Una jirafa en Copenhague

Entrevista intrapersonal confrontada: Omar Jerez con Chano

Omar Jerez
miércoles, 23 de noviembre de 2022
Chano © 2022 by Chano Chano © 2022 by Chano
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Recuerdo la primera vez que hablé con Chano, y recuerdo perfectamente la primera pregunta que me realizó; una pregunta que me dejó cinco segundos en pleno silencio ¿Qué es para ti sublime?

Admito que nadie me había realizado está pregunta, Chano sin saberlo y desconocer mi método periodístico (EIC) empezó antes que yo lo hiciera con su persona a aplicarlo en mí.

Es una persona de inteligencias múltiples, sobresale en muchos campos, no se circuscribe a uno concreto, es intuitivo, reflexivo, brillante, humilde y receptivo ante el entorno.

Maravilla de entrevista por parte de un gran artista, pero sobre todo por parte de un ser humano inconmensurable.

Él es Chano, el artista global de las emociones. 

Entrevista Intrapersonal Confrontada-Chano

Veo que llevas mucho tiempo con la la pintura, el dibujo, la ilustración y el diseño gráfico. ¿De dónde nace esta dedicación?

Siempre se dice que se trata de una inclinación, de algo “que te sale de dentro”. Eso, en cuanto al mero hecho creativo gratuito e íntimo de llevar algo a cabo, digamos, porque sí. En cuanto a la proyección hacia los demás, surge del convencimiento de que tengo algo bueno que ofrecer, y que este algo es de calidad. Desde ese punto de vista, cualquier disciplina es válida; pintura convencional, dibujo, arte digital, escultura…. El diseño gráfico es una consecuencia que tiene un trasfondo más industrial y utilitario, aunque también da sus pequeños placeres. 

Decías que cualquier disciplina es válida… 

Sí, en tanto que oficio, o destreza, aunque esto requiere una aclaración. Efectivamente, hay que tener cierto oficio o modo de hacer, a lo que le añades algo de espíritu. Tal vez haya gente que piense que sea antiguo considerar, como yo lo hago, que el arte ha de conservar un mínimo componente de elaboración plástica, que implique una destreza y que redunde en una emoción con un objetivo estético, aunque ya no se busque la belleza, si no la fealdad o la conmoción, aunque esta sea vana y momentánea. 

¿Qué tiene que ocurrir para que empieces alguna obra o dibujo? 

Aparte del encargo en el que el tema ya está prefijado, en general, me dejo llevar por algo muy concreto que haya visto y me haya llamado la atención, y también muchas veces son ideas que al final resultan otra cosa, y al revés. Pero siempre es una idea que me mueve en ese momento, que ya visualizo. Y probablemente haya que investigar cómo es tal o cual cosa que quiero representar. Es muy importante recibir el aliento de alguien cercano y querido que entienda tu proceso y te conozca bien. En ese sentido, ahora mismo soy yo sólo ante el mundo. 

Luego, espontaneidad y concentración. Es importante “calentar” como hacen los deportistas. Se tarda algo en coger el punto óptimo de disfrute y ejecución. Luego hay que abandonar, o aparcar o desechar directamente. Aunque siempre queda un camino abierto. O continuar y rematar hasta quedar satisfecho. Luego, lo deseo mostrar inmediatamente. Y lo miro y remiro muy intensamente hasta que me canso. Suele durar varios días el “síndrome postraumático” jeje.  

¿Dónde ves tu obra mejor, en un baño, o a todo meter en la Gran Vía? 

Cualquiera te diría que en ambos. La obra pequeña, apreciada y contemplada es una enorme gratificación, igual que un enorme mural cubriendo un edificio. Me flipan esas imágenes que magnifican los detalles parciales de las obras clásicas, en los que se nota la ejecución; de una mano, de una joya, de un ojo. Es un género en sí mismo. 

¿Qué opinas del mundo del arte? 

Creo que debe hacerse una distinción clara entre lo que es el Arte y lo que es el Mercado del Arte, como dos cosas distintas y con objetivos distintos también, aunque puedan solaparse. El arte no es lo que un mercado interesado nos quiere hacer creer, aunque se pueda ganar mucha pasta con ello e incluso hacerte famoso.

Hay una sobrevaloración de lo conceptual, aunque el susodicho “concepto” sea una castaña. Muchos se suben al carro de la facilidad técnica y conceptual de elaborar un simple juego de palabras o adivinanza. Si los destinatarios se sienten felices por averiguarlo, y lo pagan bien, pues venga.

