Discos

Knappertsbusch: The Opera Edition/The Orchestral Edition (1/3): 1927-1953

Josep Mª. Rota
martes, 2 de agosto de 2022
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Hans Knappertsbusch: The Opera Edition/The Orchestral Edition. Grabaciones de Decca, Philips, Polydor, Westminster. Hans Knappertsbusch: The Opera Edition. Una caja de 19 discos compactos ADD [Sonido mono: discos 5-12 y 19. Sonido estéreo: discos 1-4 y 13-18] publicada por Eloquence Australia en 2022, con grabaciones realizadas por Knappertsbusch entre 1927 y 1962. ASIN: B09QXHBRG8. Hans Knappertsbusch: The Orchestral Edition. Una caja de 18 discos compactos ADD [Sonido mono: discos 1, 2, 3, 5, 6 y 11-14. Sonido estéreo: discos 1, 4, 7-10 y 15-18] publicada por Eloquence Australia en 2022, con grabaciones realizadas por Knappertsbusch entre 1928 y 1962. ASIN: B09QXC4X81
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La carrera discográfica de Hans Knappertsbusch, el supuesto inepto en un estudio de grabación, es más larga y tiene más enjundia de lo que muchos pregonan. Acaba de salir al mercado, con la etiqueta Eloquence Classics, todo el legado discográfico de Hans Knappertsbusch de los archivos de Decca, Philips, Polydor y Westminster, propiedad todos ellos de Universal Music. El producto, de origen australiano, se comercializa en dos cajas: The opera edition y The orchestral edition.

Richard Wagner: Die Meistersinger Von Nürnberg, Vorspiele Zum I./III. Akt; Tanz Der Lehrbuben; Die Walküre, Walkürenritt; Parsifal, Verwandlungsmusik I. Akt; Tannhäuser, Bacchanale/Einzug der Gäste; Der fliegende Holländer, Ouvertüre. Berliner Philharmoniker.

La carrera discográfica de Hans Knappertsbusch empezó con el advenimiento de las grabaciones eléctricas, cuando era Generalmusikdirektor de la Ópera de Baviera. Los primeros registros, de fragmentos wagnerianos, se tomaron en Berlín en 1927 y 1928 y salieron al mercado en placas de 78 rpm del sello Polydor*. Estos registros se reeditaron en CD en la caja conmemorativa de 2013 Great Wagner Conductors de Deutsche Grammophon. La portada del CD reproduce la del LP Deutsche Grammophon de 1966. El sonido es muy bueno, sorprendentemente bueno para la época. La interpretación de “Kna” es magistral: unos Meistersinger festivos, profundos y alegres; unas valquirias contundentes; “Bacanal” sensual y “Entrada de los invitados” solemne a la vez que cortesana. Excluyo de la excelencia la “Música de la transformación”, que le dura unos larguísimos ocho minutos (¿para llenar las dos caras de la placa?). La novedad es una incisiva obertura del Holländer, que se publica por primera vez en CD. 

Richard Wagner: Rienzi, Ouvertüre; Lohengrin, Vorspiele I./III; Die Meistersinger von Nürnberg, Ouvertüre, Suite III Akt; Tannhäuser, Ouverture und Venusbergmusik. Tonhalle-Orchester Zürich, Orchestre de la Suisse Romande, London Philharmonic Orchestra.
Johannes Brahms: Sinfonía nº 2. Orchestre de la Suisse Romande
Richard Strauss: Der Rosenkavalier. Richard Wagner. Tannhäuser; Die Meistersinger von Nürnberg. Maria Reining, Paul Schöffler. Tonhalle-Orchester Zürich.

La relación de Hans Knappertsbusch y Decca empieza en Suiza en 1947. Decca no era ni un sello con solera ni puntero en el mercado. Después de la Segunda Guerra Mundial, la firma inglesa aprovechó la circunstancia de potencia vencedora para ir haciéndose un lugar en Europa. En Suiza, terreno neutral, se grabaron diversos fragmentos wagnerianos con la Tonhalle-Orchester Zürich, en junio de 1947, y la Orchestre de la Suisse Romande, en julio de ese mismo año. En los días 30 de junio y 1 de julio se grabó con la misma orquesta ginebrina la Segunda sinfonía de Brahms. Entre finales de diciembre de ese mismo año y principios de enero de 1948, Knappertsbusch grabó más fragmentos wagnerianos con la London Philharmonic Orchestra en la Kingsway Hall capitalina. En junio de 1949, de nuevo en Zúrich, grabó un recital operístico, Strauss y Wagner, con Maria Reining. En el fragmento de Meistersinger Gut’n Abend, Meister!, acompaña a Reining Paul Schöffler, futuro Sachs en la que iba a ser la primera grabación de dicha obra. 

