Artes visuales y exposiciones

Tandem bona causa triumphat

Juan Carlos Tellechea
martes, 12 de julio de 2022
Schloss Augustusburg © 2022 by Rainer Weisflog Schloss Augustusburg © 2022 by Rainer Weisflog
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 El 450º aniversario de la construcción del pabellón de caza y palacio de recreo de Augustusburg, una de las más bellas construcciones renacentistas de Europa, situado cerca de Chemnitz, en el estado federado alemán de Sajonia. se está celebrando desde el 30 de abril al 8 de enero de 2023 con una gran exposición titulada Kurfürst mit Weitblick (Príncipe elector con visión de futuro).

El monumental edificio (en alemán: Schloss Augustusburg o también Jagd- und Lustschloss Augustusburg) se construyó entre 1568 y 1572/1573 sobre la ciudad del mismo nombre en la denominada colina de Schellenberg (516 m sobre el nivel del mar) en el extremo norte de los montes Metálicos de Alemania. El Estado moderno fue una idea que se materializó artísticamente en sus construcciones palaciegas más representativas.

Vista invernal del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.Vista invernal del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.

El castillo, cuya silueta es visible desde lejos, se encuentra a unos 12 kilómetros al este de la ciudad de Chemnitz y a unos 21 kilómetros al suroeste de Freiberg en el Estado Libre de Sajonia. Al construirlo, el príncipe elector Augusto, propulsor de la política de Pax Religiosa, en medio de las encarnizadas (e insensatas) luchas entre católicos y protestantes, no solo quería crear un palacio prestigioso para sus excursiones de caza, sino también subrayar su posición de liderazgo en Alemania Central. La ocasión inmediata para su construcción fue su victoria en la Grumbachsche Händel (disputa de Grumbach).

Carlos V

Al hacer cumplir la prohibición imperial a sus rivales ernestinos, Juan Federico II de Sajonia-Gotha y el proscrito caballero franco, Wilhelm von Grumbach, que había buscado refugio donde aquel, el príncipe elector albertino, Augusto, pudo asegurar su supremacía sobre los ernestinos.

Una moneda conmemorativa de plata de cuatro centímetros de diámetro muestra en su anverso un escudo con espadas cruzadas con la inscripción: Tandem bona causa triumphat (Por fin triunfa la buena causa). En el reverso se explica, también en latín, en qué consistió esa causa: se tomó una ciudad, Gotha, y así se castigó a los enemigos proscritos del imperio; otros fueron puestos en fuga. Por ello, Augusto, duque y príncipe elector de Sajonia, hizo acuñar esta moneda en 1567.

Ese fue el final de un drama familiar. Pues hasta ese año 1567, hasta la toma de la capital de su primo Juan Federico II de Sajonia-Gotha, Augusto nunca había estado seguro de su posición como elector. Una generación antes, la línea de Juan Federico había ostentado el cargo electivo hasta que fue derrotado en la batalla contra el emperador Carlos V (I de España) y degradado al rango de duque.

Carlos V había transferido el cargo electivo de la rama Ernestina a la rama Albertina de la familia gobernante sajona en la forma del hermano mayor de Augusto, Mauricio. Pero Mauricio murió poco después de una herida en una de esas guerras en las que los príncipes alemanes protestantes ganaron su libertad religiosa contra los emperadores católicos. Augusto le sucedería.

Austero administrador económico

Capilla del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.Capilla del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.

Augusto también recibiría las administraciones de Weida, Ziegenrück y Arnshaugk, hoy en Turingia, que pertenecerían más tarde al distrito de Neustadt an der Orla. Gracias a la próspera economía del Electorado de Sajonia bajo los hermanos Mauricio y Augusto de Sajonia, se dispuso de la financiación necesaria para la construcción del pabellón de caza y palacio de recreo de Augustusburg. Augusto convertiría a la Sajonia electora en primera potencia.

Sin embargo, su primo seguía soñando con su restitución como elector. Con la ayuda del caballero imperial rebelde Grumbach, Juan Federico había fraguado planes para revisar el equilibrio de poder sajón. El emperador Maximiliano II, impuso a ambos la diligencia imperial, y Augusto recibió la orden de ejecutar el castigo. Tras cuatro meses de asedio, los defensores de Gotha capitularon. Grumbach fue acuartelado y Juan Federico fue llevado al Tirol, donde permaneció bajo custodia de los Habsburgo hasta el final de su vida. El botín fue enorme, la ganancia de prestigio aún mayor. A partir de este momento, la Sajonia electoral fue la principal potencia indiscutible entre los príncipes luteranos del imperio. Esta reivindicación se expresa esa la moneda conmemorativa de la conquista de Gotha.

