Francia

Menos mal que están Karita y los otros: Caso Makropulos en París

Francisco Leonarte
martes, 24 de octubre de 2023
Warlikowski, El caso Makropulos  © 2023 by Bernd Uhlig / OnP Warlikowski, El caso Makropulos © 2023 by Bernd Uhlig / OnP
París, martes, 10 de octubre de 2023. Opéra National de Paris (salle Bastille). Vĕc Makropulos (El caso Makropulos), ópera en tres actos. Música y libreto de Leoš Janáček a partir de la obra de Karel Čapek. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. Escenografía y trajes, Malgorzata Szczęśniak. Luces, Felice Ross. Vídeo, Denis Guéguin. Dramaturgia, Miron Hakenbeck. Con Karita Mattila (Emilia Marty); Pavel Černoch (Albert Gregor); Nicholas Jones (Vitek); Ilanah Lobel-Torres (Krista); Johan Reuter (Jaroslav Prus); Cyrille Dubois (Janek); Károly Szemerédy (Dr Kolenaty); y Peter Bronder (Hauk-Sendorf). Coro y Orquesta de la Ópera Nacional de París. Dirección del coro, Ching-Lien Wu. Dirección musical, Susanna Mälkki
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Karel Čapek (primer difusor del término «robot», inventado al parecer por su hermano Josef) es un escritor que, como ningún otro, logra conjugar una lucidez terrible sobre el ser humano con un humanismo a prueba de balas, un sentido visionario (que no en balde lo convierte en uno de los padres de la ciencia-ficción) con el más sorprendente sentido del humor. Un texto de Karel Čapek nunca defrauda.

De su obra de teatro El caso Makropulos, el también checo Leos Janacek (de la generación anterior a Čapek) hizo una condensación inteligente para utilizarla como libreto de su ópera homónima, creando así una de esas obras -no tan frecuentes en el repertorio operístico- en que libreto y música se hallan a la misma altura de excelencia.

Al diálogo nervioso de Čapek, Janacek le aplica una música igualmente nerviosa, un poco siguiendo el modelo operístico de Dargominski, más centrado en la teatralidad de la música y en el fluir musical del diálogo que en desarrollar melodías que cautiven. Sólo en el tremendo monólogo final -uno de los más hermosos de toda la Historia de la Música- da el compositor rienda suelta a su lirismo, creando un momento de gracia perfectamente acorde con el carácter extraordinario de la situación y con la trascendencia de lo que la protagonista vive y narra.

O sea, que si hay una representación del Caso Makropulos, quien esto escribe acude de cabeza, sean quienes sean sus intérpretes.

Cantantes de lo mejorcito

Sin embargo, para cumplir con una partitura exigente y en principio poco agradecida por la parquedad de sus momentos líricos -la exaltación de unos u otros es rápidamente atajada por la protagonista, siempre mordaz- son necesarios intérpretes sólidos y con fuerte sentido teatral que además no se dejen amilanar por una partitura más exigente de lo que parece.

Y los teníamos.

‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.

A comenzar por el excelente Pavel Cernoch, un tenor que parece irremplazable en el repertorio eslavo, por su facilidad con la tesitura, por su línea de canto segura y por su siempre inteligente aproximación a los personajes. Como Albert Mac Gregor no creo que se pueda contar con alguien mejor.

Sólidos también el Vitek de Nicholas Jones, Károly Szemerédy como el doctor Kolenaty y el Barón Prus de Johan Reuter, cómodos en sus tesituras y dando cuerpo a unos personajes convincentes. Desaprovechado tal vez -por mor tal vez de una dirección de actores que le favorece poco- el habitualmente estupendo Cyrille Dubois.

Eso sí, quienes se llevan el gato al agua son sobre todo Ilanah Lobel-Torres (salida del centro de perfeccionamiento de la propia Ópera de París, por su bonita voz y su total seguridad, con un personaje que deja intuir mucha ambición detrás de su candidez), y Peter Bronder (que tiene un papel-caramelo, el de Hauk-Sendorf, con mucho colorido tanto en su personaje teatral como en la música que le corresponde).

Y por supuesto, la estrella-reclamo de esta reposición, Karita Mattila. Lo bueno de Mattila, desde hace muchos años, es que lo da todo. Lo da siempre todo, y siempre de forma tan inteligente como sensible. En ese sentido no podemos sino aplaudir el volumen, el control del vibrato, la sabiduría de la línea de canto, la buena gestión de agudos y graves, la inteligencia teatral.

Pero ...

Aaamigo, ¿acaso no contabas con la puesta en escena?

La presente puesta en escena de Warlikowski data del 2007, y es un perfecto ejemplo de lo que NO se debe hacer en materia de puesta en escena operística. Como sucede habitualmente, el director de escena se empeña en meter con calzador su ideíta y modifica todo lo que sea menester para que entendamos lo que ‘él’ quiere decir, aunque para ello deje completamente de entenderse lo que libretista y compositor quisieron decir.

‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.

Así, una historia de proceso judicial y cantante de ópera se convierte en una historia de estrella de cine. El despacho de abogados y las salas del tribunal se convierten en un cine; la protagonista se presenta vestida primero como Marylin Monroe en La tentación vive arriba (la constante corriente de aire molesta visiblemente a la cantante, y aquello se parece más a una señora de sesenta años que tiene miedo de que el aire le levante la falda que a una sex-symbol que calienta al personal) y luego como Gilda (la de la película, no la de Rigoletto) pero saliendo de la mano de King-Kong (la escenografía, una vez más, se lleva una parte consistente del presupuesto general).

Pero pronto el cine desaparece para transformarse en un cuarto de baño (sísí, era la marca de Warlikowski en sus primeros años, aquello con lo que pretendía escandalizar, como también lo era la de Bieito, así que los váteres se pusieron de moda en las puestas en escena de aquellos años 2000). Y los protagonistas se cambian y se arrastran por el suelo del cuarto de baño («¿A qué va uno a un cuarto de baño si no es a arrastrarse por el suelo? Todos lo hacemos cada vez que vamos», me dirán ustedes). O de los cuartos de baño, para ser exactos, porque de cinco decorados, tres son cuartos de baño. Aquello podría llamarse Los aseos Makropulos.

‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.‘El caso Makropulos’ de Janáček. Dirección musical, Susanna Mälkki. Puesta en escena, Krzysztof Warlikowski. París, Opéra National de Paris, octubre 2023. © 2023 by Bernd Uhlig / OnP.

Y la pobre Karita Mattila, que ya no tiene edad para estas tonterías, aunque canta muy bien, no tiene nada del contoneo de la Monroe ni de Rita Hayworth, sino de una señora respetable jubilada, un tantito espatarrada y con cuidadito de no pegarse un porrazo con los tacones. O sea, una imagen bastante chusca.

El caso es que el público sale de alli diciendo eso de «no sé si es la música o si es el libreto, pero algo falla en esta ópera». ¡Claro que algo falla! Pero no es ni la música ni el libreto, sino la dirección de escena y la dirección del teatro que se empeña en contratar a los mismos mequetrefes so pretexto de «atraer al público joven». Sólo que el «público joven» sale aburrido de libreto y música. O sea que no, que esa excusa ya no me vale.

En cuanto a la orquesta, tal vez sea la de Mälkki una dirección falta de claridad por momentos, con brío, cierto, y con agilidad, pero sin sutilezas. Aquello suena fuerte y bien (no olvidemos la calidad de la Orquesta de la Ópera Nacional de París), pero sin que se distingan bien los diferentes pupitres. ¿Tal vez hubiésemos ganado con una orquesta menos potente y más cuidada en los diálogos ? Chi sa?

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