Entrevistas

Nocturnos con firma femenina, entrevista con María Solinís

Ainhoa Uria
miércoles, 15 de mayo de 2024
María Solinís © 2024 by María Solinís María Solinís © 2024 by María Solinís
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María Solinís Riobello es una pianista bilbaína formada en el Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga y en la Universidad del País Vasco. Ha desarrollado una variada carrera musical en la que destacan su labor solidaria y la creatividad para fusionar distintos tipos de artes y ahora presenta su tercera edición de Emakumearen Taupadak, los latidos de la mujer. El recital será en el Centro Cívico de Zorroza el jueves 16 de mayo a las 19:00.

Ainhoa Uría: Buenos días Sra. Solinís. Si le parece bien, empezaremos por el principio para conocer de cerca su evolución. ¿Cómo fue su acercamiento al mundo de la música?

Cartel de Emakumearen Taupadak: Nocturnas. © 2024 by María Solinís.Cartel de Emakumearen Taupadak: Nocturnas. © 2024 by María Solinís.

María Solinís: Buenos días. Siempre es bonito recordar esos primeros momentos. Recuerdo que en casa se cantaba a todas horas; somos familia de músic@s. Se ponía música en un cassette, de todo tipo, Mocedades, Música Clásica, Richard Clayderman, aquel pianista francés,… y fue escuchar el piano y sentí un flechazo.

En el colegio daban clases de piano, y yo no veía el momento de empezar, me dejaron empezar un año antes y me enganché desde el primer día hasta hoy. Llegaba a casa y me ponía a cantar el Solfeo de los solfeos de arriba abajo por puro placer. Y como anécdota, no tuve piano en casa hasta los 19 años. Por la comunión me regalaron un teclado bastante majo de 5 octavas… con un montón de ritmos y botones para cambiar de instrumento… Me pasaba horas sacando de oído las canciones de los dibujos y haciendo versiones de canciones de todo tipo, desde pop-rock hasta improvisaciones.

Mientras, estudiaba y practicaba piano en el colegio, gracias a que las monjas tenían un paraíso de 14 pianos, cada uno en un cuartito y con corcho en las paredes y puertas a modo de cabina insonorizada. Dábamos una hora de piano y 1 hora de solfeo al día. Como para no engancharme. Digamos que la música estuvo presente en mi vida desde que era bebé.

¿Qué proyectos imaginaba para el futuro a medida que iba descubriendo nuevas obras y estilos durante sus estudios musicales?

Desde bien pequeña tuve vocación de maestra, de enseñar, en todas las materias. Venía del colegio y me ponía a explicar en la pizarra de la cocina matemáticas, lengua etc. Y según iba creciendo y avanzando en los estudios musicales iba confirmando mi vocación de ser profesora de piano. 

Empecé a dar clases particulares con 16 años, y con esa misma edad empecé a tocar en ceremonias. Siempre me vi enseñando música y piano, hecho que se cumplió y disfruto actualmente como el primer día. Creo poderosamente en la capacidad de transformación humana a todos los niveles que posee la educación, la enseñanza. Me parece algo casi mágico.

Organizó el recital solidario Danza a la luz de la Música para recaudar fondos de ayuda humanitaria por la guerra de Ucrania. Cuéntenos cómo lo hizo.

Todo surgió gracias a mi madre. Vio un anuncio de la Cruz Roja que lanzaba una iniciativa solidaria para profesores o personas que estuvieran organizando algún evento.

Yo justamente estaba preparando el primer recital del proyecto Emakumearen Taupadak en el que interpretaba al piano repertorio de compositoras, fusionando la música con la danza, la poesía y la pintura. Para ello contacté con un par de escuelas de ballet y una academia de pintura. Eso fue en marzo y mi madre me habló de ese proyecto de la Cruz Roja, aproveché los contactos para montar un recital en el que participaron más escuelas de ballet, un grupo de danzas vascas y alumnado de la Escuela de Música de Bilbao, BilbaoMusika, así como yo misma interpretando varias piezas. 

