España - Madrid

Los gavilanes vuelan bajo

Germán García Tomás
jueves, 21 de octubre de 2021
Los Gavilanes © 2021 by Teatro de la Zarzuela Los Gavilanes © 2021 by Teatro de la Zarzuela
Madrid, domingo, 10 de octubre de 2021. Teatro de la Zarzuela. Los gavilanes. Zarzuela en tres actos. Música de Jacinto Guerrero. Libreto de José Ramos Martín. Nueva producción del Teatro de la Zarzuela. Dirección musical: Jordi Bernàcer. Dirección de escena: Mario Gas. Escenografía: Ezio Frigerio y Ricardo Massironi. Vestuario: Franca Squarciapino. Iluminación: Vinicio Cheli. Diseño de audiovisuales: Sergio Metalli. Reparto: Juan Jesús Rodríguez (Juan el Indiano), María José Montiel (Adriana), Ismael Jordi (Gustavo), Marina Monzó (Rosaura), Lander Iglesias (Clariván), Esteve Ferrer (Triquet), Ana Goya (Leontina), Trinidad Iglesias (Renata), Enrique Baquerizo (Camilo), Mar Esteve (Nita), Raquel del Pino (Emma), entre otros. Coro del Teatro de la Zarzuela. Director: Antonio Fauró. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Ocupación: 95%.
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19 años llevaba el Teatro de la Zarzuela sin subir a su escenario Los gavilanes de Jacinto Guerrero, uno de los títulos más taquilleros de su autor, y por extensión, de todo el género lírico, que vio su estreno hace casi un siglo en este mismo coliseo con un éxito que no ha dejado de acompañarlo hasta hoy. Las melodías pegadizas y sencillas, pero sinceras y plenamente inspiradas del maestro de Ajofrín, han hecho de esta zarzuela con aires de opereta y cierta aspiración operística, una de las obras más queridas por el público. 

Ya por fin levantadas todas las restricciones de aforo, el estreno oficial de esta producción había tenido lugar el día anterior al de la presente reseña con las voces del segundo reparto, pues el viernes 8 de octubre las unidades técnicas del Instituto de Artes Escénicas y de la música (INAEM), del que depende el Teatro de la Zarzuela, convocaron una huelga que afectó a esa primera representación, queriendo la casualidad que esta segunda función (el estreno del primer reparto) coincidiese felizmente con la efeméride de la inauguración del coliseo de la Calle Jovellanos hace 165 años, un hecho que recordó a los espectadores su director, Daniel Bianco, antes de comenzar la función.

Los Gavilanes, producción de Mario Gas. © 2021 by Elena del Real.Los Gavilanes, producción de Mario Gas. © 2021 by Elena del Real.

El veterano Mario Gas, uno de los directores escénicos más versados en zarzuela, opta por unos Gavilanes que se definirían como deslocalizados si no fuera por la gran bandera de Francia desplegada al comienzo del segundo acto. 

Puesta en escena sencilla y un tanto estática en la escenografía concebida por Ezio Frigerio con apoyo de Ricardo Massironi, poco creíble a la hora de retratar un pueblo de la Provenza francesa, y en la que han construido estructuras a modo de grúas que cambian de posición en determinados momentos. Sobre un gran panel al fondo se van alternando proyecciones de corte paisajístico en cada diferente escena, un recurso discutible, cada vez más extendido y que se utiliza para ayudar a favorecer la diversidad de ambientaciones. El vestuario de Franca Squarciapino es colorido y heterogéneo. 

La obra sufre diversos cortes en el texto de José Ramos Martín, una merma en la que se aprecia que falta definir más las relaciones entre ciertos personajes, como las de Juan con Gustavo y Rosaura, aunque se agradece que los tijeretazos no afecten a la comprensibilidad del magistral argumento elaborado por el mayor colaborador de Guerrero, heredero del buen oficio de su padre Miguel Ramos Carrión. También la partitura es privada de un número: el coro de ofrendas que abre el tercer acto, e ignoramos la causa (¿quizá sea la actitud complaciente de las aldeanas respecto al inadecuado enlace entre Juan y Rosaura?), por lo que se pasa del concertante “Guarda, Indiano, tu riqueza” a una transición instrumental con la melodía del coro de pescadores que conduce al primer hablado de dicho acto, antes del dúo de madre e hija.

