Artes visuales y exposiciones

Alexander Calder, el sueño de desafiar la gravedad

Juan Carlos Tellechea
jueves, 16 de diciembre de 2021
Alexander Calder: Minimal Maximal © 2021 by Prestel Verlag Alexander Calder: Minimal Maximal © 2021 by Prestel Verlag
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El escultor estadounidense Alexander Calder decía que sus esculturas eran cosas para ser miradas con placer, y así sigue siendo hasta hoy: estos móviles que se balancean libremente, cuyos elementos son puestos en movimiento por el aire y giran alrededor de su propio eje, se miran con placer lúdico. ¿No era demasiado alegre, demasiado ligero y aireado, demasiado poco problemático, demasiado apolítico? eran las cuestiones que se formulaba el artista en las décadas de 1960 y 1970, de gran carga política, en plena Guerra Fría.

Alexander Calder - Minimal, maximal, se titula la exposición de esculturas móviles y estables que tiene lugar desde el 22 de agosto hasta el 13 de febrero de 2022 en la Neue Nationalgalerie de Berlín, reabierta tras un exhaustivo remozamiento de sus instalaciones que demoró varios años. 

Alexander Calder, «Têtes et queue» (1965). © 2021 by Stephanie von Becker.Alexander Calder, «Têtes et queue» (1965). © 2021 by Stephanie von Becker.

Calder está estrechamente vinculado a la Neue Nationalgalerie desde hace décadas a través de su gran obra Têtes et Queue (1965). La escultura al aire libre se había instalado en aquel entonces para la inauguración del icónico edificio del arquitecto Ludwig Mies van der Rohe y ahora vuelve a la terraza del museo con su reapertura.

La exposición está comisariada por los historiadores del arte Joachim Jäger, Udo Kittelmann y Maike Steinkamp, quiene han editado también el imponente catálogo, publicado por la editorial Prestel / Random House.* La obra de Calder se caracteriza por los cambios espectaculares en sus proporciones. Sus objetos van desde las filigranas hasta las grandes estructuras y móviles que se adentran en el espacio. La recopilación expuesta aquí rastrea esta relación especial en sus esculturas de efecto único dentro y frente a la Neue Nationalgalerie.

Alexander Calder, «Luisa’s 43th Birthday Present» (1948). © 2021 by Calder Foundation.Alexander Calder, «Luisa’s 43th Birthday Present» (1948). © 2021 by Calder Foundation.

Las expansivas piezas, a menudo móviles, de este representante del arte cinético van desde las simpáticas diminutas miniaturas hasta las monumentales obras que necesariamente impresionan por su magnificencia al espectador. 

La exposición refleja esa especial relación entre el tamaño, la escala y la espacialidad y, al confrontar las formas orgánicas del arte de Calder, abre un diálogo singular con la estricta geometría del edificio de Mies van der Rohe.

El enfoque abierto y experimental de la exposición, concebida especialmente para la sala de cristal de la Neue Nationalgalerie, se basa en la participación de los visitantes, que pueden experimentar las obras de Calder en acción. Algunas de ellas se activan hasta cuatro veces al día en diferentes horarios. Más de 150.000 personas han visitado ya la exhibición.

Alexander Calder en su estudio de Roxbury studio, 1941. © 2021 by Herbert Matter.Alexander Calder en su estudio de Roxbury studio, 1941. © 2021 by Herbert Matter.

Calder, quien se trasladó a París en 1926, volvió a Estados Unidos en 1933 y murió en 1976, pero solo ha sido redescubierto realmente desde el cambio de siglo, tanto en su país natal como en Europa. Y la Neue Nationalgalerie no podría haberse dado a sí misma y a sus visitantes un mejor regalo para la reapertura del edificio Mies van der Rohe que exponer los Stabiles y Mobiles de Calder en la gran sala de cristal.

Sus poderosas construcciones en acero y diferentes colores, de cada lado, abren una perspectiva distinta; lo mismo sus esculturas aéreas danzantes y sus filigranas en miniatura de alambre, chapa de acero y otros materiales. Estamos ante una exposición maravillosa y estimulante, la primera que sea realiza en Berlín desde hace medio siglo y que tiene lugar en estrecha colaboración con la Fundación Calder de Nueva York.

Alexander Calder, «Ajedrez» (ca 1944). © 2021 by Calder Foundation.Alexander Calder, «Ajedrez» (ca 1944). © 2021 by Calder Foundation.

Experimentar esta muestra causa al espectador una sensación de relajación, de regocijo, e incluso de alegría de vivir. El suspense, la sorpresa, la espontaneidad y la intencionalidad, el buen humor y el capricho, así como el surrealismo están aquí exquisitamente reunidos.

Eduardo Chillida, cuya famosa escultura Berlín (2000) se encuentra emplazada en la terraza frente a la sede de la Cancillería federal de Alemania, admiraba mucho también a su amigo Alexander Calder, a quien le unía el sueño de desafiar la gravedad y al que le dedicó su impresionante Homenaje a Calder en 1979.

A Calder se le ha denominado el bailarín entre los escultores, precursor de la danza conceptual, pero también filósofo, una especie de Marcel Duchamp en movimiento que no solo juega con los materiales, como ya reconoció el pintor francés Fernand Léger en 1931, sino que deja jugar a los propios materiales y objetos, los pone en movimiento y escenifica así la performance de la materia.

