Una jirafa en Copenhague

Entrevista intrapersonal confrontada: Omar Jerez con Berta Delgado

Omar Jerez
miércoles, 9 de noviembre de 2022
Berta Delgado © 2022 by Andrea Perissinotto Berta Delgado © 2022 by Andrea Perissinotto
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Hay personas que se levantan pensando en cómo pueden ayudar a los demás, de que forma pueden beneficiarles, en como pueden impulsarles a sacar rendimiento de su creatividad y así poder darles las herramientas adecuadas para que muestren el ejercicio de su talento en beneficio del colectivo, siempre en disposición de ayudar y responder en momentos de necesidad; una de esas personas, que viven en ese estado de altruismo y generosidad se llama Berta Delgado, y su condición humana merece ser reconocida, aplaudida y difundida por todos los que apreciamos su gran labor entre humanismo y arte.

La primera vez que escuché hablar a Berta Delgado supe de inmediato que estaba ante alguien inusual por su manera de pensar y entender el arte.

Agentes culturales como ella son los que me hacen creer que estamos ante un cambio en las prácticas culturales, en beneficio y enlaces entre todos los componentes que forman parte de estas estructuras.

El horizonte a seguir  de la mente y mano de Berta Delgado.

Entrevista intrapersonal confrontada con Berta Delgado

Eres una persona creativa que trabaja en distintas disciplinas ¿cuáles desarrollas?

Soy fotógrafa y editora en la revista YANMAG que muestra diferentes trayectorias de distintos profesionales. Aquí me encargo de la imagen, el contenido y el diseño.

También realizo fotografía corporativa para empresas.

También soy co-directora de LRM Performance, un colectivo de arte que dirijo junto a David Aladro-Vico donde también soy fotógrafa y realizo videoarte, proyecciones y soy coreógrafa, diseñadora de escena, de estructuras y de vestuario.

¿Por qué decidiste abrir una revista digital como YANMAG?

Realizaba entrevistas como contenido para el blog de una marca, decidieron prescindir de ellas, pero yo ya había realizado todo el trabajo de fotografías y de edición de tres entrevistas que estaban esperando a ser publicadas. Me preocupaba mucho no cumplir con las personas que había entrevistado y para que estas entrevistas no se quedaran en el cajón, abrí la revista. Después me propuse continuar publicando mínimo una entrevista al mes.

¿Por qué te interesó el mundo del trabajo como tema principal de la revista?

Estamos acostumbrados a que el trabajo nos defina frente a los demás y también frente a nosotros mismos, esto me interesaba especialmente porque veo que a veces no somos conscientes de ello y crea mucha presión, especialmente en la gente más joven que piensa que debe tomar decisiones sobre su futuro definitivas e inamovibles.

Por otro lado me interesaba aprender sobre otras profesiones y averiguar porqué cada persona decidía trabajar en una u otra, qué razones había detrás. Hay personas con mucha vocación temprana por su trabajo, pero después de siete años he descubierto que la gran mayoría de las veces que elijan una profesión u otra es una cuestión de azar: una persona que le influyó en un momento determinado o una oportunidad que se presentó y que aceptó.

Es importante conocer la complejidad del trabajo de otra persona en un área que no es la tuya para poder pensar sobre él, valorarlo y también para desmitificarlo, porque pensamos que muchas cosas son fruto de la magia (como es el caso de las profesiones creativas) o se hacen de una manera, y estamos equivocados.

¿Cuál es el criterio a la hora de elegir a las personas que entrevistas?

Son personas que habitualmente no conozco, solamente a través de redes sociales pero que me interesan por sus opiniones y su trabajo.

Me preocupa dar espacio en la revista a personas con las que podría no estar de acuerdo en cuestiones fundamentales para mí, como son los derechos humanos, aunque soy consciente de que me puedo equivocar porque no los conozco completamente. Y reconozco que alguna vez me he equivocado escogiendo.

Siempre tengo debates internos sobre a quién dar voz.

¿Cómo preparas las entrevistas?

Parto de la base de que cuando preparo una entrevista muchas veces no conozco demasiado de la profesión de esa persona. Me informo previamente pero siempre me acerco con humildad y respeto. Pregunto lo que no sé. Busco aprender al igual que el lector de la entrevista aprende.

