España - Galicia

Miradas sobre la modernidad

Martin Grubinger

Xoán M. Carreira
lunes, 25 de abril de 2022
Martin Grubinger © 2021 by Simon Pauly Martin Grubinger © 2021 by Simon Pauly
Santiago de Compostela, jueves, 21 de abril de 2022. Auditorio de Galicia. Martin Grubinger, percusión. Real Filharmonía de Galicia. Paul Daniel, director. Avner Dorman, “Frozen in time”. Carl Nielsen, 4ª Sinfonía "Lo inextinguible". Temporada de abono de la RFG 2021-2022, Viaxes. Un mundo en movemento. Asistencia: 50% del aforo.
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Escuché por primera vez a Martin Grubinger en el Beethovenfest de 2006, en un largo concierto nocturno que terminó bien entrada la madrugada. Salí del concierto vivamente impresionado y a la mañana siguiente desperté con el convencimiento de que haber asistido al debut internacional de un artista extraordinario. Desde entonces he tenido la fortuna de escucharlo en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid y en la Alte Oper de Frankfurt, entre otros auditorio europeos, incrementándose en cada ocasión mi admiración por Martin Grubinger. Su inteligencia musical, su lucidez, su sensibilidad, su pragmatismo y su empatía son virtudes que ratificó en su concierto de presentación en Galicia. 

Grubinger planifica al milímetro la disposición de los instrumentos, lo cual incluye ideas tan ingeniosas como el diseño de una alargadera entre el pedal y la maza del bombo de pie que permite ubicar el instrumento en una posición distal y periférica respecto al resto del instrumentario. Una vez resuelta la disposición y ubicación de sus instrumentos, Grubinger planifica su propia posición, con los pies firmemente asentados para conseguir el mayor equilibrio entre rendimiento y esfuerzo. De este modo, tras haber solucionado inteligentemente estas cuestiones mecánicas, planifica una puesta en escena dirigida exclusivamente a mantener la mayor comunicación 'no verbal' con el público y el director. 

Pieza enlazada

En el Auditorio de Galicia Martin Grubinger celebró su ritual y obtuvo la conversión a su causa de todo el público asistente, el cual lo ovacionó unánimemente, ovación a la que se unieron los aplausos entusiastas de los profesores de la Real Filharmonía de Galicia. Como bis, Grubinger interpretó su ya mítico estudio improvisatorio para caja, una obra en constante reelaboración que cada vez que se escucha ofrece nuevas sorpresas al que ya la conoce y deja deslumbrado al que la oye por primera vez. 

A primera vista, el motivo principal por el que Paul Daniel diseñó este programa fue porque tenía dos timbaleros en el orgánico orquestal, lo que le daba la oportunidad de interpretar la Cuarta sinfonía de Nielsen. Pero Daniel no es un director que dé "puntada sin hilo" y el lema del concierto, "Un mundo en movimiento", nos da una pista sobre la conexión entre ambas obras, profundamente espirituales -que no religiosas- y con un programa relativo a un viaje interior por paisajes imaginarios. 

Pieza enlazada

En el caso de Avner Dorman (Tel Aviv, 1975), cuando compuso en 2006 Frozen in time, era un joven compositor israelí asentado en USA que acertó a cohesionar sus propias tradiciones culturales con las del pensamiento utópico norteamericano aportado por su maestro John Corigliano (Nueva York, 1938), algunos de cuyos procedimientos son homenajeados en Frozen in time. 

Carl Nielsen ya era un maestro consagrado cuando compuso su 4ª Sinfonía (1914-16) durante la Primera Guerra Mundial, una obra sorprendente en su catálogo en relación a su producción anterior. Aparentemente el discurso de Lo inextinguible hace referencia al simbolismo y los paraísos artificiales característicos de la estética de la Belle Époque, pero sorprendentemente su retórica avanza los neoclasicismos del período de entreguerras, como había hecho Richard Strauss en Rosenkavalier (1911). 

Escuchar la Cuarta sinfonía de Nielsen a continuación de Frozen in time dota a la obra de nuevas perspectivas que Paul Daniel acertó a iluminar. La RFG, acaso estimulada por una semana de convivencia con Grubinger, tuvo uno de sus días de gloria. Las obras resultaron ser idóneas para la excelente acústica del Auditorio de Galicia. Daniel es un buen comunicador y, cuando quiere, un gran seductor como en esta noche en la cual el maestro contaba con todos los elementos a su favor, incluso la excelente visibilidad del escenario desde cualquier butaca de la sala. 

En los últimos meses algunos periodistas han criticado negativamente la programación de la RFG acusándola de desatender la música actual sin ofrecer a sus lectores prueba alguna de su afirmación. 

En esta temporada, la RFG toca dieciocho programas de abono, con cincuenta obras, por lo que los porcentajes son muy sencillos de calcular. El porcentaje de títulos por centuria es el siguiente: siglo XX un 38%, siglo XIX un 24%, siglo XXI un 20% y siglo XVIII un 18%. O si lo prefieren en cantidades: 9 obras del XVIII. 12 del XIX, 19 del XX y 10 del XXI. 

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