Una jirafa en Copenhague

El equilibrio

Omar Jerez
miércoles, 18 de agosto de 2021
Cubanopoly © 2021 by Argel Martínez Peña Cubanopoly © 2021 by Argel Martínez Peña
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Siempre he admirado la tenacidad que tiene Argel Martínez Peña con respecto a sus ideas.

Él no sigue, ni ha seguido, corrientes que estuvieran al gusto intelectual de las masas; su pensamiento está basado en largas meditaciones y una amplia experiencia en viajar, literalmente, por todo el planeta.

No es un turista, no es un viajero, es un ciudadano que cuando llega al lugar elegido, se somete a los mismos códigos que viven los habitantes de dicho país.

Ha vivido en Italia, Turquía, México y residido en diversos territorios como son Cuba, Inglaterra y un largo etc.

Habla con facilidad varios idiomas y la comunicación, precisamente, para entender señales en el lenguaje no suponen un problema para él.

Recientemente Julia Martínez y un servidor teníamos pensado realizar una pieza en conjunto con Argel Martínez Peña pero analizando detenidamente los pros y los infinitos contras, nos dimos cuenta que le hubiéramos causado un daño tremendo a la imagen de Argel Martínez Peña, ya que, nosotros en un futuro nos vamos de México, y Argel se quedaría en un limbo jurídico con todo lo que ello conlleva enfrentado a la justicia mexicana, que tiene de todo menos justicia.

Pero relato todo esto por algo más importante y que realmente me conmueve:

La biografía de Argel Martínez Peña y su reflexión, con respecto al pueblo cubano en el cual tuvo la oportunidad de imaginar una revolución soñada en su México natal, y vivir de una forma pesadillesca la no revolución en Cuba.

Argel tiene algo que contaros, y su relato no dejará impasible a nadie.

Leerlo, releerlo, y te aseguro que te quedará un sabor agridulce de alguien que imagino un mundo más equilibrado, pero que halló un conjunto de monstruos y vividores a costa de un pueblo sometido a la inanición.

Argel Martinez Peña, el relato de un joven que creyó en lo imposible:

El equilibrio.

Cuando yo era joven, yo solía ser simpatizante de la izquierda, recuerdo con cariño al movimiento del EZLN, que en 1994 se levantó en armas en Chiapas. 

Antes de asistir a la universidad hice un año sabático, durante este tiempo permanecí un período en Estambul, Turquía; y otro periodo en Florencia, Italia. 

Cubanopoly. Tablero de juego. © 2021 by Argel Martínez Peña.Cubanopoly. Tablero de juego. © 2021 by Argel Martínez Peña.

En ambos lugares encontré que la juventud local también mostraba un ahínco hacía la izquierda latinoamericana, representada particularmente en la figura del Che Guevara. Un hecho que reforzaba mi simpatía por esta causa, sobre todo, por la cercanía que representa esta figura con relación a mis orígenes y mi identidad, de izquierda y de latinoamérica.

Algunos años más tarde durante la universidad de arte (Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Bellas Artes), tuve la oportunidad de hacer un año en Cuba de intercambio (Instituto Superior de Arte de la Habana).

En este año pude comprobar algunas bondades del Comunismo como el alto nivel académico de la Universidad de Arte, o el estomatólogo gratis, aunque fuese en consultorios públicos, con poca privacidad.

Cubanopoly. Tarjetas del PCC. © 2021 by Argel Martínez Peña.Cubanopoly. Tarjetas del PCC. © 2021 by Argel Martínez Peña.

En aquel momento también pude comprobar el grado de maldad que el comunismo puede tener sobre la sociedad, como la falta de libertades de expresión o movimiento. Recuerdo en particular escuchar la existencia de ‘ilegales’ gente de oriente de Cuba que en busca de un mejor futuro trata de emigrar al este de la Isla, en particular a la Habana, donde como dicen algunos de oriente: “Pateas una piedra y aparecen 20 pesos”. 

Yo estaba familiarizado con este término para describir el movimiento de personas de Centroamérica hacia los Estados Unidos, pero mi inocencia se vio sorprendida cuando descubrí que este estatus también aplicaba para algunos cubanos dentro de su propio país. 

 A pesar de este y otros incidentes similares, la mayoría de mis conocidos, sean maestros, colegas o amigos, en general, no mostraron mayor descontento con la dictadura, a aquellos que yo les tenía confianza les pedía su opinión. Sin embargo, solo 4 o 5 mostraron su descontento abierto con el gobierno (uno de ellos, Hamblet Lavastida, que ahora está preso desde hace algunos meses). 

Cuando regresé a México mi visión sobre Cuba cambió, pero mi opinión sobre el comunismo y Cuba no dio un giro radical de 180° grados. Quizá era la resaca de los mojitos y las palmeras, pero mi apoyo a la izquierda y a Cuba era más o menos el mismo. 

Cubanopoly. Tarjetas del CDR. © 2021 by Argel Martínez Peña.Cubanopoly. Tarjetas del CDR. © 2021 by Argel Martínez Peña.

Poco a poco mi opinión al respecto fue cambiando, el tiempo me dio la oportunidad para reflexionar sobre lo que viví en Cuba. En este proceso las redes sociales también jugaron un rol fundamental, gracias a éstas pude seguir la suerte de mis compañeros después de la Universidad, gran parte de los cuales emigraron a otros países, debido a la falta de oportunidades y libertades. A través de las redes fue posible ver el hartazgo de ellos y también de algunos de mis conocidos que permanecieron en Cuba. 

Después de diez años de aquella experiencia no me queda duda de que el pueblo de Cuba está secuestrado por una dictadura que también amenaza a otros pueblos de latinoamérica. 

Argel Martínez

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