España - Castilla y León

Una cuestión de buen gusto

Xoán M. Carreira
lunes, 7 de agosto de 2017
Segovia, lunes, 24 de julio de 2017. Catedral de Segovia. Montserrat Torrent, órgano. Antonio de Cabezón, Osanna de la missa de lome arme. Jan Pieterszoon Sweelink, Unter der Linden grüne. Francisco Correa de Arauxo, Tiento de medio registro de Setimo tono; Tiento de primero tono; y Primer tiento de medio registro de baxon de Setimo tono. Girolamo Frescobaldi, Bergamasca. Pedro de Araujo, Batalha de 6º tom; Anónimo (col. Martin y Coll), Canziones comunes, Marizápalos. Marin Marais, Chaconne. 42 Festival de Segovia.
0,0001042

Montserrat Torrent es la superviviente de una trinidad de mujeres formadas en la Academia Marshall que conocieron de primera mano el legado de Granados y lo difundieron internacionalmente en sus brillantes carreras como concertistas. Mientras Alicia de Larrocha y Rosa Sabater eligieron el piano, Torrent optó por el órgano y por un repertorio sólo aparentemente alejado de Granados y la Belle Époque. De hecho, el fantasma de Granados revoloteó gozoso en la catedral de Segovia, muy especialmente en la Batalha de 6º tom de Pedro de Araujo (1640-1705) y en el tour de force improvisatorio de Marizápalos.

En el caso de Araujo aparecía una perspectiva muy semejante a la de las versiones de las Sonatas de Scarlatti realizadas por Granados, por ejemplo en los divertidos contrastes dinámicos obtenidos por los cambios bruscos de registro. La desbordante versión de Marizápalos resultó ser una especie de homenaje personal de Torrent al más deslumbrante japonismo de Goyescas. El optimismo, vitalidad y lucidez de la anciana organista me recordó la actitud y perspectiva adoptada en sus últimos años por Xavier Montsalvatge, quien logró convertir en música la dicha de vivir.

La actuación en la catedral de Segovia de Montserrat Torrent fue anunciada como la perla del veterano Festival de Segovia, ya en su cuadragésimo segunda edición. La respuesta del público fue espléndida y Torrent correspondió generosamente con una inmersión lúcida y sensible en el organo ibérico que ha protagonizado toda su carrera. El Órgano del Evangelio de José de Echevarría (finalizado en 1773) es un admirable instrumento que ha disfrutado de unas restauraciones razonables y mantiene una capacidad de respuesta enormemente eficiente, que se ajusta como un guante a la concepción y la técnica de Torrent. Sin duda el órgano necesita algunos ajustes sencillos pero urgentes de afinación y de mecanismo (alguna nota se 'queda'). Afortunadamente estos pequeños problemas episódicos no consiguieron nublar una noche gloriosa que justificó los largos desplazamientos que realizamos algunos de los asistentes. Lo cual no debe ser disculpa para que el Cabildo segoviano desatienda el mantenimiento de un instrumento ejemplar.

Tras la admirable lección de ejecución trascendental, obtuvimos un premio con el que no contábamos pero que nos encantó: la sonrisa gozosa y ligeramente pícara de la gran organista, que parecía decir "¿a que os ha gustado?"

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.