Discos

Legacy

Juan Carlos Tellechea
viernes, 8 de enero de 2021
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Legacy. Anna Alàs i Jové & Alexander Fleischer. Eduard Toldrà, Seis canciones. Joan Magrané, Tres poesies de Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Xavier Montsalvatge, Cinco canciones negras. Frederic Mompou, Combat del somni. Manuel de Falla, Siete canciones populares españolas. Grabado en el Auditori Espai Ter, Torroella de Montgrí, España, octubre de 2018 con un piano Steinway D. Music production and sound Santi Barguñó. Publishing editor Santi Barguñó. Un CD Seed Music 2018.
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Es un mero presentimiento, pero creo que el 2021 traerá muchos más éxitos a Anna Alàs i Jové, quien interpreta desde el 16 de enero Las bodas de Fígaro en el Landestheater de Linz (Austria), con régie de François De Carpentries y dirección musical de Markus Poschner. Su Cherubino ya fue aclamado el año pasado en el Teatro de Münster (Alemania).

Normalmente un poco de drama no alarma a la mezzosoprano, una de las grandes voces de su generación, para quien el parón de la pandemia ha aportado un período sanador y una potente energía creativa (que no es poca) dentro de los límites que impone la situación y, lógicamente, no puede cambiar. Pero, los desafíos emocionales de la próxima temporada están ya ahí y tenemos la convicción de que la ayudarán, como hasta ahora, a concretar sus ideales con mejores perspectivas aún que hasta el presente.


Entrevistas Gran éxito de Anna Alàs i Jové con Las bodas de Fígaro en Münster Anna Alàs i Jové © 2020 by Modart No es que haya que reducir el dinero público para Cultura, en mi opinión hay que repartirlo mejor para que llegue a más rincones del territorio. Juan Carlos Tellechea 20/11/2020

Entre las exquisitas joyas de su maravilloso instrumento que ha entregado recientemente, junto con el pianista Alexander Fleischer, fue su nuevo CD Legacy, con canciones de Eduard Toldrà, Joan Magrané, Xavier Montsalvatge, Frederic Mompou y Manuel de Falla, temas que fueron paseados con gran éxito de público y crítica durante una gira por Alemania.

Resulta más que evidente aquí que Fleischer es uno de esos músicos que se sienten fascinados por la canción, el Lied; los momentos íntimos afiligranados y los de gran dramatismo, el estrecho entrelazamiento de la voz y el piano, la conexión orgánica de la palabra y las tonalidades musicales. Con Alàs i Jové forma, en tal sentido, un equipo ideal este profesor de los conservatorios de Würzburgo, Mannheim y Berlín; ambos llevan años de trabajar juntos, han sido varias veces laureados y su lenguaje es maduro, abierto y desenvuelto. 

Las composiciones de este extraordinario disco compacto subrayan y preservan el “Legado“ de sus compositores; son muy melancólicas, pero también muy expresivas y con mucho temperamento; tocan muy directa y profundamente el alma del oyente. Verbigracia, la preciosidad de esta composición de Toldrá: Después que te conocí (Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas)...

Después que te conocí,
todas las cosas me sobran:
el sol para tener día,
abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar
otro oficio las auroras,
que yo conozco una luz
que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche
quien sus estrella conozca,
que para mi astrología
ya son escuras y pocas.
Bien puede la margarita
guardar sus perlas en conchas,
que búzano de una risa
las pesco yo en una boca.
Ya no importunan mis ruegos
a los cielos por la gloria,
que mi bienaventuranza
tiene jornada más corta.

