Entrevistas

El teatro en los tiempos del COVID

La Cultura ha sido siempre una "maría" para los políticos

Pedro Casablanc © 2021 by Carmen Navarro Aparicio Pedro Casablanc © 2021 by Carmen Navarro Aparicio
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La incidencia acumulada en la ciudad de Málaga se encontraba al borde de los 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes, el límite marcado por la Junta de Andalucía para cerrar las actividades esenciales, cuando nos encontramos con Pedro Casablanc en el Teatro Cervantes. La espada de Damocles que pende sobre el teatro cae unos días después de esta entrevista y el telón ha tenido que bajar provisionalmente durante dos semanas

Mundoclásico. Nuestro proyecto se llama “El teatro en los tiempos del COVID”. Nuestra intención es conocer las dificultades y las necesidades del mundo del teatro durante la pandemia que nos asola desde hace casi un año, dando voz a sus protagonistas y difundiendo las medidas adoptadas para ofrecer un medio seguro. Los actores sois a cara más visible. ¿Qué diagnóstico haces de la situación?

 Hacía dos años que no hacía teatro y he vuelto en los tiempos del COVID. He estrenado Torquemada en Madrid en plena pandemia y ahora he venido a Málaga. Además en el Teatro del Barrio, también en Madrid, hago funciones los fines de semana. Quitando la forma en la que la obra se presenta, en teatros con butacas condenadas en las que no se puede sentar nadie, con el público con mascarillas, se han tomado medidas y se realizan controles que hacen que haya una seguridad absoluta, cosa que no ocurre en los transportes públicos como el metro de Madrid, a tope, con mucha más gente en un vagón que en un teatro. Así que los focos de infección están en otro sitio.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

 El lema de que la Cultura es segura… bueno, depende. Depende de cómo se lo plantee cada uno. En cualquier caso, esta pandemia, esta guerra, es completamente anti-Cultura. Esto es un consuelo cultural de alguna forma, porque la Cultura es no llevar máscara, relacionarse, poder hablar, ir a cenar o a tomar algo al acabar la función, para comentar lo ocurrido. Eso es Cultura. La gente la necesita y nosotros por supuesto también, porque necesitamos poder seguir trabajando. Afortunadamente se han encontrado cauces para desarrollar nuestro trabajo y que los teatros sigan funcionando, aunque mucho más en la cuerda floja que antes porque no sabemos si la situación va a parar o no. A lo mejor soy demasiado radical, pero la situación actual no me parece Cultura de ninguna forma. Tenemos que hacerlo porque hay que hacerlo y hay demanda, pero la Cultura es comunicación y reunión.

MC ¿Extiendes la Cultura mucho más allá del mero acto escénico?

¡Por supuesto! Si voy al cine es porque luego me gusta reunirme para hablar, criticar… el acto escénico aislado y salir todos como ratas del teatro para casa es de una tristeza infinita. Además, como actor, cuando haces un monólogo como el de Torquemada, viendo a los espectadores amordazados, sin poder saber si están sonriendo o qué cara ponen es muy triste. Dificulta absolutamente la relación con el público.

MC ¿Pero cuál sería la alternativa?

 Ninguna. No hay alternativa. ¿Qué hacemos? ¿Cerrar los teatros, cerrarlo todo? La situación actual no es un mal menor, es el mal en sí. Lo asumo y como actor trabajo, pero me parece un horror. No estoy contento con la situación, no puedo manifestar que la Cultura esté salvada. ¿Para qué hacer los Goya? El sábado me dan el premio ASECAN del Cine Andaluz por una película y solo puedo ir yo a recoger el premio. Es algo que quiero compartir con mi familia, con amigos… así no tiene ningún sentido. Un premio está muy bien, pero si no lo compartes… está muy bien intentar sobrevivir como sea, pero es trágico.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

 MC La pandemia nos ha colocado en situaciones inéditas como el confinamiento domiciliario, la sanidad colapsada y miles de muertos semanales. ¿Cómo lo has vivido?

