Entrevistas

Ines Hagemeyer: "Sin un tema, un poema sería solo una colección de palabras en un espacio vacío"

Juan Carlos Tellechea
viernes, 19 de febrero de 2021
Ines Hagemeyer © by Bernhard Hagemeyer Ines Hagemeyer © by Bernhard Hagemeyer
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La poetisa Ines Hagemeyer (nombre de soltera: Loewenberg) nació en Berlín en 1938. Pero ni bien vio la luz del mundo tuvo que emigrar con sus padres a Uruguay, huyendo del régimen genocida nazi de Adolf Hitler. Decenas de miles hicieron lo mismo a otros países de América Latina y a Estados Unidos en aquella época, con el traumático golpe que representaba para sus vidas abandonarlo todo. Algunos se fueron precipitadamente entre 1933 y 1935, confiando en un regreso rápido. Otros aguardaron casi hasta último momento con la falsa esperanza de que algún día se normalizarían las cosas en Alemania.

Nadie podía imaginarse entonces que el antisemitismo, piedra angular del nacionalsocialismo, derivaría en el desastre que representó el abominable Holocausto con más de 6.000.000 de víctimas. El dramático hundimiento del acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, al término de una de las primeras batallas navales de la Segunda Guerra Mundial, lo presenciaría Rita Loewenberg, la mamá de Ines, desde un muelle del puerto de Montevideo junto con su pequeña en el cochecito de bebé, como le contaría su progenitora años más tarde. Una multitud de montevideanos también allí congregados no salían de su asombro ante la espectacular voladura del buque por su tripulación fuera de la rada y temían que el conflicto bélico se siguiera propagando con más crudeza aún también a sus costas.

La sensible poetisa que combina exquisitamente versos en alemán y español pasaría su infancia, parte de su juventud y formación profesional en la recoleta capital uruguaya antes de regresar a finales de la década de 1960 a una Alemania reconstruida (aunque todavía con algunos tenebrosos elementos nazis en sus estructuras). Antes se casaría en Montevideo con el Licenciado en economía Bernhard Hagemeyer. El matrimonio tuvo dos hijos. A uno de ellos, el psiquiatra Dr. Pablo Hagemeyer, lo hemos entrevistado semanas atrás. Ines Hagemeyer ha accedido asimismo a una entrevista con mundoclasico.com y estas son sus declaraciones exclusivas:

Juan Carlos Tellechea: ¿Qué reflexiones le inspira este parón de actividades sociales, culturales en general, y económicas en particular, por el coronavirus?

Ines Hagemeyer: La splendid isolation en la que me encuentro me hace concentrar en lo esencial: mi matrimonio que dura pasado el medio siglo, mi escritura de poemas comenzada a los 13 o 14, mi salud con cross training y yoga diarios salvo los fines de semana. Espero que la gente que estaba dominada por la vida exterior, casi siempre superficial, vuelva a conocerse viviendo una vida congruente y profunda. En Alemania estoy segura de que todos los problemas afines se van a solucionar en un tiempo razonable.

JCT: ¿Qué balance (positivo y negativo) extrae de la situación?

IH: Aparte de lo dicho anteriormente, creo que nos ha obligado a encontrar caminos nuevos, hemos aprendido a vivir de otra forma. Para mí es positivo que la mayoría de la gente sigue las normas de prevención. Y es chocante la reacción de unos pocos, como siempre insoportables.

JCT: ¿Qué proyectos tenía en marcha y como ha tenido que modificarlos, y cuales puede emprender todavía?

Ines Hagemeyer, «Gedichte in der Literaturzeitschrift Dichtungsring 1984-2017». © 2019 by Herausgeber Verlag.Ines Hagemeyer, «Gedichte in der Literaturzeitschrift Dichtungsring 1984-2017». © 2019 by Herausgeber Verlag.

IH: Mi proyecto de publicar mi próximo libro de poesías Fragen im Schlepptau (Preguntas a remolque) saldrá más tarde; estoy esperando la contestación de la editorial hace semanas…Mi trabajo con Dichtungsring, Zeitschrift für Literatur (Círculo de poesía, revista literaria), funciona con reuniones de redacción digitales y por correo electrónico. También la presentación de los nuevos números se pospuso para el verano. La presentación se hace en librerías o en locales adecuados como en La Redoute en Bonn / Bad Godesberg. Los viajes suspendidos los espero poder realizar en verano y en mobile-home, sin contactos sociales. Y poder visitar a los hijos y nietos, que vemos gracias a face-time.

