Entrevistas

El teatro en los tiempos del COVID

Rosario Pardo: "Fuera arriesgan mucho más programando papeles para mujeres"

Rosario Pardo  © 2021 by Carmen Navarro Aparicio Rosario Pardo © 2021 by Carmen Navarro Aparicio
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Escuchamos a Rosario Pardo antes de verla. Hemos entrado en el Teatro Echegaray, en el que también hay funciones del Festival de Teatro de Málaga, por la puerta trasera, que nos lleva directamente al escenario. Están con las pruebas de sonido, pero en seguida nos saluda con su mejor sonrisa y empezamos a hablar. Derrocha energía por los cuatro costados.

Hablamos de las mascarillas, de las gafas y de cosas varias, como si nos conociésemos de siempre. Le planteamos nuestro proyecto y la conversación fluye de manera absolutamente natural. Empieza con una obvia, pero por desgracia, no por ello menos necesaria, reivindicación:

Los actores somos personas. Somos trabajadores del arte, pero trabajadores como los demás, siempre lo reivindico. Quiero cobrar lo mismo que todo el mundo, tener derecho a jubilación y a paro.

MC Tenemos el panorama social, económico y cultural arrasado por el coronavirus. En la obra el trasfondo constante es el panorama arrasado por la Guerra Civil y la dictadura franquista. ¿La actualidad se cuela en el monólogo?

No, porque no tiene nada que ver lo que pasó esta mujer –Josefina Manresa, viuda de Miguel Hernández–, con lo que está pasando ahora mismo. Ella habla de su sufrimiento, desde su punto de vista, no cuenta los fusilamientos, ni lo que sufrió realmente Miguel en la cárcel, más allá de mencionarlo. Ni siquiera dice cómo murió ni se recrea en ese tipo de detalles. La historia no va por ahí.

Además, nosotros tampoco somos aquellas personas. Esta mujer era muy pobre, viuda de republicano, sin derecho a nada. Estas mujeres tuvieron vidas durísimas, les fusilaron a las familias y estuvieron muy perseguidas. Ya me dirás ella, que era católica y no entendía absolutamente nada de política, es decir, lo contrario de Miguel, y sin embargo la persiguieron durante toda la dictadura, sufriendo registros continuos en su casa y sin derecho a ningún tipo de ayuda. Sobrevivía con la comida que le regalaban las vecinas. Tenía glaucoma pero tenía que seguir trabajando como costurera porque era la única manera de sacar adelante a su hijo. Aunque con la pandemia hay más pobres, los pobres de ahora no son los de antes.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Realmente el texto se basa en una autobiografía que escribió ella. Le insistieron mucho para que lo hiciera porque era la que mejor conocía a Miguel, pero era bastante analfabeta. Al final se atrevió a hacerlo y el resultado es una preciosidad, porque aunque está escrito por una mujer que no era muy letrada, contiene muchas anécdotas preciosas. Y en él se basó Alberto Conejero para hacer la obra.

MC ¿Cómo hace una compañía propia como la vuestra para sobrevivir en medio de la pandemia? ¿Cuál es el precio?

Los artistas en general tenemos miedo a que la gente salga cada vez menos a ver los espectáculos. Por ejemplo, cuando se pierde la costumbre de ir al cine porque te sobran las pantallas en tu casa, si la situación se alarga uno, dos años, y se pierde el hábito de salir, nos da miedo, porque si ya estamos en la ruina, imagínate dentro de dos años. El teatro, como es en directo, probablemente tiene otra cosa.

En la ruina también por lo que te comentaba antes: somos trabajadores pero no estamos englobados en un convenio general del trabajador. No hemos conseguido salir de esa cosa rara que es la consideración de “artistas”, como si trabajáramos por amor al arte. Todos tenemos hipoteca e hijos. El famoso Estatuto del Artista está en bragas, no ha llegado a niveles políticos ni se está discutiendo. Nadie tiene ningún interés en hablar de los artistas.

MC ¿Y el sector tiene interés en impulsarlo?

