Una jirafa en Copenhague

Entrevista Intrapersonal Confrontada: Omar Jerez con MinoeNoemí

Omar Jerez
jueves, 12 de mayo de 2022
MinoeNoemí © 2022 by MinoeNoemí MinoeNoemí © 2022 by MinoeNoemí
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Con MinoeNoemí, la protagonista de *EIC de esta semana, me ha ocurrido un hecho inusual pero de contenido místico, antes de conocerla ya tenía sensación de saber quién era, como una especie de déjá vu, toda conversación posterior que he tenido con la autora, porque de su libro hablaré más adelante, se hacían reconocibles y cercanas con lo que yo he vivido.

Mi primer reconocimiento con MinoeNoemí se dio con un manuscrito de la escritora que me llegó de la editorial para evaluar como tantas otras que pasan bajo mi criterio.

En este caso aterrizo la delicada novela romántica El Profesor.

Para mi sorpresa todo lo que contaba esta obra era un cosquilleo interno en mis emociones, emociones que me llevaron a hablar con el editor y decirle que estaba ante una joya hermosa y significativa.

La honestidad en todo su esplendor lo iba absorbiendo todo en cada una de las páginas con las que me iba deleitando.

MinoeNoemí. © 2022 by MinoeNoemí.MinoeNoemí. © 2022 by MinoeNoemí.

En una feria del libro que participaba mi editorial mi fortuna espiritual continuaba, y tuve la suerte de conocer a MinoeNoemí, que venía a firmar su obra, y a su marido; las sensaciones de la novela y la persona, estaban en la misma línea consanguínea, no era una novela adoptada de la autora con el trabajo, era una extensión de su ADN, El Profesor seguía oliendo a verdad tanto en la ficción novelada como en la realidad a través de MinoNoemí.

He tenido estos días una de las conversaciones más reveladoras de los últimos años con MinoNoemí, ha sido tan clarificadora que determinados temas exponerlos públicamente son coto de caza privado.

Gracias amiga, por relatar este episodio tan inimaginable en los parámetros de la lógica, pero que sabemos que son y están.

Entrevista intrapersonal Confrontada-MinoeNoemí:

1.- ¿Por qué ahora y no antes?

He decidido escribir tan tarde (y hablo de mi edad), como muchos españoles, no por la pandemia sino porque ahora era mi momento, ahora era cuando me apetecía y ahora era cuando encontré los argumentos, tras varios años de búsqueda.

2.- ¿Estilo?

Para nada me considero una filóloga del habla hispana; para nada poseo estilo literario; para nada soy una entendida en el tema… simplemente escribo con el corazón, tal y como soy yo en lo más profundo de mi ser. Cuando pienso las cosas con calma y en frío, no cuando me dejo llevar por mis demonios; todo lo contrario, cuando me dejo llevar por mis ángeles. Uso el lenguaje del día a día, cuando vas a comprar el pan, cuando te encuentras a alguien conocido, cuando estás en una cena o comida en familia o con amigos. Hablo como soy, no me voy por las ramas ni me entretengo por el camino, mis libros no son de meter paja para que ocupen más. Mis libros duran lo que dura su historia.

3.- ¿Género en el que encajas? 

Me encanta que los lectores disfruten, se emocionen, y eso incluye que rían y que lloren, que el corazón palpite, que tengan mariposas en el estómago, que tengan ganas de vivir y de más ¿Qué género es ese? ¡Ni idea! Además, si algo estoy aprendiendo es: la de lectores que huyen del género romántico, he estado en una feria hace poco y cuando preguntaba ¿os gusta leer novela romántica? Aproximadamente el 90% decía no y se iba… ¿cómo puede ser esa cifra cierta si son de los más vendidos junto con los thriller? Entonces, cambié de estrategia, omití ese género y comencé a vender más libros. ¿Casualidad? No creo. Y no os voy a decir la estrategia que usé, eso se queda para mi labor comercial.

4.- ¿Qué esperas de tus libros?

Buena pregunta, espero que la gente me lea, que les guste lo que lean… Si te digo que me da igual ¡miento! Si me diera igual, no los publicaría. Y para que un libro guste, debe tocar fibra. Hace poco salió en una presentación que el lector pone el 60% en el libro, si el lector no se siente reflejado o no se emociona… no le va a gustar el libro y estoy hablando de romanticismo, no me meto en otros géneros, no me meto en históricos, que eso es más difícil aún, porque si das con un lector que ya parte de otras ideas a las tuyas….

También es cierto que no vivo en los mundos de yupi y que sé que no voy a gustarle a todo el mundo, me conformo con gustar a una gran mayoría.

