Discos

¿Pero aún quedan estrenos mozartianos?

Maruxa Baliñas
jueves, 8 de septiembre de 2022
void void
Wolfgang Amadè Mozart. Tres movimientos incompletos para trio K 442 completados por Robert Levin; y Trío en sol mayor K 496. Robert Levin, piano. Hilary Hahn, violín, Alain Meunier, violoncello. Dirección artística y notas del disco, Pierre Carrive. Toma de sonido, Alain Gandolfi. Un disco compacto de 59 minutos grabado en el Domaine du Comte Liger-Belair, Chateau de Vosne-Romanée, el 6 y 7 de marzo de 2016. Le Palais des Dégustateurs, 2019. PDD020
0,0007902

Comentamos un nuevo disco del sello Le Palais des Dégustateurs lanzado en 2019, aunque grabado en marzo de 2016, que incluye la primera grabación mundial del Trio K 442 de Mozart, completado por Robert Levin a partir de tres movimientos inacabados, datados entre 1785 y 1788 (aunque estas fechas no son definitivas), que seguramente no formaban parte de un mismo trío, sino que fueron reunidos un poco aleatoriamente por Maximilian Stadler (1748-1833), quien los completó y publicó en Breitkokf & Härtel, tras la muerte de Mozart. El propio Stadler escribió sinceramente que 

No están totalmente finalizados. Lo que falta ha sido completado por un entusiasta. El grupo puede constituir un trío. 

Posteriormente Köchel, al realizar su catálogo, le dió este número K 442, datándolo en 1783. 

La interpretación es muy correcta, como es habitual en los discos de este sello de Le Palais des Dégustateurs. Robert Levin (Nueva York, EEUU, 1947), además de su trabajo filológico en este disco, se muestra como un pianista muy cercano al estilo mozartiano, de hecho presume de haber tocado toda la música de Mozart para teclado (grabó varios Conciertos para piano de Mozart con Christopher Hogwood), además de haber trabajado con muchos de los manuscritos que se conservan de su música. De hecho, en 1968 leyó su tesis doctoral en Harvard sobre Las obras incompletas de W. A. Mozart, y ha completado entre otras muchas obras suyas el Requiem en re menor KV 626. 

El principal valor de Levin es que se acerca a Mozart con libertad, no dudando en ornamentar o dotar de dramatismo y contrastes dinámicos a su música, tal como sabemos que hacía el propio Mozart, quien consideraba sus partituras más como un guión que como piezas totalmente finalizadas puesto que las iba a interpretar él mismo, alguno de sus alumnos/as, o como mucho un pianista a quien solía conocer personalmente. 

Hilary Hahn (Lexington, Virginia, EEUU, 1979) por su parte es una de las violinistas más interesantes de la actualidad, con una particularidad que la distingue de otras figuras semejantes: su inquietud por acercarse a nuevos repertorios, sea encargando obras propias, sea recuperando otras no tan habituales en la sala de conciertos. Y así sus discos mezclan el archiconocido Concierto para violín de Chaikovski con el de Jennifer Higdon (DG, 2010), o el Concierto nº 5 de Mozart con el Concierto nº 4 de Vieuxtemps (DG, 2015), reúnen las Seis partitas de Antón García Abril (Decca, 2019) o -uno de mis favoritos- el de 27 piezas breves, encores, encargadas por ella misma para irlos introduciendo en sus conciertos (DG, 2013). 

Finalmente el chelista Alain Meunier (París, 1942) es un intérprete reputado y lleno de experiencia, profesor de la Accademia Musicale Chigiana de Siena durante 22 años y del Conservatorio de París desde 1989 hasta su jubilación. Fue miembro del Quinteto y Sexteto Chigiano, del Cuarteto Ivaldi, y del Trio Europa, entre otras colaboraciones en grupos de cámara. Tanto en concierto como en disco no se ha prodigado demasiado, aunque en los últimos años ha participado en siete discos (creo) de Le Palais des Dégustateurs, con música de Brahms, Bach, Schubert, Magnard, Beethoven, Koechlin, Schmitt, Fauré y Mozart. En este disco se muestra como un violonchelista discreto, puesto que Mozart no le da demasiadas oportunidades de lucimiento, pero muy seguro. 

En general todos ellos, por separado, son grandes intérpretes, pero el conjunto no siempre responde. La música de cámara requiere mucho tiempo de convivencia, además del propiamente dedicado a ensayos para un disco concreto, por eso a veces se consiguen mejores resultados de grupos no tan 'famosos' pero que en cambio llevan muchos años tocando juntos y recorriendo escenarios. ¡Claro que, siendo puristas, eso no era lo que exigía Mozart, que a menudo escribía estas obras para grupos creados 'ad hoc' y sin demasiados ensayos antes del concierto!

Sólo me queda añadir respecto al título de este comentario, que sí, que aún quedan muchos estrenos mozartianos que hacer, que de hecho, siempre se podrá seguir estrenando música de Mozart. 

¿Conocen ustedes el Musikalisches Würfelspiel KV 516f atribuido a Mozart (y fechado, provisionalmente, en 1787)? Se trata de un juego matemático de esos que le gustaban a Mozart -y a muchos compositores de la época y posteriores- consistente en un minueto de 176 compases que se agrupan en 16 grupos de 11 compases. 

Se tiran dos dados (hay once resultados posibles, del 2 al 12) y se combinan los compases, se supone que dándole un ritmo de minueto o vals. Hay una tabla fácilmente accesible en internet y resulta un recurso muy atractivo para hacer con alumnos y -¡hay que pensar en todo!- para que la prensa local haga caso de un concierto de alumnos con la excusa del estreno de Mozart. 

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.