Reportajes

La milenaria abadía benedictina de Brauweiler fue un centro de tortura nazi

Juan Carlos Tellechea
viernes, 5 de julio de 2024
Abadía benedictina de Brauweiler © 2024 by CAB Artis Abadía benedictina de Brauweiler © 2024 by CAB Artis
0,0020044

La abadía de Brauweiler, a pocos kilómetros al noroeste de Colonia, cumple 1000 años en estos días y es con su iglesia abacial románica (iglesia de San Nicolás), el claustro medieval y los magníficos edificios abaciales barrocos de finales del siglo XVIII, uno de los conjuntos monásticos más bellos que se conservan en Renania.

Iglesia de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.Iglesia de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.

Su historia ha sido desde un comienzo de lo más accidentada. Fue abadía benedictina durante 800 años, hasta que Francia ocupó estos territorios a orillas del Rin en 1802 y vino la secularización. Después, en el siglo XX, fue campo de concentración y centro de tortura de la tenebrosa Gestapo, bajo el régimen genocida nacionalsocialista de Adolf Hitler (1933-1945).

Aquí fue donde los nazis mantuvieron en prisión durantes dos meses al entonces alcalde de Colonia y más tarde primer canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, uno de los padres fundadores de la Unión Europea; la institución que hoy neonazis y neofascistas (dizque populistas de ultraderecha), conjuntamente con la Rusia autocrática de Vladimir Putin, quieren ver destruida.

Campo de trabajos forzados

Iglesia de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 024 by CAB Artis.Iglesia de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 024 by CAB Artis.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Brauweilr fue campo de trabajo para la reeducación de individuos asociales hasta 1969, cuando se entendió, por fin, que el sistema era inhumano, ineficaz y no aportaba ninguna evolución positiva a quienes se veían forzados a laborar allí; nada más lejano de los propósitos iniciales de las reglas de la orden de San Benito (ora et labora), bajo las que inició su periplo histórico este monasterio.

Donde otrora vivían 50 monjes, se alojaron entonces unas 1.600 personas en condiciones atroces. Hoy, y con una ventana siempre abierta para no perder de vista el sombrío pasado, Brauweiler, sigue siendo uno de los monumentos culturales más importantes de Renania.

Comienzos

Claustro de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by Richard Irmler.Claustro de la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by Richard Irmler.

La antigua abadía de Brauweiler se remonta a la fundación de un monasterio benedictino en 1024 por el conde palatino de Lorena Ehrenfried (Ezzo) y su esposa Matilde de Alemania, hija del emperador Otón II, en su finca de Brauweiler.

Todo comenzó bajo una morera: la planta nudosa y cubierta de musgo que sigue viva todavía frente a los poderosos muros de la abadía de Brauweiler. Se dice que Matilde, hija de Otón II y de la emperatriz Teófano, dormitaba allí en el siglo XI y recibió una inspiración divina para fundar junto con su marido ese convento.

Pero ésta es solo una de las muchas leyendas, explica Bettina Lambertz, historiadora de la Asociación Regional de Renania (LVR, Landschaftsverband Rheinland) en la abadía. En aquella época, era muy común que las familias nobles fundaran monasterios. Matilde misma se crió y se educó en la abadía de Essen (cuenca del Ruhr), donde su prima (también de nombre Matilde) era abadesa.

Tumba

No se puede verificar si la morera, que tiene al menos 700 años, fue testigo real de Matilde y Ezzo. Sin embargo, hay pruebas de que el 14 de abril de 1024 -hace 1000 años- siete monjes comenzaron a construir la abadía de Brauweiler. Sin embargo, la propia fundadora no vivió para ver la consagración en 1028; murió unos años antes y su sencilla tumba reposa actualmente en la iglesia parroquial de San Nicolás, la antigua iglesia abacial.

Según Bettina Lambertz, en Brauweiler vivían entonces unos 50 benedictinos. Los dormitorios se construyeron cerca de la iglesia para que no tuvieran que desplazarse demasiado para rezar por maitines o por completas, explica.

Richeza de Lorena

El complejo de Brauweiler creció, en parte porque Richeza de Lorena, hija de Matilde y Ezzo, mandó construir una nueva iglesia abacial en 1048 y legó al monasterio gran parte de las tierras y granjas de su familia. Esto no le gustó para nada al ambicioso arzobispo de Colonia de la época, Anno II, que reclamó para sí una parte de las fincas; se produjo una disputa legal que duró décadas (en el lapso entre los papados de Benedicto IX y de Alejandro II, época de gran corrupción en la Iglesia Católica), y al final el prelado tuvo que poner pies en polvorosa. Una reliquia en la cripta de la abadía recuerda aún hoy a Richeza.