 Personalmente bien porque en mi familia no he tenido ningún afectado, salvo yo, que di positivo y tuve que estar diez días confinado, hasta que di negativo. Fui completamente asintomático. Afortunadamente he vivido durante meses en confinamiento absoluto en una casa que tengo con huerta y campito alrededor, donde me recluí con mi mujer y mi hijo. Me considero afortunado en ese sentido. No teníamos trabajo ni expectativas, pero bien, tuve mucha suerte de poder vivirlo al aire libre, sin estar encerrado en un piso. Además, en cuanto se abrió la desescalada pude venir a Málaga a rodar una película, La casa del caracol.

 MC Ha habido compañeros de profesión muy críticos con la gestión política en Cultura desde el inicio de la pandemia. ¿Cuál es tu balance?

 La Cultura ha sido siempre una “maría” para los políticos, eso ya lo sabemos. De alguna manera se nos considera voceros de la política, y cada vez más porque hay algunos compañeros que sí que están muy metidos, les interesa mucho el tema. En ese sentido yo soy bastante “apolítico”. Sé lo que hay, pero como actor no me siento capacitado ni autorizado para decir lo que tienen que hacer. Sé que lo están haciendo mal, pero no sé cómo lo tienen que hacer bien. Tengo mis ideas, por supuesto, pero no es mi trabajo. Ojalá ellos vinieran a decirme a mí cómo lo tengo que hacer bien, significaría que se preocupan por el trabajo del actor, y por tanto por la Cultura.

MC ¿No se hace bien porque no hay suficiente preocupación por vuestro trabajo?

 Absolutamente. No solo no hay preocupación, para que la haya primero tiene que haber un cierto interés, y creo que prácticamente no hay ninguno. La Cultura para los políticos es entretenimiento, ocio, lo han dicho en alguna ocasión. Creo que no ha habido más profundidad en que haya un trasfondo cultural interesante porque siempre se ha impedido.

MC No es lo mismo que no haya habido interés en el desarrollo cultural, y puede ser por una falta de conciencia de su importancia, a que se haya impedido, porque entonces hablamos de una acción activa.

 De un tiempo a este parte, desde que se ha impuesto la corrección política, hay un interés político por tapar lo que pueda delatar a los gestores públicos como ineficaces, o la falta de méritos para ocupar sus puestos.

MC ¿Censura a cualquier tipo de crítica?

 La censura a la crítica no viene por ningún tipo de ideología, se trata simplemente que no se descubra que los que están por arriba no deberían estar ahí. Y muchos lo saben. Dios está viniendo a ver a mucha gente últimamente.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Vienes con una obra de Galdós a Málaga. Acabamos de celebrar el centenario de su muerte (2020). Hay quien considera que la celebración no ha tenido el eco que merecía. ¿Por qué sigue incomodando cien años después?

 Si sigue incomodando es porque no se ha leído. Es verdad que no se ha podido celebrar el Año Galdós como se hubiera merecido, porque ha sido el año de la pandemia y desde marzo prácticamente no se han podido hacer actos culturales reivindicando su figura. Creo que es un escritor de la talla de Balzac, de Dickens y de tantos autores europeos.

 Había leído a Galdós pero este año me propuse hacer un esfuerzo y leerme casi todo, aunque sigo en ello, me he pasado de año, ya debería estar con Emilia Pardo-Bazán… hay un enorme desconocimiento. Hay un estereotipo que supongo que proviene de la serie de televisión de los años 70, Fortunata y Jacinta. Pero además se le considera un autor pesado y antiguo, y leerle requiere un esfuerzo.

