Recensiones bibliográficas

Manual de copistas: Una guía práctica para la edición de música impresa

Carlos Arbelo
lunes, 18 de abril de 2022
Manual de copistas © 2021 by Dinsic Manual de copistas © 2021 by Dinsic
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Cuando aparece la palabra copista en una conversación, parece que se esté hablando de tiempos pretéritos, bastantes pretéritos. Esta profesión parece sacada de la era pre imprenta en el caso de la literatura, y de mediados del siglo xx en música. Sin embargo, la idea de copista actual no tiene nada que ver con el monje que transcribe durante semanas o meses un libro, o con un estudiante de composición que, como aprendizaje va escribiendo sobre la partitura lo que le dicta su maestro, como hemos podido ver —tomando grandes licencias históricas— en el cine con películas como Amadeus o Copying Beethoven. Los copistas de hoy en día encajan más en la idea de maquetadores, y son los propios compositores quienes suelen realizar esta labor.

Aunque parezca que la idea de copista o maquetador se encuentre desfasada como figura independiente del resultado de una partitura, sigue siendo necesaria; especialmente por la poca atención que suelen prestar los compositores a este respecto en las ediciones de  sus obras. Gran parte de responsabilidad de esta «dejadez» viene dada no por vagancia, sino por falsa seguridad, debido principalmente los softwares de notación musical. Estos softwares, sea Sibelius, Finale, Musescore, Lylypond o Dorico, por nombrar algunos, nos han facilitado enormemente el trabajo para poder plasmar la música y crear una partitura correcta para ofrecer a los intérpretes; sin embargo, la idea de un copista, y es lo que intenta representarnos Jesús Alises en su Manual de copistas*: Una guía práctica para la edición de música impresa, es rozar la perfección que beneficiará a la ejecución de la obra.

La estructura de este manual se encuentra divida tres grandes apartados: los aspectos más generales, tales como figuras o indicadores de expresión por nombrar algunas; la partitura completa, subdividida a su vez en las características de la partitura general y las partichelas; y las notaciones específicas, centrándose en los instrumentos, o grupos de instrumentos, y sus posibles diatribas a la hora de realizar sus partituras o partichelas. Cada una de las secciones y subsecciones del manual comienzan con una introducción que en ocasiones resulta realmente enriquecedora para el material a tratar inmediatamente después, pero que en otras se pierde en explicaciones de un nivel de conocimiento quizás demasiado básico, teniendo en cuenta el público al que va dirigido el manual. 

Una de las cuestiones que nos parece necesario resaltar de este manual, a nuestro criterio, es que se encuentra plagado de anécdotas que, además de hacerlo mucho más ameno, nos ejemplifica de manera sutil pero útil la importancia de la labor de un copista experimentado. Una pequeña decisión a la hora de reflejar algo en una partitura o partichela —nótese que hemos usado decisión y no necesariamente error— puede ocasionar un parón en un ensayo. En ocasiones, este parón puede ser de 2 minutos, y en otras de 20; pero siempre irá en detrimento del ensayo. Es en ese momento donde la figura del copista, que hasta entonces se encontraba en las sombras, atrae todas las miradas, momento que puedo atestiguar de primera mano que no es para nada agradable.

El público al que va dirigido este manual parece claro durante su lectura, un público novel, pero por eso mismo muy amplio. Como hemos comentado anteriormente, los softwares de notación musical han hecho mucho más sencillo lidiar con todas las cuestiones relativas a la creación de partituras, y en los propios conservatorios se han dado cuenta de esta utilidad implementando asignaturas dedicadas exclusivamente al uso de estos programas, pero, tal como nos recalca Alises, no todos los parámetros implementados por defecto —que además varían entre softwares— son necesariamente los más útiles para representar correctamente las necesidades del compositor o facilitan al intérprete su ejecución. 

Es por ello que este manual tan corto de 138 páginas es un excelente comienzo para copistas, compositores e intérpretes, ya que, si bien tenemos otros manuales consagrados como el conocidísimo dentro del mundillo Behind Bars, de Elaine Gould, su enorme extensión, la posible barrera del idioma, su especificidad técnica y que cada vez se encuentra más desfasado con respecto a las posibilidades que nos ofrece la informática musical, el manual de Alises nos ofrece de manera bastante directa, amena y sencilla las bases para comenzar con la edición de partituras propias y ajenas.

Por supuesto, esta corta extensión también tiene sus inconvenientes, tales como comentar que existen debates respecto a la toma de decisiones para una más clara representación de ciertas cuestiones gráficas que no desarrolla extensamente. Aun así, varios consejos ofrecidos por el autor intentan clarificar estas diatribas, tales como consultar con un instrumentista o con el propio compositor cuestiones concretas, pero que, por supuesto, no siempre nos son posibles. 

Echamos de menos también que, estando claramente enfocado a la edición a través de programas informáticos, no se nos ofrezca una pequeña guía de cómo realizarlo en algunos de los softwares más conocidos, lo que aceleraría el trabajo de un copista que comienza a usar estos programas para sus partituras. 

Además, probablemente debido a la intención de crear un manual sencillo y breve, ciertas generalidades provocan vacíos en cuestiones realmente importantes en el resultado final de una partitura, como el tamaño del papel o de los pentagramas para adecuarse a diferentes formatos y necesidades, como por ejemplo sí desarrolla Gould en su tratado de manera muy breve pero efectiva. Es por ello que consideramos que, quizás, una segunda parte de este manual por parte de Alises es necesario, pudiendo continuar así una estela para los copistas que estén comenzando en la edición musical.

La maquetación en sí del libro está cuidada al detalle, como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta su temática, y el uso de las tablas para las diferentes baquetas de la percusión, las abreviaturas de expresiones e instrumentos y su glosario final lo terminan de convertir en un libro de consulta de gran utilidad para sacar de dudas en cualquier momento, consiguiendo así que este manual sea un objeto indispensable en nuestra librería para poder salir de dudas de manera realmente rápida y sencilla. 

Cabe destacar, además a este respecto, un segundo glosario final con términos en inglés, movimiento, a nuestro parecer, bastante útil e inteligente por parte de Alises; debido a que los términos franceses e italianos son bastante conocidos, pero que, a día de hoy, sin encontrarse en desuso en desuso, sí son en ocasiones sustituidos por otros anglosajones.

En conclusión, Manual de copistas: Una guía práctica para la edición de música impresa de Jesús Alises es una magnífica puerta de entrada de enorme utilidad para aquellos que quieran mejorar sus partituras y conseguir una mayor profesionalidad en este campo. Su asequible precio (22€) y su posibilidad de consulta rápida es una gran oportunidad para que un tema tan poco tratado a nivel general, y más aún en nuestro idioma, lo convierten en un libro a tener en cuenta para un amplio público y que, además, abra quizás la posibilidad de generar más publicaciones respecto a este tema en nuestro país.

Notas

Jesús Alises, «Manual de copistas: Una guía práctica para la edición de música impresa», Barcelona: Dinsic Publicacions Musicals, 2021, 138 páginas. ISBN 978-84-16623-67-9. Precio recomendado, 22 €

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