Reportajes

Daniel Barenboim renuncia por motivos de salud

Juan Carlos Tellechea
sábado, 7 de enero de 2023
Daniel Barenboim © 2023 by AFP / Amelette Riedl Daniel Barenboim © 2023 by AFP / Amelette Riedl
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Daniel Barenboim anunció que dimitirá el 31 de enero de este año como director general musical de la Ópera Estatal de Berlin (Staatsoper Unter den Linden de Berlin) por motivos de salud. Pero este viernes 6 de enero, mañana sábado y el domingo, Barenboim dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Berlín, con obras de Robert Schumann y Johannes Brahms en la Philharmonie de la capital de Alemania (entradas totalmente agotadas), con su amiga artista de siempre, Martha Argerich, al piano.

Es éste un terremoto para la vida musical de Berlín. Quien suceda a Barenboim en el puesto lo tendrá muy difícil. No hay muchos que tengan la talla para seguirle en el cargo. Al igual que Barenboim, necesitan tanto en su excelencia musical como en sus habilidades políticas y su pensamiento institucional: sentido histórico y poder de diseño; y además de todo eso, coraje y carisma.

Barenboim tiene un peso como artista y político que no es fácil de sustituir. Antonio Pappano, Franz Welser-Möst y Sir Simon Rattle son algunos de los pocos directores de orquesta en activo que han demostrado excelencia artística y liderazgo institucional a un nivel similar. Sin embargo, el propio Barenboim preservó admirablemente su soberanía al final con este paso, doloroso para él.

La incomparable musicalidad de Barenboim, sumada a su condición de peso pesado de la política, dio a la casa y a la orquesta un glamour internacional y les granjeó un favor financiero que en ocasiones provocó una considerable diferencia salarial entre las orquestas municipales de Berlín: un recién contratado en la Staatsoper cobraba 1.300 euros más al mes que en la Konzerthaus.

Enfermedad

El célebre director de orquesta y pianista ya estaba enfermo desde hacía algún tiempo y había tenido que cancelar varias actuaciones, pero a finales de año reapareció dirigiendo a la Orquesta de la Ópera Estatal (Staatskapelle de  Berlín) sentado sobre un silla elevada. Ahora Daniel Barenboim ha tenido que admitir que no puede continuar como director musical de la Staatsoper.

Daniel Barenboim expresó este viernes 6 de enero en un comunicado de prensa que pidió al Senador (ministro) de Cultura de Berlín, Klaus Lederer, que rescinda el contrato en la fecha mencionada:

Por desgracia, mi salud se ha deteriorado considerablemente en el último año. Ya no puedo ofrecer el rendimiento que con razón se exige a un director general de música. Por ello, pido su comprensión por el hecho de que cese en este cargo el 31 de enero de 2023.
Los años nos han inspirado musical y humanamente en todos los aspectos. Creo que la Staatsoper y yo hemos sido muy afortunados el uno para el otro. Estoy especialmente satisfecho y orgulloso de que la Staatskapelle me haya elegido como director titular vitalicio. A lo largo de los años nos hemos convertido en una familia musical y seguiremos siéndolo. Aprecio a todos los miembros de la Staatskapelle, incluso a los que ya no están. Por supuesto, seguiré estrechamente vinculado a la música -mientras viva- y estoy dispuesto a seguir trabajando como director de orquesta en el futuro, también y especialmente con la Staatskapelle de Berlín. Pero también expreso mi admiración por los cantantes, los miembros del coro y todo el resto del personal de la Ópera Estatal, especialmente mi asistente personal Antje Werkmeister. También me alegró especialmente de que la canciller federal Angela Merkel y el presidente del Bundestag Wolfgang Schäuble me acompañaran tan gratamente. También doy las gracias al Senador de Cultura Klaus Lederer, que estuvo a mi lado incluso en los momentos difíciles.

En un comunicado, el senador de Cultura Klaus Lederer se mostró: 

convencido de que Daniel Barenboim ha tomado la decisión correcta. La decisión pone en primer plano el bienestar de la Staatsoper y la Staatskapelle. Todo ello merece el mayor de los respetos. Además de respeto, siento bastante pesar. Barenboim es un artista del siglo y una de las personalidades más notables que trabajan en Berlín. 

Historia

Christoph Stölzl, antiguo senador berlinés de Cultura, dijo en una ocasión que la política cultural es esencialmente política musical porque las óperas y orquestas se comen la mayor parte del presupuesto. En este campo, Barenboim fue durante mucho tiempo el rey de Alemania.