La presión era grande en aquel momento y bajo aquellas circunstancias, debida a la política y a la política exterior, impulsada por la supuesta única fe verdadera. Además, había fanáticos en su propia casa, y en el fondo un parentesco a regañadientes. Pero Augusto, como protestante, se resistió. Lo hizo a contrapelo, invocando su credo luterano, que a su vez lo sometió a un gran apremio. En estos meses es posible saber más sobre estos aspectos en la exposición del castillo de Augustusburg, que se erige sobre una colina entre colinas detrás de Chemnitz, a veinte minutos en coche hacia el sur.

El recorrido de la exposición muestra la soberanía con la que Augusto afrontó todos los retos como príncipe, viviendo de 1526 a 1586, gobernando desde 1553, un extraordinario elector para su país. En las tres décadas que siguieron a la Paz de las religiones de Augsburgo (en el Estado de Baviera), en 1555, se intentó calmar el rencor y el odio entre católicos y protestantes, con cierto éxito.

Vínculos con los Austrias

En la exposición, hay un retrato de Maximiliano II, emperador y católico, que compartió una sorprendente amistad con el luterano Augusto más allá de sus vínculos políticos (la relación con la casa de Habsburgo había sido consolidada ya con su antecesor Fernando I).

El cuadro fue obsequiado por la "gloria y el honor" de los Albertinos, que habían asumido la dignidad de príncipes electores en 1547. Fue un acto de toma de posesión hostil, dirigido en un campo de batalla contra sus parientes directos, los ernestinos

Si Mauricio de Sajonia desempeña un papel en la exposición, es porque Augusto se subió a los hombros de un político que cambió de frente varias veces. Por ello, desde el comienzo tuvo un pie en algún tipo de disputa.

Resulta aún más sorprendente que Augusto apostara por una política de compromiso al comienzo de la Edad Moderna, en los años de agitación en Sajonia, donde el Renacimiento fue también extremadamente permisivo, sin ser una época grata por ello. Fue Augusto quien empezó a cartografiar sus dominios, a levantarlos con instrumentos de precisión, como se puede ver en las agrimensuras de caminos y carretas de Christoph Trechsler de 1584, cuyo original no está expuesto aquí, sino que solo puede admirarse a través de una reproducción.

Las salas

El recorrido de la exposición a través de 13 salas temáticas combina los aspectos históricos con los sociopolíticos, los histórico-artísticos con los religiosos, por lo que el propio castillo de Augustusburg, como muestra más valiosa, se escenifica de diversas maneras. Unos cincuenta años antes, la residencia se había construido en Dresde, que desde entonces sería el centro de atención política y cultural. Pero hace 450 años, la erección del castillo de Augustusburg, apodado la Corona de los Montes metálicos por sus cuatro torres, lo convirtió en un edificio temprano de cuatro alas y particularmente consistente en el Sacro Imperio Romano Germánico, una creación singular en su austero estilo.

Además, Augusto puso en su palacio la primera piedra de las colecciones de arte de Dresde. Fuera de los préstamos de Coburgo, Berlín o Wörlitz, y de los retratos de Augusto y su esposa, Ana de Dinamarca y Noruega, en sus respectivos lechos de muerte, escasean aquí las piezas traídas de la capital sajona, En general, sin embargo, las reproducciones superan a los objetos originales; muy probablemente por razones de seguridad, tras el espectacular robo de las joyas reales de Sajonia, en 2019, del Museo de la Bóveda Verde en Dresde.

Muchas copias, pocos originales

En la exposición que el pabellón de caza de Augustusburg ha montado para conmemorar al "Príncipe elector con visión de futuro", la susodicha Moneda de la Victoria es solo una de las muchas piezas expuestas, en su mayoría pintadas o impresas. Por otro lado, es uno de los pocos objetos originales que pueden verse en el castillo renacentista. La mayor parte de la exposición consiste en reproducciones: fotos y réplicas de cuadros, grabados, ropa, documentos, mapas y manuscritos documentan el rápido ascenso político y económico del principado elector de Sajonia tras el fin de aquella disputa denominada Händel de Grumbach por los contemporáneos.

Las armas de caza y los cubiertos para trinchar evidencian el ingente consumo de carne en la corte. Para que el visitante se haga una mejor idea, con sobriedad, acerca de este aserto se lo traslada a una sala ocupada por 21 proyectores de imágenes en la que se describe las cantidades de ganado vacuno y porcino, de liebres, de ciervos o de peces que pasaron por su mesa.

