositores contemporáneos, por su tendencia a un patchwork donde se encuentran, incluso de forma violenta y antitética -como en el cine de Jean-Luc Godard-, las más diversas realidades y energías, suelen combinar elementos muy diversos en sus puestas en escena, algo que no es ajeno a Landschaft mit entfernten Verwandten. En esta nueva obra, el elemento escenográfico comprende desde bailarines derviches -que nos recordarán a la ópera El viaje a Simorgh (2002-06), de José María Sánchez-Verdú-, hasta proyecciones de imágenes, pasando por una recurrencia continua a los miembros de coro y ensemble como actores dentro de la propia escena. Es por ello una pena que esta grabación no haya sido editada en DVD, algo que creo podrán compartir todos aquellos que vean las fotografías presentes en este CD, provenientes del montaje de la ópera en París, donde fue grabada esta versión en vivo.

Este abigarrado ensayo multimedia sobre la condición humana que es Landschaft mit entfernten Verwandten tiene en este CD unos solistas vocales dignos de mención, con un David Bennent que multiplica sus rostros históricos a través de su camaleónica voz en las narraciones y un Georg Nigl de una profundidad y amplitud casi mefistofélicas en sus partes cantadas. El Deutscher Kammerchor, ya sea a bloque o segmentado, está realmente soberbio, como también lo está -no podría ser de otro modo- el Ensemble Modern de Frankfurt, el grupo que mejor comprende la interpretación de la música de Goebbels, como ya dieran fe en su excelsa grabación de Eislermaterial (1998), para ECM New Series (1779), o en su monográfico previo con Red Run (1988), Befreiung (1989), Jalousie (1991) y Herakles 2 (1992), también en el sello muniqués (ECM 1483).

Franck Ollu, que figuraba en aquella grabación como instrumentista de trompa y tuba wagneriana, aún dentro de la plantilla del Ensemble Modern, se hace cargo ahora de la dirección musical, con un sentido goebbeliano impecable en una ópera nada sencilla de planificar y cuyo buen funcionamiento exige una sinergia completa de sus elementos, tanto de lo musical, como de lo textual, lo escenográfico y hasta diría lo espiritual.

El pasado 1 de diciembre de 2007, Mundoclasico.com entrevistaba en Porto al director francés [leer entrevista II, leer entrevista III], que ya entonces nos anunciaba la inminencia de este CD que hoy reseñamos, uno más en la fructífera relación de Goebbels con un eclecticismo que es marca indeleble del presente, destacadamente en todos aquellos compositores/as afines a los presupuestos del posmodernismo. Como hemos comprobado, no sólo el eclecticismo estilístico hace acto de presencia en este paisaje de tan lejanas (y próximas) evocaciones, sino que la obra de Goebbels supone también una suerte de pacto con la música de todos los tiempos, como tantas veces ha realizado antes, así como con esa maquinaria perfecta de hacer música actual que es el Ensemble Modern.

La toma sonora es extraordinaria, por momentos con una presencia más característica de la música pop que de la ‘clásica’, dado el elevado volumen de decibelios que presenta, algo que casa muy bien con parte de las referencias musicales convocadas, y que, en todo caso, no es sino una puerta directa al corazón de esta composición, nítidamente expuesta en CD, por más que echemos de menos su visibilidad en DVD o una presencia más envolvente en SACD. El libreto contiene la totalidad de los textos recitados (tan sólo en su idioma original) y numerosas fotos, pero ninguna información ni artículo explicativo acerca de la ópera en sí, lo cual se echa en falta.

Este disco ha sido enviado para su recensión por el Ensemble Modern.
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