Entrevistas

Centenario de Astor Piazzolla

María de Buenos Aires y la bandoneonista Carla Algeri (II)

Juan Carlos Tellechea
jueves, 18 de marzo de 2021
Carla Algeri © by lasargentinastrabajamos.com Carla Algeri © by lasargentinastrabajamos.com
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En la operita María de Buenos Aires (1968), de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, se cuenta la epopeya del tango a través del personaje de una mujer, María, y su caótico viaje: desde su nacimiento y ascenso en los arrabales de Buenos Aires, su gloria en los cabarés de la ciudad, y su descenso a los infiernos.

Pero también su lento renacimiento que a través del vagar de su sombra, incluso en el circo de los psicoanalistas, especie sobreabundante en Buenos Aires, la lleva a iniciarse en los misterios de la fertilidad y dar a luz a una niña, una pequeña María. Un nuevo destino.

Esoterismo puro desvelan los progenitores de este enredo, entre las voces de un payador,  de las madamas que atendieron el parto, de los ladrones antiguos, de las amasadoras de tallarines, de los tres albañiles magos, de tres marionetas borrachas de cosas, así como de la voz de Ese domingo que participan en la fábula (ndlr: domingo, día de la semana consagrado a tomar determinadas pastas; si son caseras mejor que mejor: tallarines, ravioles, cappellettis, tortellinis , entre otras variedades; los jueves están dedicados a los ñoquis en Buenos Aires y Montevideo).

Pieza enlazada

Así, el tango que muere y resucita, es siempre reinventado, evoca la consagrada bandoneonista argentina Carla Algeri, comisionada de la UNESCO para la Preservación del Tango y el Bandoneón como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, quien participa frecuentemente en diversas producciones internacionales de la obra y ha ofrecido muy deferentemente una extensa entrevista a mundoclasico.com

Hermosos recuerdos vienen a mi mente, los de mi maestro Astor Piazzolla, en el centenario de su nacimiento, y cuando te hablo de María de Buenos Aires, suspira emocionada.

Onirismo

De hecho, es una metáfora, ya que el destino del personaje epónimo es la danza, de la que es su encarnación. Y una fusión de las diversas artes de la música, la poesía y la danza a través del expresivo lenguaje musical de Piazzolla y el onírico de Ferrer, letrista de sus tangos más famosos (Balada para un loco, Chiquilín de Bachín, La última grela, entre otros), agrega Algeri

Pero, es importante destacar que la obra está apoyada en la música y la letra, no en el baile. Es concertante, tal como fue concebida originalmente, subraya.

Esta densa trama se cubre en dos partes y dieciséis breves escenas, algunas de las cuales son puramente instrumentales. Y por un trío de cantantes: María, mezzosoprano; un "tenor" a quien se le asignan varios roles; y un personaje narrador: El Duende, el espíritu de la noche porteña.

La invocación

En el Teatro Colón de BBAA. © 2014 by Carlaalgeri.com.ar.En el Teatro Colón de BBAA. © 2014 by Carlaalgeri.com.ar.

Quienes los conocieron personalmente dan fe de que Piazzolla y Ferrer siempre deslizan un humor seco, irónico, burlón, a veces sarcástico, otras veces dadaísta en sus obras, resultando todo un galimatías para críticos y musicólogos analizarlas. Pero no para psicólogos y psicoanalistas, para quienes el humor resulta ser un recurso personal eficaz para hacer frente al estrés cotidiano, desde la infancia hasta la vejez, a menudo asociado a altas habilidades sociales. Sin ir más lejos, la nebulosa invocación en el número del Alevare, al comienzo de la operita:

Duende:
Ahora que es la hora y que un rumor de yerba mora
trasnocha en tu silencio, por un poro de este asfalto
yo habré de conjurar tu voz... Ahora que es la hora.
Ahora que ya has muerto para siempre y van de asalto,
por vos, mis brujas rubias a tanguear misas calientes
al alba, con sus lerdas putañías de contraltos;
Ahora que tu amor se fue a baraja y, zurdamente,
con una extraña arcada canallesca en cada ojera,
te ardió una cruz de vino en la tiniebla de la frente;
Ahora que en la sórdida tensión filibustera
de un clave bien trampeado tocan tangos con tus huesos
las manos desveladas de un Caín y una trotera.
Ahora que el rencor, con rabia y pólvora de un peso
gatilla, en su plegado bandoneón, la hechicería
de un golpe en Ay Menor para el costado de tus besos;
Ahora que ya estas de nunca más, Niña María,
yo mezclaré un puñado de esa voz bandoneonera,
que aún quema en tu garganta, con un poco de la mía,
con borra de recuerdos, fiato negro y carraspera
tordilla de un bordón. Así, del íntimo extramuro
porteño de tu adiós, atravesando las fronteras
sencillas de la muerte, he de traer tu canto oscuro.
Tendrá la edad de Dios y dos antiguas mataduras:
Un odio a diestra; y, a zurda, una ternura. Y al duro
y dulce son fantasma de sus ecos, las futuras Marías,
repechando Santa Fe rumbo a otra aurora, se
apurarán temblando sin saber por qué se apuran....
Ahora que es la hora. Humo zaino y yerba mora...
Penacho de relente, ya tu voz -maríamente- vendrá
con tu memoria, aquí, pequeña y una, ahora.
Ahora que es tu hora: María de Buenos Aires.

El rezongo de los fueyes

Aparte del "tenor" cuya parte está íntegramente cantada, las intervenciones de los otros dos solistas vocales se dividen entre cantadas, recitadas o habladas. Una pequeña orquesta de una decena de músicos está al mando, además de algunos solistas, incluido el bandoneón, por supuesto, que lidera el conjunto (virtuosamente tocado por Carla Algeri en múltiples oportunidades), pero también la flauta, y el violín que ofrece varios solos. En esta música tan íntimamente argentina, se perciben influencias clásicas, pero también jazzísticas. Y se experimenta una buena dosis de nostalgia, incluso en sus silencios.

Lirismo

Como te decía antes, en María de Buenos Aires hay mucha tela para cortar, subraya Algeri. 

La gestión es fundamentalmente concertante con una escenografía y unos decorados y utilería que muestran las sillas y mesas de los entrañables cafetines porteños con el perfil de la ciudad de Buenos Aires al fondo y sus encandiladoras luces. Esto le da al espectáculo un esteticismo innegable. Cuando la régie dispone en cambio integrar la danza con ayuda de un coreógrafo, los tres personajes encajan en el conjunto de los bailarines, su estática relativa contrasta con el movimiento general. En las versiones más aplaudidas los directores de escena prefieren liberarse de una interpretación meramente narrativa en primer grado para favorecer los espacios poéticos.

Coreografía

En ese tipo de puestas, como las que se realizaron en la Ópera del Rin, en Estrasburgo, o en el Teatro Municipal de Tourcoing, régie y coreógrafo también destacan el mundo habitual del tango que acerca el fluir de la danza actual, desplazando sus acentos hacia un gesto refinado más cercano al ballet de ópera que al espíritu caprichoso del cabaret: una forma extremadamente física, alternando figuras frenéticas y vívidas como en cámara lenta, enfrentando lo lejano, los toques y la intimidad de los cuerpos entrelazados, oponiéndose a la tensión y al abandono.  

María y su hechizo

El conjunto ofrece una elocuencia real y algunas agrupaciones agradables o grandes ideas. Las mezzosopranos que encarnan, por lo general, a una María espectral, tienen un tono hechizante y ese color levemente gutural que naturalmente participan del mundo del tango. Cuerdas, maderas y fueyes añaden al conjunto toda su inocultable autenticidad.

La mujer argentina hoy

El pasado lunes 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer que, en realidad debiera denominarse Día Internacional de la Lucha de la Mujer por la igualdad de derechos en la sociedad. ¿Se han conseguido esos objetivos en el Buenos Aires o en la Argentina de hoy, todavía hoy predominantemente machista?