Yo no lo sé, me está costando la misma vida. No tenemos un sindicato fuerte que realmente reivindique, así que cada uno se busca la vida como puede. Y esa es la vida que tenemos.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Es curioso porque otros sectores como los cantantes de ópera han sido capaces de organizarse durante la pandemia, fundando su propio sindicato, ALE (Sindicato de Artistas Líricos de España)

El problema, creo, es que hay mucho miedo, como te decía antes. Más que entre los músicos. Por otra parte, somos muchísimos, y no puede haber trabajo para todos. No puede ser que en España haya un centro dramático en cada provincia, porque no hay manera de que todos los que salen trabajen. Es de pena porque entro en herbolarios, y me encuentro actores; subo a un Cabify, y el conductor es actor… es absurdo, no pueden salir cada año 2.000 nuevos actores. ¿Quién va a trabajar? En realidad creo que trabajamos un 12%, viviendo realmente del oficio.

La formación del actor es compleja. Es importante que se cuide mucho la preparación de la voz, y no lo digo solo porque también soy logopeda. Empecé en el teatro con 18 años y lo primero que me enseñaron es cómo manejarla. No importa que en cine no haga falta proyectarla como en teatro, hay que saber modularla, encontrar el tono adecuado para cada personaje. Además hay que saber vocalizar. Yo soy andaluza pero nunca he tenido problemas de que el público no me entendiera.

MC ¿Qué tipo de teatro te interesa, como actriz y productora?

Cuando soy productora o dirijo no me meto a actriz. Tampoco puedo decirte nada concreto, no hay nada que me encantaría hacer y no haya hecho. Trabajo conforme las cosas van surgiendo. Este personaje de Josefina Manresa me encanta, pero el próximo, Poncia en La casa de Bernarda Alba, también. Creo que hay que disfrutar con todo lo que haces. Este oficio tiene la ventaja de que puedes hacer muchas cosas interesantes.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Los días de la nieve es un homenaje a la fortaleza femenina, particularmente en el bando republicano, represaliadas y señaladas durante más de 40 años. ¿La resiliencia es una capacidad más femenina que masculina?

Puede ser. Pero creo que es una cuestión muy particular.

MC ¿Lo pones más en la persona que en el género?

Sí. No veo que haya esa separación de género en la cuestión. Pero es cierto que parece que la Naturaleza nos ha hecho más fuertes. Ahí están la maternidad, el parto y el umbral del dolor… estamos más preparadas para soportarlo. También somos las cuidadoras por excelencia. Afrontamos los problemas de manera diferente, aunque repito, es una cuestión muy particular.

MC Hace muchos años que el movimiento feminista denuncia el machismo imperante en la sociedad. A las mujeres se os mide mucho por el físico, sois las principales cuidadoras y la maternidad es un obstáculo para el desarrollo profesional. Hay una evidente dificultad para ascender en lo laboral y conciliar con lo personal, además de la disminución en la oferta de trabajo a partir de los 40 años. ¿Consideras que se avanza en este punto en tu sector?

No. Para nada. Hay mucho machismo, todo lo que dices es cierto. De hecho creo que vamos para atrás. El problema de los años empieza antes, veo que en los castings con 30 años ya nos consideran maduras, cuando de los 30 a los 40 estamos en la edad perfecta, ya no somos niñas y tenemos madurez en muchos temas. En imagen impera muchísimo el físico. No sé si es influencia ajena, pero creo que antes había más papeles. En ese sentido me da la impresión de que en América, Inglaterra y Francia es diferente, arriesgan mucho más programando papeles para mujeres mayores. Veo muchas películas en las que la protagonista no es una cría, sino una mujer de 40, de 50, incluso de 60 años, con papelones. Y aquí parece que tenemos miedo en el oficio, con una inseguridad que no nos permite arriesgarnos en las series ni en las películas. Es verdad que hay gente correctísima y hemos aprendido cosas, pero Sorogoyen hay uno solo.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Hay una cuestión que es fundamental y la aprendí hace mucho tiempo: para que haya una buena película o una buena obra de teatro lo primero que tiene que haber es un buen guión, y en España al guión nunca se le ha dado esa importancia. Ahora se le da más, evidentemente, pero todavía no tiene toda la que debería. Los guionistas no cobran lo que tienen que cobrar, aunque echan muchísimas horas. En América hay guionistas y escuelas de guiones para reventar, y dinero para contratarlos, allí valoran los proyectos de guiones y las nuevas ideas de otra manera. Nosotros tontos no somos. Si tenemos un equipo de guionistas, compuesto por ocho, doce o catorce personas escribiendo, salen cosas buenas seguro.

MC Cuando ves algo que no te cuadra en un guión ¿lo dices?

