Alemania

Colores orientales en el Festival del Bajo Rin

Juan Carlos Tellechea
martes, 28 de junio de 2022
Kioomars Musayyebi © 2022 by Bassem Hawar Kioomars Musayyebi © 2022 by Bassem Hawar
Neuss, sábado, 18 de junio de 2022. Gran sala auditorio de la Fundación Langen en Neuss. Niederrhein Musikfestival (Festival de Música del Bajo Rin). Oriental Colours – West-östliche Begegnungen. Worte, Musik und Tanz aus dem Iran im Dialog (Colores orientales – Encuentros entre Occidente y Oriente. Palabras, música y danza de Irán en diálogo). Kioomars Musayyebi (“Sommerliche Nacht“, Noche estival), “Entezar“. Johann Sebastian Bach / arr. Pascal Schweren “La Fête du Double-Cinq“ - Variation on a Goldberg Variation (con danza). Pierre Octave Ferroud / arr. Pascal Schweren “Tanz in den 5. Mai“, de Toan-Yan. Mily Balakirew / arr. Christoph König, Islamey. Frédéric Chopin / arr. Pascal Schweren “Bauchtanz-Etüde, de Etüde op 10 nº 6. Maurice Ravel / arr. Christoph König “Pantomime“. Anoushiravan Rohani / arr. Christoph, “Gole Sangam“, con danza. Najib Hankash / arr. Christoph König, “Aateny el Nay“, Canción popular iraní / arr. Christoph König, “Botorai“, con danza. Mehrnousch Zaeri-Esfahani (lectura). Farid Baroug aka Joker (danza urbana). Kioomars Musayyebi (santur). Maiburg Ensemble: Anette Maiburg (flauta y directora del proyecto), Pascal Schweren (piano), Caspar van Meel (contrabajo), Fethi Ak (percusión). Christoph König, Kioomarse Musayyebi, Pascal Schweren (arreglos). Axel Fuhrmann (dramaturgia). Klaus Ramma (producción). Patrocinador Langen Foundation. 100% del aforo.
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Nos encontramos en la gran sala auditorio de la Fundación Langen, erigida en las afueras de la ciudad de Neuss am Rhein sobre una reliquia de la Guerra Fría: el antiguo predio de una base de la OTAN de cohetes tierra-aire Nike Hercules (SAM-A-25 / MIM-14) de largo alcance, factibles de ser armados con ojivas atómicas para la defensa contra eventuales incursiones de bombarderos de la Unión Soviética.

Los proyectiles fueron desmontados en 1988, tras la firma del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), firmado en Washington por el entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, y el secretario general del partido comunista de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov. La base fue cerrada en 1990 y el terreno fue adquirido por un agente inmobiliario que patrocinó el rediseño de las antiguas instalaciones militares y la construcción de nuevos edificios, cuyo proyecto fue presentado en la VI Bienal de Arquitectura de Venecia (1998).

Fundación Langen. © 2022 by Angela van den Hoogen.Fundación Langen. © 2022 by Angela van den Hoogen.

La imponente escultura de hormigón Begiari (Centinela) V (2001), de Eduardo Chillida, domina hoy cual avizor vigía el amplio recinto en el que residen y trabajan en paz hoy artistas, compositores musicales, escritores y científicos de todo el mundo. A pocos centenares de metros se levanta el complejo diseñado por el arquitecto Tadao Andō que alberga esta sala de conciertos y actos, así como el moderno museo de la Langen Foundation, hoy con una exposición antológica del pintor, artista gráfico, escultor y fotógrafo Sean Scully.

Todo esto, y más aún, nos sorprende, a nuestra llegada esta tarde al concierto titulado Oriental Colours – West-östliche Begegnungen. Worte, Musik und Tanz aus dem Iran im Dialog (Colores orientales – Encuentros entre Occidente y Oriente. Palabras, Música y Danza) del Niederrhein Musikfestival (Festival de Música del Bajo Rin) con el Maiburg Ensemble y sus invitados: la escritora Mehrnousch Zaeri-Estefahani, el bailarín y coreógrafo Farid Baroug aka Joker, y el santurista y compositor Kioomars Musayyebi.