JCT: ¿Cómo se llega a ser poetisa?

IH: En mi caso, fue una feliz constelación. Me crié en una familia amante de la literatura y de la música. El amor a la pintura me lo busqué sola. Mi biografía y una sensibilidad a todo lo que mueve y conmueve al ser humano, tanto el que disfruta como el que sufre. Mi poesía se nutre bajo la piel, muy cerca del cuerpo y del alma. Y en silencio: Vea entre otras obras mi libro: Bewohnte Stille (Silencio habitado). También la problemática del exilio y del re-exilio.

JCT: ¿Qué estado de ánimo la llevó a componer un poema como éste?

El re-exilio

Rondo
dir ward der Ort zur Fremde
aunque la lleves dentro
verblasste Sprache
tu lengua materna
die Urlaute verrät
la pronuncias con temor
verstört schaust du vorbei
miras inmóvil
auf Straßen ohne Namen
no sales de tu asombro
mit aufgesetztem Glanz
extraño tu paseo
die Wiege stand da nicht
en tu ciudad natal
erneut Fragen im Schlepptau

El re-exilio 

Rondo
El lugar, extraño para ti
aunque la lleves dentro
lenguaje descolorido
tu lengua materna
delata sonidos primarios
la pronuncias con temor
perturbada vuelves la mirada
miras inmóvil
a las calles sin nombre
no sales de tu asombro
de brillo artificial
extraño tu paseo
la cuna no estaba allí
en tu ciudad natal
de nuevo preguntas a remolque*

IH: Es un tema que me ocupa muy a menudo, no solo por experiencia propia, sino por el movimiento mundial migratorio. El que vuelve a su patria, abandonada por fuerza mayor, por un régimen dictatorial, por hambre o por persecusión, tiene la ilusión de retomar los lazos cortados y poder instalarse nuevamente sin contratiempos en su vieja patria al volver ésta a la democracia.

Pero cuando regresa no encuentra al país que había dejado, todo ha cambiado, hasta la sociedad es otra. De ahí el fenómeno del re-exilio. También el ex-exiliado es otra persona. Ahora tiene dos lenguas, muchas veces dominadas a la perfección, que compiten. Tiene dos identidades, que pueden ser ventaja y lastre. Muy pocos podrán cantar un himno, muchos no sabrán cuál de los dos. Pero lo positivo es: que verán a ambos países con más objetividad, con una imagen más cercana a la realidad.

En resumen: este tema también ocupará muchos de mis poemas en un futuro.

JCT: ¿Cuál fue su primera poesía?

IH: Comencé a escribir desde muy joven. Hay un folleto (privado) con los primeros poemas. Los primerísimos intentos en español fueron poco creativos, imitativos y hace tiempo que se descartaron. Mi primera poesía que merece ser llamada así, fue realizada al cabo de la lectura del diario de Ana Frank. Aparece en la novela semibiográfica Chalet Grunewald (ndlr: escrito por Bernhard Hagemeyer, su marido). Como lectora tenía la misma edad que Ana (ndlr: cuando escribió su famoso diario entre 1942 y 1944), lo que me impactó. Y además, teniendo en cuenta mi propia biografía.

An Anne

Meine kleine Welt bist Du Anne!

Als Du damals schreiend aufwachtest,

lebte auch ich mit den Augen voller Tränen

und träumte. Von Feuer, von brennendem Feuer.



Meine kleine Welt bist Du Anne!

Als Du damals Deine dunklen Augen voller Wehmut hattest,

weil Du Unrecht und Elend nicht begriffen,

litt auch ich beklommen darunter

und wachte vor Furcht, erschreckender Furcht.



Meine kleine Welt bist Du, Anne!

Als Du damals einen Schal für Deinen Vater machtest,

strickte auch ich für meinen; Wollreste waren es, bunte.

Und dachte an Kälte, an eisige Kälte.


Meine kleine Welt bist Du, Anne!

