Entrevistas

Mariana Todorova, una concertino búlgara en la ORTVE

Jill Arcaro Gordon
miércoles, 11 de julio de 2001
0,0002312 Según las estadísticas de la SGAE hay una tendencia hacia la disminución del público que asiste a conciertos de música clásica en España. El concepto de seguridad laboral casi no existe ni es fácil de conseguir en el mundo de la interpretación clásica. La brillantez de ese mundo maravilloso no se vende, ni se regala. Lo irónico es que la calidad de la oferta va subiendo y es cada vez más amplia. Después de una iniciación difícil, la música clásica engancha de por vida. Las estadísticas no son casos reales, son faroles de tendencias, medios numéricos en donde casos individuales y modélicos no cuentan. La singularidad, la grandeza, la brillantez son todas excepciones a la regla y a las estadísticas. Seguro que el número de mujeres extranjeras que destacan en la vida pública española no es una estadística significativa. Sin embargo allí está Mariana Todorova que en 1997 a la edad de 23 aprobó las oposiciones para concertino en la Orquesta de RTVE. Nos habla sobre una formación mitad búlgara y mitad española y luego sobre momentos que han destacado en estos cinco años de vida profesional en España.Pregunta ¿Cómo se hizo violinista?Respuesta 'Empecé en Varna con 5 añitos pues mi tía es violinista y oyó que cantaba bien y que tenía buen ritmo. Mis padres han sido siempre grandes aficionados a la música así que me iniciaron con el violín para ver que tal y me fue bien. La verdad es que al principio prefería jugar a tocar; me parecía una esclavitud estudiar todos los días pero a los 11 años decidí que me gustaba. Vine a España a los 17 años becada por el Ayuntamiento de Elche. Llegué sola, sin saber nada de su idioma ni de sus costumbres. Había tenido una educación tradicional búlgara. Digamos que fue una casualidad que un director de orquesta me escuchara junto a otros alumnos de la Escuela de Música de Varna y me escogiera para formar parte de su orquesta de cámara. Mis padres no tenían posibilidad de enviarme a otro país.Después cuando ya conocía bastantes culturas no pude evitar contrastar la forma de enseñar. Primero estudié en Bulgaria, luego cursos esporádicos con ingleses y alemanes y por último he conocido como se dan las clases aquí en España cuando hice el grado superior en Madrid con Víctor Martín. La regularidad y la disciplina se aprende desde pequeña, si no, a largo plazo no hay buenos resultados. Por otro lado puedes tener muchísimo facilidad de pequeña, pero si no tienes un crecimiento sano, una emoción con fundamento a veces surgen problemas físicos.'P Después de terminar en el Conservatorio empezó su vida profesional.R Sí, terminé y hice una prueba para la ORTVE hace 5 años.P ¿Es difícil compaginar su vida profesional con su vida privada?R Lo más duro fue cuando tuve que dejar mis padres para venir a España. Ahora comparto la plaza con otro concertino. De esta manera dispongo de más tiempo para desarrollar otras actividades como la pedagogía, la música de cámara, etc. Yo trabajo la mitad del mes y la otra mitad trabaja mi compañero. Así no es difícil tener otros proyectos e intereses.P ¿Por ejemplo?R Hace poco estuve en Santiago de Compostela con la Real Filharmonía de Galicia, como concertino invitada. He participado en un programa de conciertos didácticos que había montado Fernando Palacios en Valladolid, Santander y Salamanca. Hicimos dos obras, El toro Fernando que es un cuento musical e Insectos infectos que trata de los mosquitos, las cucarachas y otros insectos. Es muy divertido trabajar con niños.El año pasado estrené en Canarias el Concierto para violín y orquesta, Ardor, que me había dedicado José Luis Greco, como él mismo explica:"Había oído a Mariana tocar como concertino y después en música de cámara. Me quedé muy impresionado. Además de ser una grandísima violinista tenía todo el encanto que un solista debe tener para enganchar el público. Creo que el público le gusta oír y ver una persona atractiva y carismática. Mariana es muy menudita, luego sale un sonido tan grande que el contraste me fascinó y me inspiró. Decidí en ese momento que le escribiría un concierto.