 Al hablar de Torquemada todo el mundo piensa que soy el inquisidor, cuando es una broma que Galdós utiliza para nombrar a un usurero del Madrid de 1870, al que nombra Torquemada porque fríe en la hoguera de la necesidad a gente pobre y necesitada que recurre a la usura y el préstamos. Igual que Doña Perfecta es el nombre que le puso a una señora que era perfecta. No era demasiado sutil en cuanto a los nombres. Misericordia es una grandísima novela sobre la miseria, la bondad, el espíritu…

 Hubo otra época en la que Galdós era más reconocido que ahora. De hecho, hay una Misericordia que dirigió en 1977 un gran director, José Luis Alonso, con María Fernanda D’Ocón y José Bódalo, y animo a la gente a verla, está en Youtube y en RTVE a la carta.

MC Galdós tuvo estrenos muy polémicos ya en vida, como Electra

 Hay que decir que fue director del Teatro Español de Madrid, que está en la Plaza de Santa Ana, un teatro municipal que tuvo muchísimos conflictos políticos y estuvo metido en muchas polémicas. Galdós adoraba el teatro, que además era lo que en aquel momento daba más dinero, curiosamente. Así que escribió muchísimo, no solo los Episodios nacionales, además de todas sus novelas. Es verdad que su teatro ahora mismo es difícilmente recuperable desde mi punto de vista.

MC ¿Quieres decir que no conecta con la sensibilidad contemporánea?

 Sí, porque es un teatro muy literario. En esa época al teatro se iba a escuchar y así está escrito. Para mí es un teatro que ha pasado y que apenas se ha recuperado, salvo en obras concretas como Electra, que fue un gran escándalo porque era muy anticlerical, como el propio Galdós, a pesar de ser un tipo religioso. 

MC Son dos cosas distintas, no excluyentes.

 Sí. Por eso mismo fue un gran escándalo y un gran éxito al mismo tiempo, como todos los escándalos. En el Teatro Español que él dirigió hemos hecho unas revisiones sobre dos obras, Alma y vida y El abueloEl abuelo es una novela que Galdós escribió de forma dialogada, como si fuera teatro, aunque luego hizo una versión un poco más reducida, para poder llevarla al teatro. Me parecen dos obras interesantes, pero tiene muchísimas.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Hemos leído declaraciones tuyas de que somos un país miserable (risas de Casablanc). Era imposible imaginar una situación que nos pusiera más a prueba como sociedad y como país que la pandemia. Con la tensión política, dificultando la gestión y perjudicándonos a todos los ciudadanos, ¿saldremos más miserables aún?

 Ay, dios, espero que no (risas). Espero que en la vacuna metan algo (más risas), un chip anti-miseria. Yo me refería precisamente a eso, ser miserable es no tener generosidad, no tener empatía. Me parecía la palabra más adecuada. No era decir “somos un país hijo de puta”. Hablo de falta de altura de miras, de una ambición limpia de envidia. Somos un país enfrentado permanentemente, incluso ante una situación como esta en la que muere gente a mansalva. Que lo que prime sea el estatus social o político, ver cómo conseguir más votos, es muy triste. Me reafirmo en eso que dije. No sé si vamos a salir mejores, no tengo visión de futuro. Soy un optimista que conoce, por tanto soy un pesimista. Pero quiero que la vida sea mejor y espero que salgamos mejor.

MC ¿Qué es lo que haría falta?

 Haría falta generosidad y educación en la escuela, desde lo más básico. Tengo un niño de 10 años y la escuela me parece un horror. Le interesa el teatro, la música, lee… y viene amargado. La base es esa, está ahí. Hay que enseñar a hablar en público, a no tener vergüenza, a cantar… ¡a que no te critiquen si eres mejor que otro, o simplemente si tienes unas cualidades artísticas, una sensibilidad especial! Que no se burlen de ti porque te gusta la música o no juegas al Minecraft en la consola, ¡o al fútbol! Yo siempre he odiado el fútbol y he vivido ese tipo de acoso. No ha cambiado nada en 40 años…

MC Torquemada, Bárcenas, Juan Rueda de Mar de plástico… Hace un par de semanas Echanove nos decía que podría hacerse una tarjeta que dijera “especialista en psicópatas”. ¿La tuya qué pondría?

