Discos

Grabaciones de Furtwängler (edición Warner, 55 CD, 1926-1954). 2. Grabaciones entre 1947 y 1953

Carlos Ginebreda
jueves, 13 de enero de 2022
void void
CD 14. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 3, Op.55 “Heroica”, y Obertura Coriolano, Op. 62. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 15. WOLFGANG AMADÉ MOZART, Serenata, para13 instrumentos de viento, K. 361 “Gran Partita”. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 16. JOHANNES BRAHMS, Sinfonía Nª 1, Op. 68. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 17. JOHANNES BRAHMS, Sinfonía Nº 2, Op. 73. Orquesta Filarmónica de Londres. CD 18. RICHARD WAGNER, Götterdämmerung, Acto III, Escena 3: Inmolación de Brunhilde. FELIX MENDELSSOHN, Las Hébridas, Op. 26 “La Gruta del Fingal”. WOLFGANG AMADÉ MOZART, Sinfonía Nº. 40, K. 550. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 19. RICHARD WAGNER, Idilio de Sigfrido, Tannhäuser: Obertura, El Ocaso de los Dioses: Viaje de Sigfrido por el Rhin, El Holandés Errante: Obertura. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 20. JOHANNES BRAHMS, Variaciones sobre un tema de Haydn, Op. 56ª. RICHARD WAGNER, La Walkria, Acto III: Cabalgata de las Valkyrias. HECTOR BERLIOZ, La Condenación de Fausto, Op. 24: Marcha húngara. WOLFGANG AMADÉ MOZART, Serenata Nº 13, K. 525 “Pequeña música nocturna”. JOHANNES BRAHMS, Danzas Húngaras Nº 1, Nº 3 y Nº 10. RICHARD WAGNER, Los Maestros Cantores de Nürenberg, Preludio y Danza de los Aprendices. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 21. RICHARD WAGNER, Lohengrin: Preludio al Acto. JOHANNES BRAHMS, Concierto para violín, Op.77 (Solista: Yehudi Menuhin). Orquesta del Festival de Lucerna. CD 22. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº.7, Op.92. FRANZ SCHUBERT, Sinfonía Nº 8, D. 759 “Incompleta”. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 23. RICHARD STRAUSS, Muerte y Transfiguración, Op. 24. JOHANN STRAUSS II, Vals del Emperador, Op. 437. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 4, Op. 60. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 25. FRANZ SCHUBERT, Rosamunda: Obertura. PIOTR ILICH CHAIKOVSKI, Sinfonía Nº 4 Op. 36. LUIGI CHERUBINI, Anacreonte: Overture. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 26. JOSEPH HAYDN, Sinfonía Nº 94, Hob. I:94 “Sorpresa”. OTTO NICOLAI, Las Alegres Comadres de Windsor Obertura. ROBERT SCHUMANN, Manfred, Op. 115: Obertura. BEDRICH SMETANA, Mi Patria: Nº 2, Uttava “El Moldava”. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 27. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Concierto para Piano Nº 5 Op. 73 “Emperador”. Solista: Ewin Fischer. Orquesta Philharmonia. FELIX MENDELSSOHN, Concierto para violín, Op. 64. Solista: Yehudi Menuhin. Orquesta Filarmónica de Berlín. CD 28. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 9 en re menor, Op.125 “Coral” [Contiene los aplausos antes del inicio y del final de la Sinfonía]. Elisabeth Swarzkopf, soprano. Elisabeth Höngen, contralto. Hans Hopf, tenor. Otto Edelmann, barítono. Orquesta y Coro del Festival de Bayreuth. Director del Coro: Wilhelm Pitz. CD 29. FRANZ SCHUBERT, Sinfonía nº 9 en do mayor ‘La Grande’ D.944. WILHELM FURTWÄNGLER, Sinfonía nº 2  en mi menor. Orquesta Filarmónica de Berlín. CD 30. WILHELM FURTWÄNGLER, Sinfonía nº 2 en mi menor. JOSEPH HAYDN, Sinfonía nº 88 en sol mayor Hob. I:88. Orquesta Filarmónica de Berlín. CD 31. RICHARD WAGNER, Götterdämmerung, Acto III, Scene 3: Escena de la inmolación (Brünnhilde). GUSTAV MAHLER, Canciones del camarada errante. Orquesta Philharmonia. CD 32. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 1, Op. 21 y Sinfonía Nº 6 Op. 68 “Pastoral”. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 33. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 3, Op. 55 “Heroica”. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 34. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 4, Op. 60. RICHARD WAGNER, Tannhäuser: Obertura. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 35. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Concierto para violín y orquesta, Op. 61 (Cadenza: F. Kreisler), Romanza Nº 1, Op. 40, y Romanza Nº 2 Op. 50. Solista: Yehudi Menuhin. Orquesta Philharmonia. CD 36. ROBERT SCHUMANN, Sinfonía Nº. 4, Op. 120. Orquesta Filarmónica de Berlín. CÉSAR FRANCK, Sinfonía en Re menor, FWV 48. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 37. BÉLA BARTÓK, Concierto para violín nº 2 in si menor, Sz.112. Solista: Yehudi Menuhin. Orquesta Philharmonia. CD 38. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Sinfonía Nº 5, Op.67. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 39. RICHARD WAGNER, El Ocaso de los Dioses, Acto III: Marcha Fúnebre y Prólogo: Viaje de Sigfrido por el Rin. RICHARD STRAUSS, Don Juan, Op. 20 y Till Eulenspiegel, Op. 28. FRANZ LISZT, Los Preludios S. 97. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 40, RICHARD WAGNER, Lohengrin: Preludio al Acto I. CARL MARIA VON WEBER, El Cazador Furtivo Op. 77: Obertura y Euryanthe, Op. 81: Obertura. CHRISTOPH WILLIBALD GLUCK, Alceste: Obertura, y Ifigenia en Aulide: Obertura. LUDWIG VAN BEETHOVEN, Obertura Leonora Nº 2, Op. 72. Orquesta Filarmónica de Viena. CD 41, 42 y 43. JOHANN SEBASTIAN BACH, Pasión según San Mateo, BWV 244. Anton Dermota (Evangelista/Tenor). Dietrich.Fischer Dieskau (Jesús/Barítono). Elisabeth Grümmer (Soprano). Marga Höffgen (Contralto). Otto Edelmann (Bajo). Wiener Sängerknaben. Wiener Singakademie (Director: Hans Schillersberger). Orquesta Filarmónica de Viena.
0,001191