Los pisos, los muros y las bóvedas de crucería no son rectos. Sin embargo, la exhibición de 16 minutos, sin distorsiones muestra las delicias gastronómicas de aquellos tiempos en palacio, apuntalado por los densos sonidos de un sintetizador.

Las llamas de las velas arden, las gallinas cacarean, los ratones se escabullen. La cocina: se sugiere como un cosmos donde se preparaban las piezas de caza, mientras que en la bóveda del sótano un hombre de carne y hueso (hoy un vigilante del museo) esperaba el curso de los acontecimientos. Esto incluye los manjares culinarios en una época en la que se cultivaban los buenos modales en la mesa. El uso del tenedor ya no era condenado como obra del diablo a partir de esa época.

Reformas y más reformas

La "clarividencia" de Augusto, de la que habla la exposición, se centró en su programa de reformas, empezando por la administración del país. El hecho de que le fuera inusualmente bien económicamente se debía a la extracción de plata de las minas de los Montes metálicos. El hecho de que los enormes ingresos fiscales no se despilfarraran sin sentido se basaba en sutilezas que no podían darse por sentadas, como la contabilidad de triple entrada. El hecho de que la modernizada Sajonia se convirtiera en una especie de estado modelo está relacionado con la circunstancia de que Augusto no solo se sometió a las pasiones de un príncipe renacentista, sino que ennobleció la prudencia.

Junto a Augusto, el “Prudente“, la exposición muestra a la “Electra“, Ana, como una mujer excepcionalmente independiente. Se ha invertido mucho en la muestra, comisariada por Patrizia Meyn y Claudia Glashauser, en pruebas que ilustran el sentido de responsabilidad social de Ana. La electora era una autoridad en el campo de la medicina y la curación. Para cerciorarse de ello, el público puede meter la nariz en un embudo para dejarse seducir por diversas fragancias de lavanda, manzanilla o rosas.

La pareja gobernante decretó que bajo su cuidado los contrayentes recién casados debían plantar un pequeño árbol para confirmar su matrimonio. Una hermosa costumbre a la que se injertó la idea de una metódica sustentabilidad. El hecho de que pese a la pronunciada voluntad de paz, las cosas no siempre fueran tan pacíficas quedaría demostrado por el furor con el que los luteranos procedieron brutalmente contra la oposición interna protestante, los llamados criptocalvinistas, un capítulo pasado por alto en la exposición.

La pintura

Lucas Cranach el Joven , Retablo de la capilla del Schloss Augustusburg,1571. © 2022 by Lutz Zimmermann.Lucas Cranach el Joven , Retablo de la capilla del Schloss Augustusburg,1571. © 2022 by Lutz Zimmermann.

El martirio del Mesías está presente con mayor intensidad. En la capilla del castillo se expone el retablo Cristo en la cruz con la familia electora, pintado por Lucas Cranach el Joven en 1571. En la exposición, una reproducción en una pantalla táctil, remite a 19 detalles de una compleja obra pictórica con la representación de los tres clavos incrustados en los maderos de la crucifixión.

Enmarcada por nubes sombrías, la muerte del crucificado ya se ha producido, bajo el cuerpo martirizado la familia gobernante, los niños muertos llevan una cruz en el pecho. Augusto y Ana con las manos piadosamente cruzadas. En el fondo derecho la escena del Monte de los Olivos en el pasado, a la izquierda el futuro: la Resurrección. Encajados en la simultaneidad del tiempo y el espacio, se ven al fondo dos castillos, probablemente vecinos en esa región.

Es una imagen espiritual. Su significado aún más profundo radica en la propaganda del protestantismo, para la que el castillo de Augustusburg proporcionó un rico escenario renacentista. Todo menos una fortaleza monumental de principios de la era moderna, el palacio de recreo fue desde el principio un baluarte del luteranismo en las despiadadas circunstancias de un período de transición. La fe a la que se rindió en Augustusburg salió del corazón. Sin embargo, la tensión de la fe también vino de dentro.

Un estadista

Grabación con drones del castillo de Augustusburg. © 2022 by Patrick Engert.Grabación con drones del castillo de Augustusburg. © 2022 by Patrick Engert.

Además de las minas de plata de los montes Metálicos, que a partir del siglo XV aportaron rendimientos cada vez más ricos, la acción de gobierno de Augusto contribuyó decisivamente a esta prosperidad. Para reforzar su monopolio financiero, trasladó gradualmente todas las cecas estatales a su ciudad de residencia, Dresde. Al mismo tiempo, reformó la administración, el poder judicial y la legislación en su ámbito de poder. Para fomentar la agricultura, Augusto hizo importar nuevas variedades de árboles frutales, y con la fundación de la Kunstkammer sentó las bases de la opulencia de las colecciones estatales de Sajonia en la actualidad.

