Chequia

Festival Janáček Brno (6): fantástica interpretación de 'El caso Makropulos'

Robert Ferrer Llueca
lunes, 10 de diciembre de 2018
Mundruczó: El caso Makropulos © Marek Olbrzymek, 2018 Mundruczó: El caso Makropulos © Marek Olbrzymek, 2018
Brno, domingo, 25 de noviembre de 2018. Teatro Janáček. Leoš Janáček: Věc Makropulos (El caso Makropulos), ópera en tres actos. Libreto de Leoš Janáček a partir de la comedia homónima de Karel Čapek. Estreno: Brno, 18 de diciembre de 1926. Producción de la Ópera de Flandes. Dirección escénica: Kornél Mundruczó. Escenografía y Vestuario: Monika Pormale. Iluminación: Felice Ross. Rachel Harnisch (Emilia Marty), Ladislav Elgr (Albert Gregor), Sam Furness (Solicitátor Vítek), Raehann Bryce-Davis (Kristina), Martin Bárta (Jaroslav Prus), Denzil Delaere (Janek), Károly Szemerédy (Advokát Dr. Kolenatý), Thierry Vallier (Strojník), Bea Desmet (Poklízečka), Guy de Mey (Hauk-Šendorf), Birgit Langenhuysen (Komorná). Coro y Orquesta de la Ópera de Flandes. Director del coro: Jan Schweiger. Dirección musical: Tomáš Netopil.
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El domingo 25 de noviembre asistimos a uno de los puntos culminantes del festival Janáček Brno 2018. Un Teatro Janáček totalmente lleno acogió la representación de El caso Makropulos en una producción invitada procedente de la Ópera de Flandes. Aprovechando este importante acontecimiento artístico, se entregaron de nuevo dos medallas de honor más por parte de la Fundación Leoš Janáček: a Tomáš Netopil -quien asumió la dirección musical de la representación que comentamos aquí-, por su trayectoria internacional como director de orquesta y su especial dedicación a la interpretación de las obras de Leoš Janáček, especialmente reconocida a través de sus recientes grabaciones de las más importantes obras sinfónicas y sinfónico-corales del compositor (Misa glagolítica, El evangelio eterno, Sinfonietta, Taras Bulba, La balada de Blaník, El hijo del violinista y las suites orquestales de las óperas Jenůfa, Katia Kabanová y Destino) con el Coro Filarmónico de Praga y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Praga para el sello Supraphon; y al Dr. Jiří Zahrádka, por su incesante y ya ingente actividad de investigación y divulgación en torno a la vida y la obra del compositor (entre muchos otros estudios y trabajos de investigación, es responsable de las ediciones críticas de las óperas Šárka, Destino, Las excursiones del Sr. Brouček, La zorrita astuta y El caso Makropulos). Además, tuvo lugar un reconocimiento público al barítono Jan Hladík por toda una vida dedicada a la ópera, especialmente vinculado desde 1965 a lo que actualmente es el Teatro Nacional de Brno.

Con un libreto basado en la magistral comedia homónima de Karel Čapek, El caso Makropulos cuenta la historia de Emilia Marty, una diva de la ópera obsesionada por encontrar la fórmula del elixir de la eterna juventud que la mantiene viva hasta la actualidad. Y es que la cantante, como reconocerá en el tercer acto de la ópera, es realmente Elina Makropulos, una mujer griega nacida hace 337 años con la que su padre, médico aficionado a la alquimia, experimentó una fórmula inicialmente encargada por el emperador Rodolfo. Por lo tanto, esta mujer desesperada fue también antes Ellian MacGregor, Eugenia Montez, Elsa Müller y Ekatěrina Miškina, nombres que contienen siempre las iniciales E. M. con las que firmó varios de los documentos que ahora se hayan en el punto de mira de las investigaciones para descubrir su verdadera identidad. A esto se suman las disputas por un testamento ambiguo legado por el barón Prus, que se discute en el proceso Gregor contra Prus lidiado por el abogado Dr. Kolenatý, y cuyas particularidades son conocidas en parte por la protagonista debido a su efectiva participación en varios de los acontecimientos relacionados con el asunto. Al final, devorada por las presiones y la soledad, muere irremediablemente.

La gran triunfadora de la velada fue la orquesta, que bajo la excelente dirección musical de Tomáš Netopil afrontó una de las partituras janáčekianas más exigentes y complejas técnicamente hablando. Con un sonido fascinante, soltura técnica y precisión rítmica extraordinaria tanto para los fragmentos puramente instrumentales como en el puntilloso acompañamiento a los cantantes, la orquesta brilló durante toda la representación, que se ofreció sin solución de continuidad y de manera totalmente fluida gracias a una excelente interpretación.

En cuanto a los cantantes solistas, Rachel Harnish (Emilia Marty) ofreció una interpretación realmente visceral del ocaso de esta diva, muy interesante tanto vocal como escénicamente. Igualmente destacaron en la parte vocal Ladislav Elgr (Albert Gregor), Martin Bárta (Jaroslav Prus) y Károly Szemerédy (Advokát Dr. Kolenatý) en papeles especialmente complicados y con mucho texto, que un cantante no checo como es el bajo-barítono húngaro Szemerédy logró llevar a cotas artísticas realmente altas. Todos los demás cantantes interpretaron sus respectivos papeles secundarios muy bien, y entre ellos merece una mención especial Raehann Bryce-Davis (Kristina) por su divertida recreación de un personaje interesante que muchas veces queda a la sombra de los demás y que en esta ocasión fue resaltado de manera excepcional.  

También la inspirada dirección escénica de Kornél Mundruczó, acentuando la degradación social de Emilia Marty en un contexto contemporáneo con alusiones explícitas a las drogas, la escenografía y vestuario obra de Monika Pormale y la sensible iluminación de Felice Ross, estuvieron a la altura de una producción totalmente a nivel internacional. En definitiva, una lectura actual extraordinaria de una de las obras de arte del siglo XX que seguro quedarán siempre para la posteridad.

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