Sí, siempre. Sin ofender, pero lo digo. Hablo con el director o directora e intento cambiarlo. Hay veces que lo consigo y otras no, pero por lo menos lo lucho, ya que también escribo.

MC En el cine es más evidente el techo de cristal, porque hay menos directoras, productoras y mujeres en puestos de decisión. ¿En el mundo del teatro es igual?

Es todo lo mismo porque todo el arte es el resultado de la sociedad. Si esa sociedad es machista o tiene una forma concreta de pensar, el arte lo va a reflejar, aunque haya gente que saque las patitas del plato. Pero lo que se vende es el resultado de la sociedad, no lo podemos olvidar.

En España hemos mejorado a nivel de mujeres, por supuesto. Antes no había una sola ministra. Ahora bien, eso no significa que hayamos alcanzado la igualdad. Cada vez hay más mujeres, pero en puestos relevantes, que al final son tres, siempre son hombres.

Además tenemos un hándicap y lo digo siempre: la maternidad. Pertenezco al Club de las Malasmadres. Hasta que no solucionemos el problema de la maternidad no vamos a cambiar nada. Cuando tuve mi hijo estuve dos años en paro. Si tienes un hijo es para cuidarlo, si no mejor no tenerlo, pero no hay una sola guardería en los lugares de trabajo. Seguimos tirando de la familia que te echa una mano, y yo no la tenía. Si vas a cualquier lugar de Europa lo primero que ves al entrar por la puerta es la guardería en el teatro, en el cine, en la universidad… yo aquí no las veo. Aquí hay tortas por entrar en las guarderías municipales. Y tiene que ser como los comedores que tienen las empresas, porque son necesarios. De la misma manera, si nos interesa que la sociedad vaya adelante y no seamos los últimos en parir hay que poner guarderías. Si no ¿cómo lo organizamos? Al final la situación va en detrimento de la mujer siempre.

Si las mujeres estuviéramos realmente en el poder, no como Margaret Thatcher, esta sociedad daría un vuelco, lo tengo clarísimo, porque nuestras necesidades no son las de los hombres. Pero la historia la escriben los hombres y nos cuesta la vida cambiarlo. ¿Quién conoce a Las Sinsombrero? Ni siquiera amigos intelectuales, o semi-intelectuales… ¡pues pertenecían a la Generación del 27! Había escritoras, compositoras de música clásica, escultoras, pintoras… y no las conoce ni dios. Y así desde siempre. Está claro que si nosotras llegamos al poder, habrá menos hombres ahí.

MC ¿Cómo has llevado la pandemia y el confinamiento?

Pues mira, me operaron tres días antes de que anunciaran el Estado de Alarma, así que salí del hospital y me fui a mi casa. Como tenía que estar un mes de recuperación las primeras semanas me dieron un poco lo mismo. Después… yo intento no desesperarme, ni en esta situación ni en muchas otras. Ya sabes cómo es este oficio, cuando tienes un año de paro y no cobras un duro del Estado tienes que hacer malabares para sacar adelante a la familia. Mi marido también es freelance, así que no tenemos un sueldo fijo.

No te puedes imaginar todo lo que he leído. Y ahora igual, ya tengo preparada una montaña de libros porque no me extrañaría que volviéramos estar confinados. He visto muchísimas series, aprendo mucho. Y he sacado un corto. Lo tenía escrito como largometraje, pero como pensé que no iba a salir por ahora, decidí convertirlo en corto. Es verdad que lo he llevado como he podido y hacía mis 8 km diarios en el pasillo de mi casa –me volví un poco loca, tenía que hacerlo para la recuperación– pero al final no ha sido tan malo. Si hay un nuevo confinamiento, pues pienso en otro proyecto que tengo en la cabeza y que también necesita tiempo.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Hay que aprovechar el tiempo, lo que no puede ser es deprimirse, pensar que todo es una conspiración. La tomadura de pelo es la misma que antes, vivimos esclavos del sistema, vivimos para pagar. Al final he tenido “suerte”, en febrero terminé una serie y después he estado en otra dos o tres meses, hasta final de noviembre. Y como soy bastante activa, cuando no tengo trabajo siempre busco cosas que hacer.

MC Algunos compañeros de profesión han sido muy críticos con la gestión de la pandemia. Tuvimos ocasión de verte en La Sexta Noche contestando las palabras de Fernando Simón sobre el peligro a la entrada y salida de los teatros…

¡No lo había visto! Me lo pusieron sin avisar, me pillaron desprevenida y reaccioné sobre la marcha.

