Entrevistas

Heinrich Walter transcribe para órgano obras de José María Usandizaga

Juan Carlos Tellechea
miércoles, 30 de junio de 2021
Heinrich Walther © by heinrich-walther.de Heinrich Walther © by heinrich-walther.de
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Cuál no sería mi sorpresa cuando hace pocos días recibía junto con la Briefedition de la correspondencia de Clara y Robert Schumann de la prestigiosa editorial Dohr, de Colonia, las transcripciones para órgano de cuatro excelentes obras del compositor José María Usandizaga realizadas por el galardonado organista Heinrich Walther, profesor de las universidades de Heidelberg y Friburgo, así como del Instituto Superior de Música Sacra de Rotemburgo del Néckar.

Pieza enlazada

Heinrich Walther, formado con Zsigmond Szathmáry (órgano), Jürgen Klodt y Andreas Immer (piano) en la Universidad de Friburgo, con Xavier Darasse (órgano) en la Universidad de Toulouse, y con Robert T. Anderson y Larry Palmer en Dallas/Estados Unidos, es uno de los concertistas alemanes más activos de su generación.

Sus programas de concierto incluyen principalmente obras centrales de la literatura organística, sus propias transcripciones de obras orquestales sinfónicas, así como música para piano de Johann Sebastian Bach (piano, clavicordio y clavecín).

Heinrich Walther. © by heinrich-walther.de.Heinrich Walther. © by heinrich-walther.de.

Walther ha realizado giras por Europa, Estados Unidos, México, Israel, Rusia, Ucrania, Japón, Singapur y Corea. Su discografía es extensa y notablemente diversa. Próximamente publicaremos una reseña de su más reciente álbum Dans La Mer (del sello Organum Classics) con obras de Usandizaga (las transcripciones para órgano antes mencionadas), Ignacio Busca de Sagastizábal, José María Beobide, y Jesús Guridi, grabado en el órgano de la Parroquia de San Nicolás de Bari, de Orio (Guipúzcoa), un instrumento del Taller de Organería Acitores S.L., Torquemada (Palencia), 2013.

El profesor Heinrich Walther accedió muy amablemente a mantener una entrevista por escrito y por correo electrónico con www.mundoclasico.com para hablar acerca de su labor y de su pasión por la música del País Vasco en general y de José María Usandizaga en particular.

Juan Carlos Tellechea: ¿Qué reflexiones le inspira este parón de actividades culturales en general y musicales en particular por el coronavirus?

Heinrich Walther: La pandemia nos golpeó a cada uno de nosotros con más o menos fuerza. A partir de marzo de 2020 ya no podíamos tocar más en público, simplemente porque los conciertos ya no eran posibles. Eso fue inimaginable para todos nosotros antes. Los medios digitales son algo "mejores que nada", pero realmente no hay nada que sustituya la experiencia directa de escuchar música. Personalmente, me pareció muy molesto que tuviéramos que escuchar de los políticos...que no somos "relevantes para el sistema". Por lo tanto, el arte podría cancelarse hasta nuevo aviso. ¡Esa fue la manifestación de una Weltanschauung materialista y una visión absolutamente escandalosa!

¿Qué balance (positivo y negativo) extrae de la situación?

Nos hemos dado cuenta de lo mucho que hemos echado de menos ahora la música y estoy seguro de que más bien aumentará el aprecio hacia ella. La pandemia ha cambiado el calendario de actividades de los músicos que ofrecen conciertos: todo se volvió más tranquilo. Personalmente he practicado y estudiado mucho durante este tiempo y he podido preparar la edición de algunas obras de José María Usandizaga. En todo el mundo, con el comienzo de la pandemia, todo pasó a ser inmediatamente muy difícil para los músicos. Muchos compañeros se quedaron directamente en el paro, con toda las consecuencias económicas y sociales. La escena coral, especialmente en Alemania, tanto secular como eclesiástica, ha sufrido especialmente y es probable que no volverá a ser la misma durante algún tiempo. La pandemia causó una ruptura muy severa de la continuidad cultural.

