Discos

Respiración, sonido y voz

Paco Yáñez
lunes, 21 de agosto de 2017
Bernhard Lang: Schrift 1.2. Gerald Eckert: Gegendämmerung. Clemens Gadenstätter: Musik für Soloflöte. Gordon Kampe: heavy metal. Klaus Lang: Der Herr der Insel. Beat Furrer: auf tönernen füssen. Georg Friedrich Haas: Finale. Katja Kanowski, voz. Beatrix Wagner, flauta. Bayerischen Rundfunk y Studio Franken, productores. Herbert Frühbauer, ingeniero de sonido. Un CD DDD de 64:09 minutos de duración grabado en la Meistersingerhalle de Núremberg (Alemania), del 12 al 14 de enero de 2009. edition zeitklang ez-44046.
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La flautista alemana Beatrix Wagner ha visitado la sección discográfica de nuestro diario en diversas ocasiones, como miembro que es del ensemble reflexion k. Al igual que su agrupación, la prolífica actividad de esta extraordinaria solista se caracteriza por una incansable potenciación de la música actual, con sucesivos encargos y estrenos confiados a su instrumento: una flauta que exprime codo con codo con los compositores que desde hace décadas confían en su reconocida técnica y exquisita musicalidad. El monográfico del sello alemán edition zeitklang que ahora recibimos, Spiegelungen, da sobrada muestra de las virtudes de Beatrix Wagner, ya desde su primera pieza...

...es ésta la impactante Schrift 1.2 (1998), partitura para flauta sola del austriaco Bernhard Lang (Linz, 1957). Tal y como Beatrix Wagner afirma en conversación con Thorsten Preuß, la flauta contemporánea es una cuestión ya no sólo de líneas melódicas, sino de una síntesis que abarca la respiración, el sonido y la voz, todo ello amalgamado como una resonancia que comprende el cuerpo del instrumento al completo, alquitarando en su tubo una acústica de inspiración electrónica, algo que convierte el interior de la flauta en una reverberación de las indagaciones tímbricas de las últimas décadas, actualizando el que es uno de los instrumentos más antiguos de cuantos ha acompañado a la humanidad (tan vinculado, por otra parte, a un desarrollo melódico). En Schrift 1.2 la voz de la flautista crea una segunda capa tímbrica que expande las texturas y confiere rugosidad al conjunto, sumándose a una flauta, de por sí, explotada al límite de sus posibilidades, en la que se suceden registros, glissandi y microtonalidad a una velocidad de vértigo, dando como resultado una lectura de un virtuosismo impactante que es prácticamente un sumatorio de los avances técnico-estilísticos para flauta en la segunda mitad del siglo XX.

En la entrevista que en octubre de 2016 mantuvimos con Gerald Eckert (Núremberg, 1960), el compositor y artista plástico alemán nos detallaba las muchas virtudes que como instrumentista caracterizan a Beatrix Wagner. Buena parte de ellas con audibles en Gegendämmerung (2008), pieza cuyo título lleva a cabo un juego de palabras con una de las óperas que asociamos al ilustre apellido de la flautista que hoy protagoniza esta reseña. Escrita para flauta y voz, Gegendämmerung (2008) se basa de forma muy libre en el poema Physikalische Optik V, del escritor austriaco Raoul Schrott, obra que Gerald Eckert ya había utilizado en su partitura para dos grupos instrumentales An den Rändern des Maßes (2005-11). Como entonces, una nueva exploración de los límites sonoros y su perceptibilidad, algo que comparte la música del alemán con sus fotografías y tintas chinas, en las que el trazo se disuelve alcanzando prácticamente lo imperceptible para rebrotar en nuevas direcciones y texturas. En Gegendämmerung se efectúa un estudio del sonido en el que tiene un peso especial el fonema «sch», especialmente a través de la palabra alemana «Gischt», lo que nos lleva a pensar en la espuma como proceso y momento de disolución de una materia previa. Tal será la realidad de la flauta 'comentando' la lectura del poema, cuyos fonemas conduce a un territorio de la desintegración y la volatilidad, traspasando las fronteras de la voz en los márgenes de lo audible. La contemplación de las fotografías que conforman el ciclo eckertiano Lichtgeschwärztes (1997) sería un muy buen ejemplo de cómo una materia central se va, poco a poco, esfumando hacia sus límites visibles (aquí, audibles), en los que reside tan bella poética de la desaparición. La sutil gradación de dinámicas en auras que ello demanda, vuelve a encontrar en Beatrix Wagner a una flautista de primer orden, con un sonido muy limpio y ligado.

El austriaco Clemens Gadenstätter (Zell am See, 1966) es otro viejo conocido de nuestro diario, especialmente por sus grabaciones para los sellos Kairos (0012452KAI) y col legno (WWE 1CD 20408). Musik für Soloflöte (1991) se acerca a la partitura que abría este compacto por la pluralidad de sus técnicas, renovando la flauta desde las sonoridades de aire, slap, percusión de llaves, multifónicos, flatterzunge, resonancias irregulares, contrastes dinámicos y tonales extremos, y toda una plétora de recursos que inmediatamente asociamos con la música concreta instrumental de Helmut Lachenmann, uno de los maestros de Clemens Gadenstätter. Con sus más de 12 minutos de duración, Musik für Soloflöte es la obra más larga del compacto, tiempo que se toma Beatrix Wagner no sólo en explorar el ataque de tan prolijas técnicas, sino su reverberación y modulación camino del silencio, lo que la acercaría, igualmente, a los espectro sonoros en descomposición de Gerald Eckert. Al igual que en las anteriores piezas, estamos ante otro ejemplo de virtuosismo extremo en lo que a la flauta se refiere; de nuevo, soberbiamente interpretado por la flautista alemana, que aquí parece ir 'domando' la partitura desde su ruidismo inicial hacia un sonido final más dulcificado.

