Alemania

Bieito internaliza y explica Katia Kabanova

Agustín Blanco Bazán
lunes, 13 de mayo de 2024
Bieito, Katia Kabanova © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah Bieito, Katia Kabanova © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah
Dresde, domingo, 28 de abril de 2024. Semperoper. Katia Kabanova, ópera en tres actos con libreto y música de Leoš Janáček. Regie e iluminación: Calixto Bieito. Escenografía: Aida Leonor Guardia. Vestuario: Eva Butzkies. Dramaturga: Benedikt Stampfli. Kurt Rydl (Savël Prokofjevič Dikój), Magnus Vigilius (Boris Grigorjevič), Christa Mayer (Marfa Ignatěvna Kabanová-Kabanicha), Simeon Esper (Tichon Ivanyč Kabanov), Amanda Majeski (Katia), Martin Mitterrutzner (Váňa Kudrjaš), Štěpánka Pučálková (Varvara), Ilya Silchuk (Kuligin), Nicole Chirka (Gláša), Sabine Brohm (Fekluša). Orquesta y Coros de la Opera de Dresden bajo la dirección de Alejo Pérez. Co-producción con la Ópera Nacional de Praga.
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Calixto Bieito, un director de escena siempre en constante evolución y cambio, sigue reinventándose en su relación con el género operístico. Es así que quienes hayan visto sus excesos juveniles en, por ejemplo, Il Trovatore o el Rapto en el Serrallo, les costaría reconocerlo en una sobria y perceptiva Katia Kabanova que después de ser premiada en Praga viajó a la Semperoper en la cercana Dresde.

Bieito acostumbra a ser extremo, y siempre va por la yugular. En este caso algunos lamentaron que su excesiva conversión al abstracto psicológico había privado a la obra de Janáček del exacerbado apasionamiento de la mayoría de las producciones. Pero este no es mi caso. Creo que esta regie, actuada contra el fondo de un claustrofóbico cuadro escénico de muros de concreto, iluminó todos los personajes con una psicología a la vez implacable y conmovedora.

Ninguno de ellos puede escaparse de esta prisión con dos escalas de hierro laterales, que sólo Katia y Varvara muestran algún interés en trepar. Testimonio esto con una foto donde Varvara, una mujer ya jugada por la liberación y la vida quiere estimular esa Katia condenada a la culpa y el suicido. El abrigo rojo que Katia alguna vez usó al comienzo de la obra aparece estampado en la pared con sus mangas aprisionadas por un tape negro, como las alas del ave que, nos confiesa la protagonista en la más célebre de sus protestas, quisiera ser para escapar de un destino… sí, implacable, como los destinos de todos los personajes.

‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.

Bieito no los juzga, porque no necesita condenarlos como buenos o malos: todos están condenados desde el principio hasta el final dentro de este bunker donde los prejuicios y las represiones se han transformado en muros de un sólido indisoluble.

¡Adiós, aquí, a ese constante barroquismo de sexo y violencia a través de los cuales tanto costaba hacerse paso para confrontarse con algo substancial en las puestas juveniles de Bieito! En esta producción todo es riguroso y sin divagaciones. Ejemplo de ello es el tratamiento de la Kabanicha, una suegra patológicamente posesiva que en otras producciones aparece como una arpía exacerbada. Bieito la muestra como una mujer madura pero aún atractiva, no coqueta, pero si elegante con sus pantalones anchos y su peinado impecable.

Y como cualquier regisseur lo suficientemente despierto para explicar con contrastes, Bieito sabe que para exhibir la crueldad de la Kabanicha no hay que subrayar la agresividad de su lenguaje con gestos de bruja de barrio. Mejor es hacer precisamente lo contrario, esto es, neutralizar este lenguaje con una apariencia exterior de vecina de buen trato que, en la mejor tradición de Stanislavky ahorra gesticulaciones ampulosas de teatro acartonado.

‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.

De esta manera, es posible aterrar al público con uno de esos gestos de neurosis extrema que de vez en cuando traicionan la verdadera naturaleza de gente empeñada en parecer normal para esconder su monstruo interno. En este caso, por ejemplo: la forma en que Kabanicha sostiene el índice como un cuchillo cuando advierte a su nuera contra el adulterio que ansía ver cometido para recuperar a su hijo.

Christa Mayer canta y actúa esta Kabanicha con antológica capacidad para hacernos ver clara esta antítesis entre convencionalidad externa y salvajismo interior, que no alcanza a quebrarse ni siquiera ante el lamentable Dikój interpretado en toda su conmovedora decadencia por Kurt Rydl,  a sus setenta y seis años fresco como siempre en su energía y su timbre denso y a la vez claro en fraseo.

‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.‘Katia Kabanova’ de Janáček. Regie, Calixto Bieito. Dirección musical, Alejo Pérez. Dresde, Semperoper, abril de 2024. © 2024 by Semperoper Dresden / Ludwig Olah.

Pero vayamos ahora al sexo sin barroquismos. Bieito sólo permite dos eyaculaciones prematuras, ambas puntualmente indicadas con gestos fugaces. Dijok actúa la suya desde del suelo, desesperado ante la frialdad de una Kabanicha que se descubre aquí como una impasible dominatrix. La segunda es esencial para entender a Tichon, el marido que en su impotencia para independizarse de su madre para poder amar a Katia como ella espera, eyacula después de haberla pateado ferozmente. En contraste, el encuentro entre Katia y su amante Boris es de una ambigua delicadeza, una búsqueda de ternura en medio de esa violencia general de amores frustrados.

Tanto el Tichon de Simeon Esper como el Boris de Magnus Vigilius supieron cantar convincentemente sus roles de enamorados frente a la excepcional Katia de Amanda Majeski, una soprano de ágil y expresiva articulación y voz lírica firme y cálida. Completaron el reparto de principales Štěpánka Pučálková como una Varvara luminosa vocal y actoralmente, acompañada por un Váňa de similar convicción y frescura vocal interpretado por Martin Mitterrutzner

Bajo la dirección de Alejo Pérez los instrumentistas de la excepcional Staatskapelle Dresden interpretaron un Janáček de articulación tal vez menos incisiva que las que habitualmente nos presentan las orquestas y los directores eslavos. Pero nada reprochable en esto, si se tiene en cuenta que lograron convencer por otros medios, empezando por una claridad de detalle enfatizada a través de un virtuoso tratamiento cromático, más un lirismo espontáneamente conmovedor. El balance de dinámicas demostró la maestría de Pérez como concertador general de esta excelente versión musical. 

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