Hay muy pocos registros de la época nazi de Furtwängler. Un período muy controvertido para el director berlinés. A fecha de hoy ha quedado muy claro que nunca fue un nazi y que sufrió graves consecuencias por ello. Pero por otro lado siguió trabajando para el más abyecto régimen político que haya podido existir. Uno de los últimos libros editado sobre esta materia es el realizado por Audrey Rocingli Le cas Furtwängler: un chef d’orchestre sous le IIIe Reich, una obra bien informada y muy recomendable. 

CD 13 a CD 26, Walter Legge como productor de las grabaciones de Furtwängler entre 1947 y 1950

Este grupo de grabaciones marcaron una época fructífera en la historia del microsurco. La relación entre Walter Legge y Wilhelm Furtwängler fue conflictiva. Legge como productor de HMV era un profesional inteligente, autoritario y con un profundo conocimiento de la música. Furtwängler no concebía que discutiesen sus criterios artísticos, era desconfiado respecto al mundo discográfico y a veces en el estudio de grabación se mostraba inseguro. Para colmo de males, Legge congeniaba con Karajan, con quien se entendía muy bien el mundo discográfico. Los celos de Furtwängler eran terribles.

La mayoría de los registros que hizo Furtwängler con Legge como productor y Douglas Larter como ingeniero de sonido, fueron con la Filarmónica de Viena y con tomas de sonido en la sala dorada del Musikverein.

