Entrevistas

Francisco Fernández-Rueda: “Me centro en trabajar el repertorio de Kraus”

José Amador Morales
viernes, 4 de agosto de 2017
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Natural de Estepa (Sevilla), este tenor de 35 años se está abriendo camino en el panorama lírico internacional sin mucho estruendo pero con paso decidido y, sobre todo, sólido. Desde el pasado mes de abril y hasta otoño se encuentra embarcado en la gira Monteverdi 450 que, en conmemoración del citado aniversario del gran compositor italiano, llevará sus principales títulos operísticos por todo el mundo de la mano de John Eliot Gardiner y sus buques insignia: el Monteverdi Choir y los English Baroque Soloists. En nuestro país interpretará a final de año L’incoronazione di Poppea de la mano de Jean-Christophe Spinosi. Otros maestros de la talla de William Christie o Fabio Biondi también han requerido su talento. Cuando se le pregunta por qué no es profeta en su tierra (no ya sólo en España, sino en su propia Sevilla, donde no ha pisado hasta el momento ni el Teatro de la Maestranza ni el Festival de Música Antigua), guarda un silencio expresivo y su rostro revela un gesto de natural discreción y un punto de ironía. Su charla tranquila y calmada no esconde un sincero entusiasmo y hasta vehemencia cuando hablamos no ya de Barroco, Haendel o Monteverdi, sino también de Mozart, de Alfredo Kraus, de belcanto o de la ópera francesa…

José Amador Morales. ¿Cuál es tu proceso de preparación de un nuevo proyecto o rol?

Francisco Fernández-Rueda. A mí me gusta comenzar por el texto: la dicción, la conciencia de lo que voy leyendo, asimilar ese texto en mi interior... Después de hacer mío ese texto y de conseguir que “fluya”, paso a la música. Este proceso es de gran ayuda para mí especialmente cuando tengo que cantar muchos recitativos en una ópera. Es ahí cuando tomas conciencia de que hay muchos aspectos musicales y actorales que se resuelven al hacer esta labor previa con el texto. Posteriormente existe un trabajo puramente técnico de voz en el que me centro en pasajes concretos, descubriendo posibles opciones interpretativas. A continuación consulto a mi maestro (Fernández-Rueda se refiere a Carlos Chausson), quien me escucha y me aconseja. Una vez que lo tengo claro lo trabajo con mi repertorista. Muchas veces las clases de canto hacen que te centres demasiado en lo puramente técnico y el apoyo de estos repertoristas te da una visión mucho más global, lógica y, en definitiva, musical. Al mismo tiempo, resulta curioso que cuando algo musical no funciona es porque hay algo técnico detrás que tampoco funciona y viceversa. Una buena técnica no sólo proporciona una mayor longevidad vocal, sino que también te proporciona una mayor calidad interpretativa. Por poner un ejemplo, yo he llegado a trabajar durante dos semanas solamente el inicio de un aria de Mozart buscando la redondez del sonido, un buen legato, una correcta uniformidad en los registros… ¡Vamos, esto del canto necesita mucha paciencia! En mi opinión, hoy día se buscan resultados rápidos sin haber profundizado en el estudio.

JAM. Siendo así, ¿qué capacidad de elección tienes en tu carrera?

FFR. Lo ideal es que elijas roles ideales para tu voz. La voz no se resentirá y te ayudará a tener un desarrollo lógico de tu instrumento. Entiendo que existen circunstancias concretas, sobre todo al inicio de una carrera, en las que no puedes hacer una elección perfecta de lo que es más recomendable en ese momento. Ahí radica la inteligencia de un cantante: la paciencia y el saber elegir bien. Hay muchas carreras truncadas por una mala elección del repertorio. En lo que a mí se refiere, he confiado siempre plenamente en los maestros con los que hasta ahora he podido trabajar.

JAM. ¿Cómo consideras que un papel es para ti?

FFR. Pues depende básicamente de las características de tu voz. Es cierto que, como decía Kraus, si te sientes cómodo cantando un rol es porque hay algo físico en ello. Cuando eres capaz de cantar un fragmento o un aria sin dificultad en cualquier circunstancia, especialmente en un ambiente de tensión como una audición o una sustitución de última hora, está claro que lo dominas.

JAM. ¿Sueles tener claro qué funciona y qué no?

FFR. Sí, suelo tenerlo bastante claro, aunque a veces te asaltan las dudas y recurro a mi maestro que siempre me aporta ideas sobre las que trabajar. A veces con el canto sucede que parece que das pasos hacia atrás y, sin embargo, mirándolo con perspectiva te das cuenta de que has caminado en la buena dirección.

JAM. ¿Cómo consideras la ópera?

FFR. Para mí la ópera es el género musical por excelencia y el más completo: aúna la música y el teatro… está todo ahí. Lo he dicho muchas veces, como disfruto haciendo ópera no disfruto en concierto, porque puedes expresarte con una libertad que difícilmente encuentro, por ejemplo, en el oratorio, donde me siento un poco más encorsetado [ver vídeo: Oronte en Alcina de Haendel]

JAM. ¿Recuerdas alguna experiencia operística en particular?

