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El último órgano de Grenzing se prepara para trasladarse a la Catedral de San Vito en Praga

Redacción
viernes, 2 de julio de 2021
Construcción del órgano en el taller Grenzing  © A. Bofill Construcción del órgano en el taller Grenzing © A. Bofill
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El taller de órganos de Gerhard Grenzing ha estado trabajando el último par de años en la creación de la mayor obra jamás ideada por su equipo: el órgano destinado a hacer sonar la Catedral de San Vito en Praga. Entre los días 6 y 14 de julio de 2021 el taller se abrirá para recibir a las personas que quieran ver el órgano en Cataluña, antes de ser trasladado permanentemente a su lugar de destino.

A mediados de octubre de 2019, el órgano va montarse entero al taller Grenzing para mostrarlo a la Comisión de Praga, los mecenas y al cardenal de Praga, Dominik Duka, lo que se aprovechará para hacer varios conciertos-muestra con intérpretes de todo el país. Los próximos meses servirán para que el equipo empiece a desmontar gran parte del instrumento que, posteriormente, se trasladará a la Catedral de San Vito para quedarse permanentemente. Una vez en el lugar de destino se deberán armonizar cada uno de los tubos, en silencio absoluto, y en sintonía con la arquitectura y la espiritualidad del edificio, y se prevé que, tras cuatro meses de trabajo in situ, esté listo. En la actualidad, la catedral de destino está haciendo trabajos arquitectónicos de apoyo para recibir este gigante instrumental.

El objetivo del taller Grenzing a la hora de crear el instrumento para la Catedral de Praga ha sido el "rellenar acústicamente la arquitectura gótica de la Catedral", en palabras de los constructores, con energía y poesía, y no sólo con fuerza técnica y de ingeniería.

El órgano de Praga cuenta con 5700 tubos, el mayor de los cuales tendrá 10 metros de altura. Se han utilizado maderas de hasta 30 tipos diferentes de árboles, todos ellos por su calidad única, pero también tejidos naturales, que han servido para hacer fieltros, pieles y fuelles. En lo alto de toda esta amalgama de materiales, fue una fachada de cristales y cristales de Bohemia. Hay que remarcar que el órgano de Praga cuenta con un tubo de 32 'en la fachada -hecho inédito en instrumentos del taller Grenzing-, que pesa 40 toneladas sin contar el cristal, y que hace unos 13 metros tanto de ancho como de altura.

Los retos a la hora de crear un instrumento de este tipo han sido muchos y diversos, pero destaca el diseño de la fachada, que crea un cierto conflicto estilístico con el edificio original. Debido a la gran tamaño del órgano, el instrumento cubre ligeramente el rosetón del edificio y, por tanto, a la hora de diseñar su fachada, se ha creado un diálogo estilístico imprescindible con ésta, entre el gótico original y la contemporaneidad del instrumento. Cabe mencionar que, antes de aceptar este diseño estético, se hizo un estudio sonológico en la catedral de destino para comprobar que no habría problemas acústicos.

El maestro organero Gerhard Grenzing es el padre del taller Grenzing y creador de numerosos instrumentos que actualmente se encuentran en todo el mundo. Gerhard Grenzing se formó inicialmente con el maestro Rudolf von Beckerath en Hamburgo y, en 1967, se trasladó a Mallorca, donde comenzó a restaurar instrumentos históricos con el maestro Gabriel Blancafort. Unos años más tarde, en 1973, mudarse al Papiol, donde se estableció con su taller hasta fecha de hoy. Desde entonces, su taller ha creado 235 obras, repartidas por tres continentes.

Los instrumentos de Grenzing son de una gran calidad, codiciados por intérpretes, estudiosos y melómanos de todo el mundo. La mezcla entre el arte, la artesanía y la ingeniería hacen de su oficio algo casi mágico. Según Grenzing, "el órgano seguirá vivo mientras haya interés en la música de calidad ejecutada con instrumentos de gran calidad. Dependerá, pues, de donde vaya la humanidad ". 

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