¿Qué proyectos tenía en marcha y cómo ha tenido que modificarlos, y cuáles puede emprender todavía?

Cesar Frank, «Psyché», Transcripción para órgano de Heinrich Walther. © by Heinrich Walther.Cesar Frank, «Psyché», Transcripción para órgano de Heinrich Walther. © by Heinrich Walther.

Mis actividades docentes en la Musikhochschule Freiburg, así como en la de Heidelberg y Rotemburgo del Néckar podrían, en principio, tener lugar; algunos de los conciertos previstos para 2020 tuvieron que ser aplazados o cancelados. Entre ellos, la interpretación de mi nueva transcripción del poema sinfónico de César Franck Psyché, así como algunos proyectos de grabaciones.

¿Cómo y por qué se le ocurrió transcribir obras de José María Usandizaga para órgano?

A través de varios encuentros con colegas en el País Vasco y en Asturias tomé contacto varias veces hace muchos años atrás con las dos obras para órgano de Usandizaga, Pieza Sinfónica y Variaciones Sinfónicas; dos obras que por un lado me atrajeron mucho y a través de las cuales pensé que de este compositor debe de haber más obras interesantes. Un compositor que escribe así música sinfónica, puede ciertamente hacer más de lo que muestran estas obras para órgano y ello resultó ser cierto. 

Heinrich Walther. © by heinrich-walther.de.Heinrich Walther. © by heinrich-walther.de.

Así que sentí curiosidad por conocer más obras suyas, porque el breve artículo de MGG (Musik in Geschichte und Gegenwart) menciona, entre otras cosas, obras orquestales y para piano, así como óperas y zarzuelas. Una noche estaba buscando en Internet más información sobre Usandizaga y encontré una vieja grabación de su poema sinfónico Dans la Mer. Lo supe inmediatamente: esto podría ser una pieza para transcribir al órgano. Al día siguiente día llamé a la Orquesta Sinfónica de San Sebastián, con la que hace tiempo había tocado el Concierto para órgano de Francis Poulenc. Finalmente me dijeron allí que el Archivo ERESBIL, en Rentería, tiene todos los manuscritos de las obras orquestales. Una semana después recibía la copia del autógrafo de la partitura orquestal de Dans la Mer, y me alegré.

¿Está planeando también un arreglo de sus obras para piano?

De momento no, pero hay otras obras orquestales suyas que me interesan mucho.

¿Cuáles, por ejemplo?

Me gusta mucho la Fantasía Hassan y Melihah, para piano y orquesta, y sobre todo la Fantasía para violonchelo y orquesta (1908), una obra bastante maravillosa cuya partitura orquestal fue completada por su hermano Ramón, tras la muerte de José María (1915). También existe una versión de esta pieza para piano y violonchelo.

¿Ha presentado a sus alumnos al compositor?

Sí, por supuesto. Especialmente en la Musikhochschule de Friburgo, donde desde hace 30 años imparto "interpretación de partituras" para estudiantes de "composición", "teoría musical" y "música eclesiástica". Un estudiante que dirigía la "Orquesta de Cámara de Friburgo-Landwasser“ interpretó la Suite en La Mayor de Usandizaga hace unos años.

¿Cómo describe a sus alumnos a Usandizaga?

Primero vemos sus partituras orquestales manuscritas y les cuento a los alumnos su biografía. A veces también les cuento historias sobre mis muchos viajes al País Vasco. O cómo en 2013, durante una larga gira de conciertos por Rusia, en el vagón comedor del ferrocarril transiberiano, comencé a transcribir la rapsodia Irurak Bat para órgano. En el exterior, el lago Baikal se podía ver durante horas; sobre la mesa del comedor, frente a mí, esta hermosa partitura.

