Alemania

Sencillo pero efectivo

Maruxa Baliñas
jueves, 26 de agosto de 2021
Däuper, Albert Herring © 2021 by Mannheim Oper Däuper, Albert Herring © 2021 by Mannheim Oper
Mannheim, martes, 20 de julio de 2021. Nationaltheater Mannheim. Opernhaus. 'Albert Herring', ópera cómica en tres actos de Benjamin Britten sobre un libreto de Eric Crozier basado en Guy de Maupassant. Cordula Däuper, dirección escénica. Friedrich Eggert, decorados. Sophie du Vinage, vestuario. Damian Chmielarz, iluminación. Michael Pietsch, marionetas. Christopher Diffey (Albert Herring), Julia Faylenbogen (Mrs. Herring), Caroline Wenborne (Lady Billows), Almuth Herbst (Florence Pike), Estelle Kruger (Miss Wordsworth), KS Thomas Jesatko (Mr. Gedge), Jonathan Stoughton (Dr. Upfold), Bartosz Urbanowicz (Mr. Budd), Ilya Lapich (Sid), Shachar Lavi (Nancy), Nayun Lea Kim (Emmie), Alma Ruoqi Sun (Cis), y Constantin Jacob (Harry). Christian Pfütze, manipulador de las marionetas. Coro y Orquesta de la Ópera de Mannheim. Alexander Soddy, dirección musical.
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Como ya hemos comentando en más de una ocasión, la Ópera de Mannheim es casi siempre un teatro que da alegrías, y este Albert Herring fue una más. No es fácil ver esta ópera de Britten, que sin llegar a las alturas de algunos de sus títulos, merece la pena. Curioseando en Operabase, en los últimos cinco años sólo ha habido diez producciones en todo el mundo, y en Gran Bretaña sólo han sido en un festival veraniego en Buxton y en la Grange Park Opera de Northington. En Alemania, tras una produccion en Múnich hace seis años -creo- se hizo en Coblenza (no lejos de Mannheim) en 2019 y ahora esta producción propia, a cargo de Cordula Däuper, que se estrenó justo dos días antes del día de nuestra asistencia: el 18 de julio de 2021 (día nefasto para los españoles, por cierto). 

Däuper planteó una producción sencilla en lo escénico -a pesar de su enorme y excelente escenario, este no es un teatro que pueda permitirse grandes dispendios- pero muy clara. Lo más atractivo fue la creación de la triple marioneta de Albert Herring, o más bien un muñeco pequeño, poco más que un peluche, con el que se jugaba, una marioneta de unos 60 cm. a la que se manipulaba, y un 'cabezudo' de tamaño superior al natural que nuevamente era un Albert Herring más grande pero no más libre ni por supuesto más humano. Vestidos los cuatro igual, con un traje colorista que infantilizaba a Albert Herring, los tres muñecos duplicaban y resaltaban la manipulación del pobre Albert y en cierta medida movían a esa compasión que siempre nos provocan las marionetas. También la madre de Albert tenía una 'versión gigante' tipo marioneta, que en su caso era claramente una bruja mala. 

'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.

El decorado fue sencillísimo, un mismo trozo elevado del suelo sirvió como mesa en torno a la cual se juntó la 'comisión de fiestas', mesa y campo donde se celebró la feria y se le entregó el premio a Albert Herring, y con pocas diferencias entorno del quiosco de fruta de los Herring. Podría haber sido escaso si no se hubiera cuidado con mimo la parte dramatúrgica, de modo que el propio movimiento de los cantantes -y muñecos con sus manipuladores- dieran variedad a la escena. En general todos los 'secundarios' estaban muy ensayados y destacaron por su naturalidad, a destacar el niño Constantin Jacob, quien actuó muy bien y cantó correctamente y con voz clara su pequeña parte.  

Alexander Soddy y la Orquesta de la Ópera de Mannheim hicieron una versión efectiva: no soy consciente de ningún momento destacado, pero la ópera se desarrolló con fluidez, los cantantes fueron bien acompañados, y como público disfrutamos. Posiblemente tampoco Britten pretendía mucho más. Compuesta para la Compañía de Ópera Inglesa en los años posteriores a la II Guerra Mundial, cuando las circunstancias económicas en Gran Bretaña eran muy difíciles tanto para los artistas como para el público, Britten -quien el año anterior había escrito La violación de Lucrecia- planteó nuevamente una ópera con orquesta de cámara y sin grandes requerimientos vocales, con un argumento aparentemente sencillo e incluso naíf (sobre todo en comparación con Lucrecia), pero con un importante grado de acritud y crítica social. 

Para los cantantes principales se optó por una mezcla de miembros de la propia compañía de la Ópera de Mannheim y de algunos 'invitados'. A esta última categoría pertenecían la soprano australiana Caroline Wenborne, una contundente Lady Billows por voz y actuación, y Almuth Herbst (Florence Pike), quien mantuvo en solitario la atención en la escena durante los primeros minutos de la ópera con su desparpajo en escena y volvió a destacar en todas sus intervenciones. 

'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.

Christopher Diffey -miembro de la compañía de Mannheim- fue un Albert Herring dulce y tímido, con una voz bien proyectada y clara pero no muy potente, lo cual se adaptaba bien a su papel. Su madre, a pesar de estar representada como una bruja, no cantó como tal, nuevamente se trata de una voz sencilla y efectiva, que se oye bien pero no se impone. De entre las autoridades del pueblo destacaría a Estelle Kruger (Miss Wordsworth) y al párroco, KS Thomas Jesatko. La pareja formada por Nancy y Sid -Shachar Lavi y Ilya Lapich, respectivamente- también se lucieron en sus partes y en su dúo, especialmente Shachar Lavi, quien tiene que mostrarse a la vez burlona y medio enamorada de Albert. Muy bien las tres figuras infantiles, aunque en este caso sus intervenciones musicales son mínimas. 

'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.'Albert Herring' de Britten. Alexander Soddy, dirección musical. Cordula Däuper, dirección escénica. Mannhein, Opernhaus, julio de 2021. © 2021 by Nationaltheater Mannheim.

En resumen, una representación muy correcta, sencilla pero efectiva, que nos permitió disfrutar de la partitura y el texto de esta inhabitual ópera de Britten en un montaje donde la ternura predominaba siempre sobre la burla y sobrevolaba cierta melancolía por un mundo sencillo, donde el rol de cada uno estaba claro y sólo cabía mostrarse excéntrico, pero no completamente rebelde. 

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