El santur, entre cuyos intérpretes más destacados se encuentra Kioomars Musayyebi, es un instrumento de cuerda percutida de la familia del salterio. Bastan tres o cuatro golpecillos bien dados por el músico iraní con dos delgados palos de madera sobre un grupo de cuerdas para volar con sus fascinantes imágenes sonoras sobre una fantástica alfombra mágica rumbo al país de los cuentos de Las mil y una noches. De ahí en adelante el embeleso es incontenible y la encantadora flautista Anette Maiburg, con su conjunto, se encargan de que el público no salga de este arrobamiento.

Los espectadores ovacionaron y vivaron efusivamente la presentación. Maiburg, directora artística del Festival de Música del Bajo Rin, lleva muchos años propulsando una nueva armonía entre Europa y Oriente, aquello que el vate alemán Johann Wolfgang von Goethe tratara ya en su colección de poemas Diván de Oriente y Occidente, publicada por primera vez en el día de su 70º cumpleaños, el 28 de agosto de 1819.

Oriental colours. © 2022 by Klaus Stevens.Oriental colours. © 2022 by Klaus Stevens.

Con arreglos de Christoph König, el propio Koomars Musayyebi y Pascal Schweren, el programa de casi tres horas de duración discurre entre obras de Johann Sebastian Bach (La Fête du Double-Cinq – Variation on a Goldberg Variation (con danza); Pierre Octave Ferroud (Danza del 5 de mayo, según Toan-Yan); Mili Balakirev (Islamey); Frédéric Chopin (Danza del vientre-Étude, de Étude op 10 nº 6; Maurice Ravel (Pantomime); Anoushiravan Rohani, Gole Sangam (con danza); Najib Hankash, “Aateny el Nay“; y una canción tradicional del folclore iraní, Botorai (con danza).

Noche estival se titula la obra de Kioomars Musayyebi con la que se abre este recital. Luego vienen Entezar y De otra forma, del mismo autor. Pero primero la escritora Mehrnousch Zaeri-Esfahani comienza a leer alternadamente entre tema y tema párrafos de su laureado libro autobiográfico 33 Bogen und ein Teehaus (33 arcos y una casa de té), de la editorial Peter Hammer, de Wuppertal, seleccionada como una de las mejores obras para lectores jóvenes de Alemania. 

La pequeña Mehrnousch, hija de un cirujano, vivía una infancia privilegiada con sus tres hermanos en la hermosa ciudad de Isfahán, en el Irán de la década de 1970. Como la mayoría de la gente, la familia celebraba la expulsión del Sha como un acontecimiento alegre, sin saber que el nuevo gobernante, el ayatolá Jomeini, pronto establecería un régimen arbitrario y les privaría de toda libertad. 

Mehrnousch experimenta con miedo y rabia cómo la opresión entra en todos los ámbitos de la vida. Cuando su hermano Mehrdad, de 14 años, corre el riesgo de ser enviado a la guerra contra Irak, la familia huye a Alemania Occidental vía Estambul y Berlín Oriental. Aquí comienza una odisea como la vivida por muchos hogares de refugiados, un vaivén entre la esperanza y la desesperación, hasta que la familia encuentra finalmente un nuevo hogar en Heidelberg. 

Con poética fuerza, Mehrnousch Zaeri-Esfahani cuenta ante el público su historia desde los cinco hasta los once años de edad. Habla de la belleza de la ciudad de Isfahán y de la feliz vida familiar, de los tormentos de la dictadura, de las experiencias tristes pero a veces también felices de aquellos años. De la sensación de estar sin su propio idioma, el persa, y sin hogar, pero también de la alegría de llegar a su nuevo hogar en Alemania y descubrir el mundo occidental.

La combinación puede parecer inusual cuando uno lee el programa de mano. Pero en la música los instrumentos y la Humanidad se unen como algo natural. Palabras, tonalidades mágicas y danza de Irán dialogan con Occidente. Instrumentos e instrumentistas, sonidos y textos armonizan, e incluso ocurre otro tanto con la danza, con influjos orientales, del hip-hop, el streetdance y del breakdance. Una y otra vez músicos y oyentes levitan en medio de una atmósfera muy mística, simplemente hermosa, que despierta sentimientos inefables en esta cálida tarde de verano, casi a medianoche cuando concluye el espectáculo. 

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