¿Cómo trabajas en las sesiones fotográficas de las entrevistas?

Llevo muchos años fotografiando personas que generalmente no están acostumbradas a estar delante de una cámara. Así que les ayudo para que puedan mostrarse tal y como son y que después se reconozcan en las fotos.

Para eso es importante que se sientan a gusto conmigo. En la sesión de fotos tiene que haber un ambiente de confianza, cómodo y distendido. Así su postura corporal resulta más natural en las fotografías. Aunque hay posados, siempre intento que sean lo más naturales posibles.

¿Qué sentido le das a la edición de texto y fotografía en cada entrevista?

Trato de conseguir que la fotografía y el texto se entrelacen y refuercen, que se apoyen mutuamente.

En las fotografías elijo el gesto que puede acompañar a una frase concreta.

La elección de las imágenes es complicada, a veces querría incluir una fotografía que me encanta pero no encaja con el texto ni con el contexto de la entrevista.

La edición es un debate interno y complicado, que elegir, que resaltar, como combinar las piezas.

¿Por qué dedicas tanto espacio al arte y la cultura?

Cada profesión tiene un estatus. Hay muchos códigos sobre el trabajo de lo que se considera importante, necesario, difícil o con valor en una sociedad.

Cuando decidí estudiar Bellas Artes recibí muchas críticas porque en España un trabajo creativo no tiene estatus de ser necesario, importante, difícil o con valor. Algo que no ocurre en otros países, donde no tienen dudas de lo fundamental que es para su desarrollo.

Las profesiones relacionadas con las artes y las humanidades son trabajos muy complejos donde hay que manejar mucha información, saber interpretarla y en el caso de las artes, saber combinarla y transformarla para crear algo diferente.

Por eso en la revista he querido darle la importancia que tiene, es una reivindicación que hago de manera muy consciente. Conocer el trabajo de un artista, de un escritor o de un gestor cultural desde dentro ayuda a valorarlo para verlo como necesario.

¿Qué es lo que más te preocupa de todo el trabajo?

Me importa que la persona con la que trabajo se sienta representada en la entrevista. Que el resultado final sea lo más profesional posible y sobre todo que a los lectores esa entrevista les aporte algo y les haga pensar, igual que a mí.  

Después de más de siete años al frente de la revista ¿qué consideras que has aprendido?

Después de hacer tantas entrevistas de personas diferentes me ha gustado descubrir que nada es definitivo en la vida y menos en la vida laboral. Que hay múltiples vidas y que cambiar de trabajo y de profesión no es un error, es una experiencia fundamental para la vida muy interesante que hace que entendamos otros entornos. Me preocupa cuando el cambio se percibe como caprichoso, cuando lo que muestra es capacidad de adaptación.

¿Qué opinión tienes sobre los medios de comunicación?

Son una herramienta muy poderosa.

Yo los observo y los analizo como lectora y también artista con una base en antropología y periodismo.

Como todos sabemos los medios de comunicación se erigen a sí mismos en mediadores entre los hechos y los lectores. Crean un contexto con un diseño, una línea editorial y lo utilizan con unos fines.

 Influyen en la opinión de los lectores, pueden ensalzar o denigrar a individuos y colectivos. Son defensores de las verdades que eligen defender, cuando son verdades. No hay ninguno que sea neutral u "objetivo" y no hay que olvidar que son empresas, en su mayoría privadas, con sus intereses.

Medios de comunicación y periodismo son cosas diferentes y no siempre el periodismo se encuentra en los primeros. Los medios en muchos casos actúan como agencias de comunicación, pero los lectores los leen como si en la totalidad de sus artículos hubiera periodismo.

Siempre hay una confusión que es antropológica y artísticamente interesante, pero éticamente cuestionable.

 Un medio de comunicación es una herramienta, según cómo la uses provoca un efecto u otro en quién lee y hay que intentar utilizarla de la mejor manera. Pienso que en la medida de lo posible debe reflejar tu ética, tu manera de ver el mundo.

¿Qué importancia ha tenido la antropología en tu trabajo?