Y sí, directamente este mundo es una castaña, pero a veces es muy sabrosa. A veces, no se puede ni comer y a veces te salta al ojo porque no la has asesinado bien antes de asarla…

Los principios del Mercado del Arte, permiten que se de más valor al artista que haya tenido una vida arrastrada o marginal, o que directamente venga del showbiz, independientemente de la calidad de su obra. Aunque claro, ese concepto lo establece quien lo quiere vender. Ahí está la trampa.

Por otro lado, el Arte sin más es el que nace de una inspiración íntima, en tu estudio (o en tu cueva de Altamira), sin consideraciones crematísticas, sin folleto explicativo, sólo con el afán y la satisfacción de llevarlo a cabo, y luego, cómo no, de fardar, de mostrárselo a alguien, de conectar, de buscar y encontrar o no aprobación. Ha de ser algo más que un simple gesto que conecte con el público y que busque una reacción. Creo que ha de tener, además, un componente estético de elaboración plástica que implique cierta destreza, cuanto más alta mejor. 

¿Crees que hay cierto desquiciamiento y confusión entre los artistas y el público?  

No comparto la creencia de que hay que ser vanguardista a ultranza. Eso lleva a un desquiciamiento que nos aleja del arte. A mí me siguen fascinando los retratos funerarios de Al Fayun, por ejemplo.

Ese desquiciamiento tiene que ver con la confusión cada vez más pronunciada entre el Arte, y el Mercado del Arte que comentaba antes, y ese afán conceptualista que, en ocasiones puede molar, pero que la mayoría de las veces es baratero, con pretensiones de caro, eso sí.

Creo que muchos de los artistas actuales le tienen tanto miedo a la perfección técnica de los grandes maestros, y se sienten tan intimidados por ello, que renuncian, abriendo un campo pretendidamente conceptual, o de resolución infinitamente más fácil.

Es reseñable que hoy en día probablemente tienen más base técnica y un trabajo más serio detrás como artistas, los llamados ilustradores, los cuales algunos de ellos trabajan con un primor, un dibujo y un dominio del color y de la historia, mucho más sólidos, sin esa gratuidad de algunos pintores gestuales, que resuelven con garabatos con mucho pegote de pintura, con una total ausencia de algo coherente, que es lo que parece conmover al espectador, o con unas abstracciones absurdas y gratuitas de una escandalosamente fácil ejecución, que lo dejan todo a la arbitrariedad, así como esos texturistas donde no hay prácticamente nada más que “gotelés” muy decorativos y muy caros, y no estoy hablando precisamente del bueno de Barceló.

Todo esto, apoyado en una época de vacío existencial en el que en incontables casos, el arte se aproxima más a la decoración, tras la desaparición de la Iglesia como Gran Mecenas, mayoritario y casi único, casi hasta la llegada del arte moderno. 

¿Cuál era entonces el papel de los antiguos mecenas? 

En este sentido, destacaría La importancia del encargo. El encargo de un cliente o institución, en tiempos la Iglesia o la aristocracia, inspiraba al artista con un motivo que hasta entonces probablemente le era ajeno, y le forzaba a sacar lo mejor de lo que era capaz, a diferencia del arte moderno, basado en un libre albedrío que resulta ser algo indolente, sin presión externa, donde el nivel de exigencia muchas veces es casi gratuito y la calidad baja. Otra cosa es que el Mercado del Arte le quiera dar un valor económico a los últimos bodrios rápidos de Miró, Dalí y muchos otros, hechos apresuradamente y en versión ya acomodada de “demo” o de puesto de churros.

Sin embargo, basta echar un vistazo por internet y darte cuenta de que salen artistazos de debajo de las piedras, artistas que están mucho más cerca de la idea pura del arte como satisfacción y obra bien hecha, apreciable a primera vista, aunque lógicamente, quieran tener una respuesta económica los pobres, jaja. 

¿Qué proyección puede tener toda esta hiperabundancia de talento? 

Ahí están los nuevos cazadores de artistas, galerías de nuevo cuño, inaugurando un nuevo modelo de negocio que no está dispuesto a asumir riesgos, pero que se quieren aprovechar de todo este talento emergente de buenos y abundantes artistas que desconocen cómo funciona el Mercado del Arte, y cuya principal fuente de ingresos es el pago que el propio artista hace en concepto de alquiler de un trozo de pared. No hay promoción del artista como tal, salvo su mención en una larga lista de pagadores, puesto que ellos ya han cobrado. Sólo hay exhibición. Y se quedan tan tranquilos, se venda o no. Pero es que claro, hay que buscarse la vida. Y es legítimo…

Una vez un amigo artista me comentó que Dubái era un buen objetivo, no ya por toda esa riqueza, si no porque estaban construyendo muchos edificios y rascacielos de oficinas, hoteles, etc y ¡habría muchas paredes!.