Se lo pregunto mejor: ¿cómo califica usted a Usandizaga cuando se lo presenta a sus alumnos?

HW: En realidad, al principio siempre es sin "evaluación". Digo, por supuesto, que ahora se trata de música que me toca personalmente mucho o con la que tengo una relación especial, y entonces tratamos de tocar a partir de sus partituras para descubrir lo que hay; por ejemplo, el inusualmente largo y melancólico solo para corno inglés en la Ouverture sur un Thème de Plain Chant; qué tipo de armonías utiliza, qué tipo de timbres emplea, etcétera.  Siempre digo algo, por supuesto, sobre su gran talento, y que estaba muy avanzado (desarrollado) a una edad muy temprana. La Suite en La op. 14, por ejemplo, fue escrita en 1904, cuando apenas tenía 17 años, lo cual es simplemente increíble. Cuando uno piensa en la "edad", naturalmente piensa en Mozart, Schubert o Mendelssohn, que ya eran increíblemente creativos a esa edad (Sueño de una noche de verano, Octeto op 20...). Siempre aprovecho la ocasión para contarles la cantidad de música hermosa que se escribió en el País Vasco, sobre todo a finales del siglo XIX y en el XX. Desgraciadamente, esto todavía no es muy conocido en Alemania.

¿Qué aspectos interesantes ve en las obras de Usandizaga? 

La música de Usandizaga me habla directamente. Tiene un fuerte sentido de la melodía, la armonía y la perfección en la forma. A veces encuentro su música muy elegante, por ejemplo en el final de la Suite. También hay momentos muy serios en su obra. Dans la Mer trata de la muerte de una pareja de amantes en el mar durante una tormenta. El Atlántico Norte puede ser muy amenazante y para los vascos este mar siempre ha significado una parte de su vida, eran valientes marineros. Me puedo imaginar cuán inspirador debió haber sido a principios del siglo XX ir de San Sebastián a París para estudiar composición en la Schola Cantorum. También Usandizaga fue alumno de Francis Planté. Las pocas grabaciones que tenemos de Planté nos dan una impresión de este importante pianista. Usandizaga era muy joven cuando escribió sus primeras obras orquestales. Me emociona cada vez que veo ¡su hermosa grafía en estas partituras!

¿Le parece que Usandizaga está muy afrancesado (influencias de César Franck, por ejemplo) o ve en él un lenguaje propio?

En obras como "Las Golondrinas" no escucho tanto la influencia francesa como en las primeras obras orquestales. Usandizaga ya buscó su propio lenguaje desde el principio y lo encontró. Ha dado a los acordes un color especial a través de la alteración, y sigue su propio camino en la instrumentación. Su arte de la instrumentación es simplemente perfecto. En las obras para órgano, se siente en el fondo la influencia de César Franck. Muchos músicos en la Francia de finales del siglo XIX y comienzos del XX muestran la influencia de César Franck.

Usted es un organista y pianista de formación. ¿Cuál fue el comienzo de su interés instrumental profesional y de su formación universitaria: ¿el piano o el órgano? ¿Cómo llegó a tocar el órgano?

HW: Al principio estaba el piano. Y a veces parece que vuelvo allí otra vez. Hace unos días toqué las seis Partitas para piano, de Johann Sebastian Bach y Weinen Klagen, de Franz Liszt en dos recitales de piano cerca de París. Se me conoce más como "organista". Pero también hubo muchos años en los que estuve intensamente ocupado con el clavicordio. Más tarde volví al sonido "grande" y toqué de nuevo música de Liszt y Max Reger. Lo que me parece más interesante es la orquesta. No pude decidirme durante mucho tiempo. Todos los límites son fluidos para mí. Me interesan más las conexiones y menos los límites.