(Risas) Actor. Solo actor.

MC ¿No consideras que te hayan encasillado o que se te den mejor un tipo de papeles que otros?

 No. Bueno, sí, pero no por encasillamiento. Llevo haciendo teatro desde los 15 años y a mis 57 años he hecho tantas obras que suman al menos una al año desde que nací, a veces dos. Casi nunca he hecho personajes malos, perversos o psicópatas en teatro, me acuerdo ahora del malo de Los hermanos Karamazov… esos personajes me los ha dado el cine o la televisión porque ahí lo que prima es el físico. Yo tengo esta cara de perro que dios me ha dado y me digo: “qué vamos a hacer”. No tengo queja al respecto, pero sí ha llegado un momento en el que he dicho que no quiero hacer más violadores –que he hecho unos cuantos– ni maltratadores de mujeres. Un personaje con un cierto morbo e inteligencia dentro de la maldad sí: me encantaría hacer Macbeth, Ricardo III o Yago del Otello de Shakespeare en teatro, ya que no me han tocado.

MC Su atractivo no está en la maldad, sino en su inteligencia…

 Sí… una inteligencia puesta al servicio del mal. Hice una serie francesa en la que interpretaba a un pedófilo y narcotraficante al que le gustaban las películas de Bergman (risas). Hablaba cinco idiomas… 

MC …parece Hannibal Lecter…

 Sí, el personaje tenía algo de Lecter, ese malo refinadísimo…. Bueno, los malos de 007 también eran así, con el gato blanco y el collar de diamantes. Volviendo a la pregunta, creo que he hecho un poco de todo. Recuerdo una película que fue muy taquillera, Superlópez, donde hacía de padre del héroe y era muy buena persona. Algunas de las frases del guión son mías, como ese haiku japonés que dice “el clavo que sobresale siempre recibe martillazo”. Así que yo le decía: “no te destaques, sigue siendo mediocre” y eso mismo le tengo que decir ahora a mi hijo. Pero tienes que ser el clavo que sobresalga, sabiendo que el martillo está ahí para darte, intentando evitarlo.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Nos movemos en un país de estereotipos. Bárcenas de alguna manera ha quedado reducido, igual que el Torquemada de Galdós, a parásito de la riqueza ajena, utilizada para enriquecerse ellos. ¿Son estereotipos o realmente somos así?

Los estereotipos sabemos que responden a realidades. En España tenemos los de El Cid Campeador, Carmen, Don Juan y Belén Esteban. Pero este que propones es maravilloso porque siendo Torquemada el gran estereotipo del avaro, no es conocido, a diferencia de Shylock en la cultura inglesa [el protagonista de El mercader de Venecia de Shakespeare], o el Arpagone en El avaro de Molière en Francia; incluso Mr. Scrooge en Cuento de Navidad de Dickens, que aquí utilizamos permanentemente. Pero tienes razón, no tenemos el estereotipo del avaro que yo recuerde. Joder, muy interesante la relación que haces entre Bárcenas y Torquemada sobre el estereotipo del individuo que se enriquece robando.

 De todas formas Bárcenas es el paradigma, el símbolo de ese sistema corrupto que viene desde El lazarillo de Tormes, con el pícaro que no solo roba, sino que es simpático. Bárcenas es así, le conocí personalmente, es muy simpático y muy carismático.

MC Hemos leído que cuando cenaste en casa de Bárcenas le preguntaste por qué a su partido no le gustaba el cine español y te contestó que porque siempre tratan sobre la Guerra Civil. ¿Qué le respondiste?

 Creo que no le respondí nada (risas). Es algo que dice tanta gente… ¿qué le iba a responder? ¿que para qué quiere cine haciendo esquí de riesgo y paracaidismo como hace él?

MC Pero a la gente que piensa como él, que no ve cine español porque es malo o porque solo trata la Guerra Civil, ¿tú que les contestarías?

