Opinión

Una modesta proposición

VII. Wagner enmascarado

Maruxa Baliñas
martes, 9 de febrero de 2021
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Dediqué el segundo capítulo de esta serie a un concierto de Maris Jansons dirigiendo a la Orquesta del Concertgebow de Ámsterdam en un programa dedicado a Richard Strauss. Obsesionada como todos por la mascarilla, me llamó la atención en primer lugar que músicos y director fueran 'desenmascarados' y que hicieran un Strauss tan descaradamente emocional, tan abierto. 

Pieza enlazada

En cambio en este concierto reciente de la Sinfónica de Galicia están triplemente enmascarados porque a la perceptiva mascarilla de los músicos se añade la falta de público, que con los aforos que se permiten en Galicia se ha convertido en una especie en peligro de extinción, perfectamente documentada y que se enseña como en un zoo, lo que de algún modo enmascara la experiencia del concierto convirtiéndola en algo a medio camino entre lo privado y lo social; pero sobre todo está enmascarada la música, con un Tristán e Isolda donde las emociones son intensísimas, pero al mismo tiempo obligadas a ocultarse durante gran parte de la ópera. 

Aunque aviso, esto no es una ópera. Es una versión orquestal realizada por Henk de Vlieger (Schiedam, Países Bajos, 1953) que en poco más de una hora, bajo el título de Tristan und Isolde. An orchestral passion, resume lo que considera las mejores partes de la ópera organizadas en siete episodios, unificados por el famoso 'acorde de Tristán', recogiendo sólo las partes de Tristán e Isolda suprimiendo todo lo relativo al rey Marke, la nodriza Brangäne, etc. O sea, esta es sólo la historia de amor de Tristán e Isolda, de nadie más. 

De Vlieger, percusionista de la Orquesta Filarmónica de la Radio Neerlandesa, ha compuesto pocas obras 'propias' pero se ha ganado una interesante fama por sus arreglos, publicados además por la prestigiosa editorial Schott, entre los que se incluyen varios Wagner: The Ring: An Orchestral Adventure (1991), Parsifal: an orchestral quest (1993), Meistersinger: an orchestral tribute (2005) y este Tristan und Isolde. An orchestral passion (1994). El resultado de esta obra es muy agradable, sobre todo para quien conoce bien la ópera y va siguiendo la historia de pasión. Quien no esté tan familiarizado con Tristán e Isolda puede encontrarse por momentos algo perdido, pues no hay la habitual alternancia de partes lentas y animadas, contrastes melódicos, y demás recursos a los que nos aferramos cuando nos enfrentamos a una obra que entendemos como 'abstracta'. La obra se concibe como un continuum, no en movimientos separados y por ello puede resultar más 'dura' en una primera audición. 

La interpretación de la Orquesta Sinfónica de Galicia y su director, Dima Slobodeouk (Moscú, 1975), empieza un poco tímidamente, pero en apenas cinco minutos hay ya un primer clímax que nos hace temer lo que pueda venir después. Y hablo de temor porque ciertamente la pandemia ha cambiado nuestra forma de oír la música -o por lo menos la mía- y ahora somos mucho más conscientes del lujo que significa poder escuchar música en directo pero también de lo directa e incluso invasora que puede ser la música, que entra con descaro en ese espacio vital que ahora está 'confinado' como nosotros mismos y sólo se muestra ante los 'convivientes', que a veces ni siquiera son las personas más cercanas a nuestro corazón. 

Este concierto tuvo lugar el 30 de octubre de 2020 en el Coliseum de A Coruña. La grabación sonora estuvo a cargo de Pablo Barreiro de la Corporación Radio e Televisión de Galicia - CRTVG. La grabación audiovisual, bien cuidada y ágil, fue realizada por Antonio Cid / RDC Producciones. 

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