Cuando en 1991 la política cultural berlinesa consiguió traer de París a la Berlín reunificada al entonces cuarentón Daniel Barenboim, no solo fue un golpe de efecto en el mercado internacional de estrellas, sino un golpe de suerte, porque Barenboim reconoció el potencial de la Staatskapelle y de la Staatsoper, sus tradiciones y peculiaridades, y demostró su viabilidad de forma sensacional.

Antes de que los nazis convirtieran a la Filarmónica de Berlín, financieramente debilitada, en orquesta del III Reich, la Staatskapelle, antigua Orquesta de la Corte de Prusia, es decir, la orquesta de la ópera Unter den Linden, siempre había sido la número uno entre las orquestas; en toda Alemania, solo era igualada en rango musical e importancia histórica por las antiguas orquestas de las cortes de Dresde y Múnich, y superada por la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig.

La comisionada de Cultura de Alemania

Por su parte, la secretaria de estado y comisionada del gobierno federal de Alemania para la Cultura y los Medios de Comunicación, Claudia Roth, lamentó la dimisión:

Daniel Barenboim es uno de los pianistas y directores de orquesta más importante de todos los tiempos, que además ha ejercido una influencia decisiva en la vida musical alemana durante décadas. Su etapa como director general musical de la Staatsoper Unter den Linden fue un golpe de suerte para Berlín y Alemania, ya que llevó a la ópera y a la Staatskapelle a la fama mundial tras la caída del Muro. Espero que haya muchos más conciertos y representaciones de ópera con él.

Director de orquesta vitalicio

Debido a una grave enfermedad neurológica, Daniel Barenboim tuvo que cancelar varias presentaciones en 2022. Pero en Nochevieja, Daniel Barenboim volvió a dirigir a la orquesta en la Staatsoper Unter den Linden de Berlín, aunque sentado. El día de Año Nuevo de 2023, subió al podio para interpretar la Novena de Beethoven, una tradición de fin de año.

Barenboim, de 80 años, es Director General de Música de la Ópera Estatal de Berlín desde hace más de 30 años y Director Principal Vitalicio de la Staatskapelle desde hace más de 20 años. Además de otros muchos proyectos musicales, Barenboim también fundó la Academia Barenboim-Said de Berlín junto con el intelectual palestino Edward Said, donde se forma a jóvenes músicos del Cercano Oriente. Barenboim había anunciado a principios de octubre que ahora debía concentrarse al máximo en su bienestar físico. En febrero ya había tenido que someterse a una operación quirúrgica en la columna vertebral.

Anteriormente se habían presentado contra él denuncias de acoso y comportamiento abusivo en su trato con el personal. Barenboim rechazó las acusaciones. El joven director general (intendente) de la Ópera Estatal de Berlín, Matthias Schulz, se proponía mantener conversaciones con Barenboim sobre su estilo de liderazgo. Mas en un comunicado emitido este mismo viernes el intendente Schulz expresó que Barenboim quedará vinculado para siempre a la casa. 

La Staatsoper Unter den Linden tiene con Daniel Barenboim una deuda infinita de gratitud.

El músico argentino-israelí está considerado uno de los artistas clásicos más famosos del mundo. Tras trabajar en Londres, París y Chicago, asumió la dirección general de la Staatsoper Unter den Linden después de la caída del Muro de Berlín.

Daniel Barenboim ya había tenido que cancelar varios compromisos de dirección en los últimos meses, incluida la nueva producción del Anillo de Richard Wagner en la Staatsoper. A petición suya, Christian Thielemann y Thomas Guggeis habían realizado la tetralogía. Thielemann también sustituyó a Barenboim durante la gira por Asia con la Staatskapelle.

No es ningún secreto que la orquesta quiere como sucesor a Thielemann, Desde un punto de vista puramente musical, el colectivo musical y Thielemann se llevan muy bien. Pero este director ha sumado en su biografía una larga lista de efectos secundarios problemáticos en cuanto a trato con el personal, lo que hace que un compromiso firme con la orquesta en una posición de liderazgo parezca desaconsejable.

En octubre pasado, la Ópera Estatal tuvo que cancelar un concierto previsto para su cumpleaños en la Philharmonie de Berlín, en el que Barenboim iba a tocar el piano. Naturalmente, la Staatskapelle de Berlín -que le debe mucho a Barenboim, tanto artística como financieramente, gracias a su compromiso con la política cultural- está especialmente apenada por su decisión. La marcha de Barenboim pondrá en movimiento violento la tectónica político-cultural de Berlín, quizá incluso de todo el panorama operístico alemán. El senador berlinés de Cultura Lederer, Schulz y su sucesora designada, Elisabeth Sobotka, deben pensar ahora con previsión, valentía y serenidad en cubrir el puesto.

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