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El Ballet Nacional de España celebra el centenario de Antonio Ruiz Soler

Redacción
martes, 5 de octubre de 2021
Centenario Antonio Ruiz Soler © 2021 by Manutoro Centenario Antonio Ruiz Soler © 2021 by Manutoro
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"Hay vidas errantes en busca de un destino y destinos que están marcados desde el comienzo de la vida. En el caso de Antonio Ruiz Soler, su destino le encontró con solo cuatro años en las calles de Sevilla al ritmo de la música de un organillero y se convirtió desde entonces en 'Antonio el Bailarín'. Triunfó en toda América con tan solo 20 años junto a Rosario y, a su vuelta a España, derramó su talento como bailarín, coreógrafo y director en decenas de coreografías y películas hasta su retirada de los escenarios en 1979. En 1981 sustituyó a Antonio Gades al frente del joven Ballet Nacional de España, con el que puso en escena una quincena de coreografías propias. Hasta su fallecimiento en 1996 sacó partido de su talento innato, haciendo crecer la danza española como pocos lo han logrado, regalándonos increíbles interpretaciones y coreografías a la altura de su destino."

Para celebrar el aniversario de su nacimiento, el director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo, ha diseñado el programa Centenario Antonio Ruiz Soler, que reúne montajes fieles al original de piezas clave de su trayectoria, así como creaciones inspiradas en su estilo firmadas por el propio Olmo, Miguel Ángel Corbacho y Carlos Vilán.

Estrenado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el pasado 15 de abril, el Ballet Nacional de España ofrecerá cuatro funciones de este programa en el Teatro Real de Madrid del 13 al 16 de octubre, y previamente el 7 de octubre en el Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas de Murcia. El BNE estará acompañado por la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Manuel Coves, y contará con la participación como artistas invitados de la soprano Carmen Solís y el cantaor Juan José Amador ‘El Perre’. El 5 de octubre el Teatro Real pondrá a la venta las entradas bloqueadas hasta completar el 100% del aforo tras el cambio de la normativa en la Comunidad de Madrid.

“Antonio renovó la forma de bailar y engrandeció aún más la danza española, además de ser el bailarín, coreógrafo y director más completo de la historia”, asegura Rubén Olmo. “Dominaba todas las disciplinas y creó montajes de folclore, danza estilizada, escuela bolera y flamenco maravillosos. Interpretó y coreografió películas tanto en España como en Hollywood. Era un genio y una de las figuras de la danza en España dotadas con un carisma especial. Antonio era único”, añade.

Las coreografías de Antonio el Bailarín seleccionadas para el programa son Sonatas, Zapateado y Fantasía galaica. Las tres representan la cumbre de su talento dentro de tres estilos distintos: la escuela bolera, la estilización del flamenco y el folclore estilizado.

La primera de ellas, Sonatas, refleja la influencia de la técnica de la danza clásica en el estilo de Antonio, que creó para esta suite una estructura de ballet clásico para una coreografía de estilo bolero que ambientó en la corte real del siglo XVIII, época del compositor de la música, el Padre Soler. La versión completa de esta obra no había vuelto a los escenarios desde su estreno en el Teatro de la Zarzuela en 1982 y la posterior gira. “Me parecía que era una obra muy rica como para que siguiera en el baúl”, señala Rubén Olmo.

“Tampoco podíamos dejar de incluir el Zapateado de Sarasate. Es el solo de flamenco estilizado que quizás le dio más éxito a Antonio Ruiz Soler, así como a muchos intérpretes de danza española que después lo han interpretado. Era su sello”, continúa el director del Ballet Nacional de España.

Fantasía galaica, con música de Ernesto Halffter, es la pieza coral que cierra el programa Centenario Antonio Ruiz Soler. “Es una de mis obras preferidas de Antonio, porque creo que es redonda. Todavía no se ha vuelto a crear una obra así”, concluye Rubén Olmo. Antonio Ruiz Soler estilizó en esta coreografía los bailes gallegos, reinterpretando técnicamente los pasos y potenciando la estética teatral, combinando un paso a dos casi de ballet con una alborada final que evoca una muñeira tradicional.

Rosario, la artista que acompañó a Antonio desde sus primeros pasos en la academia de Realito en Sevilla hasta que creó su compañía en 1953, también está presente en este recorrido por la carrera de Antonio Ruiz Soler. Rubén Olmo ha recuperado en Vito de gracia el número que la pareja bailó en la película Hollywood Canteen en 1944.

El Ballet Nacional de España ha intentado ser fiel en todo lo posible a la primera versión que estrenó Antonio de estas obras, para lo que se ha estudiado el archivo audiovisual y se ha recuperado y adaptado el vestuario original de su montaje en los años 80. Asimismo se han reutilizado elementos escenográficos de otros montajes. Los arcos que representan el escenario palaciego en el que Antonio situó las Sonatas son un préstamo del Teatro Real. Corresponden a la escenografía diseñada por Daniel Bianco para la producción Las bodas de Fígaro.

Otras coreografías

El programa Centenario Antonio Ruiz Soler se diferencia de otros homenajes anteriores en que presenta, bajo el título de Estampas flamencas, coreografías creadas expresamente por Rubén Olmo y Miguel Ángel Corbacho siguiendo el estilo y la estética de los montajes flamencos que Antonio representó en los años 50, 60 y 70. “Hemos querido presentar un Martinete, Zorongo, Taranto y Caracoles que lleven al espectador a recordar su figura”, explica Rubén Olmo.