Hasta mis hijas participaron abriendo el recital, la mayor al piano y la pequeña haciendo algunos pasos de ballet, como muestra de cómo el arte y la educación artística puede ayudar a construir un mundo mejor. El manifiesto que leí al principio explicaba cómo la música ayuda a apreciar las diferencias entre unos pueblos y otros y a la vez une a culturas diferentes. Se interpretaron desde jotas vascas, pasando por obras de clásicos como Brahms, Bach, hasta música árabe, Imagine de John Lennon y hasta una canción de Bob Marley. Fue en junio y la verdad que lo disfrutamos mucho, más aún, sabiendo que lo recaudado iba destinado a una gran causa.

¿Cómo surge el proyecto Emakumearen Taupadak?

En el año 2019 se celebró el bicentenario del nacimiento de Clara Schumann, de la cual yo no conocía ni su existencia después de una carrera superior de piano. Este hecho encendió un motor en mí que sigue en marcha hoy en día. Empecé a preguntarme sobre la existencia de otras compositoras, a investigar aquí y allá, y a descubrir que la historia, injustamente había invisibilizado a estas compositoras y a su obra. 

No sólo en vida, debido a las circunstancias de desigualdad de género que imperaban en su época, sino también posteriormente, haciéndolas desaparecer de los programas de estudio musicales de conservatorios y escuelas de música, así como en los programas de las grandes salas de concierto. 

Sentí la necesidad de conocer y de mostrar la música de estas mujeres y decidí organizar una audición homenaje sobre Clara Schumann con mi alumnado de piano en la escuela de música. Dicha audición iba a ser a finales de marzo de 2020, pero llegó el confinamiento. Así que hicimos la audición de forma virtual, grabando y montando un vídeo que se publicó en el canal de YouTube de la escuela.

Eso no fue más que el principio, empecé a investigar y a descubrir nuevas compositoras, y al curso siguiente fue el turno de Fanny Mendelssohn, sobre la que hicimos algunos vídeos.

Ya en el año 2022 sentí la necesidad de dar a conocer la vida y obra de estas compositoras a través de un proyecto al que apodé Emakumearen Taupadak, que significa los latidos de la mujer, en relación a los latidos artísticos y el sentir de tantas mujeres que durante tanto tiempo habían sido silenciados.

Emakumearen Taupadak es un proyecto de carácter altruista cuya misión es visibilizar el papel creador de la mujer dentro del mundo de la Música y del Arte en general. Se trata de un proyecto que busca acercar al público la vida y obra de grandes compositoras y artistas para devolverles el lugar que les fue negado.

¿Cómo está viviendo su proceso de investigación? Parece emocionante ir descubriendo poco a poco el legado de compositoras, muchas de ellas desconocidas para la mayoría de instrumentistas.

Así es, para mí la palabra que mejor lo define es emocionante. Es emocionante como pianista descubrir nuevas obras de gran calidad y belleza que vienen a refrescar, de alguna forma, el repertorio habitual de piano y es emocionante además, paralelamente, descubrir la vida de cada una de estas mujeres que en muchos casos es de película, porque realmente se enfrentaron a unas circunstancias históricas en las que tuvieron que lidiar con mil y un obstáculos para poder conseguir componer y publicar su música.

Tengo que decir que la investigación propiamente dicha es fruto del trabajo y esfuerzo de tanta gente que se dedica a ello profesionalmente. Pero para mí es muy emocionante ir descubriendo personalmente esos tesoros que van saliendo a la luz. En este sentido es tranquilizador comprobar cómo estas investigaciones son cada vez más apoyadas y propagadas a nivel internacional y gracias a las tecnologías son cada vez más accesibles, lo que es muy necesario cuando se trata de visibilizar. 

En mi opinión esta visibilización es necesaria a todos los niveles, desde las aulas, como herramienta transformadora para generaciones venideras, en las grandes salas de concierto y también a través de iniciativas de menor tamaño a pie de barrio como puede ser el proyecto que llevo a cabo, es decir, en cuestión de visibilización, todo suma. Sería interesante conseguir viralizar este tema para que hablar de mujeres compositoras no fuera necesario ni una novedad.