Furtwängler entraba en la sala de estudio con varios miembros de la Filarmónica de Viena -cosa que casi ningún director hubiera permitido- y se enfrentaba a Legge en grupo. Legge por su parte iba comentando y manifestando “ahora haremos esto y lo otro”, y Furtwängler siempre contestabla “lo haremos de otra manera”

La primera de estas grabaciones fue la Eroica de Beethoven registrada en 1947 y que está en el CD 14. Furtwängler nunca estuvo satisfecho con esta versión. Además en 1944 había grabado con la misma orquesta una Eroica sublime, que es la mejor versión de esta sinfonía que hizo el titánico Furtwängler y que no tiene competencia a no ser con otras ofrecidas por el mismo director, la cual ha sido restaurada (Tahra y Orfeo) con gran calidad.

Sin embargo, con Legge y los filarmónicos vieneses realizó grabaciones buenísimas como la Serenata para 13 instrumenos de viento K. 361 “Gran Partita” de Mozart, en el CD 15. Una obra difícil que bajo la batuta del maestro berlinés suena con extraordinaria fluidez y poesía. En el CD 18 podemos encontrar una incomparable Sinfonía número 40 de Mozart, de una rapidez inusitada. Furtwängler acierta de pleno dando sentido a la obra desde el “Molto Allegro” del primer movimiento hasta el “Allegro Assai” del último. Lástima que no se haya podido eliminar el ruido de fondo.

Parcialmente en los CD 18 y 24, y todo el CD 19, están dedicados a Richard Wagner con mejora de sonido que sin embargo no ha eliminado el ruido de fondo. Cabe decir aquí que el Wagner interpretado por Furtwängler es grandioso e imprescindible. Son interpretaciones de una concepción orgánica y una pasión inhallables en otros directores. Imposible hacerlo mejor, salvo en el sublime Tristán del que luego hablaremos.

Excelente la Séptima de Beethoven del CD 22. En esta remasterización la mejora de sonido es buenísima. La interpretación es arrebatadora e incontestable. Hasta el punto que se convierte en la primera alternativa de esta obra de cualesquiera otras que existen de Furtwängler. Stéphane Topakian ha manifestado que para esta restauración en la edición de Warner se han utilizado 26 cintas de las que hasta ahora no se conocía su existencia. Una Séptima de Beethoven imprescindible. En el mismo CD 22 se encuentra otro tesoro: la Sinfonía Inacabada de Schubert, que Furtwängler contempla como un estado de ánimo. En un ensayo de esta obra con la Filarmónica de Berlín que se puede encontrar fácilmente, el director pide un crescendo melancólico y un “recht legato” (un buen o correcto legato), lo intenta varias veces hasta que obtiene el resultado que él desea por parte de los músicos.

En este mismo período encontramos en el CD 17 una Segunda Sinfonía de Brahms con la Filarmónica de Londres procedente de DECCA de 1948, en la que no participó Legge como productor, sino Victor Olof con Kenneth Wilkinson como ingeniero de sonido. Se trata de un registro de poca calidad artísitca y con un sonido nefasto. Totalmente prescindible.

CD 27 A CD 40, La época gloriosa de los registros de Furtwängler en los años 1951, 1952 y 1953.

Se inicia este período tan fructífero con el CD 27 con el Concierto para piano y orquesta número 5 “Emperador” de Beethoven con Edwin Fischer al piano. La orquesta es la Philharmonia en un registro que ha servido de referencia para varias generaciones, en una de las últimas producciones con Legge. Furtwängler era uno de los directores que mejor acompañaba a los solistas. En esta ocasión tanto Fischer como el director tienen la misma concepción dinámica de la obra. Ambos siguen la línea de los intérpretes subjetivos partidarios de una recreación de la obra orgánica y fluida. La toma de sonido es en este caso de gran calidad y también la remasterización de Warner, con menos ruido de fondo.

La Novena Sinfonía de Beethoven fue tomada en directo en la inauguración del Festival de Bayreuth de 1951 (CD 28). Una épica interpretación llena de espiritualidad, una ocasión única de reconciliación tras la Segunda Guerra Mundial. Walter Legge figura de nuevo como el productor de HMV y Robert Beckett como ingeniero de sonido. Legge montó la grabación con tomas en vivo y con fragmentos registrados en los ensayos. Por ello puede ser preferible la edición de toda la grabación en vivo procedente de la Radio de Baviera con suficiente calidad de sonido (Orfeo). Es una interpretación imprescindible.