Creo que Argentina está trabajando muy seriamente en este tema desde hace varios años, sostiene Carla Algeri. Pero si buscamos a través de nuestra historia tenemos grandes pioneras, mujeres referentes que nos han mostrado el camino.

El legado

Carla Algeri. © by carlaalgeri.com.ar.Carla Algeri. © by carlaalgeri.com.ar.

Pienso en mujeres como Juana Azurduy de Padilla, luchadora en las guerras de la independencia contra la monarquía española; la también patriota Mariquita Sánchez de Thompson en cuyo hogar se leyó por primera vez la letra del himno nacional argentino (de Vicente López y Planes; música del español/murciano Blas Parera Moret); la primera doctora argentina en medicina Cecilia Grierson; la segunda mujer en recibirse de médico y militante sufragista Elvira Rawson de Dellepiane ; la también facultativa Alicia Moreau de Justo; la médica y feminista Julieta Lanteri.

Evoco asimismo a la psicoanalista Arminda Aberastury; a la activista Azucena Villaflor de De Vincenti, una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo; la profesora y política Margarita Malharro de Torres ; la abogada y política Florentina Miranda ; la escritora Victoria Ocampo ; la jurista María Teresa Merciadri de Morini (1913-2015); la compositora de tangos y primera bandoneonista argentina Francisca Paquita Bernardo; la pianista Martha Argerich; la folclorista Mercedes Sosa; la poetisa, escritora, compositora, cantautora y dramaturga María Elena Walsh ; Eva Duarte de Perón, entre muchas otras.

Educación y cultura

Todas ellas han sido luchadoras por los derechos humanos, los derechos civiles, los derechos de la mujer y la igualdad de derechos de la mujer en nuestra sociedad. Estoy convencida de que para que se puedan alcanzar los objetivos que nuestras antecesoras han plantado como una siembra luego de haber preparado la tierra, es necesario la educación y la cultura. Forjar bases sólidas de conocimientos y herramientas para poder construir un futuro que sea mejor para todos los habitantes de las comunidades del mundo, reafirma Algeri, una de las figuras que promueven la iniciativa cívica Las argentinas trabajamos.

Imposible pasar por alto

Se dice fácil, pero este reportaje no estaría completo si no mencionáramos que los problemas económicos y sociales de la Argentina en 2021, con su bolsones de pobreza extrema, son muchísimo más graves que los de género. El país se encuentra en un brete, sin poder salir de su perpetua crisis, con una economía devastada por la pandemia, una proyección inflacionaria anual del 50%, y ante otro casi inevitable default.  Esta es la sombría realidad del país.

El gobierno peronista del presidente Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner necesita con urgencia dinero fresco, solo obtenible a través de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y con medidas impopulares que forzosamente deberá adoptar, aunque sea reacio a hacerlo antes de las elecciones parlamentarias de octubre próximo. El desastre ha llegado a tal grado que personajes del peronismo y de otros sectores vinculados han solicitado en una carta al papa Francisco que visite Argentina. Aunque así no lo expresen de forma manifiesta, es un intento por distraer la atención de la ciudadanía sobre los errores del gobierno y de las causas de sus verdaderas y calamitosas penurias.

Celedonio Flores

En fin...pero volviendo al tango. Me hablabas de Celedonio Flores  en la primera parte de nuestra entrevista, como genuino conocedor del ambiente en los barrios populares de Buenos Aires y te puedo contar muchas cosas de él, porque viví en el mismo municipio (Almirante Brown) en el que vivió él durante algún tiempo, dice Algeri, nacida en la cercana localidad de Burzaco.

El insigne poeta, popular letrista y periodista argentino vino al mundo y se crió en el barrio porteño de Villa Crespo, habitado por criollos e inmigrantes de muchos orígenes. En ese activo foco de variada cultura popular El negro Cele -como lo llamaban cariñosamente- nutrió su inspiración hasta consagrarse como un lírico y letrista de tangos de reconocida pluma en la década de 1920.

