Reportajes

Lucerna 2014: el universo psicológico de la música

Alfredo López-Vivié Palencia
martes, 6 de mayo de 2014
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Psyché’ es el tema conductor del Festival de Lucerna en Verano para esta edición de 2014, que se celebrará del 15 de agosto al 14 de septiembre, con la intención de hacer hincapié en el efecto que la música produce en el ámbito psicológico y sentimental del oyente, desde las más simples sensaciones de alegría o tristeza hasta las pasiones desatadas y el delirio completo. Ninguna otra obra puede ejemplificar mejor ese efecto que el Tristán e Isolda de Wagner, y especialmente su segundo acto, que este año darán Daniel Barenboim con la West-Eastern Divan Orchestra, y con Waltraud Meier, Peter Seiffert, Ekaterina Gubanova y René Pape como protagonistas.

La Lucerne Festival Orchestra -la «orquesta de amigos» que decía Claudio Abbado- continuará este verano la labor de su fundador, habiéndose procurado los estupendos servicios del letón Andris Nelsons para los dos programas brahmsianos que Abbado tenía previstos : Rapsodia para contralto -con Sara Mingardo y el Coro de Radio Baviera-, Serenata en La mayor y Segunda Sinfonía en el primero de ellos; en el segundo el Concierto nº 1 -con Maurizio Pollini, también asiduo en Lucerna- y la Tercera Sinfonía. Nelsons tiene doble cometido en el Festival, porque dará otros dos conciertos con su City of Birmingham Symphony (Beethoven, Wagner, y la rareza -fuera de Inglaterra- de la Segunda Sinfonía de Edward Elgar).

Hasta diez estrenos mundiales hay este verano en Lucerna. Y por supuesto, Pierre Boulez sigue al frente de la Lucerne Festival Academy, que este año cuenta como profesores invitados con Heinz Holliger (a él le corresponde la clase de dirección, y ofrecer su Cycle Scardanelli), Matthias Pintscher (encargado del estreno mundial de la versión íntegra de Zimt de Johannes Maria Staud, uno de los compositores residentes en esta edición, junto con la coreana Unsuk Chin –que fue alumna de György Ligeti-, de quien se escuchará por primera vez Le Silence des Sirènes), y Simon Rattle, que se estrena en estos menesteres (con él los jóvenes y entusiastas músicos de la Academia aprenderán el Coro de Luciano Berio); sin olvidar a Barbara Hannigan, «artista-estrella» del Festival, quien también dará una lección magistral de canto y asumirá la parte solista en la Cuarta Sinfonía de Mahler.

Como siempre, el principal gancho del Festival son sus conciertos sinfónicos -veintiséis este año- en el maravilloso auditorio del KKL. Además de los conciertos de la Orquesta del Festival y de Birmingham, hacen triplete la Mahler Chamber Orchestra (una de las sesiones a cargo de Daniel Harding, otra -monográfico Mendelssohn- con Daniele Gatti, y la tercera con la dirección de la mentada Hannigan), y cerrando el Festival la Filarmónica de Viena con Gustavo Dudamel (Sibelius, Mozart, Beethoven, Dvorák, Rimsky-Korsakov, Mussorgsky). Dos conciertos cada una darán la Filarmónica de Berlín y Simon Rattle (Rachmaninov y Stravinsky para el primer programa, para el segundo la celebrada puesta en escena de Peter Sellars de la Pasión según San Mateo de Bach), el Concertgebouw con Mariss Jansons y los solistas Jean-Yves Thibaudet y Leonidas Kavakos (Brahms, Strauss, Shostakovich, Ravel), la Chamber Orchestra of Europe y Bernard Haitink (ambos conciertos dedicados a Schumann, en los que participarán Murray Perahia e Isabelle Faust), la Sinfónica de Lucerna (a quien corresponde dar dos estrenos de J. M. Staud), la Gewandhaus con Riccardo Chailly (Novena de Beethoven y Tercera de Mahler), y la West Eastern Divan (además de la función wagneriana, un concierto Mozart-Ravel).

Una única función ofrecerán cada una la Orquesta de la Ópera de París -debutante en el Festival- con Philippe Jordan y la soprano Anja Harteros (Ravel, Strauss, Mussorgsky), la del Teatro Mariinski con Valery Gergiev y el pianista Daniil Trifonov (Wagner, Chopin, Chaikovsky), y la Orquesta de Cleveland con Franz Welser-Möst (Brahms y Jörg Widmann). Entre los muchos solistas que actuarán en el Festival, además de los ya referidos, destacan la «artista-estrella» Midori -que se las verá nada menos que con la integral de Sonatas y Partitas de Bach-, Lang Lang (Mozart, Chopin), Anne-Sophie Mutter con Lambert Orkis (Penderecki, Mozart, Previn, Beethoven), y Cecilia Bartoli (recital con obras de Agostino Steffani).

En el apartado de música de cámara, destaca la intervención de diferentes agrupaciones de la Orquesta del Festival (por ejemplo, el conjunto de metales con un programa que va de Gesualdo a Janacek), el Zehetmair Quartet (Debussy, Holliger), el Jerusalem Chamber Ensemble, y, por descontado, el Festival Strings Lucerne (Lully, Rosetti, Mozart). Naturalmente, también hay multitud de actuaciones en las calles, proyecciones cinematográficas, exposiciones, charlas, foros, y conferencias; sin olvidar los conciertos matinales de siete jóvenes debutantes. Y tras la buena acogida en la edición del verano pasado, el Festival persevera en los conciertos gratuitos de 40 minutos en la Luzerner Saal del KKL, justo antes de los conciertos sinfónicos.

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