Rumanía

Festival Enescu

Los colores del viento de la felicidad

Xoán M. Carreira
jueves, 7 de septiembre de 2023
V Coloris © 2023 by Catalina Filip V Coloris © 2023 by Catalina Filip
Bucarest, domingo, 3 de septiembre de 2023. Sala Auditorium. Quinteto V Coloris e invitados. Ligeti, Seis Bagatelas para quinteto de vientos. Doina Rotaru, The Light (dedicado a V Coloris). Dinu Lipatti, Aubade para cuarteto de vientos. Enescu, Deceto para vientos Op. 14. Bartók, Danzas populares rumanas (arreglo para deceto de vientos de Ștefan Diaconu). V Coloris: Ștefan Diaconu, flauta; Felicia-Gabriela Greciuc, oboe; Jonas Lyskjær Frølund, clarinete; Constantin Barcov, fagot; y Niklas Kallsoy Mouritsen, trompa. Invitados: Edouard Sabo, flauta; Adrian Luncanu, corno inglés; Aurelian Băcan, clarinete; Alexandru Chirica, fagot; y Ionuț Podgoreanu, trompa. Festival Enescu 2023
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Los programas matinales de fin de semana del Festival Enescu, en la Sala Auditorium del Museo de Arte de Rumanía, acostumbran a ser gratas sorpresas como ha confirmado el delicioso programa que ofreció el quinteto de vientos V Coloris (y algunos invitados) como parte del ciclo 'Enescu y sus contemporáneos'. 

Pocas veces he escuchado una interpretación tan lúcida, desenfadada, rigurosa y divertida de las Seis bagatelas para quinteto de vientos (1953) de György Sándor Ligeti (Târnăveni, Rumanía, 1923; Viena, 2006), un judío transilvano reconvertido sucesivamente en húngaro y en austríaco que -con ocasión de su centenario- está siendo reivindicado como rumano. 

Escuchar a V Coloris las Seis bagatelas es una bocanada de aire fresco que nos recuerda que el huraño Ligeti era un artista profundamente humano, con un agudo sentido del humor, y un buen gusto embriagador. Y que la modernidad de su lenguaje no le hace renunciar en ningún momento al cariño por la fiesta musical y las sonoridades y juegos rítmicos de la música tradicional. Además esta obra de 1953 es una prueba de que la felicidad es un arma poderosa contra la tiranía, al igual que lo fueron muchas obras de Montsalvatge o Jatchaturián. 

Doina Rotaru (Bucarest, 1951) es una de las compositoras que aparece regularmente en la programación del Festival Enescu (no confundir con su hija Diana Rotaru -Bucarest, 1981- cuyo Concierto de clarinete sonó en el concierto inmediatamente posterio en la Sala de la Radio de Rumanía). Formada en Bucarest, Darmstadt y Ámsterdam, y profesora en la Academia Nacional de Música de Bucarest, es una de las figuras internacionales de la actual composición rumana. Lumina (2021, en memoria del compositor Octavian Nemescu, fallecido en 2020) exhibe su conocimiento de las técnicas de los instrumentos de viento desarrolladas desde 1968, una tradición interpretativa que coincide con la vida profesional de la autora, y que ella incorpora con absoluta naturalidad al servicio de un discurso fluido, comunicativo y lírico organizado con la sabiduría de una maestra. 

Lumina es una obra dedicada a los miembros de V Coloris y escrita pensando en las características de todos y cada uno de sus intérpretes. Estos lo disfrutaron y lo agradecieron con una interpretación en la que por encima de la exhibición virtuosística se traslucía la satisfacción de tocar una música bien escrita y escrita para ellos. 

No conocía Aubade (1949) para cuarteto de maderas de Dinu Lipatti (Bucarest, 1917; Ginebra,1950), ahijado de Enescu, y me desilusionó. Considero a Lipatti un gran compositor, autor de obras maestras como la Sinfonía concertante para dos pianos y orquesta (1938) que descubrí precisamente en mi anterior visita al Festival Enescu. La escritura de Aubade es irreprochable, parangonable a las mejores piezas para vientos de Ibert, Jolivet o Poulenc; pero al igual que gran parte de este repertorio del neoclasicismo francés, el contacto con esta música me resulta tan frío como agarrar una trucha. Suena muy bien pero no tiene 'personalidad', hay detalles pero no se construye un todo (y en una obra que ronda los veinte minutos es necesaria una cierta coherencia interna), aunque sin duda permitió el lucimiento de V Coloris: precisión de ataque, empaste tímbrico, fraseo, articulación y elegancia. Dedicada a Paul Sacher, Lipatti la estrenó cuando su salud -padecía un linfoma de Hodgking- ya estaba muy deteriorada y ninguno de los nuevos tratamientos funcionaba más que fugazmente (se probó incluso la novísima cortisona, sintetizada sólo unos meses antes, gracias entre otros a los esfuerzos de Sacher)

Tras el descanso, V Coloris se convirtió en un deceto de vientos, gracias a la incorporación de cinco invitados. Y como deceto sonaron las dos últimas obras del programa: el Deceto para vientos de Enescu y un arreglo de las Danzas rumanas de Bela Bartók realizado por Stefan Diaconu, el flautista de V Coloris. 

Concierto del Quinteto V Coloris e invitados en el Festival Enescu 2023. Bucarest, Sala Auditorium, 3 de septiembre de 2023. © 2023 by Catalina Filip / Festival Enescu.Concierto del Quinteto V Coloris e invitados en el Festival Enescu 2023. Bucarest, Sala Auditorium, 3 de septiembre de 2023. © 2023 by Catalina Filip / Festival Enescu.

El Deceto es una obra temprana, de 1906, escrita poco después de que Enescu estrenara su Primera sinfonía, y es un auténtico tour de force compositivo e interpretativo, coincidiendo con un momento muy importante de la luteria francesa de instrumentos de viento. Si Enescu pretendía atraer la atención sobre su oficio y talento, sin duda lo consiguió (especialmente en el encantador Vivement del segundo movimiento), y pasado más de un siglo este doble quinteto mantiene incólumes sus virtudes originales. V Coloris y sus invitados se tomaron muy en serio el desafío y sonaron como si en vez de un encuentro fuese una agrupación estable. 

Ștefan Diaconu realizó una transcripción muy libre y desprejuiciada de las Danzas rumanas de Bartók en la que retorna a la fiesta de la plaza del pueblo los materiales reales o imaginarios que inspiraron a Bartók. Para ello utiliza un amplio orgánico que combina los instrumentos del quinteto académico con sus primos tradicionales o infantiles (flautines, ocarinas, pitos, una especie de dulzainas, etc.). Me gustó el resultado final y me imaginé a Ligeti, divertido, escuchándolo desde su balcón. 

La obra final, el arreglo de las seis Danzas rumanas de Bela Bartók ya no pude ser disfrutado por parte del público. La organización del Festival Enescu ha sido demasiado optimista en la organización de los diferentes programas del festival, calculando las duraciones de los conciertos por las obras tocadas sin tener en cuenta aplausos, cambios en las sillas y atriles del escenario cuando cambian los reqierimientos instrumentales, descansos prolongados por el público debido al café gratuito que L'OR Espresso está ofreciendo en muchos de los conciertos, etc. En resumen, que el concierto de V Coloris acumuló casi media hora de retraso en el horario previsto, y para llegar al concierto que ofrecía la Orquesta de la Radio Nacional de Rumanía a la 1 de la tarde era imprescindible irse antes de finalizar este concierto de las 11. 

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