Sus versos emblemáticos quedaron plasmaron en su versión de La cumparsita, el tango de los tangos, con su tan significativo "Pido permiso señores que este tango habla por mi"... Su prosa quedó inmortalizada en la versión de Julio Sosa con el bandoneón de Leopoldo Federico, uno de lo íconos del tango, agrega Algeri.
La letra original de La cumparsita fue la de su compositor, Gerardo Matos Rodriguez, pero pasó a la inmortalidad con los versos de Celedonio Flores: Por qué canto así y seguidamente el...Si supieras, / Que aún dentro de mi alma, / Conservo aquel cariño / Que tuve para ti (…)

La obra de Celedonio Flores quedó grabada también para la eternidad de la mano del cantor Alfredo Belusi. Su voz y su interpretación inconfundible dejaron un legado cultural del que poco se conoce en el disco El último Guapo, evoca emocionada.

Diez años más tarde, en 1930, Celedonio Flores decidiría mudarse a un sitio más tranquilo, lejos del ajetreo de la gran ciudad, y se establecería en la localidad de Claypole, del partido de Almirante Brown, donde pasó parte de su vida. Anualmente, durante el mes de julio, la municipalidad rinde homenaje al insigne vate argentino con conferencias, conciertos, lecturas y exposiciones de arte.

Legendarios temas

Carla Algeri. © by carlaalgeri.com.ar.Carla Algeri. © by carlaalgeri.com.ar.

Sus letras de tango que van desde la protesta al consejo y desde la reflexión a la rebeldía, son muchas veces sentenciosas, moralizantes, con descripciones ásperas de los ambientes con rigor reo y barriobajero, y recurren al lunfardo  para expresarse, el argot local del Río de la Plata. En 1914 Celedonio Flores enviaría al diario Última hora, ya desaparecido, un poema titulado Por la pinta, recibiendo 5 pesos como retribución; una fortuna en aquel entonces.

Los versos de dicho poema llamarían la atención de Carlos Gardel y de su compañero de dúo, José Razzano, por cuya iniciativa José “el negro“ Ricardo  les pondría música, creando el tango Margot, grabado en 1921 y convertido en uno de los pilares de la evolución literaria del género en función del canto. La composición es una amarga crítica a la muchacha humilde y bonita que se acomoda y pervierte para escapar de su destino de pobreza.

Margot y María de Buenos Aires

En su letra, Celedonio Flores retrata a la joven de barrio encandilada por las luces del centro -como María de Buenos Aires- que se prostituye para mejorar su posición económica y social. A diferencia de otros tangos con la misma temática, el hombre abandonado por Margot no comprende ni perdona; es cruel, ácido, lapidario. No justifica, sino que sentencia a la mujer que lo dejó. La novedad es el tono que emplea y que deja de ser lastimero, desconsolado, para convertirse en irónico y sarcástico.

Desde lejos se te embroca, pelandruna abacanada
Que naciste en la miseria de un cuartucho de arrabal
Pero hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada
La manera de sentarte, de charlar o estar parada
O ese cuerpo acostumbrado a las pilchas del percal.
Ese cuerpo que hoy te marca los compases tentadores
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,
mientras triunfa tu silueta y tu traje de colores,
entre el humo de los puros y el champán de Armenonville.
(...)

El virus lo ha cambiado todo

Antes de la pandemia la música era un ornamento para las noches vacías, con visitas a óperas y conciertos de los que luego se comentan durante toda la semana; para realizar actos festivos públicos o también a través de la radio o medios de comunicación digital; para romper o alentar el silencio cuando es necesario. ¿Y hoy? ¿Dónde están las notas del cantor y la magia de la melodía? Esa melodía de la vida que si se calla, calla la vida, porque la vida misma es solo un canto, 

concluye Carla Algeri, sintetizando sus reflexiones sobre estos duros tiempos, sin precedentes, para toda la sociedad argentina en su conjunto y para los artistas en particular.

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