 La mujer de Bárcenas, Rosalía, me dijo “yo he visto otra que me parece un espanto de película porque da una imagen de la mujer española horrorosa”. La película era Carmina o revienta. Era la última que había visto y decía que “las españolas no somos así”. Yo le dije que hay muchas que son así. En todo caso sí, la verdad es que podría haberle respondido, pero estaba tan fascinado como actor delante de su personaje vivo… le oía decir frases que yo había dicho en la película, literalmente.

MC Helen Mirren, tras llevarse el óscar como mejor actriz por La reina de Stephen Frears, fue invitada por Isabel II a tomar el té en Buckingham y más tarde comentó lo nerviosa que fue al encuentro. ¿Te impuso encontrarte con la figura real, era igual o diferente de tu recreación?

Yo pasé por ese miedo cuando antes de que se estrenara la película la distribuidora, Avalón, me llamó para que tuviese un encuentro con su hijo Willy Bárcenas, el de Taburete. Él llamó diciendo que me quería conocer y ver la película conmigo. Había una revista detrás, Vice, que quería venir con él para hacernos fotos. Era la primera vez que alguien de la familia proponía algo así, con la película apenas estrenada, y a mí me dio miedo, me pregunté qué querría hacer conmigo, a ver si me quería agredir. Nos citamos en un cine de Madrid y lo primero que me dijo fue “Hola, papá”. Pensé que las cosas estaban bien y me desarmó. Vimos la película y él se emocionó, me dio las gracias y me pidió un autógrafo para su padre.

Después pasó un tiempo hasta que recibimos la llamada de un periodista, Bárcenas me quería conocer. Fue muy amable, nos dijo que le había gustado mucho la película, que todo lo que se decía en ella era verdad, y todo lo que le preguntamos, también. Dijo que se arrepentía mucho de haber dado pie a la película. Supongo que desde su punto de vista, con todos los demás en la calle, debe de ser muy dura la situación.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

MC Has trabajado con grandísimos directores de cine…

…sí, he tenido mucha suerte.

MC ... y también has rodado a las órdenes de Isabel Coixet Nieva en Benidorm. ¿Hay diferencias en que te dirija un hombre o una mujer?

 No lo sé… Yo sí lo noto, estoy más a gusto con las mujeres porque me comunico mejor y me ofrecen más confianza.

MC ¿Saben sacar más de ti como intérprete?

 O por lo menos ven algo que está alejado del estereotipo. Te podría hablar de una directora francesa que me ofreció el papel tremendo del tipo que te decía antes, que hablaba cinco idiomas y le gustaba Bergman, con la que trabajé muy bien porque era un papel muy bonito siendo un personaje terrorífico. Mi relación con las mujeres es más de confianza. Isabel Coixet me ha ofrecido el papel de un carnicero con negocios sucios, un corrupto que está metido en la construcción de Benidorm, y había cierta conexión en la forma de planteármelo y de trabajarlo. De hecho yo he seguido siendo más amigo de las directoras con las que he trabajado que de los directores. No sé si será por un enfrentamiento de egos de hombres, porque los directores también tienen mucho ego. Tengo que decir que también he trabajado muy bien con José Luis Garci y me gustaría tenerlo sentado en mi casa, hablando todo el día. Es un tipo generoso, buena gente, con una cultura impresionante. Pero está desaparecido.

MC Se habla mucho de la dictadura de la imagen. Hace una semana Rosario Pardo insistía en cómo la sufren las mujeres. ¿Cuál es la situación para los hombres que peinan canas?

 Ahí hay un tema, que no sé cómo decir sin ser ofensivo. Los productores el único rédito que le quieren sacar a la película en general –hay algunos que no– es el económico. No les importa, salvo excepciones, la calidad. Para algunos solo es un negocio. ¿Qué va a dar dinero? El público que dicen unos estudios que va al cine, aunque yo cuando voy no veo tanta gente joven y adolescente. Pero se ha establecido así, de modo que si eres muy joven y guapa, con unas curvas estupendas, o si eres un chico joven con una buena tableta, puedes hacer cualquier papel aunque lo hagas mal, mientras vaya la gente a verte. Ante eso no se puede luchar, por más que las mujeres pongan el grito en el cielo, porque lo único que quiere el productor es que la gente vaya al cine.