En este sentido, el vestuario de las bailarinas de Caracoles responden a esa arquetípica imagen flamenca asociada al boom turístico de España: batas de cola de lunares, flores en el pelo, caracoles en la mejilla y mantones de colores. Por su parte, el Martinete, palo flamenco reservado solo al cante que bailó Antonio por primera vez, pone el acento en la sobriedad del baile masculino en el flamenco tradicional. Las camisas con mangas de vuelo atadas a la cintura diseñadas por López de Santos copian la estética de Antonio al comienzo de su carrera en los años 30 y 40. Contrasta con la escenografía que se proyecta sobre el escenario de piezas audiovisuales, realizadas por José Maldonado, inspiradas por cada palo flamenco.

Completa el repaso a la carrera artística de Antonio el solo Leyenda, coreografía creada por Carlos Vilán para la composición Asturias, de Isaac Albéniz, otra de las piezas imprescindibles de los espectáculos de Antonio Ruiz Soler. Colaborador del maestro en los últimos años de su carrera, concibió Leyenda en 2016 especialmente para Esther Jurado, bailarina principal invitada del Ballet Nacional de España, que lo incluye ahora en su repertorio.

Antonio Ruiz Soler para jóvenes

Con el mismo objetivo divulgador de la vida y la trayectoria profesional de Antonio en el año del centenario de su nacimiento, el Ballet Nacional de España ha editado el folleto interactivo Antonio Ruiz Soler para jóvenes. Publicado con el apoyo de Acción Cultural Española (AC/E) y la colaboración de la Universidad Complutense de Madrid, se trata del segundo número de la colección de publicaciones divulgativas #BNEnoscuenta que el Ballet Nacional de España puso en marcha en 2020.

La publicación, escrita por Elna Matamoros, maestra de ballet del Ballet Nacional de España, incluye imágenes del fotógrafo Juan Gyenes, destacado testigo de la vida social y artística de España en los años 50 y 60. Se han seleccionado tanto fotos de estudio como de escena, además de fotos privadas, de viajes y giras. Además, a través de la aplicación para dispositivos móviles #BNEnoscuenta, puede acompañarse la lectura con animaciones en 3D de realidad aumentada y vídeos de las coreografías de Antonio Ruiz Soler representadas por Ballet Nacional de España El sombrero de tres picos (Farruca del molinero), La taberna del toro (Taranto) y Zapateado.

La realidad aumentada facilita que los jóvenes vean en sus dispositivos móviles cómo bailaba Antonio el Bailarín. En lugar de imágenes en blanco y negro de sus actuaciones, el estudio The Role, con la colaboración de la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado específicamente para esta publicación animaciones en 3D de tres de sus coreografías más destacadas: Martinete, Zapateado (Bis) y Sonatas (variación). La institución educativa prestó el traje de captura de movimiento para grabar los pasos de dos bailarines del Ballet Nacional de España, José Manuel Benítez y Cristian García, que dan vida a la figura animada de Antonio Ruiz Soler. El bailarín principal Francisco Velasco ha prestado su voz y su fisonomía a otro personaje animado, que se encarga de presentar la figura de Antonio Ruiz Soler.

Asimismo, han colaborado en el proceso de edición de este cuadernillo la maestra repetidora Maribel Gallardo, que ha grabado la interpretación de castañuelas que se escucha en Sonatas, mientras que el primer bailarín Sergio García ha asesorado en el proceso de corrección del movimiento de la figura animada para que se ajustara lo más posible al baile.

Esta publicación está disponible también en versión de lectura fácil para accesibilidad cognitiva.  

Acerca del Ballet Nacional de España

El Ballet Nacional de España (BNE) es la compañía pública referente de la danza española desde que se fundó en 1978 bajo el nombre de Ballet Nacional Español, con Antonio Gades como primer director. Forma parte de las unidades de producción del Instituto Nacional de la Artes Escénicas y de la Música (INAEM), perteneciente al Ministerio de Cultura y Deporte. La finalidad del BNE se centra en preservar, difundir y transmitir el rico patrimonio coreográfico español, recogiendo su pluralidad estilística y sus tradiciones, representadas por sus distintas formas: académica, estilizada, folclore, bolera y flamenco. Asimismo, trabaja para facilitar el acercamiento a nuevos públicos e impulsar su proyección nacional e internacional en un marco de plena autonomía artística y de creación.

Rubén Olmo, director del Ballet Nacional de España

Rubén Olmo, Premio Nacional de Danza 2015, se ha incorporado al Ballet Nacional de España en septiembre de 2019 con la intención de trabajar para la preservación, la difusión y la movilidad del repertorio tradicional de la Danza Española, incorporando además nuevas creaciones y abriendo las puertas a las vanguardias y la experimentación. Esta supone su segunda etapa en el BNE, compañía de la formó parte como bailarín entre 1998 y 2002.

Desde 2011 ejerció como director del Ballet Flamenco de Andalucía, institución dependiente de la Junta de Andalucía, con la que estrenó montajes propios como Llanto por Ignacio Sánchez Mejías o La muerte de un minotauro. Anteriormente, formó su propia compañía, para la que creó espectáculos como Érase una vez, Belmonte, Las tentaciones de Poe, Horas contigo, Naturalmente Flamenco y Diálogo de Navegante. También ha colaborado como coreógrafo o bailarín con figuras destacadas de la Danza Española como Aída Gómez, Antonio Najarro, Eva Yerbabuena, Víctor Ullate, Antonio Canales, Rafael Amargo, Isabel Bayón y Rafaela Carrasco.

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