Artes visuales y exposiciones

Lucian Freud: asombra, molesta, seduce y convence

Maruxa Baliñas
martes, 1 de noviembre de 2022
Reflection with Two Children, 1965 © 2022 by Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid Reflection with Two Children, 1965 © 2022 by Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
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Esperaba mucho de la exposición de Lucian Freud. Nuevas perspectivas que se presenta en en la National Gallery de Londres desde el pasado 1 de octubre de 2022 y hasta el 23 de enero de 2023, y sin llegar a quedar decepcionada no salí tan contenta. Pudo influir el que inmediatamente antes había estado viendo la exposición de Winslow Homer en este mismo museo, además de Picasso Ingres: Face to Face, una mini-exposición ya clausurada (por cierto, comisariada por Christopher Riopelle, el mismo responsable de la de Winslow Homer que tanto me gustó), donde se enfrentaban dos obras, Mujer con libro (1932) de Picasso, proveniente del Norton Simon Museum de California, Madame Moitessier (1856) de Jean-Auguste-Dominique Ingres, que está en la propia National Gallery y es uno de los cuadros que inspiró a Picasso para su Mujer con libro. 

Puestos uno al lado de otro, la relación entre ambos cuadros es evidente y se iluminan mutuamente. Aunque décadas atrás se tendiera a presentar a Picasso como un gran innovador del arte, se trataba de un pintor muy anclado en el pasado, que era precisamente lo que le permitía 'crear futuro'. Por su parte Ingres es un pintor mucho más interesante de lo que puede parecer si se miran sus cuadros superficialmente y su influencia en el arte posterior es poderosa, aunque muchos creadores no se atrevan a reconocerlo dado que Ingres ha quedado como modelo de pintura 'burguesa' y 'complaciente'.  

Pieza enlazada

Llegar con los ojos -y el cerebro- llenos de arte a una exposición como la de Lucian Freud. Nuevas perspectivas no es sin embargo un error, puesto que se trata de un artista que nunca negó su 'tradición'. Como se dice en el folleto de la exposición: "Asiduo visitante a los museos históricos [buen conocedor del Museo del Prado en Madrid, por ejemplo, donde pasó muchas horas] en su obra se puede rastrear toda una serie de alusiones a los grandes maestros, desde el arte egipcio hasta Ingres, Courbet, Rodin o Cézanne, pasando por Grünewald, Hals, Velázquez, Rembrandt, Daumier, Watteau o Géricault, aunque esa vinculación con el pasado convive con una fuerte voluntad de independencia. Lo que verdaderamente le interesa a Freud es descubrirnos la pintura sobre la pintura, su personal reflexión meta-artística y la 'intensificación de la realidad' que siempre quiso alcanzar."

Lucian Freud (Berlín, 8.12.1922; Londres, 20.07.2011) es un pintor muy atractivo visualmente y cuya obra está en buena medida en manos privadas, por lo que no abundan las oportunidades de ver una exposición de su obra realmente amplia. La National Gallery reúne 65 piezas, la mayoría de las cuales corresponden a préstamos de museos y colecciones privadas principalmente de Gran Bretaña y EEUU, incluyendo el Museum of Modern Art de Nueva York, la colección del Tate Museum; y las del British Council y Arts Council Collection (ambas con sede en Londres). El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid presta también algunas obras. 

Lucian Freud, Evening in the Studio, 1993. © © The Lucian Freud Archive. All Rights Reserved 2022 / Bridgeman Images.Lucian Freud, Evening in the Studio, 1993. © © The Lucian Freud Archive. All Rights Reserved 2022 / Bridgeman Images.

De hecho, la exposición es una coproducción entre la National Gallery y el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, donde Lucian Freud. Nuevas perspectivas se presentará del 14 de febrero al 18 de junio de 2023, aunque no sé si será exactamente la misma exposición que la de la National Gallery, ya que el Museo Thyssen tiene menos espacio en sus salas de exposiciones y no estoy segura de que quepan todos los cuadros y materiales mostrados en Londres. 

