Novedades bibliográficas

Barack Obama, A Promised Land

Juan Carlos Tellechea
miércoles, 2 de diciembre de 2020
Ein verheißenes Land © 2020 by Penguin Verlag Ein verheißenes Land © 2020 by Penguin Verlag
0,0007992

La estatura política del ex presidente Barack Obama, un hombre que ha estado constantemente a la búsqueda de compromisos y coaliciones para ganar mayorías en pos de los altos objetivos de su país, contrasta enormemente en estos meses con la candente y tenebrosa actualidad de los Estados Unidos. Leer sus memorias, A Promised Land (La tierra prometida), traducidas al alemán como Ein verheißenes Land * , publicadas ahora por la editorialPenguin/Random House, de Múnich, es como realizar un fascinante viaje en el tiempo que con toda seguridad no volverá a repetirse nunca más allí.

A medida que uno va adentrándose en la obra revive el tono positivo y apasionante de los años de Obama, sus grandes metas sociales y una firme creencia de que es posible un país mejor si mucha gente tiene voluntad y trabaja consagrándose para ello. El primer presidente negro de los Estado Unidos describe su vida y la de sus compatriotas como una gran oportunidad para dedicarse a algo más grande que uno mismo.

No menos asombrosa e inspiradora es Becoming. Meine Geschichte (Convirtiéndose. Mi historia) la autobiografía de su esposa y ex primera dama, Michelle Obama, de la editorial Goldman / Random House, también de Múnich. Firme defensora de los derechos de la mujer y de las niñas de todo el mundo, Michelle Obama hizo una significativa contribución para hacer de la Casa Blanca un lugar más hospitalario y abierto, como jamás lo ha sido en su historia, de 220 años ahora (inaugurada el 1 de noviembre de 1800).

Si bien el libro de Barack Obama no menciona ni una sola vez a Donald Trump hasta la página 933, uno no puede menos que constatar las enormes diferencias entre una administración y otra; el período de caos, chapucería, incompetencia, mendacidades, falsificaciones y calumnias sin precedentes de estos últimos cuatro años en una residencia convertida ahora en búnker de un inquilino que cuando salga de su guarida tendrá que enfrentar juicios penales por los más variados delitos, entre ellos el de violación sexual y el de evasión fiscal.

Obama terminó de escribir su libro en agosto pasado, pero ni evalúa su mandato ni analiza cómo y por qué ganó Trump las elecciones de 2016 ni considera lo que un presidente Joe Biden podría hacer de forma diferente hasta 2024. Por los derechos de ambas publicaciones, el grupo Random House pagó a los Obama 60 millones de euros. Un equipo integrado por Sylvia Bieker, Harriet Fricke, Stephan Gebauer, Stephan Kleiner, Elke Link, Thorsten Schmidt y Henriette Zeltner-Shane se encargó de la traducción del inglés estadounidense al alemán.

En el prólogo de su obra, el ex presidente menciona la elección del 3 de noviembre pasado, mas relativiza su significado histórico. Aunque no creo que haya mucho en juego, sé que ninguna elección sellará definitivamente la cuestión, afirma proféticamente. La historia de los Estados Unidos, como el credo de Obama, muestra el esfuerzo continuo por construir una sociedad más justa, pese a todos los contratiempos que puedan sobrevenir y que deberán ser superados.

Me preguntaba si mi presidencia se reduciría a este tipo de confrontaciones a partir de ahora: ¿tenía que emprender retrocesos a partir de ahora para evitar que los republicanos sabotearan la economía estadounidense y destruyeran todo lo que había logrado? ¿Podría realmente esperar encontrar un denominador común con un partido que cada vez más parecía ver la lucha contra mí como un principio unificador, como el gran objetivo que tenía que primar sobre todos los demás? (…), evoca el ex presidente Obama.

Él mismo se vería confrontado con el racismo estructural de su país.

De hecho, descubrí cada vez más a menudo que el estado de ánimo que habíamos observado por primera vez en las etapas finales de la campaña electoral, con Sarah Palin y el Tea Party, se había extendido desde los sectores marginales del partido Republicano hasta su núcleo. Esta reacción emocional, casi instintiva, a mi presidencia no tuvo nada que ver con contradicciones políticas o ideológicas. Era como si mi presencia en la Casa Blanca hubiera despertado un miedo arraigado, como si mis oponentes creyeran que el orden natural de las cosas se estaba disolviendo.

Aunque sería una imperdonable afrenta a la íntegra personalidad de Barack Obama establecer una comparación con el mentiroso, racista e ignorante Trump, esta lectura salta a la vista automáticamente cuando uno ve la irresponsabilidad del primer mandatario saliente, a punto de ser desahuciado de la Casa Blanca. Trump persigue la nauseabunda estrategia de dividir y polarizar a la sociedad norteamericana, manipulándola con engaños, inventando supuestos fraudes electorales y apelando a los reflejos más innobles de sus seguidores, únicamente en su propio y egoísta beneficio.

El título por sí solo marca la pauta nada farisaica del libro, Una tierra prometida, una cita bíblica para la primera parte de la revisión del mandato del 44º presidente de los Estados Unidos, entre 2009 y 2017. Estas 1.024 páginas cubren los dos años y cuatro meses iniciales, hasta mayo de 2011. En ese entonces el malicioso Trump cuestionaba la nacionalidad y el lugar de nacimiento de Obama, y éste le retrucaba, tomándole el pelo con ácida ironía en la cena anual de los corresponsales en Washington, al punto de dejarlo en el más embarazoso ridículo. Ofendido al extremo y muy herido en su amor propio, el egolátra y narcisista tiburón del negocio inmobiliario neoyorquino jamás le perdonaría la irónica broma. Esto ocurría pocas horas después de que Obama diera la orden de liquidar al terrorista islamista más buscado del mundo, Osama bin Laden, oculto en su escondrijo en Paquistán.

