Reportajes

Ultraderechistas y neonazis ante la justicia en Alemania

Juan Carlos Tellechea
jueves, 8 de diciembre de 2022
Príncipe Heinrich XIII de Reuss © 2022 by Boris Roessler / DPA Príncipe Heinrich XIII de Reuss © 2022 by Boris Roessler / DPA
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Este jueves vuelven a comparecer ante la justicia alemana las 25 personas detenidas en la madrugada de ayer, tras una espectacular operación policial de enormes proporciones sobre una presunta organización terrorista de ultraderecha y neonazi. Las redadas del miércoles tuvieron por escenario 11 de los 16 estados federados (Bundesländer) de Alemania, así como las ciudades de Kitzbühel, en Austria, y Perugia, en Italia.

Las personas detenidas en Alemania tenían por objetivo un golpe de Estado violento. Trece de estos individuos son sospechosos de pertener al denominado grupo de extrema derecha Reichsbürgerbewegung (que rechaza la legitimidad de la República Federal de Alemania). Las operaciones siguen todavía abiertas, se extenderán por varios días más y es de aguardar más detenciones, afirmó ante la televisión alemana el director de la Oficina Federal de la Policía de Investigaciones en lo Criminal (BKA), Holger Münch, con asiento en Wiesbaden.

Los jueces de instrucción del Tribunal Supremo Federal libraron órdenes efectivas de detención contra ellos, según informó a última hora de la tarde una portavoz de la Fiscalía Federal de Karlsruhe. En ninguno de los casos sobre los que ya se ha adoptado una decisión judicial se puso en libertad a los sospechosos. Está previsto que los individuos vuelvan a comparecer ante los magistrados este jueves.

Foco importante

La policía, que venía observando a numerosas personas sospechosas desde hace meses, registró, entre otras, 38 propiedades en Baden-Württemberg. Se trataba de inmuebles en Pforzheim, los distritos de Enzkreis, Ortenaukreis, Bodenseekreis (Lago de Constanza) y los distritos de Breisgau-Hochschwarzwald (Alta Selva Negra), Freudenstadt y Rottweil. Los detalles de la operación fueron facilitados por la Fiscalía General a primera hora de la tarde.

En toda Alemania, hasta 3.000 policías de once estados federales ejecutaron órdenes de detención y registro en nombre del Fiscal General. En total se realizaron 150 allanamientos y 25 personas fueron detenidas, según la Fiscalía Federal y el ministro federal de Justicia, Marco Buschmann (FDP, Partido Liberal Demócrata).

Las peligrosas fantasías de un derrocamiento violento y los locos sueños de un nuevo principado en el territorio de la República Federal de Alemania terminaron el miércoles a eso de las seis de la mañana con el uso de un ariete por parte de un grupo especial de la policía de Berlín. Cuando los agentes llegaron al elegante barrio de villas residenciales del distrito berlinés de Wannsee, aún era de noche.

La redada contra los Reichsbürger coordinada por la BKA marca, en efecto, un punto de inflexión. Porque los Reichsbürger eran considerados chiflados inofensivos hasta hace unos años; un error de apreciación. Los resultados de la investigación del Fiscal General Federal, que se conocieron en el transcurso de la redada, así lo atestiguan. Armas y miles de euros en efectivo fueron encontrados en los registros.

Pieza enlazada

Al parecer, los planes golpistas del grupo estaban muy avanzados. Se dice que disponía de armas y de notables recursos financieros. Según las investigaciones, en la asociación también participaban personas con cierta influencia social y política y un considerable potencial de peligrosidad: una ex diputada del Bundestag por la AfD (de orientación neonazi) que trabajaba como jueza en Berlín, un descendiente de una antigua familia noble, así como antiguos soldados de la Bundeswehr aún en activo y un policía cómplice de grupos que niegan la existencia del coronavirus, que ya estaba suspendido y no prestaba más servicio.

Ex miembros del Bundestag entre los acusados

Los detenidos fueron llevados ante los jueces del Tribunal Supremo Federal el miércoles y comparecerán de nuevo el jueves, según el Fiscal General Federal, Peter Frank. Entre los sospechosos se encuentra la jueza berlinesa y exdiputada del partido AfD (Alternativ für Deutschland, Alternativa para Alemania), de orientación ultraderechista y neonazi, Birgit Malsack-Winkemann. El AfD es una colectividad política de orientación racista, xenófoba,  intolerante y antisemita que no oculta sus simpatías y buenas relaciones con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Los detenidos están acusados de apoyar o pertenecer a una organización terrorista, afirmó Frank. "Según nuestras averiguaciones, el objetivo de la asociación es eliminar el orden estatal existente en Alemania, el orden básico democrático libre, utilizando la violencia y los medios militares", señaló el Fiscal General.

Fuerzas especiales en acción

Se desplegó el Mando de Operaciones Especiales (SEK) de la policía de Baden-Württemberg, así como las denominadas "unidades de aseguramiento de pruebas y detención" (BFE) de la policía antidisturbios y la unidad de élite GSG9, el SEK de la Policía Federal, en una operación coordinada con la BKA.