5.- ¿Qué me puedes decir de la fama?

La fama… va aparejada a que gusten tus libros. Por lo tanto, me encantaría que me reconocieran por la calle, sería un buen barómetro del boca a boca. Ayer mismamente en el super me pararon y me preguntaron por mis libros. ¿A quién no le gusta eso? 

Hice un curso de escritura creativa y en él se mencionó la fama y se insistía en que un buen escritor no escribe por la fama, escribe porque le gusta escribir, ¿dónde está la línea que separa esto? Yo creo que el que publica lo hace con el fin de que su libro guste y se convierta en best seller. El escritor que no quiere ser famoso no publicará nunca, ni siquiera se molestará en mandarlo a una sola editorial. Y muchas veces, no lo hace por evitar la fama; tienen infinidad de otros motivos, como complejos y falta de autoestima, o simplemente prejuicios en su educación: ¿yo escritor?. Cuando yo termino de escribir una novela siempre me pasa lo mismo, me digo: “¡Córcholis!, ¡qué bonito me ha quedado!”— Y no soy de las que espera meses para mandarlo a una editorial… ¡soy impaciente!

Últimamente me entero de mucho escritor que se ha quitado la vida y me pregunto ¿Esto no te estaba dando lo que esperabas? O, ¿puede que sea que vivían atormentados y escribir les ha hurgado más en sus heridas? Ahora estoy con este tema a vueltas… y en algo terminará, no sé si en una novela, un ensayo o un estudio. 

En el fondo creo que a todos nos gusta la fama, por eso los influencers, gamers y todo estas nuevas profesiones se han disparado, pero la literatura es muy difícil que te haga rico y famoso, salvo que ganes un certamen literario de renombre y aun así… puede que en años se olviden de ti. Yo soy muy nueva en esto e imagino que todos pasamos por las mismas fases, la de la ilusión y luego viene la de la decepción, como llevo poco aún no he saboreado lo amargo ni tampoco la fama ¡Que mis libros acaban de salir! Jajajajaja.

De esto tengo una anécdota, el año pasado fui a la feria del libro y en la caseta principal había un autor muy conocido, yo ya había escrito mi primer libro, aún no había publicado ninguno por motivos ajenos a mí, pero cuando le vi ahí sentado firmando…. Me dije: ¡Yo quiero eso! ¡Cómo palpitaba mi corazón!

6.- Hablando de certámenes literarios….

Puff ¡Peliagudo el tema! Los grandes estoy convencida de que están amañados, es más, este mismo año, a nada que pienses un poco te das cuenta. En el 99% de las bases de los concursos aparece: Durante el proceso no se mantendrá contacto con los autores…. Y te encuentras que el día que toca decir el ganador, éste ya lo sabe, ya está el libro en rotativas, ya han elegido portada, incluso uno le había cambiado hasta el título y luego en una entrevista dice que el título lo pensó al final de la obra… pero… si habias dicho el día del premio que le habías cambiado el título junto con la editorial que te ha otorgado el premio….

Los pequeños… pues habrá de todo como en botica, hoy mismo he visto resultado de dos a los que me había presentado. Uno de ellos tenía puesta mucha esperanza en el relato que había mandado ¡me encanta ese relato! Y descubro que nada de nada, entonces viene la cuesta debajo de emociones, los pensamientos negativos, el pensar que no eres tan buena como te crees, que te estás engañando a ti misma, que los que tienes cerca y hablan bien de tus libros no saben lo que dicen, que tu preparación literaria no es tan buena… ¡en fin, buscas un montón de excusas negativas! Y entonces vuelven a la cabeza aquellos escritores que se han quitado la vida y te dices ¿les habrá conducido a ese final algo así? ¡Los malos resultados! Porque estas cosas te hunden y si ganas ¿te salvan? Y en el fondo, todos somos iguales, todos pasamos las mismas ilusiones y desilusiones, la diferencia está en cómo te levantas cuando caes.

7.- ¿Y tú cómo te levantas?

Encendiendo el ordenador y respondiendo a una encuesta o escribiendo otra novela, porque hoy, he empezado otra, pero como es una novela que empieza con tristeza…. ¡la he dejado en el capítulo 3 hasta mañana! Y luego, a la una y media de la noche, he vuelto con la encuesta esta.