Sus restos descansan en la capilla de San Juan de la catedral de Colonia. El arzobispo también había dispuesto en su momento el entierro en Colonia, aunque Richeza había ordenado en vida que fuera enterrada en Brauweiler junto a su madre Matilde. Probablemente, Anno ya sospechaba que la tumba de la piadosa mujer atraería a muchos visitantes: Fue beatificada poco después de su muerte y, hasta hoy, su tumba en la catedral es visitada sobre todo por peregrinos polacos, ya que también había sido reina de Polonia por su matrimonio con Miecislao II.

Construcciones

En 1135, bajo el abad Aemilius, comenzó la tercera construcción de la iglesia y el monasterio, que aún están en pie hoy en día. Las obras duraron hasta después de 1200, utilizando partes del edificio predecesor de la iglesia. El patio barroco de cuatro alas se construyó a partir de 1780.

La vida monástica en Brauweiler llegó a su fin en 1802: Después de que los franceses invadieran Renania, el monasterio fue secularizado, y el gobierno prusiano (bajo el reinado de Federico Guillermo II) albergó más tarde un asilo de mendigos y un hospicio. A partir de entonces, la antigua iglesia abacial sirvió como iglesia parroquial.

La barbarie nazi

Edificio auxiliar en la Abadía benedictina de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.Edificio auxiliar en la Abadía benedictina de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.

La historia de la antigua abadía se volvió aún más ignominiosa en la década de 1930: donde antes se reunían los monjes para honrar a Dios, los nazis instalaron un primer campo de concentración y más tarde una prisión y centro de tortura de la Gestapo donde, entre otros, fue encarcelado en 1944 por dos meses el entonces el alcalde de Colonia y más tarde canciller federal alemán Konrad Adenauer. Su segunda esposa, Auguste, intentó suicidarse mientras estaba detenido. Más de 1000 personas fueron encarceladas aquí por los nacionalsocialistas.

Un monumento erigido en el lugar recuerda los bárbaros crímenes perpetrados por el régimen hitleriano. Una exposición permanente muestra cómo los nazis utilizaron algunos de los edificios para sus abominables actos.

Desplazados

En marzo de 1945, inmediatamente después de la invasión de la región por las fuerzas aliadas estadounidenses y casi al término de la Segunda Guerra Mundial, se instaló aquí un campo para personas desplazadas (DPs), que posteriormente fue gestionado por el UNRRA y después por la OIR.

Sala de laborterapia del psiquiátrico de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.Sala de laborterapia del psiquiátrico de Brauweiler. © 2024 by CAB Artis.

Hasta septiembre de 1945, Brauweiler sirvió principalmente como campo de tránsito para los desplazados de Europa Occidental (italianos, franceses, belgas) y, tras su repatriación, se convirtió en uno de los mayores campos de desplazados polacos de la zona de ocupación británica. Una media de hasta 2.500 personas vivieron aquí hasta el cierre del campo en otoño de 1949.

Psiquiatría

Sala de electroencefalografía en el psiquiátrico de Brauweiler, 1969. © 2024 by CAB Artis.Sala de electroencefalografía en el psiquiátrico de Brauweiler, 1969. © 2024 by CAB Artis.

Entre 1969 y 1978 sus instalaciones alojaron una clínica especializada en psiquiatría y neurología de la Asociación regional de Renania (hospital estatal). Cuando este nosocomio fue cerrado, los edificios pasaron a manos del departamento cultural de la Asociación Regional de Renania y se iniciaron amplias obras de renovación.

Tras ser fundada la Asociación Regional de Renania (LVR) como sucesora legal de la Asociación Provincial de Renania, la abadía fue transferida a la administración municipal en 1954. Entre 1954 y 1978, se trató aquí a enfermos mentales, alcohólicos y drogadictos. Tras una profunda renovación y restauración desde 1980, los edificios albergan actualmente dos servicios culturales, la Oficina de Conservación de Monumentos de Renania de la LVR y el Centro de Asesoramiento y Formación de Archivos de la LVR, así como el archivo general de la LVR.

Actos culturales

Exposición permanente en la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by Bettina Lambertz.Exposición permanente en la Abadía Benedictina de Brauweiler. © 2024 by Bettina Lambertz.

La Oficina de Conservación de Monumentos de Renania de la LVR es responsable de 95.000 monumentos de Renania. Su tarea es preservar esta diversidad cultural registrándolos, analizándolos y cuidándolos. La Oficina de Archivos de Renania apoya a los numerosos archivos municipales, comerciales y privados de Renania con asesoramiento especializado, formación y apoyo financiero.

La Asociación Amigos de la Abadía de Brauweiler, de la que forman parte el patrocinador de la abadía, la ciudad, las iglesias como miembros naturales e instituciones y particulares, organiza regularmente un amplio programa de exposiciones y actos culturales en la abadía, entre ellos conciertos de música clásica.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.