Los servicios secretos habían rastreado a bin Laden en un campo en las afueras de Abbottabad, más precisamente, se aprestaban a atacar a un miembro de alto rango de Al Qaeda cuya identidad era todavía incierta. Los pasajes en los que se describen las largas deliberaciones sobre cómo llevar a cabo la operación y qué hacer después, aumentan aún más el atractivo del libro y muestran el trabajo mental de Obama para barajar las opciones y emprender las decisiones que tendrá que adoptar.

El grueso tomo es entretenido y placentero, pese a la temática a veces densa de que trata. Obama habla de los talismanes que le obsequian sus seguidores para protegerlo de la gente que quiere asesinarlo. Revela el origen de la alegre expresión Fired up! ¡Listo para empezar!, describe poéticamente cómo cambia la incidencia de la luz en la Oficina Oval a lo largo del día. Desvela que Renegade era su nombre clave o de cobertura entre los guardaespaldas que cuidaban de su seguridad, convertido en el el rótulo de uno de los capítulos del libro.

Es un relato convincente y profundamente personal de cómo el presidente de los Estados Unidos ha hecho historia y ha contribuido a que la ciudadanía estadounidense crea en el poder de la democracia. Barack Obama cuenta la historia de su increíble odisea desde el joven que busca su identidad hasta convertirse en el principal político del mundo libre. Con palabras sorprendentemente personales, describe su carrera política, así como los momentos revolucionarios del primer mandato de su histórica presidencia, una época de cambios dramáticos y turbulencias.

Obama lleva a los lectores a un periplo admirable, desde su primer despertar político, pasando por la victoria decisiva en las primarias de Iowa que demostró el poder de los movimientos de base, hasta la noche crucial del 4 de noviembre de 2008, cuando se convirtió en presidente de los Estados Unidos de América y en el primer afroamericano en asumir la más alta magistratura del estado.

La revisión de su mandato ofrece una reflexión única sobre el alcance y los límites del poder presidencial, al mismo tiempo que proporciona conocimientos extraordinarios sobre la dinámica de la política estadounidense y la diplomacia internacional. El lector acompaña así a Obama en la Oficina Oval y en la Sala de Situación de la Casa Blanca, así como en sus viajes a Moscú, El Cairo, Beijing y muchas otras ciudades y capitales.

Obama comparte sus pensamientos sobre la formación de un gobierno, la lucha contra la crisis financiera mundial, los esfuerzos para evaluar a Vladimir Putin y la superación de los obstáculos, aparentemente insuperables, en el camino hacia la aprobación de la reforma del sistema de salud.

Describe cómo interactúa con los generales estadounidenses sobre la estrategia de Estados Unidos en Afganistán, cómo reforma regulatoriamente Wall Street, cómo responde al devastador derrame de petróleo de la plataforma de perforación Deepwater Horizon, y cómo autoriza la Operación Neptune's Spear (Lanza de Neptuno), que lleva a la eliminación de Osama bin Laden.

La tierra prometida, es inusitadamente íntima e introspectiva: la narración de un hombre que apuesta por la historia, un organizador comunitario, cuyos ideales se ponen a prueba en el escenario mundial. Obama informa abiertamente sobre el acto de equilibrismo que representó postularse para el cargo; nada menos que él como afroamericano, en un país estructuralmente racista, asumiendo las expectativas de una generación que cobra valor con el mensaje de esperanza y cambio y lo que significa aceptar el desafío moral de adoptar decisiones de gran envergadura y largo alcance. Habla con franqueza sobre las fuerzas que se le opusieron en el país y en el extranjero, brinda información honesta sobre cómo la vida en la Casa Blanca moldeó a su esposa y a sus hijas, y no teme revelar sus dudas y sus desilusiones. Sin embargo, nunca pierde la fe en que el progreso siempre es posible dentro del gran experimento estadounidense en curso.

Michelle, por su parte, cuenta por primera vez la historia de su vida, las experiencias que la convirtieron en la mujer fuerte que es hoy en día; su infancia en el sur de Chicago, sus años ejerciendo la abogacía y trabajando como ejecutiva en una época no siempre fácil, su matrimonio con Barack y la vida familiar como primera dama. Honesta, franca, inteligente y llena de espíritu, Michelle Obama escribe sobre los grandes éxitos y las amargas decepciones experimentadas, tanto privada como públicamente, y los recuerdos de una mujer con corazón y sustancia.

En su maravilloso e impresionante libro, Barack Obama -él y su mujer muy queridos y apreciados en Alemania y otros países de la Unión Europea- escribe con fluidez, sin gran esfuerzo, en tono autocrítico, nada pretencioso y siempre con buen humor, para expresar su convicción de que la democracia no es un regalo del cielo, sino que se basa en la empatía y el entendimiento mutuo y de que debe ser creada por todos los ciudadanos del país, todos juntos (no desunidos) y todos los días.

Notas

Barack Obama, «Ein verheißenes Land», München: Penguin / Random House, 2020, 1024 Seiten mit 32 Seiten Farbbildteil. ISBN 978-3-328-60062-6

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.