Una jirafa en Copenhague

Entrevista intrapersonal confrontada: Omar Jerez con Rais Busom

Omar Jerez
miércoles, 16 de noviembre de 2022
Rais Busom © 2022 by Rais Busom Rais Busom © 2022 by Rais Busom
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Rais significa jefe, y Rais Busom, como su nombre indica, trata que la vida de sus lectores sean eficientes y llenas de liderazgo.

Sus libros son una referencia para muchos empresarios, emprendedores y personas que buscan señales para avanzar en sus carreras.

Ha viajado por todo el mundo, y ha convertido sus fracasos y, sobre todo, sus numerosos éxitos en un modelo para las nuevas generaciones.

Nos regala su experiencia por medio de su praxis, pero también se muestra crítico con los vicios adquiridos que no soltamos por egos mal enfocados.

Recomiendo a todo mi entorno conocer la obra y si puede ser, la persona de Rais Busom.

Si lo haces, te llevará a iniciar nuevas vías para conocer todo tu potencial.

Rais no vende nada, solo quiere que seas el jefe de tus propias decisiones.

Entrevista Intrapersonal Confrontada- Rais Busom

¿Cuéntanos algo de tu vida?

Soy un baby boomer. Soy hijo único. Tuve una infancia solitaria pero con un mundo interior muy rico. El mundo exterior me dio muchas patadas con lo que empecé a escribir a los diez años, antes de convertirme en un lector compulsivo sobre los catorce. Siempre fui un rebelde y tuve problemas en todas partes. En la escuela me aburría. Mientras el profesor explicaba yo leía las lecciones siguientes en el libro de texto, hasta que el profesor se hartaba de mis preguntas y me suspendía. Mi padre pidió que me hicieran unos test y para sorpresa de todos los que me consideraban idiota, salieron unas altas capacidades y, lo peor de todo, una precocidad sexual. En fin, lidié con todo aquello hasta la universidad.

Estudié Filosofía en la Universidad de Barcelona. A partir del segundo curso dejé de ir a clase por mis problemas crónicos de aburrimiento y me dediqué a pactar trabajos de investigación con los profesores para que pudieran evaluarme. Alguno de ellos incluso utilizó algunos de mis textos en sus clases. Casi todo mi expediente son matrículas de honor. En tercero me invitaron a cursos de doctorado. Me encantó. Parecía la institucionalización de la tortura. Cada semana por turnos cada uno presentaba una tesis y los demás realizábamos una crítica. Los debates parecían los fusilamientos del dos de mayo. No quedaba títere con cabeza. Ese tipo de entrenamiento argumentativo me dio muchos problemas cuando recalé en la empresa privada.

En cuarto de carrera me presenté a unas oposiciones para una plaza para el cuerpo de archiveros, bibliotecarios y documentalistas del Estado y la gané quedando en las primeras posiciones. Me intentaron convencer para que cediera mi plaza a otra persona a cambio de una beca de investigación, pero fui a escuchar la oferta con una grabadora y le di la vuelta a la tortilla. A los tres años pedí una excedencia y nunca volví. La gerencia de la universidad se alegró porqué había sido unos de los organizadores de las huelgas del personal no docente.

En quinto presenté mi tesina y fue sobresaliente cum laude por unanimidad. Hice los cursos de doctorado pero nunca presenté la tesis. Mi padrino, un especialista de filosofía del siglo XVII, me ayudó mucho a prosperar esos años con becas y proyectos editoriales, pero le dije, al final, que yo quería dedicarme al pensamiento contemporáneo y, por sorpresa, se me cerraron las puertas de la facultad. Nunca conseguí ni una triste plaza de profesor asociado. Trasladé mi expediente a la Facultad de Económicas con intención de presentar la tesis allí. El decano me ofreció dar clases de Ciencia Política en el ICESB (ahora Universidad Ramón Llull) que hacía el primer ciclo de Sociología de la Universidad Autónoma. Fundé junto a otros más, la Sección de Filosofía dentro del Instituto de Estudios Catalanes, así como el GISP (Grupo de Investigación Social y Política) en la Fundación Anthropos, donde invitamos a Michael Hardt a dar una conferencia. También entrevisté a Toni Negri en su clandestinidad francesa para la Revista Anthropos. Años después con la Ley de Reforma Universitaria todos los que éramos profesores contratados fuimos despedidos. Yo era padre desde los veintiséis años con lo que me puse a trabajar como una persona de provecho, no encajaba en mi perfil conseguir una plaza de profesor titular a los cuarenta años como había pasado con amigos míos. Tampoco quise nunca hacer el CAP para dar clases en un instituto porque no tenía vocación, como tampoco quise hacer la mili porqué era una pérdida de tiempo y me libré, pero no puedo explicar cómo.

Empecé trabajando en empresas de software, después de escribir durante varios años para las revistas de informática más prestigiosas, pero pronto cabalgué la ola de Internet. Desde 1994 estuve involucrado en su promoción y divulgación, trabajando para varias de las empresas pioneras del país. Llevo más años dedicado al mundo digital que cualquiera de los malnacidos llamados nativos digitales. Y sigo en ello.

