Alemania

Una esplendorosa perla musical

J.G. Messerschmidt
viernes, 26 de enero de 2024
Schnitzler, Los pescadores de perlas © 2024 by Thomas Dashuber Schnitzler, Los pescadores de perlas © 2024 by Thomas Dashuber
Múnich, domingo, 14 de enero de 2024. Teatro Estatal Gärtnerplatz. Los pescadores de perlas, ópera con música de Georges Bizet y libreto de Michel Florentin Carré und Eugène Cormon en la reconstrucción musical de Hugh Macdonald. Versión semiconcertante. Concepción escénica: Magdalena Schnitzler. Iluminación: Jakob Bogensperger. Vídeo: Raphael Kurig y Thomas Mahnecke. Dramaturgia: Daniel C. Schindler. Reparto: Jennifer O’Loughlin (Leïla), Lucian Krasznec (Nadir), Mathias Hausmann (Zurga), Timos Sirlantzis (Nourabad). Coro, Extracoro y Orquesta del Teatro Estatal Gärtnerplatz. Maestro del coro: Pietro Numico. Dirección musical: Sébastien Rouland.
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Resulta bastante sorprendente que una ópera como Los pescadores de perlas esté prácticamente al margen del repertorio habitual y que se represente en muy escasas ocasiones. El argumento según el cual el libreto es inverosímil podría aplicarse igualmente a muchísimas otras óperas que se reponen continuamente. ¿Es acaso más creíble la historia de Rigoletto? Sea como fuere, se debe felicitar al Teatro Gärtnerplatz por la reposición de esta producción del año 2017. Es una pena, sin embargo, que se limite a una cortísima serie de tres funciones. Un aliciente añadido es el hecho de que en esta versión se haya recurrido a la reciente reconstrucción de la obra del año 2014 debida a Hugh Macdonald.

La transmisión textual de Los pescadores de perlas es harto problemática. En el año de su estreno, 1863, solamente se publicó la partitura para piano y canto. Tras la muerte del compositor se publicaron dos partituras orquestales, respectivamente en 1886 y 1893, y en este último año también una nueva partitura pianística, todas ellas alejadas del original de 1863, con notables modificaciones que afectaban tanto a la música de Bizet como al libreto de Carré y Cormon, y sin que faltaran adiciones de autoría ajena, como un terceto de Benjamin Godard. A finales del siglo pasado se descubrió una partitura del año 1863 concebida para uso del director de orquesta. Esta partitura tiene algunas discrepancias respecto a la reducción para piano del mismo año. Se trata de una partitura comprimida en seis pentagramas, con la parte para violín completa y con indicaciones acerca de la instrumentación y de las entradas de las cuerdas y los vientos. La reconstrucción de Macdonald tiene esta partitura como fundamento.

‘Los pescadores de perlas’ de Bizet. Dirección musical: Sébastien Rouland. Concepción escénica: Magdalena Schnitzler. Múnich, Teatro Gärtnerplatz, enero de 2024. © 2024 by Thomas Dashuber.‘Los pescadores de perlas’ de Bizet. Dirección musical: Sébastien Rouland. Concepción escénica: Magdalena Schnitzler. Múnich, Teatro Gärtnerplatz, enero de 2024. © 2024 by Thomas Dashuber.

Los intérpretes de la función aquí reseñada forman un conjunto magníficamente concertado, en perfecto equilibrio y sin fisuras. Jennifer O’Loughlin es una Leila ideal. Su voz de soprano lírica posee gran brillo en los agudos y suena aterciopelada y redonda en el centro. La articulación y el fraseo son exquisitos, la messa di voce surge natural y sin esfuerzo. De forma igualmente bella aborda un pianissimo que despliega un gran volumen vocal. Estilísticamente su configuración musical y expresiva de este papel es la propia del belcanto, y muy acertadamente, ya que en esta ópera suenan una y otra vez reminiscencias de Donizetti y Bellini revestidas de sensualidad francesa. 

Lucian Krasznec es también, sin ninguna duda, un espléndido intérprete de su parte. Con una voz grande, de bello timbre, generoso fiato y estupenda proyección sabe otorgar un hermoso lirismo viril a su papel. En todo el registro su voz suena limpia y sin sombra de tiranteces o durezas: es evidente que se siente muy a gusto en este papel, que le queda como un guante. La dosificación de recursos dramático-musicales y la línea de canto son excelentes. 

Tambien impecable es el flujo melódico en el Zurga de Mathias Hausmann, quien borda cada frase de su personaje. Con recursos puramente musicales plasma modélicamente la muy amplia y variada paleta de emociones que atormentan a su personaje. No menos convincente es el vigoroso Nourabad de Timos Sirlantzis.

‘Los pescadores de perlas’ de Bizet. Dirección musical: Sébastien Rouland. Concepción escénica: Magdalena Schnitzler. Múnich, Teatro Gärtnerplatz, enero de 2024. © 2024 by Thomas Dashuber.‘Los pescadores de perlas’ de Bizet. Dirección musical: Sébastien Rouland. Concepción escénica: Magdalena Schnitzler. Múnich, Teatro Gärtnerplatz, enero de 2024. © 2024 by Thomas Dashuber.

El coro, que en esta ópera tiene bastante y exigente trabajo, resulta imponente. La dirección orquestal de Sébastien Rouland es al mismo tiempo fogosa y refinada, atenta a todos los matices. La orquesta está en excelente forma y ofrece un verdadero caleidoscopio tímbrico, armónico y rítmico. A lo largo de toda la función la tensión se mantiene sin desmayos. Como corresponde a una obra de estas características, los intérpretes logran que la música, con su sensualidad, su fantasioso exotismo y su intensa emotividad, resulte levemente onírica o alucinógena y que la escucha sea un enorme placer sensitivo.

El concepto escénico, discreto y acertado, se limita a evitar la sequedad de una versión puramente concertante. Las proyecciones de vídeo ponen una nota de color, si bien ni los motivos de las imágenes elegidas ni la gama cromática empleada son siempre los más apropiados.

Por último, una crítica a un aspecto organizativo: no es nada agradable que en la cafetería del teatro ya no se acepte más el pago al contado y que ni siquiera se pueda beber un café, simplemente porque no lo hay. Si se pretende atraer público a la ópera, hay que tratarlo bien y cuidar también estos detalles.

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