Grupo que presuntamente planeó el derrocamiento del gobierno

Las redadas afectan a un grupo de unas cincuenta personas formado por los llamados Reichsbürger, seguidores de la ideología QAnon, (''Querdenker) conspiradores inconformistas de ultraderecha, militantes y esoteristas. Según la información disponible hasta ahora habrían planeado un golpe de Estado, por medios violentos y militares.

Desde el punto de vista de los investigadores, el grupo quería establecer un nuevo gobierno bajo la dirección de un príncipe de la alta nobleza, que se dice que es el líder del grupo. La intención era establecer un Estado inspirado en el Imperio Alemán de 1871. El objetivo era también forzar su entrada en el Bundestag, el parlamento federal alemán (tal como ocurriera el 6 de enero pasado en el Capitolio de Washington, con elementos instigados por el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump).

Entre las imágenes de los complotados y atacantes en la capital estadounidense, la televisión alemana mostró esta tarde del miércoles una de la juez alemana Birgit Malsack-Winkemann, quien se encontraba precisamente en ese lugar con la cabeza cubierta por una bandera de los Estados Unidos a modo de pañuelo. Los principales investigadores describen la operación del miércoles contra el grupo como algo sin precedentes: "Esto supera todas las dimensiones en términos de alcance".

El Fiscal General Frank anunció que la asociación estaba estructurada como "una especie de consejo". "Se supone que es una organización gubernamental". El consejo se dividía en departamento o ministerios similares al gobierno de un estado. "Ya había personas concretas designadas para hacerse cargo de los ministerios, incluido un antiguo miembro del Bundestag alemán para el departamento de Justicia".

¿Quiénes son los llamados Reichsbürger?

El movimiento denominado Ciudadanos del Reich son un "Brazo militar" organizado con antiguos soldados de la Bundeswehr (Ejército federal de Alemania).

Los investigadores están muy preocupados por varios antiguos soldados del "Kommando Spezialkräfte" (KSK) de las Fuerzas Armadas alemanas, que se encuentran entre los acusados. Se dice que están especialmente entrenados para el combate cuerpo a cuerpo. Entre otras cosas, el grupo también había organizado un "brazo militar" para construir un "nuevo ejército alemán", según el fiscal general Frank.

La investigación se dirige también contra un soldado activo del KSK, quien al parecer forma parte del personal. Según informaciones de las emisoras de radio y televisión de Alemania (SWR y ARD, también se habría registrado una sala de personal del cuartel Graf Zeppelin, en Calw (Baden-Württemberg).

Según la investigación de la emisora SWR (Südwest Rundfunk), entre los acusados hay policías y médicos, además de antiguos soldados. Entre los detenidos se encuentran la jueza y antigua diputada de AfD en el Bundestag, Birgit Malsack-Winkemann, y el príncipe Heinrich XIII Reuß, quien reside en Fráncfort del Meno y posee un pabellón de caza en Bad Lobenstein, Turingia oriental, donde al parecer se reunían periódicamente los conspiradores.

El juez de instrucción de Karlsruhe decide

Según la Fiscalía Federal, los miembros de la red eran conscientes de que sus planes solo podrían realizarse utilizando medios militares y la violencia. Esto habría incluido asimismo asesinatos.

Los hombres y mujeres detenidos comparecen desde el miércoles uno tras otro ante el juez de instrucción, quien decidirá sobre su prisión preventiva. Incluso para el Tribunal Supremo Federal, esta dimensión no tiene precedentes. Las audiencias ya han comenzado.

Según las informaciones de los medios de difusión alemanes, se ha ordenado prisión preventiva contra el primer acusado. Se trata del ex-soldado Marco v. H., de Pforzheim. Este miembro de alto rango del Reichsbürgerbewegung también estuvo activo en la región.

Por lo visto, la historia se repite. Son los oportunistas de siempre los que conforman el núcleo central de estos terroristas y criminales: antes, durante y después del régimen genocida nazi de Adolf Hitler (1933 – 1945), y hoy mismo: léase Marine Le Pen, Santiago Abascal, Giorgia Meloni...así como los idiotas útiles que los secundan.

Todos los detenidos en Alemania en prisión preventiva

Tras la redada a gran escala en el escenario de la ciudadanía del Reich, los 23 sospechosos detenidos en Alemania ya están en prisión preventiva.

Según la Fiscalía Federal de Karlsruhe, aún no se sabe cuándo comparecerán ante los jueces de instrucción los dos hombres, detenidos en Austria e Italia. Las autoridades acusan a 22 de los detenidos de pertenecer a una organización terrorista que quería derrocar el sistema político de Alemania. Los tres restantes se consideran partidarios.

El papel de los medios de comunicación en la redada ha suscitado un debate en Alemania. El catedrático de Derecho Mark Zöller, de la Universidad de Múnich, declaró en una entrevista con la emisora de radio Deutschlandfunk que se podría haber perjudicado al personal policial, informando a los periodistas con antelación. Agregó que en general es inadmisible informar sobre redadas en televisión en directo, porque se viola la presunción de inocencia a la que tienen derecho los detenidos.

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