MC ¿Cuál es tu balance de la gestión en Cultura tras diez meses de pandemia?

Completamente nefasta. No te puedo decir otra cosa. No tenemos salida por ningún lado. Veo que se habla mucho de la restauración, y ciertamente está muy mal, pero oigo muy poco hablar de nosotros. Hemos cerrado prácticamente todos los teatros, se ha cancelado todo lo que fuera en directo, y no sé quién habrá cobrado. Todos los que tengo alrededor están desesperados. Alguno tiene la suerte de cobrar el paro, pero… yo termino ahora como empresaria con esta gira y he tenido una ayuda dos veces de 900€. ¿Eso para qué sirve, cuando vives en un Madrid?

De todas formas creo que el planteamiento inicial está mal. Si te coge una pandemia como esta y vienes arrastrando lo que está mal, entonces la situación es peor.

MC ¿Cuáles eran los problemas más graves que arrastraba la Cultura antes de la pandemia los empeorara?

Tendríamos que tener una consideración de trabajadores “especiales”, como se hace en otros países. Portugal por ejemplo, que teóricamente es mucho más pobre que nosotros, lo tiene. Eso se consigue con una gestión cultural que interese. ¡Lo que me sorprende es que en España la gestión cultural no interesa! Me sorprende que los artistas flamencos trabajen más en Japón que en Andalucía o Madrid. Nuestra forma de trabajar es muy anárquica y los artistas en general tampoco sabemos hacer esa gestión cultural. Un teatro como este –se refiere al Echegaray, gestionado por el Ayuntamiento de Málaga– debería tener por lo menos tres compañías residentes, dependiendo del presupuesto del teatro, para que sus miembros tuvieran su sueldo, igual que hay técnicos fijos en un teatro con sus sueldos. Si no, ¿de qué vivimos? Tenemos que ser autogestores siempre y eso es una locura.

MC En la página de Facebook que hemos creado con el proyecto hay quien dice que la hostelería es más importante porque da de comer a mucha más gente que el teatro.

Eso no es verdad. En esta compañía, que es pequeña, mi marido y yo, hemos sido seis en total, hemos trabajado con los responsables de vestuario, escenario, luces y el gestor económico. En compañías grandes los equipos son mayores. Nosotros le damos de comer a mucha gente y en los teatros hay muchos trabajadores.

MC En la entrevista que le hicimos a Juan Echanove nos dijo que según datos del Instituto Nacional de Estadística el hecho cultural solo interesa a un 5% de la población, es decir, poco más de dos millones de personas.

Pieza enlazada

¡Qué me dices! Es no puede ser verdad: todo el mundo está pagando plataformas, y eso también es una parte importante del asunto. Otra cosa es ver dónde dejan Netflix o HBO su dinero. Esto es un problema político, que tendrían que estar luchando nuestros políticos. Si pagan los impuestos fuera no es una cuestión de los trabajadores de las artes escénicas.

También es un problema político que si hay una crisis no la paguemos las compañías, porque hemos tenido unas rebajas de caché que no te imaginas, con argumentos como que si en el teatro el aforo se reducía al 70%, nuestro salario también. ¡Encima que estamos asfixiados! ¡Eso es lo que tienen que pedir los teatros al Estado! Ellos tienen la capacidad de hacerlo, ¡mucho más que yo!

Tengo un amigo director de cine que se ha ido a Francia hace unos cinco años y no quiere volver ni muerto. Allí por ser artista lo primero que te dan es un piso para que puedas vivir. Y lo adecúan a tus necesidades: si eres escultor, te lo dan más grande para que quepan tus esculturas. Además tienes a un señor del paro detrás de ti avisándote de la convocatoria de subvenciones y ayudas, aconsejándote de cuáles te interesan más. Estudian tu caso para orientarte mejor. La cultura está completamente integrada en la administración y la protegen, porque son muy chovinistas con sus cosas.

Yo he vivido en París, y en los barrios tienes un teatro siempre lleno, y un cine siempre lleno. Aquí no. ¿Por qué? Porque no lo hemos fomentado. Las escuelas ya no van al teatro. Cuando yo era pequeña cada semana tenía una salida, al teatro, a un concierto… si no lo conoces, ¿por qué vas a ir? Sin teatro no hay crítica, ni razonamiento filosófico. Y es muy necesario para tener una nación fuerte, crítico-pensante.

