España - Andalucía

Todo a una Traviata

José Amador Morales
martes, 7 de febrero de 2017
Jerez de la Frontera, viernes, 27 de enero de 2017. Teatro Villamarta. Giuseppe Verdi: La traviata. Opera en tres actos con libreto de Francesco Maria Piave. Francisco López, director de escena. Raquel Lojendio (Violeta), José Luis Sola (Alfredo), Javier Franco (Giorgio Germont), Marina Pardo (Flora), Inmaculada Salmoral (Annina), Joan Cabero (Gastone), Luis Álvarez (Douphol), David Lagares (D’Obigny), Ángel Rodríguez (Dottore Grenvil), Pedro Talavera (Giuseppe), Javier Barea (Un mensajero), Rafael Berdún (Un sirviente). Coro del Teatro Villamarta. Joan Cabero, director del coro. Orquesta Filarmónica de Málaga. José María Moreno, director musical. Producción del Teatro Villamarta de Jerez.
0,0001165

 El único título operístico de la presente temporada del Teatro Villamarta de Jerez ha traído consigo la quinta reposición de la producción que el teatro poseía de La traviata de Verdi a cargo de Francisco López. Una apuesta segura (tal vez demasiado) en cuanto a público de esta versión clásica (también quizá en exceso) y muy correcta del celebérrimo título verdiano. Para esta ocasión se ha contado con la presencia del director mallorquín José María Moreno, quien dirigió con corrección y un mínimo sentido dramático. Sus tempi, casi siempre ágiles y poco pesantes, no siempre encontraron una respuesta acorde sobre el escenario, especialmente por parte del coro, pero proporcionaron acertadas fluidez y progresión de la acción.

Raquel Lojendio encarnó el personaje protagonista cosechando un importante y justificado éxito al final de la velada. Y eso que su voz de soprano lírica pura, de partida con un timbre no especialmente grato, le condicionó notablemente al final del primer acto, donde evidenció lógicos apuros en la coloratura de un ‘Sempre libera’ que culminó honestamente sin sobreagudo. Sin embargo ya en su ‘Ah forse lui’ se vislumbraban lo que serían sus grandes bazas: un importante legato y una interesante capacidad expresiva. Bazas que corroboraría en momentos como ‘Dite alla giovine’ en el segundo acto y, lógicamente, todo el tercero donde remató un retrato conmovedor de la heroína verdiana. A su lado, José Luis Sola cumplió como pudo con un más bien apocado Alfredo, de moderado talento escénico y con una voz engolada y en exceso ligera para el rol.

Por su parte, Javier Franco delineó con inteligencia un Germont que fue creciendo desde una discreta entrada hasta una un aria que provocó la mayor ovación de la noche. No en vano, supo compensar su instrumento algo monocromo, en virtud de un aceptable volumen y, sobre todo, una línea de canto bastante atractiva.

Muy correctos el resto del reparto, destacando el Luis Álvarez como Douphol y Ángel Rodríguez como dottore. El Coro Villamarta de Jerez actuó con honestidad a pesar de los habituales desajustes con la orquesta al comienzo de cada una de sus participaciones, momentos en los que la batuta supo solventar estas puntuales dificultades con visible entrega desde el foso. Bastante más empastada y eficaz la sección femenina en el coro de gitanas que la masculina en el de los toreros. Y solvente y comprometida – lo que no ha sido habitual algunos años atrás en anteriores visitas - la Orquesta Filarmónica de Málaga.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.