Ópera y Teatro musical

Bicentenario de Der Freischütz

4. Acción, argumento y personajes

Josep Mª. Rota
viernes, 25 de junio de 2021
Der Freischütz: Wir winden © 1901 by Liebig Der Freischütz: Wir winden © 1901 by Liebig
0,0008415

La acción se desarrolla en Bohemia, justo después de la Guerra de los Treinta Años. En el teatro, su duración aproximada es de unas dos horas y cuarto. Dicha duración es orientativa, ya que puede variar considerablemente, no tanto en función de los tempi escogidos por el director sino en función de cuánto se hayan recortado los diálogos. 

Personajes

Ottokar, regierender Fürst (Príncipe regente)

Kuno, fürstlicher Erbförster (Guardabosques del príncipe)

Agathe, seine Tochter (Su hija)

Ännchen, eine junge Verwandte (Una joven pariente)

Kaspar, erster Jägerbursche (Primer cazador)

Max, zweiter Jägerbursche (Segundo cazador)

Ein Eremit (Un ermitaño)

Kilian, ein Bauer (Un granjero)

Brautjungfern (Damas de honor)

Zwei Jäger (Dos cazadores)

Samiel, der schwarze Jäger (El cazador negro)

Resumen argumental

Acto I

'Der Freischütz' de von Weber. Acto I: 'Schau der Herr mich an als König'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.'Der Freischütz' de von Weber. Acto I: 'Schau der Herr mich an als König'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.

Cuando se alza el telón, se oye un disparo. Es el granjero Kilian, que ha acertado a dar a la diana que se halla en medio de la explanada del bosque. Los aldeanos celebran su victoria. No es el caso del cazador Max, que ha perdido. De hecho, lleva varios días sin acertar con la puntería. Kilian, nombrado “Rey de los tiradores”, se burla de Max. Éste se enfurece y se enzarzan en un conato de pelea. Llega Kuno, el jefe de los guardabosques del príncipe. Kilian se excusa: es tradición que el ganador tire puyas al perdedor. Kuno está preocupado con la mala puntería de Max. Kaspar, otro cazador, suelta que Max ha sido objeto de algún tipo de hechizo y le propone invocar al Cazador negro. Rápidamente es acallado por Kuno. Max es como un hijo para él. Está prometido a su hija Agathe; cuando sea su yerno, Kuno podrá pasarle el derecho hereditario de guardabosque que ostenta por orden del príncipe. Pero si falla mañana en el concurso de tiro, le tendrá que negar la mano de su hija. A la pregunta sobre dicho concurso, cuenta Kuno a los allí congregados: un antepasado suyo, también llamado Kuno, vio una vez un ciervo con un hombre atado a su lomo; así se castigaba a los delincuentes forestales. Él disparó y abatió al ciervo sin lastimar al hombre. En recompensa, el príncipe lo nombró jefe de los guardabosques con carácter hereditario. Las malas lenguas dijeron que había disparado con una bala endemoniada. Por eso el príncipe mandó que cada uno de los sucesores de Kuno debería ganar un concurso de tiro para acceder al puesto de guardabosque. 

Algunos campesinos y aldeanos bailan, otros entran en la taberna y luego marchan todos. Max queda solo. Se lamenta de su mala suerte y recuerda con añoranza cuando su certera escopeta le proporcionaba el botín que entregaba a su prometida Agathe, en quien piensa ahora. Aparece Kaspar, que pide vino y entona una canción sarcástica, en la que proclama que solo le interesan el juego, la bebida y las chicas de pechos redondos. Detrás de unos arbustos se esconde, imperceptible, Samiel. Kaspar le propone a Max la solución a su mala puntería. Le da su escopeta y le manda apuntar a una lejana águila. Max no falla el tiro. Le pregunta a Kaspar por la bala, que resulta ser una bala encantada. Esta medianoche, eclipse de luna, quedarán ambos en la Garganta del Lobo para fundir las balas encantadas. Kaspar queda solo. En un sórdido monólogo, celebra su victoria, pues ha engatusado a Max para sus siniestros propósitos.