Juan Jesús Rodríguez. © 2021 by Elena del Real.Juan Jesús Rodríguez. © 2021 by Elena del Real.

En este primer reparto el triunfador indiscutible es Juan Jesús Rodríguez, que otorga enorme personalidad y garra dramática a su creación del personaje de Juan el Indiano. 

Sus poderosos medios vocales de barítono lírico y su gran proyección despuntaron en cada una de sus intervenciones desde su famosa salida (“Mi aldea”), brindando una interpretación creíble. 

Por contra, no ha sido una elección oportuna la de María José Montiel, ya en plena madurez vocal, para dar vida a Adriana. La mezzo madrileña se ve en exceso forzada para llegar a la altura que demanda la parte, convirtiendo en estridencia cada agudo que emite. 

María José Montiel, Ismael Jordi y Coro del Teatro de la Zarzuela. © 2021 by Elena del Real.María José Montiel, Ismael Jordi y Coro del Teatro de la Zarzuela. © 2021 by Elena del Real.

Nos duele y nos da mucha lástima que una grandísima artista como Montiel sufra lo indecible para sacar adelante un papel que no es ni por asomo idóneo para su tesitura grave, por lo que lamentamos profundamente este compromiso artístico adquirido. Tampoco destaca en especial en el plano actoral, donde, siempre con estimables y elocuentes intenciones teatrales, se la nota no obstante algo ortopédica.

El Gustavo del tenor Ismael Jordi resulta un poco envarado y en el plano vocal demasiado lánguido, como cuando canta su famosa romanza “Flor roja”, en la que lo hace a media voz, con falsette, además de evidenciar discontinuidad en el registro, cambiando de color en la zona de paso. Una prestación ciertamente irregular. Ambos hombres (Rodríguez y Jordi) acusaron pequeños lapsus con la letra de ciertos cantables, y que son de un estreno. 

Juan Jesús Rodríguez y Marina Monzó. © 2021 by Elena del Real.Juan Jesús Rodríguez y Marina Monzó. © 2021 by Elena del Real.

Completando el cuarteto protagonista, la Rosaura de la excelente soprano Marina Monzó es junto a Rodríguez, lo mejor de la función a nivel musical, pues la voz derrocha frescura y ligereza. En el terreno (casi) puramente hablado, -partichinos a la española-, la contribución de Lander Iglesias y Esteve Ferrer es providencial para mantener bien alto el nivel de atención de la historia, pues la equilibrada vis cómica de cada uno encumbra a personajes entrañables en la obra como son el alcalde y el militar. 

Trinidad Iglesias y Enrique Baquerizo. © 2021 by Elena del Real.Trinidad Iglesias y Enrique Baquerizo. © 2021 by Elena del Real.

Lo mismo puede decirse del buen hacer de Trinidad Iglesias y de un maduro Enrique Baquerizo, ya relegado a papeles actorales, como la cuñada y el hermano de Juan, respectivamente, y de Ana Goya como la abuela de la joven, actuaciones que logran dignificar la idiosincrasia de cada personaje. 

Infortunada época de recortes para el Coro del Teatro, con apenas 16 integrantes que se entregan con el empeño acostumbrado, y una Orquesta de la Comunidad dirigida por Jordi Bernàcer que suena empastada y con refinados timbres instrumentales, al servicio de las voces. 

Unos Gavilanes, en suma, que se quedan bastante lejos en lo escénico de aquellos firmados por Gerardo Malla que pudimos presenciar en este teatro hace ya casi dos décadas.

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