Discos

Reforma y Contrarreforma

Raúl González Arévalo
miércoles, 28 de diciembre de 2016
Philippe Jaroussky: Bach & Telemann: Sacred Cantatas. Bach: cantatas 170 (Vergnügte Ruh, beliebte Seelenlust) y 82 (Ich habe genug). Telemann: cantatas “Dear am Ölder zagende Jesus” y “Jesus liegt in letzten Zügen”. Philippe Jaroussky, contratenor. Freiburger Barockorchester. Petra Müllejans, violín y dirección. Un CD (DDD) de 74 minutos + un DVD de 23 minutos de duración. Grabado en el Ensenmblehaus de Friburgo (Alemania) del 12 al 19 de diciembre de 2015. Erato 0825646491599. Distribuidor en España: Warner Classics Spain
0,0001197

Cada nuevo lanzamiento de Philippe Jaroussky es saludado con un grado de expectación mayor que el anterior, como corresponde a una auténtica estrella de la música. Se espera que se supere a sí mismo con cada paso que da. Que siente cátedra con cada nota que grabe. En esta ocasión la mercadotecnia había animado el interés bajo la premisa de que se trataba de la primera vez que el francés cantaba en alemán. Así que estaba justificada tanta expectativa.

Otra cuestión es que los méritos indudables del intérprete y las salvas de la proyección obnubilen el criterio de los oyentes, aunque aquí, lo reconozco, entramos en el terreno de la subjetividad más absoluta. Así que vaya por delante la siguiente premisa: el contratenor canta divinamente -nunca mejor dicho-, explota su capacidad para el legato y el virtuosismo, la dulzura del instrumento y potencia el aspecto religioso de las piezas con su conocida característica evanescente, casi angelical, del canto. Y encima pronuncia sin mácula, con la claridad acostumbrada en italiano y francés.

Con semejante premisa y el carácter religioso de las piezas parecería imposible objetar nada. Y sin embargo, se puede. Bach y Telemann eran compositores protestantes. La religión, huelga decirlo, desempeñó un papel decisivo en la conformación de la mentalidad colectiva. Y la de los países de la Reforma luterana nada tiene que ver en la Europa del siglo XVII con los de la Contrarreforma. La oposición entre Catolicismo y Protestantismo fue decisiva también en la expresión musical de las creencias religiosas. La opulencia y el boato de Roma mal se avienen con la austeridad y la sobriedad de Leipzig. ¿Y qué tiene que ver todo esto con Jaroussky? Pues muy sencillo: criado en un país laico en el que son patentes las huellas de la tradición católica -las magníficas iglesias románicas y góticas, sin ir más lejos-, su interpretación de estas piezas religiosas tiene un aire narcisista y hedonista que traiciona por completo el sentido profundamente religioso de la música de los dos compositores germánicos. Dicho de otra manera: no hay indiferencia hacia el aspecto sacro de las piezas, pero tampoco se diría que canta para mayor gloria de Dios, ni de los músicos, sino de sí mismo. En este sentido, la comparación con la interpretación de Ich habe genug de Andreas Scholl en su disco de cantatas de Bach (Decca) resulta muy ilustrativa, en cuanto a que el alemán respeta mucho más este principio con un acercamiento desprovisto de toda autocomplacencia. Naturalmente, sólo se trata de una opinión. Que en todo caso no impide en modo alguno el disfrute del disco.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.