Acto II

'Der Freischütz' de von Weber. Acto II: 'Schelm halt Fest!'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.'Der Freischütz' de von Weber. Acto II: 'Schelm halt Fest!'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.

Cuarto de Agathe en la casa del guardabosque. Ännchen, pariente de Agathe, vuelve a colgar un cuadro del antepasado Kuno que se ha descolgado y ha caído sobre la cabeza de Agathe. Ambas esperan a Max. Para relajar la tensión, Ännchen canta una alegre canción de enamorados. Agathe está preocupada. Por eso fue esta mañana a ver al ermitaño que vive en el bosque. El hombre santo la previno de una desgracia y le dio un ramillete de rosas. ¡Seguro que la desgracia era el cuadro sobre la cabeza! Ännchen propone irse a dormir, pero Agathe no puede. ¡Cómo podría, sin haber visto a su prometido Max! Sale al balcón y entona una plegaria al Señor. Su emoción va en aumento, con la esperanza que Max haya hecho un buen disparo. Llega Max con su presa. La cazó a la misma hora en que le cayó a la cabeza el cuadro a Agathe. Max se despide. Tiene que ir a la Garganta del Lobo, cosa que horroriza a las dos chicas. 

La Garganta del Lobo. Se acerca la tormenta. Kaspar invoca a Samiel, el Cazador negro. Debe entregarle su alma mañana, pero le propone fundir de nuevo balas encantadas (las seis primeras no fallan; la séptima pertenece al maligno). Cuando Max dispare, Agathe caerá y Samiel se llevará su alma. Tocan las doce. Llega Max, que sufre alucinaciones, en las que se le aparece el espíritu de su difunta madre y Agathe. La fundición de las balas requiere ingredientes especiales: plomo, cristal molido de vidrieras de iglesia, mercurio, tres balas que ya acertaron una vez, el ojo derecho de una abubilla y el izquierdo de un lince. Kaspar funde las balas una a una. Estalla la tormenta, vuelan las aves, pasa un jabalí, cuatro ruedas de fuego cruzan la escena, se oyen ladridos y relinchos, caen rayos y truenos. Kaspar y Max se desploman. Aparece Samiel. Toca la una.

Acto III

Bosque abierto. Es de día. Dos cazadores conversan. Llegan Max y Kaspar. Max ha disparado tres certeros tiros. Le queda solo una bala y le pide a Kaspar alguna de sus tres. Éste se niega y malgasta las tres balas. A Max solo queda la séptima, la bala del diablo. 

Cuarto de Agathe. Agathe, vestida de novia, está arrodillada delante del altar y eleva una plegaria al Señor. Ännchen intenta disipar con su alegría innata los funestos presagios que atormentan a Agathe y cuenta la historia de su tía, asustada por un fantasma que resultó ser el perro guardián. 

Llegan las damas de honor. Cuando Ännchen abre la caja con la corona nupcial, encuentra en su lugar una corona mortuoria. Sorpresa general. A instancias de Agathe, Ännchen trenza una corona con las rosas que le dio el ermitaño. Salen todas hacia la pradera.

Un paraje romántico y bello. En un lado, la tienda de caza del príncipe, donde se celebra un banquete, al que asisten huéspedes distinguidos y cortesanos, todos con plumas en el sombrero. En el otro lado se encuentran acampados cazadores y ojeadores; detrás de ellos, ciervos, jabalíes y otros animales salvajes, como botín de caza. Los cazadores cantan los placeres de la caza. El príncipe Ottokar manda que Max supere la prueba de tiro; un disparo como los tres anteriores de prueba le dará la victoria. La diana es una paloma blanca. 

'Der Freischütz' de von Weber. Acto III: 'Schiess nicht! Ich bin die Taube!'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.'Der Freischütz' de von Weber. Acto III: 'Schiess nicht! Ich bin die Taube!'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.