El CD incluye el inmediatamente anterior Fliedermonolog a cargo del mismo Schöffler, grabado también en Zúrich en 1947. Schöffler grabó además la “Canción de la estrella” de Tannhäuser, que parece perdida. En su conjunto, estas grabaciones de fragmentos wagnerianos tienen un valor más bien documental. La Segunda de Brahms, lírica y bucólica, presenta una molesta fritura. “Kna” consigue sacar bellas frases de la cuerda y considerable potencia de los metales, un tanto estridentes. Sí tiene mucho interés escuchar a los eminentes Reining y Schöffler en papeles que les venían como anillo al dedo.

Richard Wagner: Rienzi, Ouvertüre; Siegfried, Waldweben; Parsifal, Vorspiel I Akt, Blumenmädchen-Szene, Verwandlungsmusik I Akt. Franz Lechleitner. Wiener Philharmoniker.

La difusión del Long Play a partir de 1948 y el fin de la represión contra los alemanes en 1949 representan un primer salto cualitativo en el mundo de la música grabada en Europa. Aquí empieza también la larga y fructífera relación discográfica de Hans Knappertsbusch con los Wiener Philharmoniker. Las tres obras se grabaron en la Grosser Saal de la Musikverein el 24 de junio de 1950. La obertura de Rienzi le suena ciertamente grandiosa y rimbombante, tal como le habría gustado al Wagner de Riga y París. El poco conocido Franz Lechleitner, quien ya había debutado en la Staatsoper de Viena y por entonces aparecía regularmente en el Covent Garden*, resulta ser un jugendlicher Heldentenor de bonita voz, firme a la vez que dúctil, que se integra perfectamente en el concepto de “Kna”. En conjunto, unos Waldweben íntimos y poéticos. El preludio de Parsifal le dura a “Kna” los mismos 14 minutos y escasos segundos que le durarían en Bayreuth justo un año después. Esa era su concepción de la obra, solemne y con unción. La “Escena de las Muchachas-Flor” no fue reeditada luego en CD en la serie Historic, pero sí por Preiser; junto a unas anónimas solistas del Wiener Staatsopernchor, un juvenil a la vez que heroico Günther Treptow. Aquí la “Música de la transformación” le dura menos de cuatro minutos y medio y termina de forma un tanto abrupta. ¿Había que ajustarse aquí también a la duración del disco? El sonido mono no es demasiado bueno, plano en general, algo comprimido y un punto metálico en las notas agudas de los violines. 

Richard Wagner: Die Meistersinger von Nürnberg, Paul Schöffler, Otto Edelmann, Karl Dönch, Alfred Poell, Gunther Treptow, Anton Dermota, Hilde Güden, Else Schurhoff. Wiener Philharmoniker.

A Decca se le debe atribuir el mérito de uno de los grandes proyectos discográficos del momento: la grabación completa de una ópera de Wagner; en concreto, Die Meistersinger von Nürnberg. El elegido para dirigirla fue, naturalmente, Hans Knappertsbusch. Sin embargo, la obra no se grabó de un tirón. El acto II se grabó en septiembre de 1950, mientras que los actos I y III no se grabaron hasta justo un año después, en septiembre de 1951. La sala utilizada fue la habitual Grosser Saal de la Musikverein vienesa. Según cuenta John Culshaw, el método de grabación de Decca era rudimentario por aquel entonces, siguiendo siempre el mismo set-up, sin tomarse demasiadas molestias en adaptarlo o modificarlo según la obra en cuestión. En su opinión, el resultado fue “decepcionante”. 

Nada más lejos de la realidad. Se podría discutir aquí o allí cuestiones técnicas de balance entre voces y orquesta, según la disposición de los micrófonos o alguna congestión de sonido. Knappertsbusch está soberbio y manda callar la boca a los que pregonan que era un fracaso en el estudio de grabación o que su batuta era lenta y pesada. Aquí hay unos Meistersinger joviales, a la vez que profundos, una verdadera fiesta alemana de la que fuera antaño la Lieblingsoper de los alemanes, tan maltratada y politizada luego. La cuerda de los Wiener Philharmoniker suena más bella y rica que nunca en las manos de Kna. Memorable final del segundo acto. Si el sonido hoy produce muy buena impresión, hace setenta años debió causar verdadero impacto. La reedición ADRM en la serie Historic ya sonaba francamente bien.