8.- Ideas raras que se hayan ocurrido para los momentos malos:

Tengo una mente que no para. Un día pensé, si algunos cantantes han alcanzado sus objetivos gracias a tener padrino… ¿por qué en el mundo de la literatura no veo padrinos? Yo he intentado conseguir a alguien que me apadrinara, pero las respuestas han sido no, que se lo han pedido muchos y que no lo hacen para no favorecer a unos sí y a otros no. Entonces yo pienso: ¿en serio? Si das con alguien que es bueno escribiendo no le vas a ayudar ¿por qué? Tienes miedo a que te quite lectores, crees que un lector solo puede leer, por ejemplo, cien libros y cuando llega a ese número se le caen los ojos y entonces dices, mejor que se lea mis cien libros que cincuenta tuyos y cincuenta míos. ¿En serio? Que los grandes lectores… ¡leen de muchos autores! 

También he intentado que algún famoso se haga una foto con mis libros y la ponga en sus redes, pero… si no les pagas, no hay nada que hacer, aunque les regales un libro. ¡Nada! Ni las gracias. Bueno, hay una persona que por ahora no voy a desvelar su nombre, que se está leyendo uno de los libros porque me lo ha dicho y ella sí que me ha dado las gracias, el resto…. ¡nada de nada!

Si yo algún día llego a algo, (cosa que hoy dudo, estoy de bajón) quiero ayudar a los que empiezan. No me dejéis que me vuelva una gilipollas, por favor.

9.- ¿Futuro?

Mi futuro es seguir escribiendo sí o sí, ¿publicar más libros? Creo que sí, pero va a depender de las ventas, es lo que mueve a los editores, pero desde luego, yo he descubierto una gran afición y no voy a parar, aunque se queden en mi pendrive.

Y no creo que me mueva solo en un género. Ahora, por ejemplo, acabo de escribir dos cuentos infantiles, tengo algo futurista empezado, otra novela que toca la historia de España y no descarto meterme en más complejidades. De hecho, para seguir escribiendo, no puedo quedarme siempre en lo mismo, debo probar cosas nuevas, retarme a mí misma para ver si soy capaz de cambiar de tercios o debo quedarme en el que estoy. También digo que en cada obra hay una evolución, no soy igual ahora que cuando empecé. Jajajaja y aquí me río porque no llevo más que 8 meses escribiendo y me las doy de experta. La literatura que escribo también me hace crecer y me retroalimenta. Y me gusta escuchar a otros y aprender. La vida es eso: aprender siempre. Y ¡hay que practicar! Un médico si no opera ni ejerce…. ¡se frena!; un mecánico de coches igual, pues un escritor, debe practicar la escritura. 

10.- ¿Lees mucho?

No, lo reconozco, debería leer mucho más, pero… ¡la vida no da más de sí! Y reconozco que todo libro que empiezo y no me gusta ¡no los termino! Lo siento, no puedo leer algo que no me atrapa desde el principio. Leer por leer, de momento no. Otra cosa sería que fuera lectora beta de alguna editorial, pero por hobby no puedo autocastigarme. Y tengo que hacer una confesión, desde que escribo, soy más exigente con lo que leo. Ya no me valen hojas de descripciones interminables. Por ejemplo, he visto una evolución en escritores muy famosos que sus primeras obras eran muchas páginas descriptivas y las cuartas partes eran ya más al grano. Una vez leí que el lector no es tonto y que más vale dejarle imaginar (y mucho) que aburrirle con detalles innecesarios. Al igual que usar frases cortas, activas en lugar de pasivas, y mucho diálogo. 

11.- ¿Quieres añadir algo más?

Que se lea, del género que guste pero que se lea. Cada vez lo hacemos menos en España, en otros países suben los lectores. Y me queda añadir, que en España se escribe mucho y se lee poco y no encuentro lógica a esto. Si los que escribimos leemos, no me cuadran las cifras. Ahí lo dejo.

Y os voy a confesar una cosa que se pregunta mucho cuando ya tienes dos o más libros publicados… ¿cuál es tu libro favorito? Esa pregunta no se hace a un autor, no tenemos un libro favorito, todos son distintos, todos se hicieron con amor, todos fueron hijos predilectos en su momento y todos nos siguen despertando pasiones al recordarlos. Por favor, no hagáis más esa pregunta a ningún escritor, padre/madre de más de 2 libros. El que formula esa pregunta es porque no tiene claro lo que quiere leer y quieren que el autor les diga: léete este, es el mejor. ¡Mentira! Lo siento, por lo menos en mi caso, no tengo favorito. Estoy orgullosa de todos ellos y los amo a cada cual, por la historia que cuentan. Y si a partir de hoy, alguno me lo pregunta le voy a decir: Léetelos todos y luego me das tu opinión de cuál te ha gustado más.