Max dispara en el momento que llega Agathe diciendo que ella es la paloma blanca. Agathe cae al suelo. Consternación general. Todos creen que Max ha disparado a su novia. Agathe se recupera lentamente. Solo ha sufrido un vahído. Quien ha sido alcanzado por la bala es Kaspar, que se retuerce convulsivamente, mientras Samiel, oculto para los demás, asoma la cabeza. Kaspar muere entre maldiciones. El príncipe ordena que el cadáver del malvado Kaspar sea lanzado a la Garganta del Lobo y le pide explicaciones a Max. Este confiesa que ha fundido balas mágicas, lo que provoca la cólera del príncipe, que le niega la mano de Agathe y lo manda al destierro. Aparece el ermitaño. El príncipe lo reconoce y acepta su autoridad de hombre santo. El ermitaño pide clemencia para Max, que, si actuó mal, fue por desesperación y no por maldad; además, sentencia que la prueba de tiro debe suprimirse de una vez por todas. El príncipe acepta, clemente, ambas peticiones del ermitaño: tras un año de prueba, Max podrá casarse con Agathe. Regocijo general. Todos los presentes, arrodillados, elevan una plegaria de acción de gracias al Padre Eterno por su clemencia y bondad. Cae el telón.

A pesar de la división en tres actos, se acostumbra a representar con el primer y segundo actos seguidos y una sola pausa, entre el segundo y tercero. 

Personajes

Los personajes se dividen claramente en dos grupos: el bien y el mal. Samiel y Kaspar están el en lado del mal y todos los demás, en el del bien; excepto Max, que pertenece al bien pero deambula por el mal.

'Der Freischütz' de von Weber. Acto III: 'Wer legt auf ihn so Strengen Bahn'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.'Der Freischütz' de von Weber. Acto III: 'Wer legt auf ihn so Strengen Bahn'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.

Ottokar es el príncipe regente. Solo interviene en la escena final del acto tercero. Sin embargo, es la máxima autoridad del lugar (piénsese en la época en que transcurre la acción). Él decide que el malvado Kaspar no sea enterrado en camposanto y que no se celebren los esponsales de Agathe y Max, que ha participado en la fundición de las balas endemoniadas. Como no podía ser de otra manera, Ottokar se pliega a la voluntad del Ermitaño, cuya autoridad moral y espiritual está por encima de la autoridad principesca.

Kuno es el jefe de los guardabosques del príncipe. El título lo heredó de un antepasado suyo, llamado también Kuno. Además de esta autoridad, ejerce también la de padre de la novia. Domina la situación en la escena primera y acompaña al príncipe en el acto tercero.

Agathe es su hija, una joven casi adolescente que va a casarse. Es el prototipo de la muchacha romántica: dulce, sensible, inocente y piadosa. Enamorada del cazador Max, sufre todos percances propios de las heroínas románticas: el fracaso de su novio en la prueba de tiro, la espera por su ausencia, la marcha de éste a la Garganta del Lobo a medianoche, una corona mortuoria en lugar de su ramo de novia y un soponcio que deja a todo el mundo en vilo. Es la protagonista musical de la obra. A ella le adjudicó el compositor los dos números musicales más bellos y delicados de la ópera, el aria Wie nahte mir der Schlummer / Leise, leise, Fromme Weise!  y la cavatina Und ob die Wolke. 

Ännchen es una pariente de Agathe, su prima, un poco más joven que ella. Le dice Agathe en su dueto: “Todo te sirve de fiesta; todo es motivo de risas y broma. ¡Oh, qué diferente se siente mi corazón!” Es su contrapunto dramático. Allí donde Agathe muestra melancolía y funestos presentimientos, Ännchen ofrece despreocupación y alegría. Su continuo buen humor ayuda a su prima a superar las penalidades que padece esta. Un poco coqueta. 