MC ¿Dirías que la Cultura está perdiendo su papel social?

Absolutamente. ¡Pero si hasta le hemos cambiado el nombre! Ya no somos Cultura, ahora solo somos “ocio”. Naturalmente, hablamos en general. Este año ha habido series buenísimas y se merece que hablemos de ellas.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Si queremos que este país pueda vivir de la Cultura y que los actores que salen tenga opciones de vivir de ella no podemos hacer dos series buenas, tendríamos que hacer dos mil, y que se pudieran vender, como ha ocurrido con La casa de papel. ¡Tenemos la capacidad! Lo que no tenemos es riesgo. Sorogoyen ha hecho Antidisturbios y ha tenido muchísimos problemas, cuando es de lo mejor que se ha hecho en producciones de televisión, porque se dice que los critica. ¡No podemos hacer eso! En América, con lo moralistas que son, se arriesgan muchísimo haciendo series críticas. Nosotros no tenemos esa capacidad, tenemos una autocensura cristiana por la que antes de hacerlo ya decimos que no.

MC La obra mira al pasado, recuerda una época en la que el entretenimiento y la cultura estaban en los libros y, posteriormente, en la radio. En la era de internet la competencia tecnológica es mucho más fuerte. ¿Qué futuro le ves al teatro?

Yo qué sé… en ese sentido siempre he sido bastante pesimista. Habrá un momento en el que pasará como con la ópera, que se convertirá en un reducto. Quedará, pero ¿quién irá? Creo que el teatro es caro. No digo que no se tenga que pagar, no estoy por la labor de que la Cultura tiene que ser gratuita. Pero si lo pienso… en mi familia somos cuatro, si queremos ir al teatro, con entradas de 25€ hablamos ya de 100€, y eso es imposible de pagar para mucha gente.

MC Sin embargo los hay que no están dispuestos a gastarse el dinero en ir al teatro, pero sí para ir al fútbol.

¡Hombre, claro! ¿Cómo vas a comparar el teatro con un partido de fútbol? Es el pan y circo de los romanos, solo que entonces en vez de pelota estaban los leones que se comían a los pobres muchachos, pero es lo mismo. Es una forma de engaño, mucha gente va para insultar al árbitro, o a los jugadores, y se vuelven a su casa como nuevos.

No sé adónde vamos, pero tenemos que estar preparados para lo que sea. El mundo de la Cultura nos forma, para ser mejores personas y para ser mentes pensantes. Si lo quitamos somos mucho más manipulables.

Tampoco estoy de acuerdo en que nos metan siempre en un ministerio con Deportes, con toda la importancia que tiene el deporte, y te lo digo yo que he sido deportista toda mi vida. Pero son dos cosas muy diferentes, con necesidades muy diferentes. No es lo mismo un teatro que un pabellón de deportes. Ni la gente se comporta igual. Nunca he visto que la gente se pegue al final de una función. Pero raro es el día que no hay una pelea en un partido de fútbol. Generamos un tipo de adrenalina muy diferente.

MC ¿Te vas a vacunar?

Cuando me toque. No le veo ningún tipo de problema. No le tengo miedo ni a la vacuna ni al virus. Le tengo mucho más miedo a la psique de la gente.

Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Rosario Pardo. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Por la tarde se enfunda la piel de Josefina Manrique por última vez después de tres años de gira. La escenografía de la obra está cuidada hasta el último detalle, el cariño envuelve el ambiente. Numerosos objetos de atrezo son personales de ella, de su madre… Las fotografías de Miguel Hernández son réplicas reales, las cartas, cientos, son copias de las originales. Todo eso crea un clima emotivo que sentimos desde las butacas. Hay magia en la función y en ella, ha sido un día emotivo por cuestiones personales y las lágrimas afloran en sus ojos cuando el teatro se pone en pie para despedir a su Josefina. Cae el telón para Los días de la nieve. Rosario Pardo ya está pensando en la Poncia lorquiana.


Comentarios
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Jorge Ariel Binaghi
30/01/2021 2:13:21

Excelente entrevista de una excelente serie

Muy buena idea, muy bien elegidos los entrevistados, que en este caso como en el de Echanove dan toda la talla, con fotos que ilustran acertadamente la expresividad de los artistas. Un lujo. Muchas gracias y felicidades

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