FFR. (Tras permanecer unos segundos pensativo responde con aire ensoñador…) Una de las más bonitas fue cantar un Don Giovanni de Mozart en Alemania, entre otras cosas porque ‘Don Ottavio’ es un rol que me encanta. Tiene momentos de belleza absoluta y gran dificultad como el inicio del aria “Dalla sua pace” cuando te quedas solo en el centro del escenario (su voz se vuelve casi un susurro) con la orquesta haciéndote esa “alfombra sonora” delicadísima. Es que las melodías de Mozart… ¡son insuperables! Recuerdo también que cuando canté el ‘Bajazet’ de la ópera Tamerlano de Haendel en Polonia fue otra gran experiencia. Un rol con ocho o nueve arias que abarcan un amplio abanico de emociones: un gran reto para un tenor y al mismo tiempo un placer poder cantarlo.

JAM. ¿Y en un futuro?, ¿qué experiencia te gustaría tener?

FFR. Pues muchas. El repertorio francés del siglo XIX me encanta, probablemente por la afinidad que tengo con el idioma (Fernández-Rueda estudió Filología francesa). Por ejemplo, un Romeo o un Faust de Gounod me encantaría… o un ‘Nemorino’, un rol divertidísimo y tan lucido: lo tengo ya montado y espero poder hacerlo en escena pronto porque estoy seguro de que lo disfrutaría mucho. Un ‘Duca’ de Rigoletto me encantaría... La idea es seguir esa línea de repertorio que siguió en su día el gran Alfredo Kraus, un tenor lírico-ligero que abordó con la madurez papeles más líricos. Después de haber cantado ‘Ottavio’ y ‘Ferrando’, ‘Tamino’ es otro de los personajes mozartianos que actualmente se adecúan mejor a mis características vocales [ver vídeo]. Otro rol que me encanta es, por ejemplo, el ‘Fenton’ del Falstaff de Verdi, con el aria “Dallabbro il canto”, bellísima.

Sin embargo, no me veo tanto como cantante rossiniano porque pienso que, a priori, Rossini necesita una voz de tenor muy particular: un tenor puramente rossiniano. Su fraseo necesita un apoyo más alto que no ayuda a desplegar el legato en su plenitud. Mi voz tiene un centro más sólido y pide un repertorio más lírico. En definitiva, me encuentro cómodo con papeles donde hay un mayor desarrollo de la línea de canto, del fraseo y del legato, por eso mi voz está evolucionando hacia un repertorio cada vez más belcantista, Me preparo para cuando lleguen las oportunidades en este sentido.

JAM. ¿Y eso de qué dependería?

FFR. Dependería básicamente de que se presente la oportunidad. Este mundo es complejo. Es cierto que yo he comenzado mi carrera con el repertorio barroco, pero no me cabe la menor duda de que me encuentro a día de hoy capacitado para poder afrontar un repertorio posterior. La voz lo demanda.

JAM. Has trabajado con Christie, Spinosi, Biondi, Gardiner… ¿cómo se explica que con esa trayectoria y siendo sevillano aún no hayas pisado el escenario del Teatro de la Maestranza o convocado en alguna edición del Festival de Música Antigua de Sevilla?

FFR. (Permanece unos segundos quedo en una suerte de silencio expresivo… ) Lo único que puedo decir es que a estas alturas creo que se me conoce bien en este mundillo y no es a mí a quien corresponde responder a esta pregunta. Es algo similar a lo que comentaba en cuanto al repertorio: cuando uno está preparado, estoy convencido de que llega la oportunidad de cantar alguno de los roles que antes he señalado. Tan sólo se tienen que dar las circunstancias. Pues lo mismo con lo que me preguntas: estoy convencido de que llegará la oportunidad de poder cantar en Sevilla. Todo llega.

JAM. ¿Cuáles son tus referentes?

FFR. Por supuesto, Kraus. Me encanta cómo aborda el repertorio francés del XIX (Werther, Manon, Faust, Romeo… ), aunque también sus Mozart cuando era más joven y sus roles belcantistas (Lucia, Don Pasquale, Elisir… ); la maravillosa voz de Wunderlich, o Araiza (sobre todo el Araiza más joven y su Mozart), Pavarotti… Más recientemente destacaría al tenor mexicano Ramón Vargas, Piotr Beczala…

JAM. Para finalizar, ¿cuáles son tus próximos proyectos?

FFR. Este año se cumplen los 450 años del nacimiento de Monteverdi y para mí viene muy cargado de obras monteverdianas: el 90% dentro de la gira de Gardiner con la trilogía L’Orfeo, Il ritorno d’Ulisse y L’incoronazione di Poppea en Europa y EEUU (Barcelona, Paris, Berlín, Venecia, Salzburgo, Lucerna, Edimburgo, Chicago, Nueva York…) desde abril hasta noviembre. También voy a participar en la grabación discográfica de Il ritorno d’Ulisse con Gardiner, única ópera de la trilogía de Monteverdi que este director aún no tenía grabada. En octubre y diciembre cantaré L’incoronazione di Poppea con Jean-Christophe Spinosi en México y España, que supondrá mi debut en el Gran Teatre Liceu de Barcelona o el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México.

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