MC ¿Y las canas frente a los músculos también tienen dificultades?

 Un poquito menos que en las mujeres, pero efectivamente ves papeles desperdiciados, que en el guión pueden ser interesantes, pero lo hace un actor que ni da la talla ni lo va a hacer bien. Y sobre todo, para gente que peina canas, de más de 50 años, no nos cuentan historias que le estén ocurriendo a personas de nuestra edad. Donde prima la juventud, prima en todo: los directores, los guionistas, los productores son gente muy joven, que escriben sobre gente muy joven, o que no tienen una experiencia vital interesante como para poder reflejarla. Y si la hay, al productor de turno no le interese el guión. Interesa más una comedia con dos padres con niños pequeños que se separan que un asunto de personas maduras. Es una de las críticas que se le hacían a Isabel Coixet en Nieva en Benidorm, porque es la historia de dos señores de 60 años. Le decían que no la iba a ver nadie porque los protagonistas tienen arrugas. Pero ella es una outsider maravillosa, hace lo que le da la gana y se le apoya, con lo cual hay excepciones y me parece perfecto.

 Otro con quien he trabajado muy bien es Pedro Almodóvar y su productora, El deseo. Muy, muy a gusto. Es otra persona que hace lo que quiere hacer y que tiene un reconocimiento internacional brutal. Puede incluso hacer un cortometraje de 30 minutos y proyectarlo en los cines que la gente va a verlo, lo que es fantástico.

MC Cada vez hay más producción audiovisual, con películas directamente para las plataformas, como las series. ¿Se hace a costa de la calidad?

 No lo veo todo, aunque me gustaría. Baudelaire decía que no se podían leer todos los libros del mundo pero había que intentarlo. Creo que se están haciendo cosas de gran calidad. Te puedo hablar de la serie La fortuna que acabo de rodar con Amenábar para Movistar, tiene un grandísimo nivel, es una producción española que ha contado con actores de Hollywood y nacionales, nos hemos mezclado y el resultado es un trabajo de gran calidad. Las series españolas que estoy viendo tienen mucha calidad. Seguro que también hay morralla, pero yo no la he visto.

MC ¿Trabajar con actores de Hollywood confirma el estereotipo del complejo de inferioridad de nuestro país?

 No. He trabajado con Benicio del Toro, Adrien Brody y Stanley Tucci, son gente estupenda, muy amable y normal. Nosotros tenemos un gran nivel, y tenemos actores que han triunfado en Hollywood, como Javier Bardem, que es un tipo muy normal y simpático, o Penélope Cruz, a la que conozco menos. Creo que en el momento que se toca la gloria te das cuenta de que tampoco es para tanto. Los grandes, grandes de verdad, no necesitan demostrar nada más. Hacen su trabajo y ahí lo ves. Punto. No tienen que inventarse nada, ni censurar, ni hablar mal de nadie.

MC ¿Te vas a vacunar?

 Sí. Creo que sí. Estoy deseando que nos quitemos el virus.

Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.Pedro Casablanc. © 2021 by Carmen Navarro Aparicio.

Al día siguiente Pedro Casablanc es Torquemada, su hijo Valentín y su sirvienta; Rafael del Águila, su hermana Cruz y el misionero Gamborena para narrar desde todos los puntos de vista posibles el ascenso y caída del usurero convertido en respetable banquero. El despliegue de matices es infinito, el dominio de la voz y los recursos para desaparecer en cada una de las personalidades asombra por la variedad y la convicción. Durante una hora y media nos conquista y nos subyuga como solo ocurre con un intérprete poderoso, con pleno dominio de las tablas. Una interpretación mayúscula, de las que dejan huella.

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