Sí, y llegué a tocar el órgano por "casualidad" cuando todavía era un alumno (en alemán se dice: "wie die Jungfrau zum Kind", como la Virgen al Niño). La parroquia de mi ciudad natal necesitaba de repente un nuevo organista. Eso fue en 1976. Mi profesora de piano me dijo que lo pensara...que podía ser algo para mí. Así que pasé los dos últimos años de mi etapa escolar tocando el órgano todos los domingos y sabía que más tarde estudiaría música sacra.

¿Qué significan estos instrumentos de teclado para usted personalmente, o en otras palabras: ¿qué significan para usted en comparación directa?

Hay muchas similitudes y muchos contrastes. El órgano es en realidad un instrumento de viento. Al mismo tiempo, la gente ha amado las cuerdas durante miles de años. Creo que si uno quiere tocar bien el órgano, tiene que conocer muchas otras músicas: música vocal, literatura orquestal, especialmente obras para piano, tocar el clavicordio, etcétera.

La historia también nos lo demuestra: en siglos anteriores no había organistas "puros". Las obras de órgano más interesantes fueron escritas por compositores que principalmente escribieron música para otros instrumentos: Bach, Mendelssohn, Liszt, Reger, Franck, Usandizaga, Jesús Guridi, Olivier Messiaen... La lista es interminable. Dicho sea al margen,

Usted estudió música eclesiástica. ¿Por qué?

HW: Quería ser músico de iglesia. En Alemania, el estudio de la música eclesiástica como concepto de formación musical está también muy bien estructurado. Por un lado, el curso tiene una base muy amplia, se estudian muchas áreas, además de los instrumentos principales órgano y piano, pero también dirección, canto, teoría musical, contrapunto, canto gregoriano, etcétera. Por otra parte, este concepto de estudio le permite establecer a uno sus propias prioridades personales.

¿El órgano es para usted un instrumento religioso en sí mismo?

El órgano llegó a la iglesia "desde afuera" en la Edad Media. En la Antigüedad era un instrumento secular. Pero puede tener una función muy maravillosa en una liturgia. Para mí es indispensable en el servicio religioso, por supuesto para acompañar las canciones, pero también como solista. Litúrgicamente, es un instrumento religioso, (aunque nuestra religión es más antigua), pero también es un instrumento de concierto como el piano.

¿Dónde ve usted tesoros sin explotar o retos nuevos y emocionantes en el campo de la música de órgano?

Los archivos de las catedrales, sobre todo en España e Italia, están llenos de música; algunos de ellos de música que aún no se ha interpretado. Todavía queda mucho por descubrir. Al mismo tiempo, la interpretación de las obras ya conocidas cambiará. En los últimos años también estamos más libres, experimentamos más que, por ejemplo, en mi época de estudiante, cuando el movimiento de la práctica de la interpretación histórica abrió nuevos horizontes, pero por otro lado también barrió muchas cosas de la mesa como "románticas" y las declaró obsoletas. Me alegro de que muchos jóvenes compositores estén descubriendo el órgano por sí mismos y sean muy creativos. Así que todo continúa.

¿Qué importancia o qué oportunidad ve usted para el órgano contemporáneo como instrumento de vanguardia hoy en día o (todavía) en el futuro?

Yo diría que es como una caja de pinturas. Puedes hacer imágenes maravillosas con ella. En el arte, los factores "forma" y "color" siempre serán relevantes.

¿Qué importancia tiene para usted la música en su propia devoción?

No sé, no pienso en mi propia piedad....

¿Cómo acabó en Colmar, en Estados Unidos... y en Rusia?

Soy originario de Alemania, en la frontera con Francia. El otro lado del Rin me ha atraído desde que era un niño. Pasé casi la mitad de mi vida en el país vecino, donde también vivía y trabajaba. A Estados Unidos llegué a través de mis estudios y más tarde, a menudo, a través de invitaciones para dar conciertos, así como también llegué a Rusia, Israel, México, Japón, etcétera. Estoy muy feliz de ello.

¿Cuáles considera que son las obras más importantes de la música eclesiástica?