El reparto cuenta con uno de los mejores Sachs, Paul Schöffler, profundo, humano y, por encima de todo, bellísimamente cantado. Lo mismo podría decirse de Dermota, que canta los “tonos magistrales” con elegancia (que ser aprendiz de zapatero remendón no quita dignidad poética). Acostumbrados como estamos a tenores tirillas (¡qué remedio!) en la parte de Stolzing, sorprende agradablemente la presencia de un auténtico Heldentenor como Treptow, viril, arrojado y pasional, cantando la parte del caballero francón. La vienesa Hilde Güden, una de las “fijas” de Decca, es una deliciosa Eva, una niña que se convierte en mujer. La veterana Schürhoff* compone su acertado contrapeso vocal y escénico. Entre los maestros, el noble Edelmann, el imperioso Poell, el veteranísimo Gallos* y el hilarante Dönch*.

Richard Wagner: Parsifal. George London, Arnold van Mill, Ludwig Weber, Wolfgang Windgassen, Hermann Uhde, Martha Mödl. Bayreuther Festspiele.

En el ínterin, el telón se había alzado de nuevo en Bayreuth. Decca grabó cinco de las seis funciones de Parsifal más dos ensayos generales. Knappertsbusch se opuso en principio a la grabación y posterior comercialización, pues consideraba que la obra todavía no estaba suficientemente pulida. La idea de un dinero extra para los cantantes (los sueldos en Bayreuth eran ciertamente rácanos entonces) terminó de convencer a “Kna”. Este dirigió con solemnidad y unción, como correspondía a la situación. Ludwig Weber era uno de los Gurnemanz más destacados del momento; su retrato del personaje es el del viejo monje, imperioso pero respetado, que vivió las glorias de Titurel y las desgracias de Amfortas. Este es George London, recomendación personal de Knappertsbusch. Su caracterización es la de la culpa y el dolor. Hermann Uhde compone un Klingsor atormentado y furibundo. La revelación fueron el juvenil Parsifal de Wolfgang Windgassen y la seductora Kundry de Martha Mödl. Un hito entonces y ahora. 

Richard Wagner: Der fliegende Holländer, Ouvertüre; Die Walküre, Walkürenritt; Tannhäuser, Ouvertüre und Venusberg-Bacchanal. Wiener Philharmoniker.

Los días 6 y 7 de mayo de 1953 la Grosser Saal de la Musikverein volvió a acoger al equipo técnico de Decca para grabar más fragmentos orquestales wagnerianos con Hans Knappertsbusch al frente de los Wiener Philharmoniker. Un sonido mono más que aceptable permite escuchar un Wagner robusto, seguro, vivo y contundente. Un Holländer vigoroso, directo, sin tambaleos; unas valquirias acorazadas, poderosas guerreras (metales compactos, nunca estridentes); y un Tannhäuser pausado, equilibrado y sensual. Maravillosa la cuerda vienesa. 

Notas

1. Knappertsbusch también grabó, entre los años 20 y los 40, para Electrola, Odeon, Parlophone y Homocord; dichos registros son propiedad ahora de Warner Music.

2. A Franz Lechleitner se le puede escuchar en una amplia selección de 'Parsifal' tomada en vivo en 1951 en el Covent Garden, junto con Kirsten Flagstad, Sigurd Björling, Ludwig Weber y Otakar Kraus. Dirige Karl Rankl.

3. Else Schürhoff, nacida en 1898 en Wuppertal, era paisana de Knappertsbusch. En la célebre función de 'Götterdämmerung' del 30 de junio de 1944, la última antes de que las bombas aliadas arrasaran la Staatsoper de Viena, Schürhoff cantó la 1ª Norna bajo la batuta de Knappertsbusch. En diciembre de ese mismo 1944 cantó también Magdalene en la toma radiofónica de 'Meistersinger' al lado precisamente de Paul Schöffler.

4. Hermann Gallos, nacido en 1886, dos años antes que el mismísimo Knappertsbusch, no solo desarrolló una larguísima carrera en la Staatsoper de Viena, sino que también ejerció la docencia en la Wiener Musikakademie, donde tuvo de alumno, entre otros, a Harald Pröglhöff, que canta aquí el papel del Sereno. En la Temporada 1925-1926 apareció en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.

5. Dönch era un consumado Beckmesser, pero también Conte Carnero (Der Zigeunerbaron), Fürst von Ypsheim-Gindelbach (Wiener Blut) o Scalza (Boccaccio), por citar solo algunos papeles

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