Por otro lado, este proceso de investigación es emocionante y a la vez muy gratificante, porque a nivel personal supone para mí una fuente de bienestar y disfrute a todos los niveles, tanto a nivel profesional de profesora y pianista, como a nivel humano y emocional. Digamos que este proceso de descubrimiento, investigación y selección y preparación de repertorio se ha convertido en un auténtico hobbie o pasión en mi día a día.

Crecimos con la certeza de que ninguna mujer había compuesto ninguna obra musical reseñable, porque en el programa de obras a interpretar del Conservatorio sólo había compositores masculinos. ¿Qué opina sobre la calidad de las obras que está descubriendo?

En ese sentido creo que precisamente, el hecho de tener que sortear tantas trabas en un mundo masculinizado (desde el acceso a las clases de composición en el conservatorio, pasando el rol de madre y esposa que tenían que desempeñar por convención social, hasta la dificultad a la hora de poder publicar sus composiciones), contribuyó a que estas mujeres tuvieran que esforzarse mucho más en conseguir obras de gran complejidad y calidad musical para que no se pusiera en entredicho su valía como compositoras, es decir, se les exigía el triple de perfección que a cualquier compositor masculino. 

A ese respecto, hay alguna evidencia, como en una ocasión, para hablar de la compositora francesa Cécile Chaminade, se dijo: “no es una mujer la que compone, sino un compositor que es mujer”. Frases como estas, evidencian el grado de desigualdad existente. Sólo hay que conocer y analizar un poco la obra de muchas de ellas, para darse cuenta de la tremenda calidad de estas composiciones, que no tienen nada que envidiar ni mucho menos a la de grandes compositores de la historia.

Cuéntenos algunas anécdotas sobre la vida de las compositoras que ha ido conociendo durante su investigación.

El año pasado descubrí a una compositora brasileña que me robó el corazón musicalmente hablando y también por la valentía que demostró a lo largo de su vida para poder cumplir su sueño de componer su música. Se trata de Chiquinha Gonzaga, mujer negra que tras ser casada con 16 años y tener 3 hijos, y ante la oposición de su marido a que continuara su actividad musical, decidió separarse, con el escarnio social que suponía en aquella época, perdiendo además la custodia de 2 de sus hijos. Ella introdujo la música popular brasileña, el choro, en el piano, popularizando el instrumento y llegó a ser la primera directora de orquesta de su país, componiendo además la marcha de carnaval de Brasil. Además de crear la primera sociedad de Autores del país y promover la abolición de la esclavitud.

Si hablamos de compositoras más actuales, tenemos el caso de Yoko Shimomura que, procediendo de familia de profesores tradicionales de conservatorio, decide abandonar su carrera como profesora y meterse en el mundo de la composición de bandas sonoras para videojuegos. Probó suerte enviando sus composiciones a 2 grandes empresas de videojuegos y su trabajo gustó tanto que actualmente se puede considerar la reina de la música de videojuegos de Japón, habiendo compuesto la música de videojuegos tan míticos como Street Fighter o Mario Bros.

La francesa Cécile Chaminade fue la primera compositora en hacer giras por el mundo, teniendo grandes clubs de fans allá por donde iba, llegando a actuar para la reina Victoria de Inglaterra en Windsor y llegando a crearse una línea de perfumes y cosméticos con su anagrama CC. Fanny Mendelssohn compuso la marcha nupcial de su propia boda.

Y la gran pedagoga, pianista y compositora francesa Nadia Boulanger daba clases de composición en su casa en París por la que pasaron personalidades musicales como Aaron Copland,  Astor Piazzolla, Leonard Bernstein , Philip Glass y Quincy JonesSu hermana Lili Boulanger, fue la primera mujer en recibir el premio Roma de composición. Sufría de la enfermedad de Crohn y aprovechaba a componer cuando su salud se lo permitía, anotando en sus obras la hora de finalización de su trabajo a altas horas de la madrugada. Murió muy joven, y sus obras son de una calidad y sensibilidad extraordinarias.