Kaspar es un cazador. Es el arquetipo del mal: malvado y siniestro, bebe, juega a las cartas y a los dados y persigue a las muchachas de pechos redondos. Encima es moroso, porque no paga la consumición. Como ha vendido su alma al diablo a cambio de unas balas mágicas, su estratagema consiste en forzar a Max para así salvar su pérfida alma. No sabemos si -durante la Guerra de los Treinta Años- participó en la matanza de Magdeburgo. En cualquier caso, haber vivido en primera persona los horrores de la guerra lo han deshumanizado. Rudo y cínico. Kuno lo define como gandul, glotón y tramposo.

'Der Freischütz' de von Weber. Acto II: 'Sechs! Wehe'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.'Der Freischütz' de von Weber. Acto II: 'Sechs! Wehe'. Ilustraciones anónimas de la compañía Liebig. © 1901 by Liebig.

Max es el segundo cazador. Está prometido con Agathe, la hija del guardabosque. Es el protagonista dramático de la obra y participa en prácticamente todas las escenas. Es un joven muchacho a punto de casarse, buena persona y un cazador de excelente puntería. Las peripecias por las que pasa durante el desarrollo de la trama lo convierten en malhumorado, taciturno y preocupado hasta la desesperación. Si actúa mal no es por perversión sino por necesidad.

El Ermitaño es un hombre santo que vive en la montaña, alejado del mundanal ruido. Es el deus ex machina típico de la tragedia griega, que aparece en el último cuadro de la obra. Gracias a su autoridad de asceta venerable, se permite tanto condenar el concurso de tiro como perdonar a Max, cuya falta se debió al pernicioso concurso.

Kilian es un granjero rico. Personaje episódico que solo tiene una intervención destacada justo al comienzo de la obra. Representa un hombre jovial y alegre, que acaba de ganar una competición de tiro.

Las Damas de honor traen el ramo de novia a Agathe. Acostumbran a ser cantantes del coro o figurantes que acompañan a la o las solistas.

Dos cazadores. Papeles hablados; solo tienen una breve intervención, aunque importante para entender la trama. Curiosamente, se suele suprimir toda la escena en las grabaciones en estudio y en algunas representaciones.

Samiel, el cazador negro, es la encarnación del diablo. Según el Libro de Enoc, Samiel o Samael es un ángel caído. Su nombre significa “el veneno de Dios”. Por extensión, es uno de los nombres del diablo, como Lucifer, Satán o Mefistófeles1

Si Agathe es la protagonista musical y Max es el protagonista dramático, queda un tercer protagonista, que es la naturaleza. La pradera, las montañas, el barranco, el bosque y los árboles, ya sean en trampantojo, de cartón piedra o proyectados, no son unos simples decorados o telón de fondo, son auténticos protagonistas de la acción. El Urwald o bosque primigenio. Decía Friedrich Schelling, a quien Weber leía con avidez: “La naturaleza debe ser el espíritu visible; el espíritu, la naturaleza invisible.” La naturaleza y el espíritu como parte de la Weltseele, el anima mundi. Como el Doctor Faust o el joven Siegfried, en cada romántico alemán hay un Naturbursch. El concepto no es nuevo para Weber, pues en la primitiva Silvana ya puede reconocerse; su personaje Albert es ya un “hombre en la naturaleza.” Cualquier régisseur que suprima el bosque estará traicionando a Weber y pervirtiendo el Der Freischütz. 

Notas

1. En Catalunya son tradicionales las representaciones navideñas conocidas popularmente como 'Els pastorets' (Los pastorcillos). La más popular es la de Josep Maria Folch i Torres 'Els pastorets o l’adveniment de l’infant Jesús' (Los pastorcillos o el advenimiento del Niño Jesús). Anteriores en el tiempo son las versiones de Frederic Soler, "Serafí Pitarra", y Ramon Pàmies. En todas ellas, además de los pastores, José y Maria, aparecen ángeles y diablos en lucha entre sí: el arcángel Miguel, Satanás y Lucifer. En la de Ramon Pàmies, titulada 'L’estel de Natzaret' (La estrella de Nazaret), el diablo principal Satanás está acompañado por sus congéneres Asvherus y Somiel.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.