Jean-Paul Sartre había observado de cerca el movimiento de los móviles durante su visita al estudio de Calder en París. Para él, eran seres extraños, mitad materia, mitad vida. Veía en el móvil el equivalente sensual del desarrollo tentativo, siempre retrasado, perturbado y frustrado de una idea. El móvil se convertiría para él en la personificación del pensamiento.

Alexander Calder, «3 Segments» (1973). © 2021 by David von Becker.Alexander Calder, «3 Segments» (1973). © 2021 by David von Becker.

Las construcciones espaciales de Calder que flotan libremente, cuyos elementos son puestos en movimiento por el aire y giran sobre su propio eje, parecen haber olvidado cualquier sentido de la masa, sus componentes flotan ingrávidos en el espacio. El artista muestra la ingravidez en sus móviles como un potencial utópico y deja que las formas de plástico y las superficies de color se eleven en el espacio. Sí. Cuando sus partes individuales se mueven en la corriente de aire, parecen gesticular entre sí, intercambiando información secreta. Parecen redes físicas, un flujo de mensajes desconocidos que siguen un curso lineal de movimiento.

Alexander Calder, «Le Cagoulard» (1954). © 2021 by David von Becker.Alexander Calder, «Le Cagoulard» (1954). © 2021 by David von Becker.

También se relacionan con los sonidos que actúan sobre el móvil desde el exterior o los que producen por sí mismos los elementos de un móvil. Así se adentra Calder en dimensiones artísticas completamente nuevas. En comparación con los crujidos y estruendos, normalmente humorísticos, de las máquinas de Jean Tinguely, los "Móviles de ruido" de Calder son creaciones sonoras más minimalistas y deliberadas, como los materiales que se golpean entre sí (Esfera pequeña y esfera pesada, 1932/33) o los sonidos metálicos integrados deliberadamente (Triple Gong, hacia 1948). Incluso la más mínima brisa hace que los elementos de un móvil se toquen delicadamente y haga vibrar toda la estructura. De este modo, el movimiento puede producir tonalidades armoniosas o, al menos, tiene la capacidad para ello.

Los Stabiles tampoco son bloques monolíticos, sino que el espacio abierto penetra en su construcción. Ya no es la forma redondeada y bien proporcionada la que domina, sino el suelo inclinado, la pared curvada, el ángulo recto, las fuerzas perpendiculares, las partes que parecen haber sido recortadas, pintadas de forma opaca con pintura negra o de colores vivos.

Alexander Calder, «Five Swords» (1976). © 2021 by David von Becker.Alexander Calder, «Five Swords» (1976). © 2021 by David von Becker.

Una de las principales obras de Calder, Têtes et Queue, que forma parte de la colección de la National Gallery desde 1966, ha vuelto ahora a la terraza al aire libre frente al edificio acristalado; Calder, ingeniero mecánico de formación, desarrolló aquí formas animales amorfas, mientras que Five Swords (1976), con sus pernos industriales y sus enormes superficies de acero pintado, capta la luz y proyecta peculiares sombras.

Alrededor de 1930, Calder comenzó a jugar con las esculturas en miniatura, móviles, abstractas y de aspecto frágil, hechas de alambre (por así decirlo, "dibujaba" con alambre), chapa, latón y pintura. Suelen carecer de título, se reducen a un mero andamiaje, carecen de lo que puede calificarse como su elemento central. Es precisamente en los espacios vacíos donde Calder muestra el potencial de la escultura, que está completa en sí misma y que solo puede complementarse en la imaginación del público que la contemple.

Estas delicadas estructuras se presentan necesariamente detrás de un cristal, aunque en realidad es su movimiento, su actuación, lo que constituye su esencia. Son sus mecanismos de movimiento los que les dan una vida propia, que siempre produce nuevos efectos de sorpresa. Sin embargo, la intervención del espectador esperada por Calder puede probarse al menos en el juego de ajedrez que desarrolló en 1944, ya que se presenta en varios facsímiles en la exposición e invita al visitante a utilizarlo.

Alexander Calder, «Les Trois Ailes» (1963). © 2021 by David von Becker.Alexander Calder, «Les Trois Ailes» (1963). © 2021 by David von Becker.

El momento de la transformación permanente, de la sorpresa, de lo lúdico, lo aleatorio y lo imprevisible es sencillamente abrumador en esta exposición. En la constelación de materialidad, movimiento y espacialidad, surge un concepto de escultura completamente nuevo en un artista tan innovador como Calder.

Se trata de una gran libertad y apertura que se asocia con el arte de Calder, que fue mucho más radical y visionario durante su vida de lo que se podría percibir hoy en día. El espacio visual y participativo de la experiencia que Calder abre con sus esculturas es una de las principales razones por las que el artista ha seguido siendo tan popular en todo el mundo: sus obras no parecen constreñidas ni fijas, sino que permanecen variables y abiertas.

Notas

Staatliche Museen zu Berlin und Nationalgalerie Berlin Staatliche Museen zu Berlin, «Alexander Calder: Minimal / Maximal», Berlin: Prestel Verlag, 2021, 176 Seiten, 51 Farbabbildungen, 57 s/w Abbildungen. ISBN 978-3791379296

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