Es verdad, nunca lo había pensado desde ese punto de vista elemental.

Artista: No hay paredes en el mundo; o ¿hay una pared para ti?

¿Qué es spanishportrait

Se trata de un proyecto que inicié hace ya unos años, a partir de un dibujo rápido que me salió de una “mujer española”. Y pensé: “spanish lady”. Me gustó aquello y fui amasando la idea con todos esos retratos que siempre me han fascinado de Goya, Velázquez, y más artistas que todos tenemos en nuestro acervo. Y pensé en nuestros reyes, Felipe II, Felipe IV, Carlos II, Carlos IV, Fernando VII, etc, y también, cómo no, en Góngora, Quevedo y otros, y me puse a parodiar sin muchas pretensiones, a aquellos personajes a través de sus conocidos retratos, dando un poco de caña cuando consideraba que el personaje se lo merecía (Carlos II mereció una serie de siete y Fernando VII todavía merece un poco más de detenimiento)… ¡Ya está: spanish portrait! El proyecto está vivo y lo sigo completando. 

Se rumorea que te gustan las gordas… 

Jaja, No se trata de ningún tipo de perversión o fetichismo. Me atrae esa naturalidad rotunda como tema artístico. Nada que ver con Botero, artista al que respeto y del que aprecio su reconocida gran afición por los artistas del trecento italiano. Partiendo de las Tres gracias de Rubens, mis gordas son como más brutales, llegando un poco a lo grotesco. Me gusta acompañarlas de minotauros ociosos y sensuales en mis dibujos. Como ya he dicho, me atrae el retrato español, y también la escultura románica, el art brut, el crudismo de Saura, el informalismo, Rubens es brutal, Jenny Saville, Matías Quetglas, Pablo Auladell. En cómic tengo una larga lista: Moebius, Ibáñez, Franquin, Crumb…

En realidad, casi cada semana hago un descubrimiento nuevo. Hice una caricatura del nuevo rey de Inglaterra a propósito de su extraño comportamiento, e investigando un poco, encontré un fabuloso portadista que sigo investigando.

En realidad, no paro de ver imágenes de todo tipo, los cristos, las microfotografías de insectos, la zoología en general me fascina. Tengo mi Pinterest “petao”. Ahora estoy trabajando en algunos proyectos inspirados en esto. También me gusta hacer retratos. En ese sentido, me intriga mucho el porqué ensalzamos a alguien, o propiciamos el éxito de alguien sólo porque tiene determinadas dimensiones, y proporciones en las distancias entre los ojos, la nariz, los pómulos, los labios… Es una cuestión perceptiva muy potente, probablemente cargada de simbología de origen animal y cultural. Pero es completamente arbitrario, sin embargo a Sofía Loren y a Paul Newman esa cuestión tan fútil les abrió las puertas del éxito, y sigue haciéndolo con muchas personas. Es flipante por lo absurdo.

También disfruto mucho retratando perros al pastel. De ellos me gusta su expresividad. Se puede decir que soy un experto en lenguaje corporal perruno. 

Háblanos un poco de esos proyectos que dices tener en marcha 

Bueno, en realidad no es algo que me guste propagar a los cuatro vientos, pero sí diré que es una vuelta al placer del dibujo vectorial, con un enfoque infantil en el primer caso; el placer de realizar ilustración clásica a base de grafito en el otro, e ilustración digital en el tercero, todo ello tejido con un hilo argumental cada uno. Ya veremos qué sale, y sobre todo cuándo, aunque estoy bastante contento con lo realizado. También tengo más planes. 

¿Te verías entrevistado por…? ¿algún famoso por ejemplo? 

No lo había pensado… Por alguien honesto, reconocido y admirador sincero y conocedor de lo que habla y pregunta. Aunque más que una entrevista, sería una conversación en la que sería yo el que más preguntara. Me interesa mucho la investigación de David Hockney sobre la incorporación de la tecnología óptica en la historia de la pintura en su libro El conocimiento secreto, y el hecho de ser pionero en el dibujo digital. Sería una charla cojonuda. 