Puede parecer sorprendente, pero en realidad primero son obras vocales para mí, especialmente la polifonía de los siglos XV y XVI. Me encantan la antigua música vocal ibérica. Las cantatas de Bach son muy importantes para mí; el Réquiem de Johannes Brahms, el oratorio de Liszt "Christus" y su "Via Crucis"; pero también “Lux Aeterna“, de György Ligeti, por supuesto. La música de órgano tiene una gran importancia, pero no puedo decidirme por una "clasificación"...

Unas palabras sobre su formación universitaria. Ha estudiado con los grandes organistas de nuestro tiempo (en Alemania, Francia y Estados Unidos). ¿Dónde ve usted la posible necesidad de de actuar o reformar nuestro sistema de enseñanza superior, para preparar a las próximas generaciones de organistas realmente aptos para las exigencias de nuestro tiempo?

El estudio de la música eclesiástica es muy amplio e intensivo. Siempre es una especie de "caminar por la cuerda floja" entre las diferentes disciplinas. En realidad la semana laboral del estudiante debería tener al menos 80 horas. Hasta la licenciatura son sólo cuatro años de estudio, ¡no son ni 1500 días! Uno nunca podrá liberarse en nuestra profesión de la sensación de hacer, pero no lo suficiente. En resumen, diría que damos más espacio al presente musical y a la improvisación que en el pasado. Pero el conocimiento de la tradición es también un requisito importante para crear algo nuevo. Y para eso se necesita mucho tiempo.

¿Cuál es su repertorio preferido en el órgano?

En realidad, eso cambia todo el tiempo. En la actualidad es la obra de César Franck en forma de mis propias transcripciones de sus obras orquestales ("Psyché", Sinfonía en re menor) . Me gusta tocar música de Franz Liszt y de Olivier Messiaen. Sin embargo, apenas hay un día en el que no me ocupe de Bach. Este año también tocaré mucha música de Jan P. Sweelinck, que murió en 1621.

¿Qué es lo que más le interesa de los compositores favoritos que ha mencionado?

Siempre se trata de una declaración artística, pero también de la calidad de la composición. A veces, la música más antigua es para mí también como una ventana abierta a un tiempo pasado, sobre todo si uno tiene la suerte de tocar los instrumentos de los siglos XVI y XVII. También puede ser que la oportunidad le haga ver a uno que las cuestiones esenciales de la vida son casi siempre las mismas en todos los tiempos. Comienzan con el hecho de que respiramos y que el órgano no puede estar sin aliento, que llamamos "viento" en este instrumento. Este es un aspecto espiritual.

¿Cuándo le resulta especialmente satisfactoria una interpretación en el órgano?

Cuando uno tiene la sensación de "energía vital". Las cuestiones de estilo, para mí, no son prioritarias.

¿Cómo ve el desarrollo del negocio de los conciertos artísticos, especialmente en el campo del órgano, en un futuro próximo?

Creo que, desde un punto de vista global, el órgano cobrará más importancia en las salas de concierto. A pesar de todas las crisis actuales, en los grandes salones de este mundo se construyen continuamente nuevos y maravillosos instrumentos. ¿Cómo se desarrollará el interés del público? No lo sabemos, por supuesto.

¿Qué posibilidades tiene el órgano hoy, o aún en las próximas décadas en el en el ámbito de las iglesias cristianas en este país?

Esto varía mucho dentro de Europa. En Alemania y Suiza el factor "tradición" es muy fuerte. El lugar del órgano en la liturgia y, por tanto, en la iglesia es simplemente muy estable hasta nuevo aviso. Lo mismo ocurre en Escandinavia y en los países anglosajones. Ya es más problemático en Francia y especialmente en el sur de Europa, donde desgraciadamente hay muy pocos puestos de música de iglesia. Allí se necesitará mucho idealismo y energía para mantener, al menos, el estado actual y también las valiosas iglesias antiguas con sus importantes instrumentos para la posteridad...

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