En una exposición de historia ordinaria, la presentación con muchas copias sería un punto débil. Pero la muestra Príncipe elector con visión de futuro no es una exposición histórica normal. La exhibición más importante no está en las vitrinas; es el propio castillo. Iniciado en 1568, es decir, directamente después de la toma de Gotha, y terminado en gran parte en 1572, es el segundo y más poderoso símbolo de la victoria de Augusto de Sajonia, después de la moneda conmemorativa.

El diseño del edificio de cuatro alas en el estilo del Renacimiento al norte de los Alpes provino probablemente del propio Augusto, mientras que el arquitecto Hieronymus Lotter, a quien encargó su construcción, actuó más bien como contratista. Se han buscado modelos en el castillo real francés de Chambord o en el palacio de Schwerin. Sin embargo, la monumentalidad ascética y la simetría del edificio sugieren que Augusto quería expresar su comprensión personal del estado en su pabellón de caza. El palacio de Augustusburg es el símbolo de un mundo geométricamente ordenado.

Un ciclo de frescos en el Venusberg

Órgano de la capilla del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.Órgano de la capilla del Schloss Augustusburg. © 2022 by Lutz Zimmermann.

En contraste con el diseño habitual, el castillo se concibe a partir de las cuatro torres macizas de las esquinas, que están conectadas por estrechos edificios longitudinales. El ala oeste albergaba la galería ancestral de la casa gobernante de Wettin, mientras que el ala este sigue albergando la iglesia del palacio con el retablo del taller de Cranach el joven que muestra al Elector, su esposa Ana y sus quince hijos.

Las enormes torres, en cambio, tenían fines prácticos. Augusto y sus invitados nobles se alojaban en sus pisos inferiores, mientras que las habitaciones bajo los techos abovedados se utilizaban como salones de baile y de banquetes.

El salón de la torre suroeste fue decorado por el pintor renacentista Heinrich Göding con un ciclo de frescos que representan la saga de Venusberg (Monte de Venus) y las aventuras del caballero (minnesänger) Tannhäuser. Por otro lado, los murales de los pisos de abajo, también de la mano de Göding, muestra un mundo al revés en el que las liebres han asumido el papel de los cazadores y se dan un festín en largas mesas hasta que se restablece finalmente el antiguo equilibrio de poder. Los frescos están muy desgastados y solo se conservan fragmentos, pero sus restos aún dejan entrever el esplendor estético con el que Augusto amuebló su pabellón de caza sajón como príncipe elector.

En los siglos posteriores a la muerte de Augusto, cuando primero la Guerra de los Treinta Años y luego los conflictos con Suecia, Prusia y las potencias vencedoras de las Guerras de Liberación asolaron el país, Augustoburg se convirtió en víctima del abandono. Alrededor de 1800, se eliminaron las chimeneas de los tejados, que habían dado al castillo el aura de un palacio veneciano; también se eliminaron los parapetos circunferenciales, sobre los que la pareja de príncipes electores podía caminar de una torre de la esquina a la otra.

El nazismo

Durante el Imperio (o el Reich)Alemán (Deutsches Reich), los hospitales militares y los clubes de gimnasia utilizaban los extensos terrenos, y en 1921 se añadió un albergue juvenil. Los nazis crearon una Gauführerschule (escuela para la formación de cuadros, como las que se establecieron también, con otros nombres, en la extinta República Democrática Alemana y hoy en la Argentina con la organización kirchnerista denominada La Cámpora) en las salas desiertas, cuyo último director quiso volar el edificio poco antes del final de la guerra. El arrendatario del restaurante del castillo lo detuvo a tiempo y el palacio fue salvado en el último minuto de su inminente destrucción.

En la actualidad, el pabellón y palacio de recreo de Augustusburg alberga un museo de animales de caza y ornitología y otro de motocicletas, procedentes, entre otras, de la herencia de la tradicional fábrica de motos de Zschopau. En la torre suroeste hay una pequeña exposición permanente sobre la vida de la corte, y en los establos frente al ala sur hay un museo de carruajes. Todas estas instalaciones y las exposiciones especiales periódicas sobre temas de cuentos de hadas y sagas medievales han hecho que el pabellón de caza del príncipe elector Augusto tenga una clientela sajona-turingia muy fiel. Pero el palacio de Augustusburg aún está por ser descubierto como edificio de rango europeo. La nueva exposición puede ser una ocasión para ello, también porque muestra cuánta historia puede contener una moneda de plata. 

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