*Entrevista Intrapersonal Confrontada (O cómo responder y después preguntar)

La entrevista es un género periodístico fundamental. De hecho, se podría considerar su piedra angular, porque permite al periodista confirmar, acceder y conocer los hechos de manera directa, sin intermediarios, hablando con la fuente y estableciendo un diálogo con los protagonistas.

Lamentablemente, y salvo honrosísimas excepciones, la entrevista, ese momento excepcional que combina conversación, reto y seducción, se ha convertido en un acto seco, forzado, en el que demasiado a menudo el entrevistado no quiere responder y al entrevistador le da lo mismo que no quiera. El momento sublime que permite al periodista ejercer su derecho a preguntar se transforma en un trámite, una penitencia o directamente un combate tosco y sin ningún vencedor.

En otras ocasiones, los entrevistados han tenido una clase por parte de sus asesores para evitar, rodear o directamente eliminar preguntas incómodas, que suelen ser precisamente las que el periodismo debe y puede hacer. El resultado, nuevamente, queda en un limbo de medias verdades y frases insulsas. Por no hablar de las entrevistas promocionales asociadas a algún producto cultural, tipo cine, literatura y música, donde la superficialidad es tan apabullante que se podrían mantener las preguntas hechas años antes y tendríamos la certeza de encontrar las mismas respuestas.

Ante este panorama, desolador y habitual en demasía, el artista y creador Omar Jerez propone una nueva fórmula, una nueva aproximación al género que exige una complicidad de ambas partes (tomando como inspiración las entrevistas noveladas que hizo durante años Milan Kundera) para generar un contenido atractivo, valiente, que enriquezca al lector y que suponga una aventura donde ni el camino ni el destino queda prefijado.

El nuevo concepto se llama Entrevista Intrapersonal Confrontada, (EIC), y tiene como cimiento inamovible la siguiente premisa: el entrevistado genera un discurso a priori, provocado y sugerido (o no) por el entrevistador, y posteriormente el periodista edita y da forma periodística a ese contenido. Se crea una arcilla pura que será moldeada por las manos expertas del entrevistador, a posteriori.

A continuación se exponen los 10 puntos que definirán cualquier EIC que se haga a partir de ahora, y que creemos supone una innegable revolución en este género. Es tan sencillo como invertir el orden para recuperar la pureza que nunca debió perder.

Decálogo para una Entrevista Intrapersonal Confrontada (EIC)

  1. Cualquier persona, tenga o no relevancia pública, podrá solicitar a un periodista la realización de una EIC. Igualmente, cualquier periodista podrá solicitar la realización de una EIC a cualquier persona o personaje.
  2. Cualquier EIC tiene como base fundamental la relación que se establece entre el periodista y el entrevistado, así como la reinterpretación del concepto de entrevista para el siglo XXI.
  3. Una vez aceptada la realización de la EIC, se propondrá, por cualquiera de las partes, un tema sobre el que girará la narración, así como su extensión. Igualmente podrá ser de libre elección si así se decide de mutuo acuerdo.
  4. El entrevistado construirá libremente una narración sobre la temática escogida, que podrá ser creada en cualquier formato: texto, audio, vídeo, ilustración, así como cualquier combinación entre estos. El periodista no intervendrá nunca en esta parte del proceso.
  5. El periodista recibirá esa narración y a partir de ahí construirá una EIC en la que se compromete a mantener el sentido del texto original, y podrá modificar, eliminar, ampliar o extender la entrevista para tratar de llegar a la naturaleza real del entrevistado. Podrá solicitar más información al entrevistado, así como convertirla a otro formato.
  6. Bajo ningún concepto el periodista podrá utilizar la información en bruto para difamar o menoscabar la figura o reputación del entrevistado.
  7. El periodista deberá entregar una copia de la EIC antes de su difusión al entrevistado para que la confronte y certifique que se ha mantenido el sentido original, no entrando éste en consideraciones de estilo y forma.
  8. El periodista puede declarar la EIC nula si percibe que está falseada o que el entrevistado se aleja del objetivo principal, que es un ejercicio de honestidad consigo mismo.
  9. El espectador, para poder completar la experiencia, debería tener acceso al discurso en bruto enviado por el entrevistado y la EIC  definitiva, para comparar y enriquecer la lectura/visionado/escucha del proceso.
  10. Al contrario que en la entrevista clásica, en cualquier EIC la búsqueda de la verdad queda supeditada a la experiencia compartida, confrontada y colaborativa entre las dos partes.
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