Wilhelm Furtwängler fue discípulo del musicólogo Heinrich Schenker. El director alemán y el profesor se entendieron bien. De esta relación Furtwängler captó el concepto musical de “Fernhören” que puede traducirse como “Sonido en la distancia”. En la Novena de Beethoven el ejemplo es paradigmático. Furtwängler antes de iniciar el motivo de la alegría por los contrabajos se para unos segundos. En ese brevísimo intervalo el oyente conoce el sonido de lo que ha pasado antes e intuye el sonido que vendrá. A continuación Beethoven indica la intervención de la cuerda grave suavemente con el motivo de la alegría. La pausa ha permitido intuir ese sonido en la distancia. Lo cierto es que Furtwängler se lo cree a pies juntillas y Schenker no empuñó la batuta. Así que, con teoría o sin ella, el efecto para el oyente es fabuloso.

Desde que salió a la luz y al mercado la grabación del propio Furtwängler de la Novena registrada en el Festival de Lucerna interpretada en agosto 1954 por la Orquesta Philharmonia y el coro del Festival de Lucerna (Tahra y Audite), parte de la crítica se ha inclinado por esta última versión por su buen sonido y su nivel artístico. Es una versión extraordinaria, pero creo la de Warner/EMI es superior. La orquesta de Bayreuth para todo el festival la formaban 151 músicos (un centenar para la Novena), 61 de los cuales ya habían tocado en previos festivales y los otros 90 tocaban por primera vez en Bayreuth. Procedían 44 de Berlín, 13 de Dresde, 8 de Leipzig y 8 de Stuttgart. El director del Coro de 100 miembros era Wilhelm Pitz, procedente de Aquisgrán, previa audición de 900 candidatos. En la función de la Novena se añadieron los solistas contratados para los papeles de los dramas que se iban a representar. Estas son razones de peso para recomendar la versión de Bayreuth.

Los CD 29 y CD 30 proceden de DG con la Filarmónica de Berlín. Contienen la Novena Sinfonía de Schubert -“La Grande”-, la Segunda Sinfonía del propio Furtwängler con un primer movimiento de muy buena factura, y la Sinfonía nº 88 de Haydn, en tomas de sonido de 1951. El sonido ya era en origen extraordinario. La Novena de Schubert es espectacular con un ritmo y fraseo inauditos, con un empuje y un legato nunca superados. La Sinfonía 88 de Haydn quizás carezca de sentido del humor, pero su impulso clásico hace que sea una de las versiones de referencia.

El CD 31 es merecedor de dos medallas de oro, con la Inmolación de Brunhilde de El Ocaso de los Dioses wagneriano con la Flagstad y las Canciones del Camarada Errante de Gustav Mahler con Dietrich Fischer- Dieskau. Dos registros de 1952 para quitarse el sombrero, con espectacular prestación de la Orquesta Philarmonia. De la Inmolación de Brunhilde hay otro registro también con Flagstad y la Philharmonia en el CD 18, y que fue grabada bajo la supervisión de Walter Legge, que también es fabulosa, pero el ruido de fondo hace preferible esta versión de 1952, que fue la última vez en que Legge producía un disco con Furtwängler. La forma de abordar este final por parte de Furtwängler es gigantesca. Ebullición, ignición y una explosión grandiosa propia del fin de un mundo que se acaba. Una versión estratosférica con una calidad sonora impecable para la época. Nadie ha logrado una concepción trágica como lo hace Wilhelm Furtwängler.

A partir de la mencionada grabación mahleriana el productor asignado a Furtwängler por HMV fue Lawrence Collingwood. El joven Fischer-Dieskau es acompañado primorosamente por Furtwängler el ciclo de canciones de Gustav Mahler. Esta vez la Orquesta Philharmonia capta a la perfección el lenguaje mahleriano poco frecuentado en aquella época y menos por el director berlinés. Ambos intérpretes dan una versión de los poemas sincera y sentida. Furwángler siempre fue un “Wanderer” un auténtico caminante que procuraba mantenerse en forma, y aquí lo acompaña encantado el joven barítono: un registro imprescindible. Después de esta grabación, Furtwängler descansó durante unas semanas en julio para incorporarse al Festival de Salzburgo de 1952. En un ensayo de la Novena de Beethoven se desvaneció y cayó en el podio. Había contraído una neumonía que le mantuvo inactivo durante el resto de 1952, y sus secuelas serían importantes.