¿Qué visión tienes de la sociedad actual?

Rais Busom. © 2022 by Rais Busom.Rais Busom. © 2022 by Rais Busom.

Mi visión actual es que el capitalismo funciona solo en algunos mercados locales y cada vez menos a nivel multinacional. El sistema dominante es un neofeudalismo financiero, una plutocracia que yo llamo totalitarismo monetario donde los Estados nacionales son su cooperador necesario. Por eso, tanto las ideologías políticas que se remontan al siglo XIX como las micropolíticas del siglo XXI, se mueven en un terreno cultural sin afectar a la esencia del sistema. Yo soy materialista y creo que la transformación social ocurre al cambiar las relaciones económicas, de poder y de valor, como decía Marx. Se trata no de apropiarse de los medios de producción (de mercancías), que ya están suficientemente socializados, sino los medios de producción del dinero que es donde reside toda soberanía.

Actualmente el único contrapoder es la autodeterminación monetaria que puede realizar la sociedad mediante la tecnología blockchain. Esta nuevo estándar está pensado para intercambiar valor de maneras diferentes, con gente de la que no te fías en absoluto, por lo que no necesitas instituciones centralizadas y corruptible como es un Banco Central. El protocolo de proof of work de la blockchain del bitcoin resuelve el problema matemático de los generales bizantinos y este es un hito en la historia de la humanidad. Además la tecnología blockchain representa un libro de contabilidad distribuido que no puede falsearse y la convierte en el dispositivo ideal para autogestionar la economía. El mismo Hayek en 1976 había propuesto desnacionalizar la emisión de moneda.

La expansión masiva de la oferta monetaria enriquece a los estados y a las grandes empresas y empobrece a la población. Hoy en día nos encontramos con el antagonismo de las monedas digitales que van a imponer los estados para tener el control social absoluto y el contrapoder representado por todas las iniciativas sociales alternativas de autovalorización a través de la creación de criptomonedas o tokens. Este nuevo paradigma nos abre a una nueva Teoría del Valor basada en la Teoría de la Información porque todo se puede reducir a información hasta la misma energía. Ese es el debate esencial, soberanos digitales que son tiranos invisibles contra esclavos digitales que son rebeldes latentes, no el debate cultural.

¿Cómo ves el futuro de la humanidad?

Evitaremos el debate sobre la nueva religión del cambio climático que es cocaína para el pueblo. La economía es termodinámica. Nuestros límites como economía, como sociedad y como especie, se definen por las leyes de la termodinámica. Esto se les olvida a los economistas ortodoxos. Cualquier actividad necesita procesar energía para dar un resultado. El trabajo o la producción no son posibles sin energía. La economía financiera se ha distanciado de la materialidad de la termodinámica. Y la física nos dice cosas que van en contra de nuestras narraciones ideológicas favoritas. Las estructuras disipativas como el ser humano o las galaxias, tienen un proceso vital donde en su cenit consumen energía al máximo nivel hasta que decaen y mueren. Decrecer es morir. Las estrellas no ahorran energía. Consumen la mayor densidad de energía libre disponible en el menor tiempo posible, porque vivir es crecer.

La paradoja de Jevons nos lo demuestra. La energía que uno no utiliza la utiliza otro. Quizás el problema actual sea que la energía es limitada y que la Tasa de Retorno Energética o TRE es cada vez más baja y estamos llegando a un punto en el que ya no merece el esfuerzo y la caída es como un acantilado, una curva llamada Seneca Cliff. Es lo que determina el colapso de las sociedades. La TRE del petróleo ha bajado de 100 a 8 en menos de cien años. Y aquí no estamos hablando de desinversiones financieras. Sino del esfuerzo puramente energético para conseguir la energía, su límite físico. Nuestra única opción como especie es la investigación básica en ciencia para conseguir fuentes de energía nuevas como la fusión nuclear. Las energías sostenibles no son sostenibles. Baste un pequeño ejemplo. Según el límite físico de Shockley-Queisser una célula fotoeléctrica como máximo puede convertir en electricidad el 33,7% de la energía solar que recibe. Es su límite absoluto. Y no digo que no haya que decrecer -especialmente los obesos como yo-, pero hay que ser conscientes que es el principio del fin como especie. No somos inmortales y eso es lo normal en el Universo.

¿Qué es lo importante para ti en la vida?

La felicidad. Actualmente hay muchos pensadores en contra de la felicidad. Eso es una gran estupidez. ¿Realmente hay alguien que quiera ser infeliz? Entonces dejemos de decir tonterías. Otra cosa es que la felicidad no es el bienestar, ni el éxito, ni el nirvana, ni el placer, ni nada parecido. Quizás esté ahí el problema porque algunos confunden la felicidad con otra cosa. También es verdad que mucha gente no quiere ser feliz porque prefiere dedicar todas sus energías a su propósito vital descuidándose y descuidando a los que le quieren o dependen de él. La gran mayoría no sabe cómo alcanzar la felicidad.

