Argentina

Se fue el Abril Cultural 2011

José Mario Carrer
jueves, 5 de mayo de 2011
--- ---
Salta, sábado, 30 de abril de 2011. Teatro Provincial. Marina Silva (soprano). Lidice Robinson (mezzosoprano). Duilio Smiriglia (tenor). Sebastián Angulegui (barítono). Orquesta Sinfónica de Salta. Director, Enrique Roel. Maestro preparador, Marcelo Ayub. Fragmentos operísticos de Rossini, Verdi, Puccini, Bizet, Offenbach y Mascagni. Clausura del Abril Cultural Salteño. Aforo 100%
0,0002921 Recuerdo haberlo dicho en otra oportunidad: la expresión operística es un misterio. Y en esto le doy la razón a Peter Conrad. Costosa, enorme, absurda, porque para decir algo a alguien hay que decirlo cantando, y a pesar de todo no solo no desaparece, sino que año a año aumentan sus adeptos, conquista oyentes, como si fuera una especie de rito pagano, aunque en realidad es una expresión artística inigualable que mezcla teatro, música, voces, orquesta, escenografía, movimientos, argumentos, algunos casi infantiles, etc. En ella conviven el amor, la muerte, las envidias, las confidencias, el espíritu guerrero, la cobardía, la maldad, la bondad, lo mejor y lo peor del imperfecto ser humano, sus miserias o sus elevados espíritus. Todo esto escuchamos esta noche con resultados varios.

El repertorio

Rossini, en el fondo, es un tardío Mozart. Su Barbero tiene una obertura modelo, chispeante, vital, ardorosa y abre la historia de una persona que en su época se llamaba “casamentero”, término que se usaba no solo para denominar a quien arreglaba casamientos sino al que arreglaba cualquier clase de entuerto. La ‘cavatina’ para barítono muestra la vida alegre que llevaba, luego un aria de coloratura, ‘Una voce poco fa’, donde la mezzo desnuda su intimidad. Hay todavía un sobresaliente dúo de mezzo y barítono.

En cambio Puccini ya es otra cosa. Es la dulzura de su melodía lo que conmueve el alma. ‘Che gelida manina’ de La Boheme, la terrible tragedia de Floria Tosca, cuando se pregunta cantando por qué debe sufrir tanto en el aria ‘Vissi d’arte’, la evolucionada orquestación en Turandot, su última ópera que es terminada por otro compositor porque Puccini ha muerto, pero dejó un aria para todos los tiempos: ‘Nessun Dorma’.

Estuvo también Offenbach con sus fantásticos Cuentos de Hoffman y de ellos esa luminosa ‘Barcarola’ para voces femeninas y si bien no se muestra su verismo, el ‘Intermezzo’ de Cavallería Rusticana de Mascagni trajo un esquicio de ensueño. Hay tres momentos de Bizet. Genial. No conocía España y escribe una ópera que se desarrolla en Sevilla, la popular Carmen. Entre esos momentos, ese modelo de seducción que es la famosa ‘Seguidilla’ donde Carmen enloquece de pasión a Don José, su carcelero.

Para el final, el extraordinario Giuseppe Verdi con su Traviata, (la descarriada), donde Violeta cuenta que siente haberse enamorado de Alfredo y al último esa maravilla polifónica que es el cuarteto que comienza con ‘Bella figlia dell’amore’ perteneciente a la ópera que lo tiene todo: Rigoletto, el bufón jorobado que adora a su hija Gilda y termina matándola dramáticamente y por equivocación.

Los cantantes

Marina Silva es la mejor. Completa. Hace una Tosca fenomenal y se luce en sus otros papeles. Los otros tres, afinados, sólidos, con gran futuro. Smiriglia en ‘Nessun Dorma’, la ‘Seguidilla’ de Robinson, el Barbero de Angulegui y los cuatro en ese milagro que es el Cuarteto de Rigoletto. Se nota la mano del maestro preparador. Como también debe agradecerse el mecenazgo de Alejandro Cordero y de la Fundación del Teatro Colón.

La orquesta

Fina, precisa, recatada cuando el cantante estaba en piano y poderosa en los momentos culminantes de cada pagina. En este punto creo fundamental destacar que en este concierto la Orquesta Sinfónica de Salta cumple diez años de vida

El director


Un lúcido Roel tradujo la música con gran solvencia. Marcó todo lo necesario como para que nadie se sintiera inseguro. Excelente trabajo.

Un final brillante para un Abril Cultural que cumple largamente sus objetivos además de continuar con su tradicional presencia en nuestra Salta. Me fui feliz.
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.