La exposición se articula cronológicamente, pero intentando a la vez que cada una de las salas se centre en un aspecto de la obra de Lucian Freud. Como se indica en la página web de la exposición, las principales salas son: 

Llegar a ser Freud, dedicada a sus primeras obras, con una decidida voluntad figurativa frente a las corrientes abstractas dominantes; Primeros retratos, en los que se manifiesta ya su deseo de capturar la esencia de sus modelos; Intimidad, que muestra su predilección por retratar a personajes de su entorno; Poder, encargos de retratos de personajes que acepta realizar siempre que acaten sus condiciones de trabajo; El estudio, su espacio de trabajo convertido en protagonista de su obra, y La carne, retratos de desnudos que evidencian una profunda observación del cuerpo humano y de la mortalidad de la carne. 

Lucien Freud, The Painter's Mother Dead, 1989. © 2022 by Cleveland Museum of Art, EEUU.Lucien Freud, The Painter's Mother Dead, 1989. © 2022 by Cleveland Museum of Art, EEUU.

Sin embargo la sala que más me impresionó no fue ninguna de estas, sino un pequeño rincón donde se juntaban algunos de los dibujos que Freud realizó de su madre Lucie Brasch (1896–1989) una vez que esta quedó viuda en 1970 y empezó a convivir más estrechamente con él. En otros cuadros de Freud aparece su madre como figura más o menos secundaria, pero en este pequeño cuarto solo figuran los dibujos donde Lucian va documentando la vejez de su madre, una narración cargada de genuina emoción, hasta llegar al famoso dibujo donde aparece su madre muerta en la cama del hospital. 

Por supuesto, la exposición destacaba el retrato de La Reina Elizabeth II (2000-01) -recientemente fallecida cuando visité la exposición- adjetivándolo como "poderoso", aún cuando se trata de un cuadro de pequeño tamaño que de poderoso tiene muy poco: Freud, con gran escándalo en su momento, retrató a la reina como una señora vieja e hinchada, totalmente falta de glamour o respeto al personaje. 

Otros muchos retratos de conocidos, amigos, familiares o personajes 'de encargo' pueblan la exposición, puesto que el retrato fue desde el comienzo de su carrera profesional el principal interés de Freud, quien aspiraba a "intensificar la realidad" con sus pinturas. Los resultados pocas veces son encantadores y con frecuencia crean un desasosiego que parece encajar muy bien con lo esperable en un nieto de Sigmund Freud. Pero con quien es más cruel Lucian Freud es consigo mismo, dejando aparte algunos de sus cuadros juveniles donde todavía se ven detalles agradables, flores o muebles. 

Lucian Freud, Bella and Esther, 1988. Colección privada. © The Lucian Freud Archive. All Rights Reserved 2022/ Bridgeman Images.Lucian Freud, Bella and Esther, 1988. Colección privada. © The Lucian Freud Archive. All Rights Reserved 2022/ Bridgeman Images.

Como leí dos de las novelas, semiautobiográficas, de la hija de Lucian Freud, Esther Freud (Londres, 1963), donde habla de su padre casi siempre de un modo negativo, como ausente o directamente insensible ante sus necesidades, me fijé también mucho en los cuadros donde aparecían ella o su hermana Bella (Londres, 1961). Y tampoco son cuadros dulces aunque sí respetuosos con sus hijas (Freud tiene otros once hijos, aunque no ha convivido apenas con ninguno de ellos), como se puede observar en Reflection with Two Children (Self-portrait), 1965, del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, donde aparecen ambas hermanas, o en Bella and Esther de 1988.  

En resumen, una exposición muy interesante, aunque como me pasa a veces con Picasso me surgieron dudas sobre su honradez con sus amantes, y en general con su visión del mundo (recuerdo un profesor mío, hace ya casi cuarenta años, que defendía que el Barroco no es un arte realista, que las personas no son tan feas como aparecen en los cuadros del siglo XVII). Pero aunque haya mostrado algunos recelos sobre la organización de la exposición o haya lamentado que no se expliquen mejor la figura y los intereses de Freud, recomiendo muy vivamente que -aquellos que puedan- visiten la exposición, sea en Londres o ya en la próxima primavera en el Thyssen de Madrid. 

En último término, Lucian Freud cumple lo que promete. En 1987 escribió: "¿Qué le pido a una pintura? Le pido que asombre, moleste, seduzca y convenza". Y los cuatro verbos se sienten ampliamente mientras se visita esta exposición y aún más al volver a casa, donde la normalidad parece que se ve perturbada cada vez que se recuerda lo visto. 

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