Als Du damals Deine Mutter mitleidig ansahst,

schaute auch ich meiner unendlich in die Augen

und fragte, fragte:

Warum das alles?


Meine kleine Welt  bist Du, Anne!

Als Du damals Deine aufblühende Jugend in den Adern spürtest,

als Du damals Deine tiefen Augen aufgerissen,

blickte auch ich zum ersten Mal in jene Welt hinein,

die uns vergessen hatte.



Anne, meine kleine Welt bist Du.

Deine Liebe zu jener Menschheit,

Dein Denken über jene lebt noch.

Deine Mitmenschen trauern weiter.

Deine Tränen, Anne, Dein Blut

sind nicht umsonst vergossen.



Deine Hoffnung,

Deine unendliche Hoffnung

ließ Dich klar sehen.

Ließ Hass in Verständnis wandeln,

Wehmut in Glaube.

Diese Hoffnung

lag nicht nur in Deinem Herzen.


Höre, meine kleine Anne!

Höre, Heilige des Unheils!


Auch ich glaube

an das Gute im Menschen.

 A Ana

¡Mi pequeño mundo eres tú, Ana!

Cuando te despertabas gritando,

Yo también vivía con los ojos llenos de lágrimas.

y soñando. Con fuego, con fuego ardiente.


¡Mi pequeño mundo eres tú, Ana!

Cuando tenías tus ojos oscuros llenos de tristeza,

porque no entendías la injusticia y la miseria,

Yo también sufría de angustia,

y despertaba por el miedo, un miedo espantoso.


¡Eres mi pequeño mundo, Anne!

Cuando hiciste un chal para tu padre,

también yo tejí uno para el mío, con retazos de lana.

Y pensé en un frío, un frío glacial.


¡Eres mi pequeño mundo, Ana!

Cuando mirabas a tu madre piadosamente,

Yo también miraba a la mía profundamente a los ojos,

y preguntaba,  preguntaba:

¿Por qué todo esto?


¡Eres mi pequeño mundo, Ana!

Cuando sentías que tu juventud florecía en tus venas,

cuando abriste los ojos por primera vez,

también yo veía por primera vez a un mundo

que nos había olvidado.


Ana, mi pequeño mundo eres tú.

Tu amor por esa humanidad,

tus pensamientos sobre esa humanidad siguen vivos.

Tus gentes siguen de luto.

Tus lágrimas, Ana, tu sangre

no se han derramado en vano.


Tu esperanza,

tu infinita esperanza

te hizo ver con claridad.

Convertir el odio en comprensión,

la compasión en fe.

Esa esperanza

no estaba solo en tu corazón.


¡Oye, mi pequeña Ana!

¡Oye, santa de la desgracia!


Yo también creo

en la bondad del ser humano.*

JCT: ¿De dónde viene tanta inspiración?

IH: Eso lo saben los dioses, y tal vez los investigadores del cerebro. La base es el amor a la lengua y la propia vocación. La meditación también influye, sobre todo porque practico yoga desde los 25 años. El talento es probable que esté también implicado. Mi preferencia por la reducción es esencial. Mis poemas suelen ser cortos. No me gustan las palabras superfluas.

JCT: Sus versos son libres y, por lo general, no riman o usted no los hace rimar. ¿Busca usted una melodía, una determinada armonía en las palabras que elige; lee en voz alta los versos a medida que va escribiéndolos?

IH: La rima es para mí una forma anticuada que muy pocos poetas de hoy utilizan bien. En cambio una métrica propia y a veces tradicional además de un ritmo necesario son imprescindibles para mí en un buen poema. La lengua ofrece un ritmo que hay que aprovechar, que da fuerza y consistencia al significado del poema. Si el lector de mis poemas cuenta las sílabas de cada verso (línea), va a notar una métrica. Mis poemas siguen la norma de las llamadas "Sinneinheiten", unidad del significado de cada línea. Cuando el ritmo se destruye, a propósito, es porque la idea seguida se quiebra (Brechung). Y comienza otra a regir. Esto tan teórico no es fácil de comprender para el lector de prosa, pero el que lee mucha poesía moderna o escribe poesía siente su impacto.

No, no leo en voz alta. ¡Oigo la voz interior!