Lo cierto es que la felicidad, desde mi punto de vista, no es un estado y, por lo tanto, no se puede estar ahí. De alguna manera, no se puede alcanzar la felicidad, pero si se puede ser feliz. No busques la felicidad si quieres ser feliz, es mi lema. La felicidad es una relación, es un proceso. Es una conexión entre dos personas. Si haces feliz a alguien, esta persona te devolverá un sentimiento que es el de ser feliz. Y no hay otra manera. Es una conexión efímera y lúdica, pero al mismo tiempo sólida y necesaria, pues conforma la positividad y la ética de nuestro carácter y de la especie humana.

¿Pero no has hablado de pensamiento crítico?

No, pero quizás lo he practicado suficientemente. A vosotros toca juzgarlo.

*Entrevista Intrapersonal Confrontada (O cómo responder y después preguntar)

La entrevista es un género periodístico fundamental. De hecho, se podría considerar su piedra angular, porque permite al periodista confirmar, acceder y conocer los hechos de manera directa, sin intermediarios, hablando con la fuente y estableciendo un diálogo con los protagonistas.

Lamentablemente, y salvo honrosísimas excepciones, la entrevista, ese momento excepcional que combina conversación, reto y seducción, se ha convertido en un acto seco, forzado, en el que demasiado a menudo el entrevistado no quiere responder y al entrevistador le da lo mismo que no quiera. El momento sublime que permite al periodista ejercer su derecho a preguntar se transforma en un trámite, una penitencia o directamente un combate tosco y sin ningún vencedor.

En otras ocasiones, los entrevistados han tenido una clase por parte de sus asesores para evitar, rodear o directamente eliminar preguntas incómodas, que suelen ser precisamente las que el periodismo debe y puede hacer. El resultado, nuevamente, queda en un limbo de medias verdades y frases insulsas. Por no hablar de las entrevistas promocionales asociadas a algún producto cultural, tipo cine, literatura y música, donde la superficialidad es tan apabullante que se podrían mantener las preguntas hechas años antes y tendríamos la certeza de encontrar las mismas respuestas.

Ante este panorama, desolador y habitual en demasía, el artista y creador Omar Jerez propone una nueva fórmula, una nueva aproximación al género que exige una complicidad de ambas partes (tomando como inspiración las entrevistas noveladas que hizo durante años Milan Kundera) para generar un contenido atractivo, valiente, que enriquezca al lector y que suponga una aventura donde ni el camino ni el destino queda prefijado.

El nuevo concepto se llama Entrevista Intrapersonal Confrontada, (EIC), y tiene como cimiento inamovible la siguiente premisa: el entrevistado genera un discurso a priori, provocado y sugerido (o no) por el entrevistador, y posteriormente el periodista edita y da forma periodística a ese contenido. Se crea una arcilla pura que será moldeada por las manos expertas del entrevistador, a posteriori.

A continuación se exponen los 10 puntos que definirán cualquier EIC que se haga a partir de ahora, y que creemos supone una innegable revolución en este género. Es tan sencillo como invertir el orden para recuperar la pureza que nunca debió perder.

Decálogo para una Entrevista Intrapersonal Confrontada (EIC)

  1. Cualquier persona, tenga o no relevancia pública, podrá solicitar a un periodista la realización de una EIC. Igualmente, cualquier periodista podrá solicitar la realización de una EIC a cualquier persona o personaje.
  2. Cualquier EIC tiene como base fundamental la relación que se establece entre el periodista y el entrevistado, así como la reinterpretación del concepto de entrevista para el siglo XXI.
  3. Una vez aceptada la realización de la EIC, se propondrá, por cualquiera de las partes, un tema sobre el que girará la narración, así como su extensión. Igualmente podrá ser de libre elección si así se decide de mutuo acuerdo.
  4. El entrevistado construirá libremente una narración sobre la temática escogida, que podrá ser creada en cualquier formato: texto, audio, vídeo, ilustración, así como cualquier combinación entre estos. El periodista no intervendrá nunca en esta parte del proceso.
  5. El periodista recibirá esa narración y a partir de ahí construirá una EIC en la que se compromete a mantener el sentido del texto original, y podrá modificar, eliminar, ampliar o extender la entrevista para tratar de llegar a la naturaleza real del entrevistado. Podrá solicitar más información al entrevistado, así como convertirla a otro formato.
  6. Bajo ningún concepto el periodista podrá utilizar la información en bruto para difamar o menoscabar la figura o reputación del entrevistado.
  7. El periodista deberá entregar una copia de la EIC antes de su difusión al entrevistado para que la confronte y certifique que se ha mantenido el sentido original, no entrando éste en consideraciones de estilo y forma.
  8. El periodista puede declarar la EIC nula si percibe que está falseada o que el entrevistado se aleja del objetivo principal, que es un ejercicio de honestidad consigo mismo.
  9. El espectador, para poder completar la experiencia, debería tener acceso al discurso en bruto enviado por el entrevistado y la EIC  definitiva, para comparar y enriquecer la lectura/visionado/escucha del proceso.
  10. Al contrario que en la entrevista clásica, en cualquier EIC la búsqueda de la verdad queda supeditada a la experiencia compartida, confrontada y colaborativa entre las dos partes.
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