El pasado año se celebró en mayo el centenario de la pianista catalana de fama internacional Alicia de Larrocha. Pues bien, Alicia además de una extraordinaria pianista dejó algunas composiciones maravillosas que ella en sus propias palabras define como “Pecaditos de juventud que guardé en un cajón", composiciones que se han publicado y grabado recientemente y que demuestran su talento compositivo.

Este año he descubierto a Maria Szymanowska, compositora polaca anterior a Chopin que tiene una extensa colección de Polonesas, así como Mazurkas y Nocturnos y que se ha demostrado que tuvo un claro impacto en la actividad compositiva de Frederick Chopin. Realmente el paralelismo en sus obras es sorprendente.

Y aunque hay muchas anécdotas más, me gustaría hablar de Isolina Carrillo, la compositora cubana del archiconocido bolero Dos gardenias, entre otros y la mexicana Consuelo Velázquez, compositora del popular Bésame mucho y Cachito mío, entre otros. Estos boleros, injustamente se atribuyen a los intérpretes masculinos que los popularizan, cuando son de autoría femenina.

¿Cómo fueron las anteriores ediciones de Emakumearen Taupadak? ¿Por qué el cartel de esta última reza el sobrenombre Nocturnas?

La primera edición fue en marzo de 2022, fusionando Música de piano, Danza, Poesía y Pintura. Para ello contacté con la participación de alumnas de algunas escuelas de ballet y academias de pintura. El repertorio estuvo formado por compositoras francesas de diferentes épocas, aludiendo al origen del movimiento feminista en Francia, como Mélanie Bonis, las hermanas Boulanger, Germaine Tailleferre, Cécile Chaminade y la compositora de bandas sonoras y música audiovisual actual Selma Mutal. También compuse algunas bases pianísticas para el recitado de poesías de algunas autoras. Ofrecimos unos cuantos recitales en diferentes centros cívicos de Bilbao, participamos también en el FairSaturday y realizamos algún recital para alguna asociación feminista.

El pasado año 2023 el formato fue de música de cámara, con viola, voz y piano, acompañando la música con la videoproyección de cuadros de grandes pintoras. El lema fue Munduan Zehar, un viaje alrededor del mundo de la mano de compositoras de todas las épocas. Paramos en Australia con la compositora Miriam Hyde, en Brasil con Chiquinha Gonzaga, en Argentina con Lía Cimaglia, en Cuba descubrimos a Isolina Carrillo, en Japón a Yoko Shimomura, la navarra Emiliana de Zubeldia, la madrileña Rosita García Ascot, la catalana Alicia de Larrocha, la francesa de origen español Pauline Viardot y las alemanas Clara Schumann y Fanny Mendelssohn.

Fue un formato que me exigió una gran inversión de tiempo en cuanto a la selección del repertorio y la realización de arreglos musicales, pero que valió la pena porque el resultado fue un repertorio muy variado entre Romanzas, Boleros, música de videojuegos etc. Y resultó muy completo.

¿Podría adelantarnos algo sobre las obras que tocará en este recital?

En esta edición haremos un viaje al Romanticismo de la mano de grandes compositoras de música para piano, instrumento preferido en este periodo por muchos compositores y compositoras como medio ideal para expresar las emociones. De hecho, se crea una literatura propia para piano con piezas características como Impromptus, Baladas, Mazurkas, Polonesas y también Nocturnos; quizá uno de los géneros más románticos y expresivos. De hecho, si pensamos en el Romanticismo musical se nos vienen inmediatamente a la mente los Nocturnos de Chopin. Pues bien, al igual que Chopin y otros románticos como Robert Schumann, Schubert o Félix Mendelssohn grandes compositoras románticas cultivaron este género con maestría y sabiduría. Así que descubriremos en esta ocasión Nocturnos con firma femenina.

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