Los estudios que he hecho de antropología han cambiado mucho mi manera de pensar sobre el individuo y qué papel juega en diferentes contextos sociales.

El contexto social lo es todo, cada contexto tiene unas reglas y de él depende, por ejemplo, que a una persona se la valore más o menos, como es el caso del mundo del trabajo.

Con YanMag mi intención era crear un contexto que ayudara a dar valor a personas que bajo mi punto de vista merecen un reconocimiento.

Por otro lado, la antropología en el proyecto de LRM Performance ha tenido una influencia muy grande. Desde ella trabajamos muchos aspectos de la creación de cada proyecto: sonoros, visuales o de movimiento, pero de manera mucho más abstracta.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de todo trabajo que desarrollas en la revista?

Me gusta el efecto que crea las entrevistas con sus portadas cuando se publican, especialmente en las personas que conocen al protagonista. Ese día reciben mucho cariño y cambia la percepción sobre ellos, siempre a mejor.

En algunos casos, es bonito que personas que buscaban trabajo lo encuentran gracias a la entrevista.

También me encanta descubrir cosas que me cuentan en cada entrevista que antes desconocía, ya sea sobre las particularidades de una profesión o sobre decisiones personales. Esto siempre me hace pensar.

Lo que menos me gusta son los días en los que se acumula el cansancio, ya que me hace ver las cosas más difíciles de lo que son.

Tampoco llevo bien la autocrítica cuando considero que me he equivocado dando espacio en la revista a alguien que he llegado a la conclusión que no lo merecía. Pero hay que equivocarse para poder continuar y afortunadamente tengo pocos casos.

La revista YANMAG y el colectivo LRM Performance son trabajos muy diferentes y con fines muy distintos ¿qué tienen en común y cómo los desarrollas en paralelo?

Para mí es muy interesante emplear de una manera u otra los conocimientos y habilidades que tengo para crear dos trabajos completamente distintos pero que tienen cosas en común.

Trabajar en ambos me ayuda a pensar sobre el propio medio y sobre el efecto que crea en quien lo ve.

YANMAG tiene una estructura muy concreta tanto en la imagen como en el contenido que quiero que interese al lector desde el principio al fin, un estilo minimalista que busca resaltar a la persona que entrevisto. El resultado busca ser elegante, amable, cálido y directo. Debe aportar información: hay una narración clara de la vida de esa persona y de su profesión, siempre desde un punto de vista positivo.

En LRM, como trabajo artístico, buscamos que no haya una narración, cortar cualquier tipo de significado o mensaje, la ambigüedad es lo más importante. Se busca llevar al público a terrenos intermedios con sensaciones que sean difíciles de definir. La estructura está muy pensada para que el espectador mantenga la atención para llevarle por lugares complicados y desconocidos.

 El estilo es por contra muy denso, porque hay una combinación de elementos que actúan a la vez: proyecciones, música, movimiento, estructuras.

Ambos, YANMAG y LRM los veo como la creación de un contexto y como dos tipos de performance. 

¿Dónde crees que hay que poner el foco de atención y qué es lo que más te preocupa personalmente?

Me preocupa especialmente la privatización de la sanidad y la desigualdad que genera. Tenemos que luchar por evitarlo, nos va la vida en ello a todos literalmente.

También me parece que no se trata de la manera correcta y con la atención que merece el cambio climático. Los medios se quedan en la anécdota. Y no hay tiempo, está ocurriendo ya.

Entiendo a la gente joven que es consciente de esto (porque son ellos y la comunidad científica los más conscientes del enorme problema que tenemos) y realizan acciones a la desesperada con mejor o peor acierto, pero con el fin de despertarnos para que reaccionemos.

Y también, creo que se debe dar más importancia al acceso a la educación, porque gracias a ella nos convertimos en otras personas, nos cambia completamente. Es la única manera y esperanza que tenemos para progresar.


*Entrevista Intrapersonal Confrontada (O cómo responder y después preguntar)

La entrevista es un género periodístico fundamental. De hecho, se podría considerar su piedra angular, porque permite al periodista confirmar, acceder y conocer los hechos de manera directa, sin intermediarios, hablando con la fuente y estableciendo un diálogo con los protagonistas.

