Opinión

El Ayuntamiento de Barcelona responde

J.G. Messerschmidt
miércoles, 14 de febrero de 2024
Jaume Collboni © 2024 by Wikipedia Jaume Collboni © 2024 by Wikipedia
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El pasado 23 de enero publiqué en Mundo Clásico una Carta abierta a Jaume Collboni, Alcalde de Barcelona. El equipo de la Alcaldía de dicha ciudad ha tenido la amabilidad de responderme. Aquí están su respuesta y mi comentario a la misma.

Carta del Ayuntamiento de Barcelona

Apreciado Sr. Messerschmidt:

Por indicación del alcalde, damos respuesta al escrito que le ha enviado en relación al proceso de estabilización de personal público que ha resuelto recientemente el Ayuntamiento de Barcelona.

Antes de nada, es importante aclarar que el Ayuntamiento de Barcelona no ha despedido a nadie, y que los cambios organizativos en su plantilla se deben al proceso de estabilización del personal interino promovido por la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público, impulsada en la anterior legislatura por el Gobierno español.

Asimismo, el Ayuntamiento de Barcelona también está obligado a cumplir la ley autonómica, que se vehicula mediante el Decreto 131/2002, de 11 de junio, sobre la acreditación del conocimiento de catalán y el aranés en los procesos de selección de personal de las administraciones públicas de Catalunya.

Pieza enlazada

Así, pues, en el mes de diciembre de 2022 el Ayuntamiento de Barcelona convocó el proceso de estabilización por concurso de méritos de las plazas ocupadas con anterioridad a 2016, cuyos requisitos de participación eran disponer de nacionalidad española, capacidad funcional, haber cumplido 16 años, título académico correspondiente, no ser funcionario/a ni laboral fijo de la misma categoría en el Ayuntamiento, no estar separado por expediente disciplinario, no haber sido condenado por delito contra la libertad e indemnidad sexual en ciertas plazas, haber abonado la tasa de inscripción, y otros requisitos, en función de las categorías a cubrir, como el certificado de conocimiento de catalán, el de castellano para nacidos en el extranjero, o el certificado de conducción de vehículos.

En este proceso se convocaron 1. 597 plazas de diferentes categorías, se presentaron a él 3. 343 personas, y fueron admitidas 3. 056. Como sabe, el proceso ha finalizado recientemente y lo han superado 1. 600 trabajadoras y trabajadores públicos, que suponen el 98,7% del total de aspirantes que han pasado las pruebas con toda normalidad.

Por último, solo añadir que el Ayuntamiento de Barcelona ha cumplido estrictamente las leyes de ámbito estatal y autonómico en materia de procesos de selección, y que gracias al gran esfuerzo derivado de este proceso masivo, hoy día estas personas cuentan con más garantías y estabilidad en sus puestos de trabajo.

Nos mantenemos a su disposición para cualquier cuestión que nos quiera comentar, y le enviamos un saludo cordial.

Equip Alcaldia. Ajuntament de Barcelona

 Comentario a la carta del Ayuntamiento de Barcelona

Apreciados señores:

Les agradezco muy cordialmente su amable respuesta. Atendiendo a la posibilidad que gentilmente me ofrecen de hacerles comentarios, me permito las siguientes observaciones.

Ciertamente, en el caso mentado no ha habido despido en sentido técnico. Un músico que llevaba más de un cuarto de siglo trabajando en la Banda Municipal de Barcelona ha perdido su empleo por no poder acreditar conocimientos de catalán del nivel C1, los cuales durante ese larguísimo período carecieron de toda relevancia en su desempeño como músico.

La por ustedes exhaustivamente argumentada alegación de que el Ayuntamiento se limita a cumplir con la normativa vigente ya la preveía yo en mi carta abierta a Jaume Collboni. Todos sabemos que las administraciones públicas aplican las leyes de modo harto flexible, tampoco Jaume Collboni lo ignora. Me pregunto (es una pregunta puramente retórica) si el Ayuntamiento de Barcelona es siempre tan riguroso en la observación de las normas (por ejemplo en el cumplimiento en las escuelas municipales de la obligación, confirmada por sentencias judiciales, de impartir al menos un 25% de las clases en español).

Mi carta abierta a Jaume Collboni no se refiere al aspecto técnico-legal del caso. También sé que no es él el autor de la normativa. Pero no por casualidad es alcalde de Barcelona y como tal tiene alguna participación, también moral, en lo que ocurre en su ayuntamiento.

El que un músico que ha demostrado su competencia durante décadas pierda su empleo de este modo no es sólo un hecho humanamente vergonzoso, es también un escandaloso y flagrante testimonio de desprecio de la música y de los músicos, pues el valor de la capacidad artística queda totalmente anulado por una exigencia lingüística cuya motivación, por mucho que se apoye en la ley, es puramente ideológica.

No tengo la más mínima relación con el músico afectado. Mi inquietud se debe al deterioro de la vida cultural en una ciudad que fue y quiso ser relevante en este ámbito y que por casos como el que nos ocupa está logrando exactamente lo contrario. En cualquier lugar donde la música sea objeto de respeto y aprecio un hecho como éste sólo puede provocar perplejidad, risa, pena...

El músico José Joaquín Sánchez no pudo acreditar sus conocimientos del nivel C1 de catalán. Los autores de la legislación lingüística catalana, en cambio, acreditan sobradamente merecer un doctorado summa cum laude en estrechez de miras y en provincianismo pueblerino. Nada de esto beneficia a Barcelona, sólo la desprestigia. Jaume Collboni lo sabe perfectamente.

Una vez más les agradezco su respuesta y muy sinceramente les deseo a ustedes, a Jaume Collboni y a todos los barceloneses mucho acierto en sus decisiones y lo mejor para el futuro.

Un muy cordial saludo

Juan-Gastón Messerschmidt

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