Danza y Ballet

Muchas dudas sobre Nacho Duato en Alemania

Juan Carlos Tellechea
miércoles, 28 de octubre de 2015
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La prensa especializada alemana duda de que el coreógrafo español Nacho Duato (Valencia, 1957) vaya a permanecer por mucho tiempo más al frente del Staatsballett Berlin, la mayor compañía de Alemania, con 88 bailarines, ya que no ha sido capaz hasta ahora de demostrar que pueda llevarla a un merecido nivel de liderazgo en el universo de la danza internacional. 

Desde que asumió sus funciones, en septiembre de 2014, Duato no ha presentado ningún estreno absoluto en Berlín, constatan los críticos, y tras la apertura de la nueva temporada 2015/2016, el pasado 22 de octubre, con tres piezas de diez o más años de antigüedad (Castrati de Duato de 2002, Secus de Ohad Naharin de 2005, y petite mort de Jiří Kylián de 1991) crece la incertidumbre sobre su solvencia como fuente inspiradora de nuevas coreografías. 

El Staatsballett Berlin no es una compañía de provincias, es la mayor del país, subrayan los comentaristas, y junto con su función representativa debería surtir el efecto de producir un nuevo estilo. Pero en lo que va de su mandato, Duato no ha hecho nada, absolutamente nada, y ni que hablar de que haya optimizado algo.  

Por el contrario Duato, quien realmente no entiende a fondo de danza clásica -la base que posee y debe seguir poseyendo una compañía que a comienzos de este milenio empezó con mucho optimismo-, ha dejado caer muy rápida y manifiestamente el nivel de una troupe desorientada, sin alegría y que funciona aún porque está calibrada para ello. 

Es más, Duato “no está en la compañía, ni física ni espiritualmente“ (ndlr: nos consta, tras varios intentos infructuosos desde hace un año por obtener una entrevista con él). “No tiene ninguna visión, ninguna idea“, agregan periodistas especializados de diversos medios de comunicación alemanes, como el periódico Die Welt y la emisora de radio Deutschlandfunk, en sus demoledoras críticas. 

La prensa suprarregional alemana ha perdido el interés por sus premières. Son más novedosas y excitantes las de otras compañías de ballet: Múnich, Hamburgo, Stuttgart, Dresde, Düsseldorf (por tercera vez consecutiva la mejor del año, según una encuesta entre críticos de la prestigiosa revista Tanz), incluso las de Karlsruhe, Darmstadt, Dortmund o Hannover. 

Tanz, asimismo, consagró al Staatsballett Berlin como "la contrariedad o el escándalo de la temporada". El nivel arduamente alcanzado por la compañía se encuentra en caída libre. Y para la temporada 2015/2016 no se espera ninguna mejoría. Nacho Duato, quien parece no haber arribado todavía a Berlín, quien no se ocupa para nada de la Asociación de Amigos del Staatsballett Berlin y quien no asume ninguna función representativa de esta compañía en la vida cultural de la ciudad, tiene previstas (en un repertorio venido a menos) otras dos premières: Jewels, la pieza neoclásica de George Balanchine (San Petersburgo, 1904 - Nueva York, 1983), y su Herrumbre (2004) (cualquier alusión a su actual momento artístico es pura casualidad). 

La directora administrativa del Staatsballett Berlin, Christiane Theobald, estaría probablemente buscando ya a un sustituto de Duato, según la prensa alemana. Este no parece estar tampoco en condiciones de traer a la compañía a nuevos solistas destacados. El regreso de la prima ballerina Polina Semionova, quien desertó durante la era de su antecesor, Vladimir Malakhov, para actuar en algunas funciones y por un caché muy elevado, no compensa la escasez de solistas masculinos y el hecho de que la sección femenina está envejeciendo peligrosamente. Las principales bailarinas tienen más de 40 años de edad.

Y tras el comienzo de la nueva temporada, el pasado jueves, la prensa duda enormemente de que el coreógrafo español sea capaz y tenga además la voluntad para dar un golpe de timón y convertir al Staatsballett Berlin en lo que debería ser, una de las mejores compañías a nivel mundial. Lo que todos se preguntan ahora es: ¿por cuánto tiempo soportará Berlín a Nacho Duato? 

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