Lamentablemente, y salvo honrosísimas excepciones, la entrevista, ese momento excepcional que combina conversación, reto y seducción, se ha convertido en un acto seco, forzado, en el que demasiado a menudo el entrevistado no quiere responder y al entrevistador le da lo mismo que no quiera. El momento sublime que permite al periodista ejercer su derecho a preguntar se transforma en un trámite, una penitencia o directamente un combate tosco y sin ningún vencedor.

En otras ocasiones, los entrevistados han tenido una clase por parte de sus asesores para evitar, rodear o directamente eliminar preguntas incómodas, que suelen ser precisamente las que el periodismo debe y puede hacer. El resultado, nuevamente, queda en un limbo de medias verdades y frases insulsas. Por no hablar de las entrevistas promocionales asociadas a algún producto cultural, tipo cine, literatura y música, donde la superficialidad es tan apabullante que se podrían mantener las preguntas hechas años antes y tendríamos la certeza de encontrar las mismas respuestas.

Ante este panorama, desolador y habitual en demasía, el artista y creador Omar Jerez propone una nueva fórmula, una nueva aproximación al género que exige una complicidad de ambas partes (tomando como inspiración las entrevistas noveladas que hizo durante años Milan Kundera) para generar un contenido atractivo, valiente, que enriquezca al lector y que suponga una aventura donde ni el camino ni el destino queda prefijado.

El nuevo concepto se llama Entrevista Intrapersonal Confrontada, (EIC), y tiene como cimiento inamovible la siguiente premisa: el entrevistado genera un discurso a priori, provocado y sugerido (o no) por el entrevistador, y posteriormente el periodista edita y da forma periodística a ese contenido. Se crea una arcilla pura que será moldeada por las manos expertas del entrevistador, a posteriori.

A continuación se exponen los 10 puntos que definirán cualquier EIC que se haga a partir de ahora, y que creemos supone una innegable revolución en este género. Es tan sencillo como invertir el orden para recuperar la pureza que nunca debió perder.

Decálogo para una Entrevista Intrapersonal Confrontada (EIC)

  1. Cualquier persona, tenga o no relevancia pública, podrá solicitar a un periodista la realización de una EIC. Igualmente, cualquier periodista podrá solicitar la realización de una EIC a cualquier persona o personaje.
  2. Cualquier EIC tiene como base fundamental la relación que se establece entre el periodista y el entrevistado, así como la reinterpretación del concepto de entrevista para el siglo XXI.
  3. Una vez aceptada la realización de la EIC, se propondrá, por cualquiera de las partes, un tema sobre el que girará la narración, así como su extensión. Igualmente podrá ser de libre elección si así se decide de mutuo acuerdo.
  4. El entrevistado construirá libremente una narración sobre la temática escogida, que podrá ser creada en cualquier formato: texto, audio, vídeo, ilustración, así como cualquier combinación entre estos. El periodista no intervendrá nunca en esta parte del proceso.
  5. El periodista recibirá esa narración y a partir de ahí construirá una EIC en la que se compromete a mantener el sentido del texto original, y podrá modificar, eliminar, ampliar o extender la entrevista para tratar de llegar a la naturaleza real del entrevistado. Podrá solicitar más información al entrevistado, así como convertirla a otro formato.
  6. Bajo ningún concepto el periodista podrá utilizar la información en bruto para difamar o menoscabar la figura o reputación del entrevistado.
  7. El periodista deberá entregar una copia de la EIC antes de su difusión al entrevistado para que la confronte y certifique que se ha mantenido el sentido original, no entrando éste en consideraciones de estilo y forma.
  8. El periodista puede declarar la EIC nula si percibe que está falseada o que el entrevistado se aleja del objetivo principal, que es un ejercicio de honestidad consigo mismo.
  9. El espectador, para poder completar la experiencia, debería tener acceso al discurso en bruto enviado por el entrevistado y la EIC  definitiva, para comparar y enriquecer la lectura/visionado/escucha del proceso.
  10. Al contrario que en la entrevista clásica, en cualquier EIC la búsqueda de la verdad queda supeditada a la experiencia compartida, confrontada y colaborativa entre las dos partes.
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