Los CD 32 a 35 están dedicados a Beethoven (el compositor mejor representado en esta edición). Las Sinfonías números 1, 3, 4 y 6 fueron grabadas en con la Filarmónica de Viena en 1952 y el Concierto para violín y las Romanzas en 1953 con la Orquesta Philharmonia y Yehudi Menuhin.

De las Sinfonías Primera y Cuarta los registros restaurados por Warner son los de mejor sonido. Dos lecturas amplias en las que Furtwängler tiene siempre presente el carácter orgánico y la espontaneidad beethovenianas. Pueden existir versiones mejores, pero con Furtwängler siempre encontraremos sensibilidad, calidez y sinceridad. La “Pastoral” es la de mejor nivel musical, y Furtwängler siempre la interpretó impecablemente. En esta versión -con buen sonido- el director berlinés no pone tanto acento en la tormenta como en lo que sucede tras la tempestad. Agradecimiento dice el texto de la partitura y ahí se centra Furtwängler con la mayor emoción. En otras versiones como la de 1947 (DG, Audite) o la de 1954 (Tahra, Audite), los truenos son el punto culminante. El final de la versión que se comenta nos lleva a la plenitud y a la paz.

La Eroica del CD 34 es muy buena y parece compuesta para el director alemán, pero ha sido superada por otras como la registrada con la Filarmónica de Viena en condiciones de estudio en 1944 (Orfeo, Tahra), o en vivo como la del 8 de diciembre de 1952 (Audite, Tahra). Con un sonido muy aceptable el Concierto para violín y orquesta del CD 35 con Menuhin y la Orquesta Philharmonia fue de referencia para toda una generación, y sigue siéndolo. Acompañan las dos bellísimas Romanzas del compositor de Bonn.

Con el CD 35 volvemos a las cimas del Himalaya. Es la grabación que hizo Furtwängler de la Cuarta sinfonía de Schumann con la Filarmónica de Berlín para DG en 1953. Furtwängler concibe esta sinfonía como si fuera de un solo movimiento. El ritmo febril y las turbulencias son de una ominosidad irrefrenable. Pura pasión con todo el rubato que haga falta convierten a este registro en una cima inalcanzada a día de hoy. El 25 de octubre de 1952 Furtwängler y la Orquesta Philarmonia ofrecieron una versión antológica de la Cuarta de Schumann. Estaba allí el prestigioso musicólogo Deryck Cooke al que acompañaba Hans-Hubert Schonzeler. Al final de la sinfonía Cooke se levantó entusiasmado “Has visto esto, a que no puedes hacer algo así, ha pulverizado la obra”. 

Magnífica interpretación del Concierto para violín nº 2 de Bartók en el CD 37, con Yehudi Menuhin y la Orquesta Philharmonia. Se demuestra aquí que Furtwängler se adaptaba a un repertorio infrecuente para él. Muy madurada y bien ejecutada la Quinta de Beethoven del CD 38. No tiene el ímpetu de las grabaciones en vivo, pero se agradece una visión más equilibrada, propia del Furtwängler más sereno y mesurado.

El CD 39 es uno de los mejores, con el Viaje de Sigfrido por el Rin y la Marcha Fúnebre de El Ocaso de los Dioses, con sonido impactante y una interpretación arrebatadora. Imprescindible. Buen sonido y ejecución en el Don Juan, mejor que en el Till Eulenspiegel de Strauss. Culmina el compacto con Los Preludios de Lizst. El CD 40 es de los más discutibles. El Preludio al Acto I de Lohengrin está bien y nada hay que objetar, pero en el resto de obras, como la obertura de El Cazador Furtivo, las oberturas de Gluck y sobre todo en la Obertura Leonora nº II de Beethoven, Furtwängler se excede más de lo normal. Visiones subjetivas hasta la extenuación. De una lentitud exasperante y con una masa orquestal desorbitada. 

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.