Alàs i Jové administra excelsamente la riqueza artística de su voz y exhibe sin dificultades coloraturas variadas. El color y la calidez muestran homogeneidad y su bello timbre es subyugante. Soberbia es su interpretación, con gran caudal, de Combat del somni (Josep Janés), de Frederic Mompou, éste en su constante búsqueda de la libertad espiritual:

Jo et presentia com la mar
i com el vent, immensa, lliure,
alta, damunt de tot atzar
i tot destí.
I en el meu viure com el respir.
I ara que et tinc,
veig como el somni et limitava.
Tu no ets un nom ni un gest.
No vinc tu
com a la imatge blava
d'un somni humà.
Tu no ets la mar que és presonera
dins de platges,
tu no ets el vent,
pres en l'espai.
Tu no tens limits;
no hi ha encar,
mots per a dir-te,
ni paisatges per ser el teu món,
ni hi seran mai.

Una línea de canto elegante y hermosa, con agudos nítidos y frases bien marcadas nos muestra Anna Alàs i Jové en el estreno mundial de Tres poesies de Bartomeu Rosselló-Pòrcel, del compositor Joan Magrané, de la joven generación que avanza en Barcelona un proceso de transformación de la música contemporánea...

Leda
L'aigua rissa un aire fi
---estrofa de blaus, carícia---
i acusa sedes recents,
presó de llunes fingides.
Sobre el cristall, una obaga
divina fressa lasciva.
Ones i plomes en flagell.
Nervi de roses. Enigma.
Marbres de l'instant s'encenen
vora la fuga imprevista.
Pompa, silenci, fatiga.
Corba de blancs i d'espines.
L'escenari entremalia
la procacitat maligna.

Maravillosa también la mezzosoprano con esa fácil emisión, tan temperamental y de proyección extraordinaria que entrega con excelente afinación en las Cinco canciones negras de Xavier Montsalvatge, entre ellas, el rítmico y onomatopéyico Canto negro (¡Yambambó, yambambé! / Repica el congo solongo, / repica el negro bien negro:...), con texto de Nicolás Guillén, y la nostálgica Cuba dentro de un piano, con letra de Rafael Alberti:

Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero
y el humo de los barcos aún era humo de habanero.
Mulata vueltabajera...
Cádiz se adormecía entre fandangos y habaneras
y un lorito al piano quería hacer de tenor.
...dime dónde está la flor
que el hombre tanto venera.
Mi tío Antonio volvía con su aire de insurrecto.
La Cabaña y El Príncipe sonaban por los patios de El Puerto.
(Ya no brilla La Perla Azul del mar de las Antillas,
ya se apagó, se nos ha muerto).
Me encontré con la bella Trinidad...
Cuba se había perdido y ahora era verdad.
Era verdad, no era mentira,
un cañonero huido llegó cantándole en guajira,
La Habana se perdió. Tuvo la culpa el dinero...
Calló,
calló el cañonero.
Pero después, pero ¡ah! Después...
fue cuando al
lo hicieron Yes.

 Con la turbulenta y embriagadora Seguidilla Murciana, de las Siete canciones populares españolas de Manuel de Falla sigue mostrándose la mezzosoprano Anna Alàs i Jové potente, densa, robusta, brillante y cautivante:

Cualquiera que el tejado
tenga de vidrio,
no debe tirar piedras
al del vecino.
Arrieros semos;
¡puede que en el camino,
nos encontremos!
Por tu mucha inconstancia,
yo te comparo
con peseta que corre
de mano en mano;
¡que al fin se borra,
y creyéndola falsa
nadie la toma!

La entrañable Jota (Dicen que no nos queremos/porque no nos ven hablar;...), la tierna y dulce Nana (Duérmete, niño, duerme, ...), la apenada Canción (Por traidores tus ojos...), la elegíaca Asturiana (Por ver si me consolaba,...) y sobre todo Polo (¡Ay! / Guardo una pena en mi pecho / ¡que a nadie se la diré! / ¡Malhaya el amor, malhaya! / ¡Y quien me lo dio a entender! ¡Ay!) desplegaron además una alfombra roja en un cante jondo salvaje en la lujuriosa voz de Alàs i Jové, salpicado de tierra, sangre y sol, con esa energía indomable del teclado en un virtuoso ballet, una especie de fascinante tablao de ida y vuelta, en el que el piano de Alexander Fleischer se convierte en un apasionado bailaor flamenco.

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