¿Cómo la describiría? Normalmente la creación me va acompañada de un desarrollo no musical. Puede ser una idea, un ambiente, nada concreto, no es una historia con cronología. En Ardor hay dos partes, lento y rápida. Son dos bloques con variaciones pero están unidas en un movimiento. No hay silencio. Es una obra en donde se perciben muy claramente todos los elementos. A mí me gustaría pensar que la obra da la sensación de orden y espontaneidad a la vez, y que tiene sentido. Es tonal, pero no de la misma manera que Brahms. Mi música no tiene la misma jerarquía entre acordes. Utilizo acordes que tienen sus propios centros de gravedad tonal. Es libremente tonal y libremente armónico. Tiene todos los elementos que están en la música clásica tradicionalmente pero de una forma muy personal, muy mía.¿El título? Me gusta palabras cortas para que las personas pregunten, ¿qué querrá decir el compositor con esto? Prefiero que preguntan a que yo les diga. Después de oír el concierto creo que es fácil de contestarla. Lo bello del arte para mí es que cada persona lo pueda interpretar y beber de él a su manera. Esto refleja el propio carácter del arte."P Mariana, ¿tiene tiempo para una labor camerística paralela también?R Sí, no estoy de ninguna manera siempre con lo mismo. Puedo estudiar y tengo una vida muy variada. Me da tiempo para hacer música de cámara con piano o con mi trío de cuerdas, Trío Modus. En julio vamos a asistir al Mozarteum en Salzburgo. Me gusta tocar cámara porque puedes interpretar tú propia versión. En una orquesta estás sujeta a la versión del director. Sin embargo, la versión en música de cámara va surgiendo de los propios músicos que van llegando a la versión poco a poco, afinándola. Lo encuentro más creativo.El Trío fue creado en 1997 desde los atriles solistas de la Orquesta Sinfónica de la RTVE y ofrece conciertos con un amplio repertorio del período clásico y romántico, así como composiciones en música contemporánea, algunas dedicadas al Trío. Ha realizado numerosas grabaciones para Televisión Española, Canal Satélite Digital y Radio Clásica. Este año ha actuado en el ciclo de tríos neoclásicos para cuerdas de la Fundación Juan March en mayo y en el Festival Internacional de Música de Cámara de Albacete en junio con la versión de trío de cuerdas de las Variaciones Goldberg de Bach. Además de Mariana Todorova, el Trío Modus se compone de Jensen Horn-Sin Lam, nacido en Singapur donde realizó sus primeros estudios para continuar luego en Inglaterra y la Escuela Superior de Música de Viena con Hatta Beyerle y Wolfgang Klos. Es viola solista de la Orquesta Sinfónica de RTVE desde 1994. Completa el trío la violonchelista Suzana Stafanovic que nace en Belgrado y sigue sus estudios en la Indiana University School of Music de Bloomington con Janos Starker antes de entrar como solista en la RTVE.P ¿Suele sufrir de miedo escénico?R No, no es miedo lo que siento es un enorme respecto por el público y por el trabajo que estoy presentando.P ¿De qué trabajos está más orgullosa?R Cada concierto es una meta que cuando sale bien es muy gratificante. Pero si me preguntas que concierto fue el que mejor sentí, te contesto que fue cuando interpreté el Concierto de violín de Chaikovski con la Orquesta Filarmónica de mi ciudad, Varna. Lo sentí como una experiencia única. Pero aún no he llegado a tener un único trabajo o grabación del que esté especialmente orgullosa.P ¿Cuáles son sus proyectos a medio y a largo plazo?R Me ilusiona interpretar la Fantasía Escocesa de Max Bruch con la ORTVE en noviembre. En general lo mejor es vivir cada día, despertarse cada mañana y tocar, los amigos, la vida normal. Deseo no parar de evolucionar, no parar en la rutina, seguir aprendiendo, asistir a cursos, tocar obras nuevas, conocer y tocar con más gente y diferentes formaciones. En fin, no estancarse y siempre ir hacia delante.
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