JCT: ¿Desempeñan las vivencias en su vida un papel menor en la lírica?

 IH: No, en absoluto. Mi biografía, mi entorno, mi existencia en la familia y en el mundo desempeñan un papel importante en mi lírica.

JCT: ¿Qué importancia tiene para Usted la edad?

IH: La edad no influye aparentemente.

JCT: ¿Necesita Usted temas para escribir sus poemas o los temas son una trivialidad?

IH: Por supuesto. Sin un tema, un poema sería solo una colección de palabras en un espacio vacío.

JCT: ¿De dónde le vienen los temas?

IH: De la catástrofe del siglo XX, de la cercanía física y emocional, entre otros.

JCT: ¿Le faltó a Usted quizás en su infancia el contacto con la naturaleza?

IH: En absoluto. De niña (en Montevideo) viví frente al mar; el mar y la arena fueron mi primer patio de recreo. Y siguen siendo mis favoritos hoy en día. En el transcurso de la vida, se añadieron muchas otras bellezas de esta Tierra: el desierto de arena en África, el desierto de piedra en Australia, los lagos y las lagunas, etc. Y el contacto con pueblos que aún hoy viven sus antiguas culturas, aborígenes en Australia, pueblos prehistóricos en Papúa Nueva Guinea; flora y fauna incluidas.

JCT: Como poetisa, ¿se está constantemente a la caza de las experiencias más profundas y ricas posibles?

IH: Uno no está a la caza; el camino es a la inversa: uno es esposado sin poder librarse.

JCT: ¿Y este poema, cómo surge?

verschlungen

aus dem Dickicht
herauszufinden
den Faden
der dir zu entgleiten droht
an dich zu reißen
ihn unbeschadet aufzurolln
mit den andern
die dein Ich
umgarnen

entrelazados

fuera de la espesura
hallar
el hilo
que amenaza con escaparse
para tirar de él hacia ti
para enrollarlo ileso
con los demás
que atrapan
tu Yo*

IH: La última pregunta prefiero que la responda mi apreciado colega, el escritor Ulrich Bergmann, con su interpretación. Yo no suelo interpretar mis propios poemas.

Ulrich Bergmann: En el centro del poema está la orientación y el autodescubrimiento en un mundo muy "enmarañado" en el que el Tú, hablándose a sí misma, busca afirmarse dentro de una espesura de conexiones con muchas otras personas. Y por lo tanto el Tú o el ego está tratando de desenredar el hilo de Ariadna hacia sí misma para encontrarse sin destruir las conexiones -éstas también están siendo desenmarañadas, enrolladas y ordenadas junto con su propio hilo sin dañarlas, pues eso también dañaría su propio ego, que debe existir en el contexto con los otros. Esto es también una autoliberación del peligro de quedar atrapado por todas estas conexiones, incluido del propio hilo, porque uno mismo puede quedar atrapado en la implicación. En definitiva: clarificación de uno mismo y del mundo, autodescubrimiento y autoliberación, un problema en el crecimiento, pero también una necesidad en etapas posteriores de la vida.

Biografía resumida de Ines Hagemeyer:

Nació en 1938 en Berlín. Emigró ese mismo año junto con sus padres a Uruguay. Se formó en el Colegio Nacional que lleva el ilustre nombre del reformador de la enseñanza escolar (obligatoria, laica y gratuita) José Pedro Varela. Fue profesora de alemán en el Instituto Goethe de Montevideo; crítica literaria en un programa de radio de la capital uruguaya. Regresó a Alemania por primera vez y permaneció entre 1963 y 1965 en Múnich (donde tiene su sede central el Instituto Goethe). Tras casarse en Montevideo viajó en 1969 otra vez a Alemania, esta vez junto con su esposo, para residir en Bonn y sucesivamente en Quito, Buenos Aires y Madrid. Ejerció la docencia en alemán como lengua extranjera en Montevideo, Madrid y Bonn. Desde 1990 vive nuevamente en Bonn. Con su experiencia literaria y también teatral adhirió desde muy temprano a la revista Dichtungsring – Zeitschrift für Literatur, de la que es miembro de la redacción y coeditora.

Notas

Traducción autorizada por la autora

Traducción libre

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