The Ice House´s Tales

El Xenakis estocástico en versión original francesa

The LGM Golden Quartet
viernes, 8 de febrero de 2002
Ianis Xenakis. 'Pithoprakta' y 'Metastasis. Orchestre National de l'O.R.T.F. Maurice Le Roux, Director 'Eonta', para quinteto de metales y piano. Yuji Takahashi, piano, Ensemble Instrumental de Musique Contemporaine de Paris (P. Thibault y L. Longo, trompetas; J. Toulon, G. Moissan y M. Chapellier, trombones). Konstantin Simonovic, Director. Jean-Etienne Marie y Ean Deloron ('Eonta'), ingenieros de sonido. Un compacto AAD de 39 minutos de duración registrado en los estudios de l'O.R.T.F. y en los estudios Geneix (Eonta) y en París en 1965. Un producción de Le Chant du Monde. Le Chant du Monde LDC 278368. Eonta, Metastasis
0,0001216 El término estocástica es un sinónimo de probabilidad, una palabra bastante más coloquial pero, como ironizaba Xenakis, mucho menos elegante. La definición de Xenakis en 1963 no resulta menos pedante: "evolución asintótica hacia un estado estable". En realidad, todo se reducía a que Xenakis quería utilizar un término generado por la etimología griega stochos, para sustituir a las palabras derivadas del verbo latino probare, habitualmente utilizadas en estadística. Lo que ignoraba en aquellos momentos es que la palabra francesa que él diseñó, stochastique, resultó ser idéntica a la utilizada en 1951 por Claude Shannon en las primeras comunicaciones de su Teoría de la Información.Todo esto no tiene la mayor importancia y sólo sirve para demostrar que nosotros podemos ser tan pedantes como Shannon o Xenakis, y que ahí se acaba cualquier parecido entre nosotros y estos genios. Si nos han leído hasta aquí, en muestra de agradecimiento vamos a intentar explicarles de forma breve y clara qué es un proceso estocástico.Imagínense ustedes una situación caótica (da lo mismo que sea la del agua de un río turbulento que la de un país inmerso en una grave crisis económica), cada evento aislado (el movimiento de una gota de agua o una pedrada contra la cristalera de un banco) se produce de manera aleatoria pero el conjunto de todos los eventos se comporta de manera previsible.Al darse cuenta de que la música serial provocaba en el oyente una impresión de desorden, Xenakis se propuso buscar sistemas organizativos del sonido que garantizasen el objetivo ideal de la vanguardia de postguerra: una Música formal. En la primera década de su carrera, encontró la solución en los estudios estadísticos de los estados caóticos.Los modelos físicos de sus primeras composiciones, Metastasis (1953-4) para 61 instrumentos y Pitoprakta (1955-6) para 2 trombones, xilófono, caja china y 46 cuerdas, se basan en la física de los gases y son de enternecedora ingenuidad. Nada tienen de ingenuos, sin embargo, los resultados musicales, próximos a las sonoridades de la música electrónica pionera, coloreadas por los amplificadores de válvulas. En 1960, Penderecki utilizó estos procedimientos en su Lamentación sobre Hiroshima para 52 instrumentos de cuerda, su mayor éxito y, para algunos crìticos, su obra maestra. Xenakis nunca gozó de la popularidad de Penderecki y, hacia 1960, ya había superado la etapa ingenua de sus especulaciones con Herma, una pieza para piano de la que deriva Eonta (1963-4) para piano, dos trompetas y tres trombones, la primera obra de cámara propiamente dicha de Xenakis. Las cinco obras anteriores para cuerdas, eran versiones comprimidas de ideas orquestales.Casi medio siglo después, Metastasis y Pitoprakta no han perdido un ápice de su poderosísima emotividad, y no han hecho más que incrementar su belleza. El artefacto científico, el "cómo lo hizo", sólo interesa a los analistas musicales y a algún pedante despistado. Es el equivalente a los textos de Bartók sobre sus propias obras. Porque las obras geniales no precisan de explicación. Te poseen, como un cuadro de Pollock se apropia del que lo mira, como su contemporánea Pitoprakta no puede ser olvidada después de haberla escuchado por vez primera.
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