Y seguro que se podrían añadir muchas cosas, infinitas, pero no por ahora no se me ocurre ninguna más, pregúntamelo dentro de 10 años y verás como las respuestas son distintas. Esta entrevista puede ser una buena cápsula del tiempo.

*Entrevista Intrapersonal Confrontada (O cómo responder y después preguntar)

La entrevista es un género periodístico fundamental. De hecho, se podría considerar su piedra angular, porque permite al periodista confirmar, acceder y conocer los hechos de manera directa, sin intermediarios, hablando con la fuente y estableciendo un diálogo con los protagonistas.

Lamentablemente, y salvo honrosísimas excepciones, la entrevista, ese momento excepcional que combina conversación, reto y seducción, se ha convertido en un acto seco, forzado, en el que demasiado a menudo el entrevistado no quiere responder y al entrevistador le da lo mismo que no quiera. El momento sublime que permite al periodista ejercer su derecho a preguntar se transforma en un trámite, una penitencia o directamente un combate tosco y sin ningún vencedor.

En otras ocasiones, los entrevistados han tenido una clase por parte de sus asesores para evitar, rodear o directamente eliminar preguntas incómodas, que suelen ser precisamente las que el periodismo debe y puede hacer. El resultado, nuevamente, queda en un limbo de medias verdades y frases insulsas. Por no hablar de las entrevistas promocionales asociadas a algún producto cultural, tipo cine, literatura y música, donde la superficialidad es tan apabullante que se podrían mantener las preguntas hechas años antes y tendríamos la certeza de encontrar las mismas respuestas.

Ante este panorama, desolador y habitual en demasía, el artista y creador Omar Jerez propone una nueva fórmula, una nueva aproximación al género que exige una complicidad de ambas partes (tomando como inspiración las entrevistas noveladas que hizo durante años Milan Kundera) para generar un contenido atractivo, valiente, que enriquezca al lector y que suponga una aventura donde ni el camino ni el destino queda prefijado.

El nuevo concepto se llama Entrevista Intrapersonal Confrontada, (EIC), y tiene como cimiento inamovible la siguiente premisa: el entrevistado genera un discurso a priori, provocado y sugerido (o no) por el entrevistador, y posteriormente el periodista edita y da forma periodística a ese contenido. Se crea una arcilla pura que será moldeada por las manos expertas del entrevistador, a posteriori.

A continuación se exponen los 10 puntos que definirán cualquier EIC que se haga a partir de ahora, y que creemos supone una innegable revolución en este género. Es tan sencillo como invertir el orden para recuperar la pureza que nunca debió perder.

Decálogo para una Entrevista Intrapersonal Confrontada (EIC)

1- Cualquier persona, tenga o no relevancia pública, podrá solicitar a un periodista la realización de una EIC. Igualmente, cualquier periodista podrá solicitar la realización de una EIC a cualquier persona o personaje.
2-Cualquier EIC tiene como base fundamental la relación que se establece entre el periodista y el entrevistado, así como la reinterpretación del concepto de entrevista para el siglo XXI.
3- Una vez aceptada la realización de la EIC, se propondrá, por cualquiera de las partes, un tema sobre el que girará la narración, así como su extensión. Igualmente podrá ser de libre elección si así se decide de mutuo acuerdo.
4-El entrevistado construirá libremente una narración sobre la temática escogida, que podrá ser creada en cualquier formato: texto, audio, vídeo, ilustración, así como cualquier combinación entre estos. El periodista no intervendrá nunca en esta parte del proceso.
5-El periodista recibirá esa narración y a partir de ahí construirá una EIC en la que se compromete a mantener el sentido del texto original, y podrá modificar, eliminar, ampliar o extender la entrevista para tratar de llegar a la naturaleza real del entrevistado. Podrá solicitar más información al entrevistado, así como convertirla a otro formato.
6- Bajo ningún concepto el periodista podrá utilizar la información en bruto para difamar o menoscabar la figura o reputación del entrevistado.
7- El periodista deberá entregar una copia de la EIC antes de su difusión al entrevistado para que la confronte y certifique que se ha mantenido el sentido original, no entrando éste en consideraciones de estilo y forma.
8- El periodista puede declarar la EIC nula si percibe que está falseada o que el entrevistado se aleja del objetivo principal, que es un ejercicio de honestidad consigo mismo.
9- El espectador, para poder completar la experiencia, debería tener acceso al discurso en bruto enviado por el entrevistado y la EIC  definitiva, para comparar y enriquecer la lectura/visionado/escucha del proceso.
10- Al contrario que en la entrevista clásica, en cualquier EIC la búsqueda de la verdad queda supeditada a la experiencia compartida, confrontada y colaborativa entre las dos partes.
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