El compositor y musicólogo alemán Gordon Kampe (Herne, 1976) crea en heavy metal (2008) toda una red de referencias entrecruzadas que van de Arnold Schönberg a Wolfgang Amadè Mozart, pasando por Albert Giraud y Eduard Hanslick, todo ello para profundizar crípticamente en el conflicto entre la fantasía creativa y su percepción. heavy metal es un nuevo ejercicio de virtuosismo impactante, siempre en fff y en un prestissimo que hace de ella un torrente sonoro de ataques obsesivamente articulados sin interrupción, así como saturados de aire, pues la flautista lleva a cabo un soplido excesivo que -digamos- desborda la flauta con una corriente que acaba creando una segunda capa, saturada de sonidos rugosos y ruidistas. Una tercera capa la constituyen los fonéticos pronunciados por la propia flautista, cual coro comentando la acción puramente instrumental, lo que refuerza el sentido programático de la obra como relación entre una imaginación artística y la recepción crítica del hecho musical. El final de la partitura, con un ritmo articulado en corto que parece el de una danza chamánica, podríamos comprenderlo como una afirmación del creador frente a un medio tantas veces hostil (por acción u omisión), exorcizando el mismo con su música.

Tal y como se esperaría de una obra tan personal como la del compositor austriaco Klaus Lang (Graz, 1971), Der Herr der Insel (1999) es un ejercicio de amplio calado meditativo, en el que sonidos rugosos, microtonalidad y percusión de llaves ocupan el espacio explorando sus resonancias desde tan heterogéneas fuentes en cuanto a su naturaleza acústica, si bien parte cotidiana del paisaje musical en el siglo XXI. Todo ello, como es habitual en Lang, en una dilatada forma temporal, en esta ocasión no en lo puramente cronológico -pues la pieza no alcanza ni los siete minutos-, sino en los lapsos que el compositor habilita entre cada acción instrumental, para adentrarse en el desarrollo y extinción de sus procesos y cualidades sonoras. Bella y delicadísima propuesta, brindada con no menos aliento poético por parte de una Beatrix Wagner que mima cada nota, modificando las alturas hasta en cuartos y octavos de tono, por lo que la modulación de este ejercicio de respiración musicalizada alcanza no pocas reminiscencias orientales.

Al igual que la propuesta de Gerald Eckert, la partitura para flauta y voz auf tönernen füssen (2001), del compositor suizo Beat Furrer (Schaffhausen, 1954), está basada en un poema, en este caso en Arie auf tönernen Füssen, de la poetisa austriaca Friederike Mayröcker. Texto y lenguaje instrumental son deconstruidos hasta sus más elementales partículas, desde las que se va reintegrando el conjunto con un sentido artístico y musical nuevo, con influencias del ruidismo lachenmanniano y del espectralismo francés; pues, de hecho, la flauta se desplaza por el espacio en torno a la voz cual fantasmagoría espectral. Muy en la línea de sus trabajos operísticos, auf tönernen füssen nos adentra en un universo sombrío y asfixiante, en el que la realidad y su percepción se disuelven con respecto a los códigos re-conocidos. Partitura, de nuevo, de enorme dificultad técnica, soberbiamente resuelta también en cuanto a musicalidad, nada sencilla de alquitarar en una propuesta tan delicada y poética.

Por último, del compositor austriaco Georg Friedrich Haas (Graz, 1953) escuchamos su partitura para flauta sola Finale (2004), la obra más convencional del compacto y la única que mueve al hastío, con su cansina reiteración, sus asomos melódicos y sus mínimos riesgos técnicos y estilísticos, más allá de algún glissando para modificar tan superficial discurso, así como ciertos asomos microtonales propios del que es, quizás, el primer representante del espectralismo en Austria. Tras escuchar las imaginativas y poderosas formas de reconcebir un instrumento tan mayoritariamente vinculado con la tradición como la flauta, escuchar Finale supone poner un broche demasiado anodino, un lugar común que se desmarca de lo hasta aquí escuchado, por lo cual (al menos para quien firma esta reseña) esta partitura 'sobra' en una propuesta tan coherente y sólida como la de este compacto. Lo que no decae es la interpretación de la flautista alemana, aquí a la altura de la febril vivacidad que Haas demanda a su intérprete.

El registro de estas siete partituras, de entre las cuales las de Gerald Eckert y Gordon Kampe fueron compuestas específicamente para este compacto, es realmente bueno, con el típico sonido de una de las productoras del disco: la Bayerischen Rundfunk. La edición es muy correcta, con datos completos de las grabaciones, fotografías de Beatrix Wagner, biografías de los compositores y notas a cargo de la propia flautista y de Thorsten Preuß, que además de adentrarse en cada una de las partituras aquí registradas, mantienen una breve entrevista sobre el sentido y la composición de este tan recomendable disco para conocer las rutas de la flauta artística en la transición entre los siglos XX y XXI.

Este disco ha sido enviado para su recensión por Beatrix Wagner.

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